lunes, 7 de mayo de 2012

OTROS GRUPOS DE UN SOLO ÉXITO (IV y última parte) Su momento de inspiración les vuelve a traer, de vez en cuando, al primer plano del presente


Aunque a veces son menospreciados y se les dice que han tenido suerte, que carecen de talento o que sólo florecieron una vez, lo cierto es que muchos autores y cantantes hubieran vendido su alma por conseguir uno de esos éxitos que sobreviven al paso de los años, ajenos a modas y tendencias. Porque, en realidad, el artista persigue por encima de todo la trascendencia, o sea, que su obra perdure después de que él se haya ido. Estos grupos de un solo éxito lo han conseguido, aunque sea por la mínima.   

Una preciosa canción titulada ‘She´s no there’ fue el debut del grupo británico The Zombies en la primera mita de los sesenta. A pesar de que ha sido versioneada en no menos de una docena de idiomas y que aparece en películas tan famosas como Kill Bill, la pieza firmada por Rod Argent suena a todo el mundo pero casi nadie la sitúa; tal vez porque grupos como Santana la convirtieron en número 1 muchos años después, de igual modo que también la hicieron suya muchos otros. La espléndida melodía está presidida por un piano eléctrico, lo que le da un toque de distinción, igual que unos coros que suenan folk y un solo que tiende al jazz. La letra se resume en los versos “es demasiado tarde para decir que lo sientes” y “no te molestes en buscarla, no está allí”. Es una pieza señalada, pero en realidad, The Zombies no son un grupo de un solo éxito sino de dos, pues hicieron otra melodía, ‘Time of the season’, título emblemático de los sesenta. Por cierto, el cantante, Colin Blustone, lo fue también en los discos de Alan Parson Project. El grupo sigue hoy día rememorando sus canciones por todo el mundo.

‘Viviendo al lado de Alicia’, o sea ‘Living next door to alice’ es el único éxito del grupo británico Smokie, pero la canción está escrita por aquellos dos magos de la composición y la producción llamados Nick Chinn y Mike Chapman, que fueron los reyes del rock en buena parte de los setenta. Smokie se formó en 1974 y siguen actuando a día de hoy, y a pesar de que han publicado cerca de dos docenas de álbumes, jamás volvieron a acercarse al éxito como lo hicieron en 1977 con esa canción cuya letra es verdaderamente original y muy bonita; se centra en un muchacho que lleva 24 años viviendo al lado de Alicia, 24 años en los que ha esperado el momento propicio para decirle lo que siente por ella, pero ahora ve con desesperación cómo una gran limusina se la lleva; entonces le llama otra amiga que le dice que Alicia se ha ido, pero que ella, Sally, está ahí, y lleva 24 años esperando la ocasión de decirle... La melodía está construida en base a las guitarras acústicas, es sencilla, pegadiza, con ritmo y voces alegres y juveniles, una canción que estaba señalada para ser éxito desde el primer momento, y por eso fue número uno en medio mundo.

Con ritmo totalmente opuesto apareció en 1979 el gran clásico de la música disco-funk, el irresistible, mil veces utilizado en cine y televisión, ‘Funkytown’. Ritmo apabullante con diversas percusiones, una línea de bajo muy pegadiza y eficaz, muy disco, sutiles toques de teclado, violines, voces femeninas tratadas con filtros diversos... El resultado es hipnótico, fantástico, de modo que no es un disparate afirmar que es, tal vez, la mejor composición de su género, y por eso parece que por esa ‘ciudad del funky’ no pasa el tiempo. Fue número uno en todas partes, pero curiosamente apenas se han hecho versiones..., tal vez porque emular al original se antoja imposible. La banda, Lipps Inc, era un grupo de estudio, es decir, de esos que nunca tocan en vivo, estaba integrado por dos músicos y apenas duró cuatro años. Sin embargo, un par de segundos de canción son suficientes para que resulte imposible sujetar el instinto de bailar; el texto apenas dice que voy a mudarme a una ciudad que esté bien..., y poco más.

Entre los grandes títulos de la historia del pop jamás podrá faltar el trágico ‘I don´t like mondays’, la canción escrita por Bob Geldof en 1979 para su grupo, los irlandeses Boomtown Rats, a raíz de un terrible suceso ocurrido en California. Con apenas un acompañamiento de piano, una hechizante melodía va capturando al oyente desde el primer momento; poco a poco va aumentando la tensión hasta que estalla con el escalofriante ‘no me gustan los lunes’, que es lo que dijo Brenda Spencer (de 16 años) cuando le preguntaron por qué había disparado a los alumnos y profesores de su colegio, hiriendo a once y matando a dos. La chica decidió usar el rifle que le había regalado su padre por Navidad disparando desde su casa contra cualquiera que estuviera en el colegio, situado enfrente. Al interrogarla, respondió que le había parecido divertido y que habían sido “blancos fáciles, como patos en un estanque”. Geldof impresionado por la tragedia, construyó una pieza que engancha, una canción que tiene todo para volverse inolvidable, una melodía dulce aunque tensa que sirve de acompañamiento a la narración de aquel tremendo suceso. Ni el autor ni el grupo volvieron a acercarse nunca a esa altura, a esa excelencia. Así lo debe pensar también Brenda, la asesina, que lleva en la cárcel desde entonces.


Lógicamente hay más, muchas más canciones que han pasado a la historia de la música moderna siendo el único momento iluminado de sus autores, aunque tal vez ninguna haya alcanzado la popularidad de las mencionadas en esta serie. Así, las hay que son reconocidas en todo el mundo, como la emblemática ‘The final countdown’ de Europe, o apenas salen del círculo de los más iniciados, donde se tienen por himnos, como la combativa ‘Solidarity’ de Angelic Upstars. Entre estas dos, cada uno puede colocar la suya.
¿Cuál es tu canción imortal?

CARLOSDELRIEGO