domingo, 17 de junio de 2018

HISTORIAS, DETALLES Y ANÉCTDOTAS DE CANCIONES DE BEATLES Se tiene por cierto que cuando se conocen los entresijos de una obra de arte se disfruta más, tal vez porque se comprende mejor. Asimismo, el grupo de rock & roll que más ha dado que hablar es The Beatles, algunas de cuyas canciones tienen jugosas historias

Con este disco comenzó la locura Beatles en USA.
Según cuenta Paul, su amigo John estuvo casi toda su vida pidiendo ayuda.


Una obra de arte puede gustar desde el primer encuentro, pero cuando se sabe por qué el pintor plasmó esa escena, qué le sucedió al escritor para contar eso, o cómo consiguió el músico finalizar su partitura, sin duda el disfrute de esa pieza artística será muy superior. Concretando en el terreno del rock & roll, casi todas las canciones tienen sus anécdotas, sus por qué, su sentido…, en fin, lo que se suele decir su ‘intrahistoria’. Si además del deleite que produce el arte por el arte el espectador conoce sus pormenores, habrá establecido una complicidad con el autor, con lo que el disfrute será más profundo, más intenso. Por otro lado, puede asegurarse que The Beatles es el grupo más importante desde que se puso en marcha esto del rock & roll, con lo que siempre resulta estimulante descubrir los detalles, anécdotas y pequeñas historias que acompañan a sus canciones, la mayoría de las cuales son éxitos que han superado barreras temporales y generacionales. A lo largo del tiempo, Paul ha contado muchas cosas…

Desde finales de 1962 el cuarteto iba rompiendo límites en Inglaterra, pero en USA la cosa no fue tan fácil, pues de entrada no gustaban sus peinados (decían que eran afeminados). Brian Epstein ansiaba una gira por Estados Unidos, pero Paul le frenaba diciendo que hasta que no hubieran logrado un número 1 allí, de gira ni hablar (“no queremos regresar, como otros, decepcionados”). Al parecer, Epstein maniobró para convencer a los productores de que The Beatles salieran en el programa de Tv de Ed Sullivan; en cuanto los directivos de la discográfica se enteraron, decidieron hacer coincidir el lanzamiento de ‘I want to hold your hand’ con la emisión televisiva. Sin embargo, un locutor de radio empezó a emitirla por su cuenta, y claro, el éxito fue rotundo y todo se aceleró. Cuenta Paul que estaban tocando en París cuando les llegó un telegrama (sí, eso existía) que decía: “Ya sois número 1 en USA”. Esa canción y el pinchadiscos que la pinchó porque le gustó iniciaron la locura en Estados Unidos.

‘Love me do’ es el primer single. Simple (un par de acordes) y con melodía repetitiva, no predice las complejidad que tendrán futuras canciones de Beatles. Macca recordaba lo sencillísimas que fueron sus primeras composiciones, pero “esa es una de las mejores cosas de los primeros Beatles”, y ésta en concreto “era muy simple, y como todas las de entonces, se basa en el yo y en el tú”. Todo ‘beatlemaníaco’ sabe que en ‘Love me do" Ringo sólo toca la pandereta, pues George Martin (acostumbrado a trabajar con fantásticos músicos de estudio) lo reemplazó por un veterano percusionista, ya que “George Martin nunca había trabajado con tipos que no sabían música, como nosotros, pero no nos quedó más remedio que hacer caso a los adultos, aunque a Ringo le dolió mucho y al resto no nos gustó nada que no se confiara en nosotros”.

‘Eight days a week’ es otro tema emblemático de los primeros Beatles. McCarteny reflexionaba: “No es la más ingeniosa que hemos escrito, pero tiene esa alegría de vivir que los Beatles encarnaron”. Y explicó que le habían quitado su carnet de conducir un año debido a una multa por exceso de velocidad; un amigo le llevó a casa de John, y Paul le preguntó si estaba muy ocupado, si trabajaba mucho, a lo que el amigo contestó “ocho días a la semana; yo corrí a la casa y le grité a John, ¡ya tenemos título!; en una hora estaba hecha la canción”. También desveló la intención de frases como “Abrázame, ámame”, que escondían los ‘deseos carnales’ de aquellos jovenzuelos; “nos habían educado con bastante represión, pero claro, en Londres nos desatamos, y además había muchas chicas… guapas, que encendían a unos chavales como nosotros”.

Cuando escribieron ‘Help’, John estaba acosado por preocupaciones (matrimonio fracasado, drogas…). Cuando empezó a escribir para la película del mismo título no era lo que se dice un tipo sonriente. Paul contó que una vez llegó a casa de John para escribir algo, “yo ya tenía idea de una melodía, de modo que en poco tiempo la terminamos; la letra es un reflejo del estado de John en aquellos momentos, que solía repetir que estaba gordo y que se sentía un miserable. En realidad John siempre estaba buscando ayuda; tenía la paranoia de que sus seres queridos se iban cuando se le acercaban: su padre lo abandonó cuando tenía 3 años, el tío que lo acogió murió al poco, y luego también su madre”.

McCartney explica que ‘We can work it out’ es “una canción de novia”. Había discutido con su novia Jane Asher, así que el verso ‘Intenta verlo a mi manera, porque obviamente tengo razón’ parece una frase típica de discusión de pareja. Asimismo Paul recuerda que tardaron 12 horas en grabarla (mucho para lo acostumbrado), “no fue una canción complicada, pero estaba molesto porque era mi canción, me había hecho una idea de cómo deberían sonar y si no sonaba así me frustraba”.

Respecto a ‘Paperback writer’, Paul dijo que esta canción es “un guiño a los Beach Boys (con esas armonías vocales), y una de las primeras que hicimos que no son de amor, que no dice cosas como me dejaste, te amo o ven a mí”. Se inspiró en un artículo periodístico acerca de un aspirante a novelista, y asegura que es “una divertida canción de ambición y frustración”. Paul la concibió como una carta y John le dijo que no la cambiara.

‘Penny Lane’ es un lugar de Liverpool que frecuentaron  desde niños y del que hablan con nostalgia: “todas las cosas en la canción son ciertas, había un barbero, un banco, una estación de bomberos, una vez vimos una enfermera vendiendo amapolas…”. Respecto al carismático sonido, Paul explica: “Escuché los Conciertos de Brandenburgo de Bach y pregunté a George Martin qué era esa trompeta alta, él me dijo que una trompeta de piccolo, así que conseguimos el mejor trompetista de piccolo de la ciudad, y le escribí el arreglo en la sesión de grabación. Todo fue muy mágico, realmente”. ¡Seguro!

Ah!, y todas fueron número uno entre 1964 y 1967, claro que son pocas las que estos tipos hicieron que no lo fueran.

CARLOS DEL RIEGO

miércoles, 13 de junio de 2018

NADAL Y LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN La enésima gesta de tan excepcional deportista obliga a recordar las lamentables declaraciones de un dirigente político, el cual, con toda seguridad, no alcanzaría el mérito de Nadal ni aunque viviera mil años…

Nadal, como todo triunfador, despierta envidias entre los mediocres.


Después de otro gran triunfo de Rafa Nadal (aplaudido con admiración desde los cinco continentes), pueden recordarse con media sonrisa las lamentables declaraciones de un politicastro ignorante y, como todos los zotes, lenguaraz y carente del sentido del ridículo. El caso es que el triunfante tenista declaró tras la moción de censura de hace unos días (junio-2018) que a él lo que le pedía el cuerpo en estas circunstancias era votar, volver a las urnas; ante tan escandalosas palabras, un diputado de Madrid (cuyo nombre no merece ser mencionado, entre otras cosas para que no se le caiga la cara) saltó a morder, le afeó que ejerciera su libertad de expresión e incluso se permitió decir que a él (al empleado público) le gustaría “que dejase de practicar un tenis soporífero, defensivo, hipermusculado y pasabolas”.

En primer lugar hay que señalar que en el tenis y cualquier deporte profesional sólo hay un objetivo: ganar. Es decir, si haciendo un tipo de juego (en fútbol, baloncesto, tenis, 3.000 metros obstáculos o ciclismo) se alcanzan todas las metas deportivas, tonto sería quien cambiara; dicho de otro modo, si haciendo el deporte que sea de un modo poco vistoso se gana, ¿por qué modificarlo?; cada uno salta a la pista con sus armas, y lo bonito es que existan muchas maneras de jugar, o es que el dudoso político quiere que todo el mundo juegue de manera idéntica (realmente esta idea concuerda con todos los que ansían el pensamiento único y les gustaría imponerlo por la fuerza).

En segundo lugar, no debe ser muy soporífero el estilo del tenista, ya que en cualquier torneo del mundo en el que participa, siempre hay más público contemplando el entrenamiento de Nadal que viendo el partido oficial del torneo (en sus primeras rondas); y por supuesto, cuando hay partido de Nadal lo más común es que las gradas estén a reventar. En definitiva, el hecho de que el estilo tenístico no guste al personajillo en cuestión no quiere decir que sea opinión general, más bien al revés. De todos modos, el que tiene más ideología que inteligencia no es capaz de entender que haya gente a la que le guste aquello que a él no le gusta. 

En tercer lugar, ¿tenis defensivo? Sólo un tonto niega la evidencia, los datos fríos, los números: en cada partido Nadal ha ejecutado más golpes ganadores que su oponente, en algunos casos el doble. El que no tiene ni idea de tenis asocia devolver todo con jugar a la defensiva (algo tan lícito como a la ofensiva), y no es así: se trata de ganar el punto, es decir, de esperar a que la ocasión sea propicia para atacar (esto se llama inteligencia), y no intentar el golpe ganador en cualquier postura y situación, pues así lo más fácil es que la bola vaya a dos metros de la línea. Sólo el que no sabe de qué va esto del tenis y el que le tiene tirria (porque se atreve a discrepar) se dejaría decir necedades semejantes.

En cuarto lugar, el envidioso y malintencionado fantoche le dice ‘hipermusculado’, algo falso, como queda demostrado al ver al jugador moverse por la pista, con una rapidez asombrosa, algo impensable en alguien con exceso muscular.

Absolutamente ridícula es la acusación de pasabolas. Quien ha jugado alguna vez un poco en serio sabrá que el pasabolas (quien se limita a colocar la bola al otro lado de la red) nunca gana, pues cada pelota será un regalito para su oponente, que se cansará de hacer ganadores. Por otro lado, si Nadal es pasabolas, ¿cómo de malos serán sus oponentes para no ser capaces de derrotarlo si tira sin fuerza ni colocación?, ¿cómo será posible que un tenista sin mordiente en sus golpes haya ganado tanto y sea número 1 del mundo? Asimismo, sólo hay que revisar las estadísticas del torneo (y de todos los que ha ganado) para ver que casi siempre supera en golpes ganadores a su rival, lo que no concuerda con el despectivo ‘pasabolas’.

Por otra parte, se describe muy bien a sí mismo el representante político que insulta y desprecia a un ciudadano por manifestar una opinión de manera tranquila, o sea, sin señalar, sin empujar, sin descalificar. Seguramente este tipo político (y otros de su cuerda) sólo concede la libertad de expresión a los que comparten su modo de pensar. Por ejemplo, hace unos días se boicoteó e impidió un acto cultural en una universidad catalana, es decir, se negó la libertad de expresión a unos ciudadanos; es un hecho que contrasta con la libertad de expresión que este individuo (y sus correligionarios) exigen para los raperos que insultan, amenazan, desprecian y amedrentan. O sea, exigen libertad de expresión para el que anima a volar la cabeza a un semejante pero se la niegan a quien quiere hablar de Cervantes o pide adelanto electoral. ¡Delirante!

Y finalmente está el factor envidia, que suele ser lo que sienten los mediocres ante los éxitos de los triunfadores (dicen que la envidia es el elogio del mediocre); no hay que olvidar que el mediocre no soporta las victorias alcanzadas a base de esfuerzo, constancia e ilusión, puesto que le recuerdan su mediocridad, su vagancia, su ausencia de mérito y talento. Y este sentimiento debe ser duro de asumir.

Sin detenerse a ver imágenes de tan lamentable y lastimoso sujeto, seguro que puede decirse que será menos joven y atractivo, menos rico y famoso, menos triunfador y admirado en todo el mundo que Nadal... ¿tendrá razones para envidiarlo? Además, con total seguridad, este bocazas jamás haga nada que merezca ser recordado. Por no hablar de que Nadal ha creado más riqueza en las dos semanas del torneo que el otro en toda su vida, y ha contribuido al erario público en la misma proporción; claro que también puede afirmarse que el indomable deportista ha hecho más esfuerzo en estos quince días que el tronco este aunque viviera mil años. 

CARLOS DEL RIEGO


domingo, 10 de junio de 2018

¿QUÉ HAY DETRÁS DE ESTAS ICÓNICAS PORTADAS DE LP´S ROCK? Una de las virtudes exclusivas del Lp, del vinilo, es la posibilidad de ofrecer majestuosas portadas. Muchas son como estandartes del grupo y del rock & roll en general. Y algunas de esas ilustres cubiertas tienen su propia historia, su por qué

La vibrante y e identificativa portada de 'Abraxas' que Carlos Santana escogió por su contenido místico y simbólico.
Las llamas que 'luce' el especialista son reales e incluso hubo que prenderle fuego hasta quince veces.
Cubierta del superventas de Fleetwood Mac con esas enigmáticas bolitas colgando de la entrepierna de Mick.
Esa imagen del primero de Joy Divison es la representación de la radiación de un púlsar.
New Order indentificó la seducción que producen las flores con la que producen el poder, la corrupción y las mentiras en la persona.


 La amplia superficie de la carpeta de cartón en que se presentaba (se presenta) el clásico elepé de 33 revoluciones por minuto fue casi siempre muy bien aprovechada por fotógrafos y artistas gráficos, que convirtieron muchas de ellas en auténticas obras de arte. De este modo, existen unas cuantas fachadas de discos que, además de poseer un valor iconográfico evidente (pues terminan por asumir la personalidad del grupo o solista), cuentan con su propia historia, con su propia razón de ser. Por otro lado, dado que la década de los setenta del siglo pasado se asocia a los años dorados del rock, al menos según muchos especialistas, es lógico que muchas de las grandes obras de arte pensadas para ilustrar el frontal del álbum correspondan a esa época y alrededores. Claro que para que una portada se convierta en símbolo tiene que ser, además de algo especial por sí misma, el escaparate de una gran obra musical, es decir, debe asociarse a un disco para el recuerdo.

El sonido mestizo, cadencioso y guitarrero de Santana llega a uno de sus momentos álgidos con el Lp ‘Abraxas’ en 1970, el cual es siempre recordado tanto por sus canciones como por su espectacular y vibrante portada. Ésta es una adaptación de la pintura ‘Anunciación’ que el artista alemán Mati Klarwein presentó en 1961. Este ‘collage’ trata de revisar elementos simbólicos, culturales y artísticos de diversas culturas del mundo. El propio Carlos Santana explicó que escogió está obra porque es “una bella representación de la Anunciación del Arcángel Gabriel a María; la Virgen es la mujer negra que ocupa el centro y Gabriel el ángel de blancas alas que cabalga sobre unas congas”. Ah!, Abraxas es el nombre de una diosa de la fe gnóstica y se menciona en un libro de Hermann Hesse. Es ya, en fin, una imagen clásica del rock.

¿Quién no podría describir la foto de la portada del ‘Wish you where here’ (1975) de Pink Floyd? No es atrevido afirmar que es una de las imágenes más observadas y escudriñadas por los que alguna vez compraron este imprescindible Lp. Pero ¿qué significan los tipos trajeados saludándose y ardiendo? Diseñada por la firma Hipgnosis (en cuyo catálogo aparecen otras obras que todo aficionado al rock identificaría al instante), sus autores se inspiraron, al parecer, en las propias letras del álbum, que esencialmente trataban de hipocresía y ausencia, refiriéndose sobre todo a la falta de integridad de la industria discográfica y a la ausencia de Syd Barret. Por ahí va la idea que trata de transmitir esa imagen de los dos tipos con aspecto de hombres de negocios que cierran un trato en una calle desértica, vacía; pero uno de ellos está en llamas y, aunque trata de disimular, está más apurado de lo que aparenta. Las llamas no son añadidas sino reales: los que asistieron a la sesión fotográfica contaron que habían contratado a un especialista para que se dejara quemar para la foto, lo malo es que el hombre debió terminar bastante ‘hecho’, puesto que tuvo que chamuscarse hasta quince veces, que son los intentos que precisó el fotógrafo para que la emblemática imagen gustara a todos. Seguro que el especialista no ha dejado de presumir…

Otra cubierta inconfundible es la que presenta el exitoso ‘Rumours’ de Fleetwood Mac, grabado en 1977 durante los escasos ratitos en los que los integrantes del grupo no estaban peleándose y/o consumiendo. En realidad, esta portada, al igual que muchas otras, no tiene ningún significado especial a pesar de que parece una pose muy preparada. Lo que sí tiene su aquel son las pelotitas que cuelgan de la entrepierna de Mick Fleetwood; según él mismo desveló, encontró esas pelotitas en el extremo de la cadena de un wáter, le gustaron y se las llevó, de modo que desde ese momento las ‘lució’ en casi todos sus conciertos, hasta que se convirtieron en algo así como un amuleto; pero un día las perdió, y sintió tanto la pérdida que encargó a un carpintero unas bolas nuevas. ¡Qué cosas!

Una imagen mucho más ‘seria’ y que con el tiempo se ha convertido en el sello del rock siniestro y depresivo de Joy Divisiñon es la de su primer disco, ‘Unknow pleasures’ (1979). Esa especie de mapa es en realidad algo así como la interpretación que un radiotelescopio hace de las señales que emite un púlsar (que es un tipo de estrella enorme que gira y emite radiación); concretamente la utilizada para esta enigmática portada es la del primer púlsar descubierto, en 1967, y fue tomada de la Enciclopedia de Astronomía de 1977 de Cambridge. Resulta sorprendente que esas líneas blancas sobre el negro tengan ese atractivo misterioso, inquietante, oscuro…, en realidad como las canciones de Joy Division.
El grupo que surgió tras el fin de Joy Division es New Order (también aficionado a las imágenes misteriosas), que en 1983 publicó su segundo Lp, ‘Power, Corruption & Lies’. Ideada igual que la anterior por Peter Saville, uno de los fundadores del sello discográfico Factory, muestra la obra ‘Cesto de rosas’ del pintor francés del XIX Fantin-Latour. Cuando desde el grupo le dijeron el título, él pensó en algo maquiavélico, en un príncipe sibilino, así que fue a un museo a buscar retratos que sugirieran poder, corrupción y mentiras, pero nada le convenció. Al salir del museo Peter y su novia vieron en una postal esa pintura de Fantin-Latour, entonces ella sugirió esa imagen en tono de broma y, de repente, Saville lo vio claro: el poder, la corrupción y las mentiras tienen tanto poder de seducción como las flores, y pueden entrar en la vida de las personas tan fácilmente las rosas. Eso sí, los cuadraditos de colores del ángulo superior derecho, que parecen un pixelado y contrastan brutalmente con el delicado ramillete, son originales y típicos del grupo.

Sí, las portadas de los discos no sólo los identifican, sino que en algunas ocasiones tienen su propia historia, su propia vida.

CARLOS DEL RIEGO

domingo, 3 de junio de 2018

LOS OBJETOS MÁS CAROS DEL MUNDILLO DEL ROCK Hace poco se subastó la mesa de la cocina en la que se suicidó Ian Curtis (Joy Division) en 1980, la cual finalmente se vendió por algo menos de diez mil euros. Poca cosa comparada con lo que se ha llegado a pagar por otras piezas históricas del rock

El Rolls de John Lennon usado en  una de las pelis de Beatles.

Guitarra que usó Jimi Hendrix en el Festival de Woodstock.
Clapton con la guitarra de 1939.
Así se hizo la famosa portada.
La letra del 'A day in the life' de The Beatles escrita por John Lennon con las correspondientes correcciones.
Guitarra 'Reach out for Asia' firmada por muchos de los grandes.

En principio no parece muy apetecible poseer una de las herramientas utilizadas por un suicida para ejecutar su propio fin. Sin embargo, también en el mundillo del rock & roll existe ese impulso por tener en casa piezas con un significado especial, objetos que utilizaron algunas de sus figuras legendarias, por lo que incluso cosas simplemente asociadas a grandes personajes llegan a ser deseadas y muy cotizadas. Esa pieza, que tal vez utilizó el atormentado cantante de Joy Division para ejecutar su acto final, fue vendida por una pequeña cantidad si se pone al lado de las cifras astronómicas que han alcanzado otras. Así es, también en este entorno, al igual que en el mercado del arte, hay coleccionistas, apasionados e incluso especuladores que pujan muy fuerte por algunos de esos objetos; es memorabilia’.

Una de las guitarras que alcanzaron un precio más alto en subasta es la Fender Stratocster conocida como ‘Reach out for Asia’, cuyo valor reside en el hecho de estar firmada por auténticos iconos del rock & roll: Eric Clapton, Jimmy Page, Keith Richards, Mick Jagger, Paul McCartney, Brian May, Jeff Beck, Pete Townsend, Ray, Davis, David Gilmour, Mark Knopfler, Sting, Angus y Malcom Young y los hermanos Gallagher, Esta pieza ‘sólo’ tiene de especial los autógrafos, es decir, no la tocó un héroe de la guitarra en un concierto histórico. Fue una idea para recaudar fondos para los damnificados por el maremoto sufrido en el sur de Asia en 2004. Un millonario árabe pagó por ella 2.7 millones de dólares.

Otra guitarra sumamente valiosa es la ‘Strato’ blanca con la que Jimi Hendrix tocó su tremenda versión del himno de Estados Unidos en el festival de Woodstock en el verano de 1969; alguien no dudó en desembolsar 2 millones de dólares por ella. Menos cotizada pero igualmente histórica es la Fender con la que Eric Clapton hizo sus vertiginosos solos desde 1970 hasta 1985, a la que llamó ‘Blackie’, y por la que alguien pagó 875.000 dólares; otra de ‘Manolenta’, su Martin acústica de 1939 que usó en muchos conciertos acústicos, alcanzó la cifra de 700.000 pavos. De todos modos, por mucha guitarra histórica que se tenga entre las manos, nadie podría ni soñar hacerla sonar como ellos.

Evidentemente, The Beatles siguen en primer plano, tanto en venta de música, presencia en medios y, ¡cómo no!, en esto del coleccionismo. Entre las pertenencias del cuarteto de Liverpool que han salido a la venta está el impresionante piano Stenway blanco de John Lennon, con el que grabó su siempre recordada ‘Imagine’; parece que lo compró el también fallecido Georges Michael por 2,1 millones de dólares. Asimismo, la hojita de papel sobre la que ‘el gafitas’ de los Beatles escribió la letra de la maravillosa ‘A day in the life’ se vendió por 1,3 millones. Y la letra de su himno pacifista, ‘Give peace a chance’, manuscrita en un folio del hotel Queen Elizabeth de Montreal, Canadá, alcanzó los 700.000 dólares en una subasta en 2008. Un objeto emblemático, inmediatamente reconocible y que todo ‘beatlemaníaco’ desearía poseer es el famoso bombo que aparece en la portada del ‘Sgt. Pepper´s’, que alguien compró por casi un millón de dólares. Pero el objeto de los Beatles que más exigió al comprador ha sido, hasta el momento, el fabuloso e inconfundible Rolls Royce Phantom V de John Lennon que aparece en la película ‘Magical Mystery Tour’ protagonizada por los cuatro en 1967; pintado con la evocadora estética sicodélica, este impresionante y goloso automóvil costó 2,9 millones de dólares y puede admirarse en un museo canadiense.

Más de dos millones de dólares se pagaron por  la letra manuscrita por Bob Dylan de su eterno ‘Like a rolling stone’, original que incluye versos que no fueron utilizados en la grabación definitiva que todo aficionado corea con pasión.

También hay otras ‘cosillas’ no tan valiosas pero todavía inalcanzables para la mayoría. Así, sorprende que el Rolls Royce Phantom V de Elvis Presley (modelo idéntico al de Lennon antes mencionado) ‘sólo’ alcanzara los 182000 dólares; claro que de aquella venta hace ya bastantes años. Más o menos, 200.000 dólares, fue lo que alguien desembolsó por los  exagerados trajes de Kiss. Otro tanto fue la cifra que alcanzó el diseño original del estupendo álbum ‘London calling’ de The Clash.

Otro capítulo es el de los discos de vinilo, esas entrañables rodajas de rock & roll que, en algunos casos, también son muy apreciadas y valiosas. Los que han alcanzado las cifras más altas son el single que Elvis grabó para su madre cuando aun no era el rey, que llegó a los 300.000 dólares; o el de The Quarrymen (el grupo pre-Beatles), por el que dieron 250.000. Pero el Lp más caro, hasta el momento, es el llamado ‘Álbum Blanco’ de los Beatles numerado con el 0000001 (no todas las ediciones tenían numeración),que era propiedad de Ringo hasta que lo vendió por la asombrosa cifra de 790.000 dólares en 2015.

En cualquier caso, mucha pasta, sobre todo teniendo en cuenta que son objetos contemporáneos. Claro que ¿cuánto valdría el piano de Mozart o la partitura de la Novena de Beethoven de su puño y letra?

CARLOS DEL RIEGO

miércoles, 30 de mayo de 2018

EL POR QUÉ DE LAS EXPLORACIONES ESPAÑOLAS DE HACE 500 AÑOS Se acercan años de conmemoración de las múltiples exploraciones y descubrimientos con los que se dibujó el mapa definitivo de la Tierra. Incomprensiblemente hay muchas criaturas que reniegan y maldicen aquellos viajes

En barcos como este, aquellos tipos duros llegaron a todos los confines del planeta superando infinitas penurias (réplica de la Nao Victoria, la primera que circunnavegó el mundo).


Hace alrededor de quinientos años se desató un impulso irrefrenable por explorar la Tierra, por descubrir territorios desconocidos, por averiguar la forma, la disposición y localización de todas las tierras y mares del planeta y, también, claro, por encontrar fama y fortuna. Inevitablemente, los encuentros entre los aventureros y los nativos produjeron muchas víctimas, la mayor parte de las cuales se debieron a las enfermedades, ya que un mundo estaba aislado del otro y el nuevo no había padecido las epidemias y dolencias para las que el viejo ya había desarrollado defensas; por otro lado parece tonto pensar que los dos mundos iban a permanecer aislados eternamente, o lo que es lo mismo, tarde o temprano iban a encontrarse, con lo que los contagios y la lucha eran absolutamente ineludibles; asimismo hay que recordar que todos los pueblos con los que pelearon los expedicionarios estaban en continuas y sangrientas guerras entre ellos antes de que ningún europeo pisase sus tierras.   

El caso es que hay personas que hoy, cinco siglos después (a toro bien pasado), cuestionan aquellos viajes a lo desconocido y preguntan por qué y para qué aquellos se aventuraron a comprobar cómo era el planeta. La mejor respuesta está en otras preguntas: ¿Por qué fueron a la luna?, ¿por qué se envían sondas y naves a otros planetas y se escudriña el universo buscando indicios de vida?, ¿por qué escalaron el Everest?, ¿por qué arriesgaron la vida para pisar el Polo Norte y el Polo Sur?, en fin, ¿por qué el Homo Sapiens salió de África? Hay una respuesta para todo: la curiosidad, el deseo de aprender, de averiguar, de ver qué hay más allá…, o sea, el deseo de descubrir y progresar. Sin embargo, hay mentes simples (y mediocres) que desearían que jamás se hubiesen emprendido aquellas auténticas odiseas, de lo que se deduce que si de ellos hubiese dependido, permanecería el convencimiento general de que el mar terminaba en un abismo. ¿Que hubo muertes?, indiscutible, pero antes o después los que vivían más allá del océano estaban obligados a entrar en contacto con las enfermedades y, por otro lado, las violencias que se produjeron allí nunca fueron distintas a las que se producían por aquí; y se puede añadir que las sociedades de los nativos de los nuevos mundos seguían (más o menos) en el Neolítico. 

Otra cuestión que suelen denunciar los partidarios de no moverse de casa es que no se puede hablar de ‘descubrimiento’, puesto que, explican, esas tierras ya eran conocidas por los indígenas que las habitaban. Sin embargo, la cosa no es tan sencilla; refiriéndose a América, por ejemplo, la realidad es que los americanos de 1492 no habían perfilado las costas ni dibujado mapas que mostraran la forma y extensión del continente, no habían emprendido viajes de exploración y aprendizaje ni, claro, señalado dónde estaban los ríos, montes, bosques o desiertos. En definitiva y dicho fríamente, no sabían dónde estaban, no tenían ni la menor idea de cómo era el trozo de tierra que los albergaba. Baste decir que ni siquiera le habían puesto nombre al continente. Por tanto, sí es oportuno señalar la llegada de las tres carabelas como un auténtico descubrimiento, ya que, una vez explorado y cartografiado, los indígenas también descubrieron cómo era el lugar donde vivían, dónde estaba situado y qué había en el resto del planeta. Todos descubrieron con el ‘descubrimiento’.        

Por último, hay que ponerse en la piel de aquellos valerosos y bragados aventureros. Cuando se lanzaban al mar sabían que estaban absolutamente solos en la inmensidad, que nadie los socorrería en caso de necesidad y que eran los únicos navegando por esos mares (nulas posibilidades de encontrarse con otro barco). Lo que no sabían es con qué se iban a encontrar, si había monstruos marinos, si desaparecerían engullidos por las tormentas o si perecerían de hambre y sed en medio del océano. Y, una vez en tierra desconocida ¿cómo serían sus habitantes, sus animales, su vegetación? Todos los que se embarcaban en aquellos cascarones eran conscientes de que les esperaban penurias infinitas, pero debían ser unos tipos ‘muy echaos palante’, es decir, seguro que los tenían cuadraos. Muchas veces se vieron obligados a comerse el cuero de los correajes y beber agua contaminada con orines de rata, contrarían escorbuto y otras enfermedades e infecciones y, si eran capturados vivos, sabían que les esperaba el sacrificio.

Hay que ponerse en la piel de aquellos tipos y situarse en aquellos años, hay que tener en cuenta la ‘tecnología’ y el pensamiento de la época (carente de conceptos hoy aceptados), hay que imaginarse cómo sería la búsqueda de un paso del Atlántico al Pacífico por un mar tan ‘tranquilo’ como el de la región de Cabo de Hornos, hay que pensar cómo serían tres meses atravesando el Pacífico Sur sin tener claro a dónde iban o si algún día llegarían.

¡Qué gente, qué valientes, qué atrevidos! Tipos duros de verdad. Pero gracias a ellos la Humanidad supo definitivamente, exactamente, cómo es esta Tierra. 

CARLOS DEL RIEGO

domingo, 27 de mayo de 2018

GRANDES COMPOSITORES QUE NO SE ATREVIERON A CANTAR Fácil es para el aficionado enumerar a los mejores compositores del rock, la mayoría de los cuales son más famosos como cantantes. Pero también hay autores de éxito mundial que, por lo que sea, nunca se pusieron ante el micrófono

Leiber y Stoller crearon algunos de los primeros clásicos del rock, como el 'Hound dog', que escribieron en veinte minutos, pero ellos nunca los cantaron.


Una de las características del rock & roll, la cual se ha venido consolidando con el tiempo, es que la mayoría de los grupos adscritos al género cantan sus propias canciones, es decir, cada uno compone y escribe aquello que quiere comunicar e interpretar; y aunque es habitual recrear ocasionalmente piezas de otros, ser el autor de casi todos los títulos que se graban y tocan en vivo es algo que siempre ha dado mucho prestigio, mucha credibilidad. Por tanto, en el barrio del rock, lo más normal es que el grupo o el solista construya su personalidad artística ideando todo lo que luego ofrece (lógicamente, hay excepciones).

Pero tampoco es una rareza la figura del compositor o equipo de compositores que, por la razón que sea, se limita a eso, a engendrar una melodía y adecuar a ella las palabras (o al revés), nada más; o sea, su intención es entregar la obra a otros para que la defiendan ante el público, la hagan famosa y la vendan por todo el mundo. Algunos de esos creadores de magia (como bien puede llamarse a quien crea una obra de arte) han conseguido que sus nombres sean reconocidos gracias a títulos eternos que, curiosamente, ellos jamás han interpretado en un escenario. El caso es que esos que diseñan partituras para que otros se luzcan han de tener sobradas aptitudes musicales, pero por no tener voz apropiada, por la presencia física o incluso por timidez, deciden quedarse siempre en un segundo o tercer plano. En todo caso, algunos de los nombres de creadores de éxitos que jamás los cantaron merecen permanecer en la memoria de todos los amantes del rock & roll.

Un caso que resulta muy explicativo es el del trío Holland-Dozier-Holland, responsables de más de dos docenas de éxitos mundiales. Los tres habían probado como cantantes, pero la cosa no les convenció, e incluso uno de ellos, Eddie Holland (hermano de Brian), se ponía terriblemente nervioso en el escenario (miedo escénico), por lo que pronto se dieron cuenta de que lo suyo era componer y dejar que otros y otras con más tirón comercial dieran la cara. Así, desde 1963, este prodigioso trío de compositores se sacaron de la manga auténticos pelotazos discográficos que aun hoy mantienen la gracia y siguen siendo reconocidos. Eso sí, ellos jamás se pusieron ante el micro, dejando tan comprometida tarea a Martha & The Vandelas, The Supremes, Four Tops o el mismísimo Marvin Gaye, que no tuvieron problemas para colocar piezas como ‘Heat wave’, ‘Reach out (I´ll be there)’, ‘Can I get a witness’, ‘You can´t hurry love’ o ‘You keep me hangin´ on’ en lo más alto de las listas de todo el mundo; y eso  sucede una y otra vez con esas canciones independientemente quien las cante, pues las partituras de H-D-H han conocido infinitas versiones desde su estreno…, pero ninguna cantada por ellos.

Al dúo Leiber y Stoller se deben algunos de los más emblemáticos clásicos del primer rock & roll;,Jerry (el primero) siempre se encargaba de la letra y Mike de la música; éste tocaba en un grupo y aquel era un vendedor. Apasionados por la música negra, en 1953 alguien les dijo que necesitaba una canción para cierta artista, así que se pusieron manos a la obra y en menos de veinte minutos (afirma la leyenda) se habían inventado el ‘Hound dog’, que en poco tiempo recorrió Usa (y el planeta) en la voz de un tal Elvis Presley; no era su primera composición, pues  el año anterior ya habían hecho ‘Kansas city’ aunque ninguno había cumplido los veinte. Debieron pensar “vaya, esto se nos da bien”, ya que a partir de ese momento empezaron a idear títulos que, invariablemente, daban la vuelta al mundo fuera quien fuese el intérprete. ¿Quién no ha escuchado miles de veces el ‘Jaihouse rock (el ‘Rock de la cárcel’)?, e igualmente ‘King creole’, ‘Poison Ivy’, ‘Stand by me’…, temas que ha sido grabado cientos y cientos de veces por otros tantos artistas (desde Beatles hasta Johnny Cash) a lo largo de las décadas. Pero ellos jamás vieron un disco con sus caras en la portada.      

Whitfield & Strong ya se dedicaban a la música cuando se conocieron y empezaron a trabajar juntos. De su colaboración surgió la chispa para idear auténticos emblemas de la música negra como la innovadora ‘Papa was a rolling stone’ o la fabulosa ‘Ball of confusson’, la pacifista ‘War’, ‘Funky music’, ‘I heard it throu the grapevine’… Además, Norman Whitfield escribió no pocas con otros autores, como el arriba mencionado Eddy Holland, mientras que Barret Strong sí que hizo carrera como cantante, aunque su fama y mérito están limitados a su cooperación con Whitfield, pues cuando se habla de soul o funk, la presencia de este dúo es obligada.  

Chinn & Chapman condujeron a grupos de los setenta como The Sweet o Suzi Quatro a la cima de las listas mundiales con éxitos construidos a base de melodías fáciles y estribillos muy pegadizos, arreglos atrevidos y, generalmente, ritmos vivarachos; a ellos se deben imprescindibles del glam rock como ‘Ballroom blitz’, ‘Can the can’, ’48 crash’ o ‘Living next door to Alice’. ¡Cuánto sonaron aquellas canciones!

También merecen ser recordados Bryant & Bryant (Felice y Boudleaux, esposa y esposo), que hicieron grandes a los Everly Brothers fabricándoles éxitos como ‘Bye bye love’, ‘All I have to do is dream’ o ‘Wake up little Susie’, canciones dotadas de melodías y armonías que han recorrido el tiempo sin perder frescura; también escribieron para otros como Roy Orbison (‘Love hurts’), y su encanto sedujo a otros grandes del negocio como Bob Dylan o Ray Charles. Es preciso mencionar a Pomus & Schuman (Doc y Mort), que regalaron temas tan evocadores como ‘Viva Las Vegas’ o la deliciosa ‘Save the last dance for me’. Y ¿alguien recuerda a Stock Aitken Waterman, tan típicos de los ochenta?

Creaban magia, pero no sabían o no se atrevieron a presentarla ellos mismos.

 CARLOS DEL RIEGO

miércoles, 23 de mayo de 2018

COMUNISTAS DE BOQUILLA, CAPITALISTAS DE HECHO Da y dará aún mucho que hablar el asunto de los comunistas anticapitalistas y anti-sistema (la parejita podemita), que se han comprado una vivienda siguiendo todos los pasos, símbolos y mecanismos que caracterizan el capitalismo

No es coherente ni creíble decirse anticapitalista y exhibir todos los símbolos capitalistas (en la foto, la propiedad de los dirigentes podemitas anticapitalistas).


Dejando a un lado el asunto de la discrepancia entre lo dicho antes y lo que hacen ahora, pueden comprobarse otros tremendos antagonismos entre ciertos dirigentes políticos que se proclaman comunistas, socialistas, rojos o izquierdistas y que, sin embargo, continuamente recurren a todos los factores que definen al burgués capitalista.

El ejemplo de la parejita que manda en Podemos es perfectamente descriptivo. En primer lugar, al comprarse una vivienda mucho mejor que la que tenían están mostrando el deseo de progresar, de mejorar su modo de vida, y ¿qué hay más básico en el capitalismo que tratar de prosperar, de esforzarse para acceder a propiedades más deseables, más cotizadas? En segundo lugar, hacer negocios con los bancos es esencia del capitalismo y frontalmente contrario al comunismo, el cual abomina de los beneficios de la banca, de la bolsa, de los que se dedican a las finanzas.

Por otro lado, con total seguridad, los aludidos serán posesores de muchos otros haberes y elementos simbólicos del capitalismo. Puede darse por cierto que los dos tendrán rollizas cuentas corrientes, puede que también planes de pensiones e incluso inversiones; y de igual modo no se privarán de los bienes de consumo que casi todo el mundo disfruta en las sociedades occidentales, como electrodomésticos, automóviles, ordenadores o teléfonos. Nadie puede reprocharles nada por ello, pues en el mundo del capitalismo el personal aspira a eso; pero sí parece oportuno recordarles (a ellos y a otros que van presumiendo de izquierdistas) que poseer propiedades inmobiliarias, acumular efectivo y negociar con las entidades bancarias (lo que significa aumentar sus beneficios) y adquirir los bienes de consumo según mandan los mercados son elementos simbólicos que caracterizan el capitalismo y absolutamente opuestos a las teorías de economía planificada, o sea, al comunismo. En pocas palabras, no se les puede señalar por tener el deseo de progreso material y económico, pero deben comprender que eso se llama capitalismo.

En fin, si la pareja en cuestión viviera en uno de esos países tendría una casa como la que ha comprado, pero nadie ajeno a los cargos del partido podría ni siquiera soñar con tal posesión; sin embargo, aquí hay millones de propietarios. Nadie les reprocha que se aprovechen de las ventajas del capitalismo, pero sí que es conveniente recordarles que antes de maldecirlo tengan en cuenta que ellos recurren a todos los símbolos capitalistas, por lo que también podría exigírseles que dejaran de proclamarse lo que no son. Tampoco hay que olvidar que la base del comunismo, su abc, su esencia, es la renuncia a toda propiedad privada… O sea, que si posees (casas, cuentas corrientes, bienes de consumo que se renuevan rápidamente) y acumulas posesiones no eres comunista, y hay que tener la valentía de asumirlo. Y decirlo.

En definitiva, ¿qué es lo que diferencia el cotidiano vivir de la parejita del de otros ciudadanos que no se dicen comunistas y/o anticapitalistas?

No se puede decir que se es del Barça e ir continuamente con la bufanda y la camiseta del Madrid, y peor aún, tratar de justificarlo.

CARLOS DEL RIEGO

domingo, 20 de mayo de 2018

LAS MEJORES CANTANTES DE ROCK: ENTRE KAREN CARPENTER Y JANIS JOPLIN El rock siempre ha contado con voces de chicas, las cuales han enriquecido el género y le han dado una perspectiva propia. Y como es lógico, existe una gran diversidad, con muchas que cantan muy bien, especialmente bien

Karen Carpenter (que también era baterista) es una de las mejores cantantes de la historia del rock.
Janis Joplin es pasión salvaje, rock desbocado.


Grandes, enormes cantantes ha aportado a la causa del rock el sexo femenino. Como es lógico, existe una abundantísima variedad vocal femenina, y no faltan las que fueron referencia y contribuyeron decisivamente a la evolución de esta especialidad musical. Tan heterogénea diversidad podría acotarse entre la voz refinada de Karen Carpenter y la desbocada de Janis Joplin. Entre ambas, un universo de estilos y personalidades, de voces de seda y de expresiones agresivas. Como solistas con acompañamiento o como líderes de su grupo, en esto del rock & roll no faltan las chicas que cantan o cantaban bien, especialmente bien. Algunas serán siempre recordadas por su voz singular, otras por su poderosa personalidad, por su estilo, sus modos innovadores, su capacidad de transmitir sensaciones o por su académica corrección… e incluso hay algunas que lo tienen todo. Las hay que apenas bordearon las fronteras del rock, pero es imposible no acordarse de cantantes excelentes como Aretha Franklin, Nina Simone, Roberta Flack o Billie Hoilliday (que murió aun en los años cincuenta); son voces inconfundibles y vocalistas con mucho temperamento y enormes capacidades, de modo que no es extraño que el incondicional del rock sepa apreciarlas.

La voz de Karen Carpenter es la dulzura hecha sonido. Modulada, segura y con aplomo, transmisora de todas las emociones, aparentemente delicada pero con un fondo infinito. Así es la voz de la mitad de The Carpenters. La malograda cantante (y extraordinaria baterista) entonaba con una naturalidad asombrosa, tanto que al escucharla se tiene la impresión de que no le cuesta el mínimo esfuerzo recorrer la melodía. Su repertorio y ambientación tiraba al country más ligero (con letras cargadas de tópicos), pero su desbordante talento le permitía entonar cualquier canción y mejorar el original, o aventurarse por cualquier registro como si fuera una consumada especialista. Podía cantar la cancioncilla más simplona e intrascendente y dejar al público con la sensación de estar escuchando la partitura más solemne. La voz y entonación de Karen es, tantos años después de su muerte, armonía en estado puro.

Entre las que tienen (o tenían) ese algo especial está la desgraciada Whitney Houston, que exhibía una textura vocal clarísima, pulida, resplandeciente y colorida; era muy expresiva en escena y poseía gran dominio del ritmo y control de la intensidad. No puede olvidarse a la menuda integrante de Fleetwood Mac Stivie Nicks, cuya voz es frágil y poderosa a la vez, ronca e infantil, dulce y misteriosa a veces y cargada de agresividad rock en otras. De los tiempos de la sicodelia hay que recordar a Grace Slick y sus lisérgicas interpretaciones. Estupenda, inolvidable Ronnie Spector, la esposa de Phil y solista de las Ronettes, cuyo tono de voz no puede ser más evocador. Justo es mencionar a las prematuramente fallecidas Patsy Cline, que estaba entre el country y el pop y fue una de las primeras grandes figuras femeninas; a la deliciosay Tammy Wynette, que era puro refinamiento soul; y claro, a la inolvidable Mama Cass, dotada de una poderosa voz de soprano.  

Pero hay más, pues la magnífica variedad vocal y de personalidades que el sexo femenino aportó al rock & roll parece infinita… Todas estas tenían esa chispa, ese don que diferencia a alguien que canta con el que emociona cuando canta. Por ejemplo Patty Labelle, todo fuerza y control; Debora Harry, de Blondie, que supo poner un toque de clase al primer ‘punk-new wave’ estadounidense. El folk –pop estadounidense cuenta con muy buenas cantantes, como Joni Mitchel o Linda Ronstadt, que siempre supieron afinar sus intencionados textos. Recientemente desaparecida, la irlandesa Dolores O´Riordan (The Cranberrys) dejó un estilo muy fácil de reconocer. Sentimental y al tiempo profunda, con clase y una gracia especial, la completísima Carole King. ¿Y Diana Ross?, ¿y Donna Summer?, ¿acaso no lo hacen con personalidad y más que corrección? ¡Cómo no recordar a la exuberante y potente voz de soprano de la germana Nina Hagen! ¿Y alguien se acuerda de la malograda Marisca Veres, la cantante de The Shocking Blue?  Ah!, y se puede colar por aquí la desbordante Dolly Parton, casi siempre en el terreno del country, capaz de ser alegre y desgarradora, ingenua y resabiada, y puede hacerlo todo en la misma canción. Y si de energía y carisma se trata, pocas como la tonalidad metálica de Tina Turner y su impetuosa presencia.

Hay otras tal vez menos refinadas, pero eso no impide que sean figuras imprescindibles. Así Patti Smith, que no tiene una buena voz ni grandes cualidades canoras, pero todo lo suple con su fortísimo carácter, con su grito desbocado y su salvaje presencia; sus gemidos, bufidos y quejidos señalaron los modos del punk. E igualmente tampoco se puede decir que Suzi Quatro, Joan Jett, Pat Benatar o Chrissy Hynde cantaran especialmente bien, pero tienen su mérito.

Y finalmente, Janis Joplin. La recordada cantante texana abría por completo su alma en cada concierto (los vídeos lo demuestran) y echaba su corazón hasta la último nota; aun hoy es capaz de agitar el corazón y el sentir de cualquier que la escuche. Su voz es inigualable, no hay con qué compararla, rasgada, suplicante, emocionante, encendida…, inconfundible. Cuando hacía blues tendía al grito, pero por increíble que parezca, jamás desafinó, nunca se salía de tono: ni en el más desesperado quejido, ni en la voz más desgarradora perdía el sitio. La manera con que ella se expresaba y cómo trataba su voz abrió todas las puertas a quien soñara con cantar rock, blues, pop, soul…, hombre o mujer. Con ella se aprendió que un cantante de rock debe dejar salir lo que tiene para que la gente sienta lo que él. Tantos años después de su muerte sigue produciendo escalofríos.

Entre Karen y Janis, una gama infinita de rock con chicas al micro. 

CARLOS DEL RIEGO

miércoles, 16 de mayo de 2018

LA RECONQUISTA La Historia de España, sobre todo la Reconquista y América, se ha convertido en tema de interés general: todo el mundo opina, todo el mundo valora, todo el mundo juzga…, casi siempre desde el desconocimiento y, peor aún, desde la estética actual


Ramiro II de León infligió una severa derrota al califa Abderramán III (que huyó para salvar la vida) en la batalla de Simancas, año 939 (en este grabado antiguo, toma de Magerit, Madrid, por el propio Ramiro II).

Desde hace unos años se ha desatado en España un enorme interés por la Historia. Sin embargo, gran parte de los que se enfrascan en discusiones sobre la de España lo hacen según su ideología y desde el presente y, generalmente, con un gran desconocimiento; así, es habitual que se emitan valoraciones morales sobre lo sucedido hace siglos y se adopten opiniones basadas en artículos de periódico, en tópicos y bulos sin el menor rigor histórico, en interpretaciones sesgadas y parciales…, en lugar de informarse por uno mismo a través de obras de investigación de historiadores y especialistas. En cualquier caso, uno de los temas preferentes de discusión de la Historia de España es la Reconquista.

Casi a diario se difunden asuntos relacionados con ese largo período que dan origen a encendidas polémicas, ya que no pocos españoles abjuran del concepto, maneras y fines de la Reconquista, y califican con conceptos actuales las acciones llevadas a cabo por los españoles de la Edad Media (por eso hay criaturas que están convencidas de que, de haber vivido en aquellos tiempos, comerían hamburguesas y beberían gin-tonic, vestirían vaqueros, escucharían rock & roll y, sobre todo, pensarían igual que piensan hoy). Incluso el insigne filósofo José Ortega y Gasset llegó a afirmar que “No entiendo cómo se puede llamar reconquista a una cosa que dura ocho siglos”…, claro que habría que haberle preguntado al autor de ‘La España invertebrada” cuánto ha de durar la cosa para que pueda llamarse así, o dónde se señala el tiempo máximo para que pueda ser tal; además, ocho siglos fue lo que se tardó en conquistar el último reino (Granada), pero hubo partes de la península donde apenas llegaron los musulmanes, en muchas otras sólo estuvieron de paso, y de alrededor de la mitad del territorio fueron expulsados mucho siglos antes de la toma de Granada.

Asimismo abunda la opinión de que nunca existió un sentimiento reconquistador (la Península Ibérica o parte de ella fue conquistada y reconquistada muchas veces por distintos pueblos a lo largo de su extenso devenir a través del tiempo). Sin embargo, si se consultan las fuentes se llega a la conclusión contraria. Las más antiguas son las llamadas Crónica de Alfonso III y Crónica ‘Albeldense’, ambas escritas al final del siglo IX. En la primera se lee: “… se salvará España y se organizará el ejército y la nación goda” (“Sit Spanie salus et gotorum gentis exercitus reparatus”); en la segunda: “Actualmente una parte de España está ocupada por los sarracenos, por lo cual los cristianos hacen la guerra noche y día, todos los días, combatiendo contra ellos hasta que su expulsión sea dispuesta por la predestinación divina” (“Sarrazeni euocati Spanias ocupant…”, es fácil encontrar el texto latino y comprobar por uno mismo). Cronistas posteriores, como Sampiro o Lucas de Tuy, escribieron en términos parecidos sobre el asunto. Es decir, desde muy pronto se tomó conciencia de haber sido invadidos y ocupados, así como de la obligación de recuperar lo perdido.

Algo más tarde, en 1074, el conde Sisnando Davidiz, enviado de Fernando I de León y Castilla a cobrar el tributo a Granada, le dijo al monarca de esa taifa: “Al-Andalus fue al principio de los tiempos tierra de cristianos hasta que llegaron los árabes y expulsaron a aquellos a Galicia, tierra menos favorecida por la naturaleza. Pero ahora que pueden, los cristianos quieren recuperar todo lo que se les quitó por la fuerza, y para hacerlo definitivamente tienen que debilitaros y agotaros durante una larga época. Y cuando ya estéis sin dinero y sin soldados os arrebataremos el país sin trabajo”. De lo que se deduce que estaba asumido por los hispanos cristianos que la cosa sería larga y costosa, pero que no iban a renunciar. En fin, es evidente que sí existía en aquellas sociedades (no era igual la del siglo IX que la del XIV) un sentimiento de haber sido despojados de su tierra y, por tanto, una legitimación para luchar hasta recuperarla. Ese sentimiento duró, precisamente, ocho siglos.

Lo que nadie puede negar es que la invasión y ocupación musulmana y la posterior confrontación (tanto entre los reyes y califas como entre las gente del pueblo, sobre todo la de zonas fronterizas) proporciona una singularidad a España (y Portugal). Además, de todos los territorios que invadieron y se apropiaron los ejércitos islámicos, Hispania resultó ser el único que les fue luego arrebatado, reconquistado. No hay más que comparar los mapas de máxima extensión musulmana con los actuales. La única posible excepción es el avance otomano que hacia 1540 llegó hasta Viena (dominio de los Habsburgo), pero no hubo asentamiento civil, sino sólo una ocupación militar de varias plazas fuertes y fortalezas (en zonas de las actuales Hungría, Rumanía…); finalmente, después de ser derrotados en sangrientas batallas, los turcos fueron definitivamente expulsados en 1699. Es lo más parecido a la Reconquista. En cualquier caso, el único territorio ocupado por el Islam que fue recuperado por los reinos cristianos es la Península Ibérica.

Lo que es inadmisible es que se admita como legítima la invasión a sangre y fuego que comenzó en 711 y se repudie como ilegítima la defensa y contraataque (usando idénticas herramientas y recursos) que culmina en 1492. Esa forma de pensar suele ir acompañada de juicios de valor, de desprecio hacia hechos, ideas y personas de hace quinientos o mil años y, el colmo, del calificativo ‘franquistas’ para los que combatieron a los musulmanes. Es difícil encontrar pensamientos más estúpidos e inútiles.

Lo que sí cabe plantearse es ¿cómo sería España (y Portugal) de haber fracasado la Reconquista?, ¿sería una especie de Marruecos, de Arabia, de Siria?, ¿estarían obligadas las mujeres a cubrirse y carecerían de los derechos de los que carecen en esos países?

CARLOS DEL RIEGO