domingo, 13 de mayo de 2012

TIMOS Y ESTAFAS DEL GOBIERNO. EL TIMO DE LA ITV


20 minutos de trabajo en un diésel, casi 60 euros

Entre los infinitos modos en que nos tima el gobierno hay uno especialmente sangrante, el de la itv, la inspección técnica de vehículos. Sin duda es buena idea comprobar que todos los automóviles que circulan por ahí superan unas condiciones mínimas, pero eso no tiene por qué tener un coste tan por encima del mercado, por no hablar del hecho de que no hay competencia entre las empresas, de que sólo se dan licencias a amiguetes y compañeros de partido o de que en algunas estaciones poco menos que perdonan la vida al sufrido conductor.

Ir a pasar la itv, si se conduce un automóvil diésel, supone un desembolso de entre los 50 y 60 euros, una espera que normalmente llega a la media hora (si se tiene suerte) y un tiempo de inspección que no llega nunca a los 20 minutos. Si por 20 minutos de trabajo de inspección, de revisión, sin reparar nada, cobran 55 euros, el precio de esa mano de obra es de 165 euros por hora. Por otro lado, el precio de los talleres donde sí te reparan el coche está entre los 20 y los 57 euros por hora de mano de obra, siendo más baratos los talleres independientes y más caros los servicios oficiales, sobre todo en marcas asociadas al lujo. Sea como sea el taller, el precio de la inspección obligatoria (en la que no te reparan nada) casi triplica el precio de la mano de obra de los talleres oficiales más caros, y multiplica por siete el de los talleres particulares. Es más, en muchos de éstos te revisarían gratuitamente lo mismo que en las estaciones itv si cambias allí el aceite y los filtros.
Si esto no es un timo yo soy John Lennon.

Además, una divertida espera hasta que el operario te señala 
Esta es una de las más flagrantes estafas con que el gobierno saca los cuartos al ciudadano ‘paganini’, o sea a todos, pero no la única. De hecho, la lista de timos, estafas, extorsiones a que nos someten los que viajan subidos en el carrito del privilegio es casi infinita. Un ejemplo por el que ha de pasar toda la población es la obtención del DNI, que exige certificados varios, o sea, una información que ya tienen diversos ministerios y que, en todo caso, bien podría solicitar el funcionario en el acto contactando informáticamente con el ministerio correspondiente; pero no, tienes que sacar los papeles y claro, pagar por ellos; además, con lo de la cita previa has de charlar un rato con una máquina y pagar la llamada..., y eso si no tienes mala suerte y cuando te dice el día y la hora, tu teléfono hace un inoportuno pip y no te enteras a qué hora tienes que ir, así que vuelves a llamar, vuelves a humillarte ante la maquinita, vuelves a pagar  y a notar cómo se te hincha la vena.

Es sólo un ejemplo, pero piénsese en la cantidad de documentos que hemos de obtener a lo largo del año. Ya sea en una u otra administración, el ‘pagano’, el primo, el infeliz lechuguino, el mequetrefe con cara de tonto siempre es el mismo.      
Carlosdelriego.