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lunes, 31 de marzo de 2025

BASIL ZAHAROFF, EL DESPIADADO TRAFICANTE DE ARMAS QUE SALIÓ EN UN EPISODIO TINTÍN

 


Basil Zaharoff y la caricatura que aparece en Tintín como Basil Bazaroff

 

En cada guerra, en todas las guerras, independientemente del resultado, quienes siempre ganan son los traficantes de armas, las fábricas y los intermediarios…, además de los políticos, que casi siempre aceptan los sobornos y mordidas con que los mercaderes de la guerra consiguen fabulosos y lucrativos contratos. El traficante de armas Basil Zaharoff es el evidente ejemplo, tanto que incluso sus modos son claramente expuestos en uno de los episodios del cómic de Tintín

 

Pocos negocios legales pueden ser más lucrativos que la fabricación, tráfico y venta de armamento, pues este tipo de productos resultan extremadamente caros, especialmente cuando el comprador es un país, que suele comprar no sólo fusiles, ametralladoras y cañones, sino barcos, tanques, aviones…, y miles y miles de toneladas de munición. Por eso, cuando empiezan a escucharse tambores de guerra los fabricantes y vendedores se frotan las manos. Así lo hizo Basil Zaharoff, quien llevó a cabo todo tipo de trampas, sobornos, manipulaciones, sabotajes… para colocar sus productos.

 

Nacido en el Imperio Otomano en 1849, Zaharoff era algo griego, algo turco y algo ruso, aunque murió siendo ciudadano británico. De familia muy pobre, fue Inteligente, astuto, artero, ladrón, mentiroso y manipulador, ‘virtudes’ con las que llegó a la cima de su negocio, consiguió enormes honores e inimaginables cantidades de dinero. De hecho, sus primeros ‘trabajos’ le llevaron ante los tribunales, pero de un modo u otro siempre conseguía convencer a los jueces. En 1877 fue recomendado y entró como vendedor de una empresa de armamento, ‘Nordenfelt’.

 

Sus métodos eran simples. Por ejemplo, consiguió audiencia con el ministro de la guerra de Grecia al que sedujo diciéndole que, como griego, le aconsejaba comprar un submarino de guerra (de su empresa, claro) puesto que Turquía estaba preparándose para la guerra y convenía a Grecia no quedarse atrás. Acto seguido fue a ver al ministro turco y le confesó, como turco, que Grecia había comprado un sumergible y se había convertido en una amenaza. Turquía le compró dos. Luego fue a ver al ministro ruso con el mismo cuento y con el ‘soplo’ de que Grecia y Turquía se estaban rearmando, así que vendió otros dos ejemplares; al parecer, el político ruso no quería comprar ninguna de las ‘ofertas’ de Zaharoff, de modo que éste le dijo que volvería mañana, martes, con nuevas propuestas, a lo que el ruso le contestó que mañana no es martes sino jueves; el astuto vendedor le contestó “le apuesto cien mil libras a que mañana es martes”…, Zaharoff perdió y pagó la apuesta, pero colocó sus productos. Lo mejor del caso es que los submarinos de Nordenfelt eran tan inútiles que ninguno llegó a entrar en acción.

 

Otra de sus tretas para sobornar al comprador cuando éste recelaba o no tenía clara la compra de armas era ofrecerle cien mil libras por “esa preciosa lámpara”, a lo que el extrañado ministro contestaba que esa lámpara no valía ni cinco libras…, pero en poco tiempo comprendía de qué iba la cosa. Es decir, Basil Zaharoff ofrecía los sobornos de modo indirecto, pero los políticos y ministros entendían rápido las ventajas personales que supondría la compra de las armas que se ofrecían a su país (¡qué fácil es untar a un político!).

 

Otro de sus recursos era sabotear las demostraciones de los rivales de su empresa. Comprando a quien fuera necesario, Zaharoff lograba que la presentación de una nueva arma de la competencia fuera un fracaso. Incluso boicoteó la presentación del submarino de Isaac Peral cuando éste se negó a venderle su patente.

 

Las comisiones que ganaba le proporcionaron enormes sumas de dinero, que él invertía en comprar acciones de su empresa, de manera que llegaba el momento en que se presentaba ante el dueño y le decía que ya no era empleado sino su socio. Así hasta que se hizo con la mayoría de las acciones de una de las más importantes empresas de armamento del mundo, la Vickers. Llegó un momento en que podía comprar periódicos con los que manipular la información en su propio beneficio. Por ejemplo, en su periódico francés publicaba que corrían rumores de que Alemania se estaba rearmando, con lo que el gobierno galo inmediatamente contrataba la compra de armas; e igualmente hacía en sus medios alemanes, en los que desvelaba que Francia había comprado tantas ametralladoras, tantos cañones y tantos barcos de guerra, por lo que el gobierno alemán rápidamente se gastaba unos cuantos millones en los productos que ofrecía Zaharoff.

 

En el episodio de Tintín titulado ‘La oreja rota’ se explican a la perfección sus modos, incluso el dibujo de Basil Bazaroff (que es como lo denomina Hergé en el cómic) es una copia de la realidad. Su empresa, junto a petroleras aliadas, provocó la guerra entre Bolivia y Paraguay conocida como ‘La guerra del Chaco’…, después de colocar las mismas armas a uno y otro bando. También se lucró en España, donde compró fábricas de armas y vendió todo lo que quiso de cara a la guerra hispano-estadounidense de 1898. Además, entabló relaciones con la aristócrata Pilar Muguiro, casada con un primo, deficiente mental, de Alfonso XII, lo cual le abrió muchas puertas. Se casó con ella al morir el demente, cuando Zaharoff ya tenía más de setenta años.

 

Con la I Guerra Mundial se hizo inmensamente rico, de modo que su poder llegó a ser superior al de los políticos. Escribió sus memorias, en las que parece que contaba cómo y a qué políticos, ministros y aristócratas había sobornado y corrompido, pero antes de publicarlas se las robó uno de sus ayudantes; la policía las recuperó, pero Zaharoff decidió quemarlas antes de que nadie las leyera…, con lo que se perdieron informaciones verdaderamente históricas que aclararían muchas maniobras políticas trascendentales y señalarían a muchos grandes cargos de medio mundo (incluyendo japoneses). Y fue condecorado con las máximas distinciones nacionales de diversos países… Murió en 1936.  

 

La guerra era el paraíso de Basil Zaharoff, un personaje sin escrúpulos ni frenos morales, egoísta, perverso y corrupto. Su trayecto vital es la evidencia de que las guerras las ganan, invariablemente, los fabricantes de armas.

 

CARLOS DEL RIEGO

domingo, 21 de enero de 2024

EL NUEVO RECORD DE ESTUPIDEZ DE LA ‘CULTURA WOKE’ O CORRECCIÓN POLÍTICA

 


Imagen real e imagen recreada en la película del modo más fiel posible, sin mujeres ni homosexuales porque no había

Por muy difícil que parezca siempre habrá iluminados que, sintiéndose moralmente superiores, encuentren ridículos motivos para protestar. La llamada ‘cultura woke’, que equivale a la corrección política, es capaz de elevar la voz para soltar las mayores estupideces y sinsentidos que uno pueda imaginarse. La última hace referencia a la película ‘La sociedad de la nieve’, a la que achacan ausencia de homosexuales y de mujeres

 

Sí, hay veces que resulta difícil entender que haya personas incapaces de comprender que la ideología inclusiva que exige cuotas no puede incrustarse en obras de ficción o basadas en hechos reales. Sin embargo, hay criaturas que se piensan posesoras de la verdad absoluta y, por tanto, obligadas a difundir e imponer esa verdad dogmática que no admite razón ni oposición.

 

La película ‘La sociedad de la nieve’ cuenta, como casi todo el mundo sabe, la tremenda aventura que vivieron los jugadores de rugby de un equipo uruguayo que viajaba, a través de los Andes, a disputar un torneo en Chile. Como es sabido, el avión sufrió un accidente y los superviviente se vieron obligados a comer carne de los muertos (ya se habían hecho otras pelis sobre el tema, siendo la más conocida ‘Viven’).

 

Pues el caso es que varias páginas web estadounidenses han puesto el grito en el cielo porque en la película no aparecen homosexuales…, sin tener en cuenta que en la realidad no los había y, por tanto, si hubieran aparecido habría sido una falsificación de la historia (sobre todo teniendo en cuenta que la intención del director era ceñirse a lo que ocurrió). Pero el hecho de que no hubiera homosexuales entre los supervivientes (como demuestra su trayecto vital posterior) no es suficiente justificación para que no aparezcan en la película, según exigen estos nuevos inquisidores fanáticos; les da igual lo que ocurriera en realidad, les importa poco lo que verdaderamente pasó y quiénes lo vivieron: los censores que buscan herejes y herejías con los que indignarse claman por las cuotas. Es como cuando una serie de tv contó el accidente nuclear de Chernóbil y los dictadores de la corrección se rasgaron las vestiduras porque no salían negros…, porque claro, como todo el mundo sabe, había muchísimos afros en la extinta Unión Soviética.

 

La estupidez se enfrenta a la realidad y se enfada cuando ésta no se adapta a su ideología. Así, en la misma película, los que dictan cuál tiene que ser la verdad protestaron porque apenas aparecen mujeres y las pocas que salen apenas tienen relevancia. Está documentado que en aquel vuelo sólo viajaban cinco mujeres (hay que recordar que era un equipo de categoría masculina), de las cuales dos murieron en el accidente, otra la noche siguiente, otra una semana después y la última a los quince días a causa de un alud; es decir, ninguna estuvo entre los supervivientes, que son los verdaderos protagonistas del suceso y de la película y, por tanto, el papel de las féminas en la misma no puede tener más presencia. Lo raro es que los esclarecidos defensores de la inclusión a toda costa no exijan que se incluya en ‘La sociedad de la nieve’ a negros, asiáticos, discapacitados o aborígenes australianos.

 

Claro que aun peor es la acusación de ‘apropiación cultural’ a las películas ‘Avatar’, acusación basada en el hecho de que en dicha peli sólo hay actores humanos disfrazados…

 

¿Es posible llegar a comprender estos ‘argumentos’ desde una posición basada en la lógica y la razón? ¿Es posible admitir que haya criaturas aparentemente normales capaces de soltar esperpentos de este tipo? ¿Es, en fin, una nueva forma de discapacidad mental?

 

Y como dice el refrán, un tonto hace ciento si le dan lugar y tiempo.

 

CARLOS DEL RIEGO

 

jueves, 2 de noviembre de 2023

GRANDES METEDURAS DE PATA DE CIENTÍFICOS QUE SE CREYERON ADIVINOS


 Un eminente científico vaticinó, ocho años antes del primer vuelo de los hermanos Wright, que las máquinas más pesadas que el aire jamás podrían volar

A lo largo de la historia reciente no han sido pocos los científicos, ingenieros o investigadores que, eufóricos tras un descubrimiento o un experimento exitoso, se lanzan a la adivinación, a la futurología, sin tener en cuenta que ese camino conduce siempre al disparate, al ridículo. De hecho, cada vez que un sabio se atreve a ejercer de profeta se convierte en un charlatán, en un embustero

 

Siempre se ha dicho que la predicción y la adivinación del futuro es un camino que lleva inevitablemente al error, puesto que nunca se tienen en cuenta las variables y factores desconocidos que intervendrán en el asunto. Por ello resulta más chocante que sean reputados científicos e investigadores quienes, de forma totalmente acientífica, se toman a sí mismos como profetas. En los dos últimos siglos, que es cuando la ciencia termina por imponerse a la magia o la astrología, se observan algunos casos casi bochornosos.

 

William Thomas, Lord Kelvin (1824-1907), fue un físico e inventor británico que dio su nombre a una de las escalas que miden la temperatura (las de Celsius y Farenheit son las otras), entre otras importantes aportaciones a la Física. Sin embargo, tal vez llevado por la vanidad de su evidente sabiduría, hizo una serie de predicciones que, lógicamente, fueron erradas. Así, en 1895 sentenció que “Las máquinas más pesadas que el aire no volarán jamás”, y añadió “no tengo ni una molécula de fe en la navegación aeronáutica” (claro que peor fue uno que, mes y medio antes del primer vuelo de los hermanos Wright en 1903, dijo en el New York Times que “se necesitarán entre uno y diez millones de años para construir una máquina voladora”). Un par de años después se atrevió a augurar que “La radio no tiene ningún futuro”. Y cuando Roentgen presentó los rayos X, Lord Kelvin se dejó decir que “Los rayos X son un engaño, un fraude”. Claro que todo eso se queda en nada comparado con su oráculo de 1898: “Sólo quedan 400 años de oxígeno en la Tierra”. Un científico nunca será adivino. 

 

Lee De Forest (1873-1961) fue un físico estadounidense, inventor con cerca de 300 patentes y gran pionero de la radio (inventó la válvula de vacío). Pero en 1926, cuando la televisión ya era un hecho desde 1920, se atrevió a ejercer de vidente y dijo: “Técnica y físicamente la televisión es posible, pero comercial y financieramente no es viable, es imposible”. En 1939 comenzaron las emisiones de televisión en Estados Unidos, pero un periodista radiofónico se sintió gran profeta y escribió: “El problema de la televisión es que hay que mantener los ojos pegados a la pantalla, y la familia estadounidense media no tiene tiempo para eso”. Más sentido tiene el vaticinio (errado) del oscarizado cineasta Darryl F. Zanuck (1902-1979), que debió ver en la televisión una terrible competencia y por eso dijo en 1946: “La televisión nunca retendrá una gran audiencia, pues la gente se aburrirá rápidamente de mirar cada noche una caja de madera”. Predecir es sinónimo de equivocarse.  

 

Mucho más recientemente, en 1995, el astrofísico Clifford Stoll, escribió en un libro: “Las guías telefónicas, los periódicos o los videoclubes no van desaparecer por mucho que se extiendan las redes informáticas”. Y más aún: “No creo que mi teléfono se convierta en una computadora para convertirse en un dispositivo de información”. Que Santa Tecla le conserve el oído porque…

 

Otro gran pionero de la informática y de Internet, Robert Metcalfe, predijo en 1995 que para el año siguiente Internet “colapsará catastróficamente como una supernova”. Y tan seguro estaba de su augurio que prometió comerse sus palabras sino sucedía así. En 1997, durante una conferencia internacional sobre el asunto de Internet, reconoció que se había equivocado (faltaría más) y, como había prometido comerse sus palabras, sacó un pastel con referencias a Internet y se comió una parte…, pero los asistentes esperaban más ‘penitencia’, más rigor a la hora de comerse sus palabras, así que lo abuchearon sonoramente. Ante esta situación, Metcalfe cogió el periódico en el que había escrito su vaticinio, rompió la página con su texto, la metió en una batidora con agua y se comió la pulpa resultante…

 

Siguiendo al anterior, en 1998, otro que no temía al ridículo, el economista Paul Krugman, predijo que “Internet se desacelerará porque la mayoría de las personas no tienen nada que decirse unas a otras”.     

 

Marty Cooper, uno de los inventores del teléfono móvil, incomprensiblemente profetizó en 1981: “Los teléfonos móviles nunca sustituirán a los de cable”.

 

Y esta pequeña lista de videntes a quienes el tiempo y la realidad desmienten una y otra vez, puede cerrarse con la sandez que lanzó en 2007 Steve Ballmer, quien fuera ejecutivo de Microsoft: “No hay ninguna posibilidad de que el IPhone consiga una cuota de mercado significativa, ninguna posibilidad”.

 

Es increíble que mentes tan despejadas, que brillantes investigadores e inventores caigan en la infantil y vanidosa tentación de predecir qué va a suceder en el futuro.

 

CARLOS DEL RIEGO

 

lunes, 23 de octubre de 2023

60 AÑOS DEL ASESINATO DE KENNEDY, Y AUN ESTÁ SIN RESOLVER

  

Sin duda, el tiro que reventó la cara de Kennedy fue frontal-lateral, o sea, no pudo hacerse desde donde estaba Oswald

Hace 60 años se produjo uno de los magnicidios más enigmáticos de la Historia. Investigaciones, libros, publicaciones, comisiones y teorías se han sucedido casi desde el momento del asesinato, y todavía no se ha desvelado ninguna prueba concluyente de los grandes enigmas que permanecen seis décadas después:  quiénes, cómo y, lo más importante, por qué

 

El 22 de noviembre del corriente se cumplirán sesenta años del asesinato del trigésimo quinto presidente de Estados Unidos, John Fitzgeral Kennedy. Seguramente volverán a enfrentarse la teoría de que fue Oswald en solitario con la que señala una conspiración. Es uno de los grandes misterios sin resolver de la época contemporánea que despierta siempre el máximo interés en todo el mundo.

 

Como todo el interesado sabe, el magnicidio ocurrió en Dallas, Texas, hace exactamente seis décadas y, según el informe oficial (el de la Comisión Warren), fue obra exclusivamente de un tirador solitario, Lee Harvey Oswald. Sin embargo, investigaciones y juicios posteriores llegaron a la conclusión de que, al menos, la cosa no estaba tan clara. De hecho, a finales de los años setenta del siglo pasado se determinó que la muerte del presidente fue una conspiración, e incluso el comité que llegó a tal conclusión afeó duramente el trabajo de la CIA, el FBI, los servicios encargados de la seguridad presidencial e incluso el de la propia Comisión Warren. En resumen, se les dijo a todos esos estamentos y organizaciones que habían sido unos auténticos chapuceros. Así las cosas, la pregunta oportuna actualmente sería ¿qué interés tenía la Comisión Warren para actuar como lo hizo? A pesar de todo, una parte significativa de la población (tanto estadounidense como del resto del mundo) sigue anclada firmemente en la teoría del loco solitario a pesar de las evidencias que, al menos, dejan serias dudas.

 

Existen varias certezas, más allá de los casi infinitos indicios e incomprensibles irregularidades detectadas en la investigación, que llevan a confirmar que hubo más de un asesino aquel mediodía. Por un lado, al parecer, la trayectoria prevista para la comitiva presidencial se cambió a última hora, de manera que incluso los periódicos del día indicaban el itinerario desechado; entonces, ¿cómo sabía Oswald que el coche de Kennedy pasaría por delante del almacén de libros desde donde supuestamente disparó?

 

Y por otro lado existe un dato puramente físico que descarta totalmente que el dudosísimo personaje fuera el asesino o al menos el único. Según demuestra la película del asesinato que filmó Abraham Zapruder, se produjeron al menos tres disparos en menos de siete segundos, el segundo y el tercero absolutamente perfectos, cosa que es absolutamente imposible. El prestigioso tirador deportivo español José Borja Pérez (varias veces campeón del mundo y de Europa de tiro de precisión, récord mundial de carabina a 100 metros y experto absolutamente fiable) publicó hace treinta años en la revista Historia y Vida una carta en la que explicaba que él mismo había intentado varias veces imitar lo que supuestamente hizo Oswald.

 

Así, se procuró un arma idéntica (Mannlicher Carcano) y munición casi idéntica a la que oficialmente usó el supuesto ‘asesino solitario’ (dicen los expertos que ningún tirador experimentado escogería ese fusil para hacer este ‘trabajo). Se colocó a cien metros y, con ayuda de un amigo cronometrando (arrancó el crono al sonar el primer disparo y lo paró justo con el tercero), apretó el gatillo tres veces en 15,70 segundos, resultando que los dos primeros acertaron perfectamente en la diana mientras que el otro se quedó cerca; en un segundo intento rebajó el tiempo hasta los 10,40 segundos, haciendo diana perfecta en el primer tiro y dejando un poco más lejos los otros dos; y en la tercera tanda tardó 9 segundos justos, con un blanco perfecto y dos peores que la vez anterior. Asimismo hay que tener en cuenta que la diana utilizada estaba fija, no en movimiento como hace 60 años el Lincoln en el que iba Kennedy, de forma que cuando se tira contra un blanco móvil el tirador ha de ‘correr la mano’, es decir, apuntar delante del objetivo y calcular instintivamente el punto exacto en el que proyectil y diana han de encontrarse. Esta circunstancia dificulta muchísimo más conseguir precisión y exige bastante más tiempo para hacer puntería; y no hay que dejar de un lado otro factor de dificultad, que es el nerviosismo que ha de tener quien va a disparar a una persona y más a alguien tan importante. En definitiva, deduce el experimentador campeón de tiro deportivo, es absolutamente imposible hacer tres blancos perfectos en menos de 7 segundos contra un objetivo móvil con un fusil de cerrojo y a 90-100 metros de distancia.  

 

Finalmente, observando detenidamente los fotogramas 310-314 de la película Zapruder, se ve perfectamente que el presidente, que ya ha recibido un tiro en el cuello, tiene la cabeza caída sobre el pecho y ligeramente vuelta hacia su esposa Jacqueline (izquierda) cuando recibe el tiro fatal en su parietal derecho; esto indica que Oswald, cien metros detrás, no tenía posición para conseguir ese blanco. Además, la cámara lenta muestra sin la menor duda que el impacto fatal que revienta la cara de Kennedy es frontal. La conclusión es que hubo más de un tirador, es decir, fue una conspiración.

 

Admitida la imposibilidad física de que el enigmático Oswald consiguiera tal proeza, la pregunta ahora sería, ¿quién fue, cómo y por qué? Lo único que parece seguro es que Oswald, él sólo, no perpetró el asesinato. Tal vez estuviera implicado (probable), pero es imposible que un solo tirador hiciera esos blancos perfectos en aquellas condiciones y tirando desde el mismo lugar. Por tanto, de momento y hasta dentro de unos cuantos años, habrá que conformarse con hipótesis.

 

CARLOS DEL RIEGO

 

viernes, 11 de agosto de 2023

CÓMO LOS INGLESES USARON VINO ENVENENADO PARA LIQUIDAR A CIENTOS DE INDIOS EN 1623


 Los británicos y sus sucesores estadounidenses traicionaron a los indios infinidad de veces

Lo que se conoce como ‘Guerras Indias’ abarca un período de tiempo de unos trescientos años, desde 1622 hasta comienzos del siglo XX, es decir, prácticamente desde que los británicos desembarcaron en Norteamérica (los primeros colonos arribaron a bordo del Mayflower en el invierno de 1620). Los recién llegados perpetraron todo tipo de masacres y barbaridades encaminadas al exterminio de los nativos y su sustitución por los anglosajones; entre las innumerables muestras de vileza destaca el envenenamiento de cientos de indios en el año 1623 

Desde el primer momento los ingleses se condujeron con la máxima crueldad, con ese racismo y superioridad tan característico de los anglicanos; los indios, lógicamente, se defendían y procuraban responder con parecida violencia. Así, pueden enumerarse la Guerra de los Castores, la de Pequot, la del rey Felipe, la de la reina Ana, la de Tuscarora, la incontables batallas y venganzas contra iroqueses, shawnees, cheroquis, creeks, seminolas…, así como la Ley de Remoción de Indios, el Sendero de las Lágrimas, las masacres de Sand Creek, Red Cloud, Wounded Knee…, se haría interminable la enumeración completa de las matanzas de indios (éstos tuvieron algunas victorias, como Little Bighorn, muy sonada pero sin trascendencia).  

Los colonos y soldados británicos, y posteriormente sus sucesores nacidos en América, llevaron a cabo un baño de sangre continuado para eliminar a los amerindios, arrinconar a los supervivientes y quedarse con tierras y recursos. Esto duró alrededor de tres siglos, hasta que los indios fueron una población residual y prácticamente invisible. 

En 1622 se produjeron diversos enfrentamientos entre los powhatan y los británicos, que invadían territorio nativo continuamente. En uno de esos los indios acabaron con la vida de cientos de colonos y capturaron prisioneros. Luego, en mayo de 1623, el jefe Opechancanough fue con su séquito a devolver esos presos a un lugar del actual estado de Virginia, aceptando la propuesta británica de conversaciones de paz. Opechancanough era jefe de guerra de un grupo de guerreros powhatan, siendo éste el nombre colectivo de los miembros de una confederación de más de 30 tribus. Para sellar su ‘amistad’ y agasajar a sus invitados, los británicos ofrecieron a Opechancanough y sus guerreros unas copas de vino. 

Según los autores Middleton y Lombard en su obra ‘Colonial America: A History to 1763’, el destacamento inglés comandado por el Capitán Tucker lo había planeado todo desde el principio, ya que “las conversaciones de paz fueron una argucia”, la cual formaba parte de un objetivo más amplio, pues “esperaban destruir a todos los miembros de la tribu cerca del asentamiento de Jamestown”. Allí hay una placa conmemorativa en la que se lee: “Indios envenenados en la reunión de paz”. Dicen los historiadores que “los ingleses ofrecieron un brindis con vino (envenenado por el Dr. Potts) que los powhatan aceptaron, y cuando los indios empezaron a sentirse mal, los soldados británicos abrieron fuego con pistolas y fusiles". Pero la traición no terminó de salirles bien a los felones, pues según el Instituto Smithsonian: “acabaron con la vida de 200 guerreros (cortaron la cabellera a 50) y otros 150 resultaron heridos, pero Opechancanough consiguió sobrevivir y escapar de la trampa. 

Como es lógico y natural, el jefe powhatan no volvió a confiar en ningún blanco, de modo que reanudó la lucha. En ‘Colonial America: A History to 1763’ se lee que dos décadas después de la traición, en 1644, Opechancanough consiguió ejecutar su venganza y durante dos años no cesó de acosar y matar colonos británicos, y se estima que eliminó a no menos de 500. Su suerte acabó cuando en 1646 fue capturado y muerto por un soldado mientras estaba atado en la cárcel. En los informes que enviaron a Inglaterra, los soldados alardeaban de la hazaña y recibieron felicitaciones desde la metrópoli. 

Una guerra es una guerra, pero cuando se proponen conversaciones de paz, cuando se enarbola bandera blanca y se va a efectuar un intercambio de prisioneros, no hay nada más despreciable que aprovecharse de la tregua para eliminar a los invitados que, confiados, acuden a la reunión en son de paz. Hay que recordar que hasta los nazis y los soviéticos respetaban las treguas y las conversaciones bajo bandera blanca. 

Como es sabido, la traición y la ruptura de los tratos fueron constantes durante los siglos siguientes, siempre con los británicos y sus sucesores ejerciendo de traidores. El resultado de esos 300 años de vileza anglosajona es conocido: confinamiento, racismo, marginación, segregación y la casi eliminación de todo el que no fuera un blanco de origen británico. Y todo protegido por leyes racistas en vigor hasta hace unas pocas décadas. 

CARLOS DEL RIEGO

 

jueves, 15 de junio de 2023

CHE GUEVARA SE DEFINIÓ A SÍ MISMO A TRAVÉS DE SUS PROPIAS PALABRAS


 En una ceremonia de premios en Los Ángeles en 2005 Santana (que siempre habla de paz y amor) exhibió una camiseta con la imagen de este siniestro personaje

 Si Ernesto ‘Che’ Guevara estuviera vivo cumpliría estos días 95 años (nació el 14-VI-28). Su icónica foto (tomada por Alberto Díaz, alias Korda) es una de las imágenes del siglo XX. El personaje sigue teniendo gran tirón entre los que, desde la esclavitud ideológica, se sienten tan comunistas o socialistas como él se sentía. Sin embargo, sus propias palabras dejan perfectamente claro qué tipo de persona era 

Dicen que el ser humano se define por sus obras, por sus actos hacia los demás. En el devenir político de Che Guevara hay acciones verdaderamente asquerosas, criminales, puro fascismo (matar al disidente), pero es que también dejó por escrito cuál era su forma de pensar. Cartas, declaraciones, memorias e incluso grabaciones (como el famoso discurso ante la Onu: “Hemos fusilado, seguimos fusilando y continuaremos fusilando”) definen a la perfección el tipo de hombre que fue: un totalitario fascistoide convencido de estar legitimado para eliminar a cualquiera que se le opusiera, e incluso a quien fuera sospechoso. Sus propias palabras dicen quién era. 

‘El carnicero de la Cabaña’ disparaba cobardemente contra sus soldados u oficiales, ordenándoselo a sus fanáticos o apretando el gatillo personalmente. Se encargó de encarcelar y ‘reeducar’ a los homosexuales, ordenó ejecutar a todo disidente (o a quien lo pareciera) al estilo Stalin, reprimió con dureza hitleriana a la prensa que no le era afín (hasta eliminarla), prohibió el rock & roll y nunca escondió su evidente racismo. Sorprende que a pesar de todo haya quien exhiba una camiseta con su efigie. 

Pero lo que queda es lo escrito, el papel, el documento. Por ejemplo, respecto a la guerra fría dijo: “Nunca debemos establecer la coexistencia pacífica. En esta lucha a muerte entre dos sistemas tenemos que llegar a la victoria final incluso si cuesta millones de víctimas”. Tal le dijo al periodista Sam Rusell, del periódico socialista ‘Daily worker’ en 1962. Dicho de otro modo, que murieran millones para satisfacer su idea se la traía al pairo. 

Enemigo declarado de la libertad, gritó cual energúmeno sin cerebro: “Hay que acabar con todos los periódicos. Una revolución no se puede lograr con la libertad de prensa”. Evidente e incontestable argumento fascista-comunista. 

Racista convencido y orgulloso, escribió en sus diarios de viaje: “El negro es indolente y soñador, se gasta sus pesitos en cualquier frivolidad o en ‘pegar unos palos’ [o sea, emborracharse]. (…) Los negros, esos magníficos ejemplares de la raza africana que han mantenido su pureza racial gracias al poco apego que le tienen al baño, han visto invadidos sus reales por un nuevo ejemplar de esclavo: el portugués”. ¡Qué le habrían hecho los portugueses, todos los portugueses! 

El odio era su motor: “Para enviar hombres al pelotón de fusilamiento la prueba judicial es innecesaria. Estos procedimientos son un detalle burgués arcaico. Un revolucionario debe convertirse en una fría máquina de matar motivado por odio puro. (…) El odio es el elemento central de nuestra lucha. El odio tan violento que impulsa al ser humano más allá de sus limitaciones naturales, convirtiéndolo en una máquina de matar violenta y de sangre fría. Nuestros soldados tienen que ser así”. Muchos siguen venerando, a pesar de todo, su “divina presencia”, como le cantó el cubano Carlos Puebla. 

El tirón del Che entre la juventud que se cree de izquierdas es aún muy potente. Sin embargo, Che dijo: “Los jóvenes deben abstenerse de cuestionamientos ingratos de los  mandatos gubernamentales, y deben aprender a pensar y actuar como una masa. Es criminal pensar como individuo”. Perfecta descripción del comunismo. 

En febrero de 1957 ejecutó personalmente al campesino Eutimio Guerra, ya que sus compañeros se negaban. En su diario de Sierra Maestra dejó escrito: “Al proceder a requisarle sus pertenencias no podía sacarle el reloj amarrado con una cadena al cinturón. Él me dijo 'Arráncala, chico, total…’ Eso hice y sus pertenencias pasaron a mi poder. Acabé el problema dándole en la sien derecha un tiro de pistola 32 (calibre), con orificio de salida en el temporal izquierdo. Boqueó un rato y quedó muerto”. En una carta a su padre escribió al respecto: “Tengo que confesarte, papá, que en ese momento descubrí que realmente me gusta matar.” 

Todo está escrito de su puño y letra, así lo pensaba y así lo anotó. Falta total de humanidad, una mente fanatizada y ocupada por el odio, una persona esclavizada por la ideología fascista-comunista y dispuesta a liquidar a todo el que lo mirara mal. Ese era el comandante Che Guevara, cuya efigie muchos exhiben como si hubiera sido un defensor de la libertad, el amor y la justicia. 

CARLOS DEL RIEGO

miércoles, 7 de junio de 2023

LA HIPOCRESÍA DEL FUTBOL Y LOS FUTBOLISTAS CON EL RACISMO, MACHISMO Y HOMOSEXFOBIA


Ejecuciones públicas en Arabia Saudí, donde se pisotean los Derechos Humanos que los futbolistas y estamentos deportivos defienden aquí pero olvidan al recibir el dinero de allí

Casi a diario se suceden campañas y acciones en el ámbito del deporte contra del racismo, el machismo y la homosexfobia. Recientemente la liga de fútbol española estuvo en la diana de medio mundo porque unos aficionados insultaron a un futbolista. Desde todos los estamentos deportivos y políticos se lanzan mensajes contra esas tres posturas que violan los Derechos Humanos. Sin embargo, futbolistas e instituciones se venden sin escrúpulos a los países árabes, donde no existen Derechos Humanos  

En todas las ligas de fútbol (también de otros deportes) de todo el mundo occidental se ven infinidad de actos e iniciativas en contra de esas tres perversiones antinaturales y contrarias a los Derechos Humanos: racismo, machismo y homosexfobia. Individualmente y colectivamente los futbolistas y los directivos se posicionan contra tales evidencias del fascismo más retrógrado. Pero cuando al futbolista o al directivo le ponen los millones encima de la mesa se le diluyen sus elevadas ideas y aceptan servir a los más racistas, machistas y homosexófobos. 

El caso del ex futbolista del Real Madrid Karim Benzema es un perfecto ejemplo. El delantero francés se cansó de clamar contra el racismo, contra los insultos que recibía su compañero y, en general, contra los aficionados que se pasan el partido llamando mono a los jugadores de piel oscura (a los negros, vamos);  y lo mismo hubiera dicho (como tantos otros de sus colegas) contra las injurias y ultrajes a las árbitras; e igualmente ocurrirá cuando empezaran a tomarla con los homosexuales. Sin embargo, por contradictorio que parezca, Benzema no ha encontrado conflicto moral ni antimachismo suficiente para irse a jugar al país más racista del planeta, donde a los emigrantes africanos y asiáticos se los trata peor que a los caballos. Es decir, tanto hablar, tanto clamar contra el racismo y el tipo se va a servir a los intereses de los más racistas…, eso sí, a cambio de un montón de millones. En pocas palabras, su anti racismo tiene un precio, alto, pero lo tiene. 

Benzema es sólo el último, pero la realidad es que los países árabes productores de petróleo llevan años comprando a las personas (sobre todo futbolistas, que son los que más tirón mediático tienen), organismos y competiciones deportivas con los que ir blanqueando y desviando la atención de sus carencias en cuanto a Derechos Humanos se refiere. Por eso, Benzema, Cristiano Ronaldo y demás figurones del fútbol, sin darse cuenta o siendo conscientes de ello, están contribuyendo a la perpetuación de esas atrocidades contrarias a cualquier tipo de moralidad y humanidad. 

Idéntica hipocresía han evidenciado los organismos deportivos, la Uefa, la Fifa, las ligas españolas y otras europeas, o el Comité Olímpico Internacional, que han trasladado a esos países sus principales competiciones a pesar de ser conscientes de que los Derechos Humanos tienen allí menos valor que medio litro de gasolina. Y ello a pesar de las sonoras, ostentosas y aparatosas campañas contra el racismo y el machismo que emprenden. Pura hipocresía. Tanto el futbolista como el directivo que se lucra con ese dinero demuestra ser un falsario, un mentiroso mezquino y despreciable cuando participa en una iniciativa contra el racismo, machismo u homosexfobia y poco después se pone a los pies de los más racistas y liberticidas. 

Cada vez que un africano o asiático muera o pierda un brazo por trabajar en condiciones de esclavitud, cada vez que una mujer sea lapidada hasta la muerte por adúltera, cada vez que un homosexual sea colgado de una grúa, cada vez que un disidente sea decapitado, Benzema, Cristiano y el resto de futbolistas que juegan allí serán cómplices de esas muertes; e igualmente serán cómplices de tales atrocidades la Uefa, el Comité Olímpico Internacional o la Federación Española de Fútbol, que llevan allí sus competiciones a cambio de muchos millones (gran parte de los cuales se los quedan los que deciden que el dinero a recibir es más importante que los Derechos Humanos que se pisotean en esos países). Luego, esos organismos deportivos llevarán a cabo vistosas, pomposas y tópicas campañas contra el racismo, el machismo y la homosexfobia, pero en el fondo, tanto al directivo como al futbolista le preocupan mucho más los dineros a ingresar que las víctimas de esas perversiones contrarias a Derechos Humanos, entre otras cosas porque como ellos no lo sufren y ni siquiera lo ven (no hay peor ciego…).  

Tanta grandilocuencia y aparato, tantos partidos, pancartas y declaraciones con que denunciar insultos machistas o racistas para luego renunciar a esos principios ante los países más machistas y racistas del Sistema Solar. 

CARLOS DEL RIEGO

miércoles, 10 de mayo de 2023

OCURRENCIAS Y ESPERPENTOS PROPIOS DE POLÍTICOS

 


 El que fuera tirano de República Dminicana Rafael Trujillo nombró a su hijo, conocido como Ramfis (en la foto), coronel a los 5 años y general a los 9

Cuando el que alcanza el poder tiene su cerebro ocupado por la ideología lo normal es que ésta haya expulsado a la razón y la lógica. Tal cosa puede comprobarse a diario en cualquier lugar del mundo. Por eso se ha dado muchas veces en la Historia el caso del político que, carente del contacto con  la realidad, cree que el disparate que se le ha ocurrido es una genialidad, e incluso cuando la evidencia lo contradice piensa que ésta se equivoca  

Si se elaborara una lista con todos los dislates, desvaríos y absurdos planteados e incluso materializados por quienes han tenido el poder en sus manos no habría discos duros suficientes en todo el mundo para almacenar tal cantidad de disparates. No hay que olvidar que, en realidad, los responsables de las más sangrientas masacres, degollinas y hecatombes de la Historia son, invariablemente, políticos. Ciñéndose sólo al siglo pasado hay desatinos tan grotescos que resultan difíciles de creer. 

Uno de los más perversos del XX es Adolf Hitler. Conocida es su querencia por el ocultismo, el esoterismo, las mitologías y los símbolos religiosos; sólo así se explican las expediciones, investigaciones y proyectos que los nazis llevaron a cabo para encontrar supuestas reliquias milagrosas, como el Santo Grial o la lanza con la que el centurión romano Longinos atravesó el pecho de Cristo en la cruz. El abyecto déspota estaba convencido de que con esos objetos en su poder la supremacía aria no tendría final. ¡Hay que ser necio! 

Perversión pura e inagotable mostró Mao Tse Tung durante  décadas. Además de las infinitas atrocidades que ordenó, también protagonizó simplezas de iluminado que acabaron, claro, en desastre. Durante el sangriento Gran Salto Adelante (1958-61) hubo malas cosechas, achacándolo Mao a que los gorriones se comían el grano y, por tanto, “son enemigos de la revolución”, por lo que ordenó que se les persiguiera y matara por todos los medios. Así acabaron con millones y millones de pájaros…, disparándose las poblaciones de insectos que, como es lógico, acabaron con las cosechas, produciéndose a continuación las hambrunas que causaron la muerte a no menos de 20 millones de chinos. Y aún hay quien defiende a tan espeluznante personaje (una de sus amantes lo describió como “siempre ebrio de violencia”). 

El que fuera emperador de Abisinia (Etiopía) Menelik II (de 1889 a 1913) quedó impresionado por la prueba que se había hecho en EE UU con la silla eléctrica y quiso incorporar la nueva tecnología a su país. De este modo, en 1887 encargó varios ejemplares para “modernizar la patria”. Lo bueno fue cuando llegó el pedido, pues fue entonces cuando cayó en la cuenta de que en su país no había electricidad para que funcionaran los nuevos artefactos.  Eso sí, sacó partido a las sillas reutilizándolas como tronos. Incomprensible tanta estupidez. 

Rafael Trujillo, sanguinario dictador de la República Dominicana de 1930 a 1961, además de muchos otros despropósitos y monstruosidades, tuvo la genial idea de elevar al rango de coronel a su hijo Rafael (conocido como Ramfis) cuando contaba cinco años, y a general de brigada con nueve…, incluyendo salarios y demás beneficios. Déspota brutal, idiota, ignorante. 

Sermarmyrat Nyyazow es el nombre del tirano de Turkmenistán (estado de Asia central, ex-URSS) que dominó el país desde 1985 a 2006. Ególatra extremo, se vio obligado a dejar de fumar por causas de salud, por lo que quiso que toda la población se uniera a su privación, de manera que prohibió fumar a todo el mundo, no se permitía ni mascar tabaco. Asimismo, el engreído besugo ordenó que cada ciudad tuviera varias calles con su nombre, y también prohibió el ballet, la ópera, el maquillaje, los dientes de oro y los perros. Cambió el nombre del pan, que pasó a llamarse Gurbansoltán, como su madre, de modo que los turcomanos iban a la panadería y pedían una barra de gurbansoltán. A unos meses del año les puso los nombres de sus familiares, y a otros palabras referidas a él, por ejemplo, septiembre se convirtió en ‘Ruhnama’, el título de su libro. Y quiso construir un palacio de hielo en el desierto… Delirante narcisismo. 

Otro sujeto incomprensiblemente defendido por muchos es Ernesto ‘Che’ Guevara. Él mismo dejó innumerables testimonios de su infinita crueldad en sus cartas, discursos, escritos e incluso de viva voz en la ONU. Pero también cayó muchas veces en el más vergonzoso de los ridículos, como cuando siendo Ministro de Industria de Cuba, compró ¡máquinas quitanieves!, y ello a pesar de que la última nevada que tuvo lugar en la isla data del año 1900. 

Y así se podría seguir hasta llenar tomos y tomos, tanto ha dado de sí la estulticia de los que tienen el poder. 

CARLOS DEL RIEGO

jueves, 4 de mayo de 2023

IDEOLOGÍA ANTIHUMANA, LO ÚLTIMO Y MÁS EXTREMO DE LAS CORRIENTES ECOLOGISTAS

 


 Esta señora que parece va a morder el cuello del calvo, se llama P. McCormack y quiere que todo integrante del género humano sea eliminado en beneficio del planeta

Una de las características de una parte del pensamiento del siglo XXI es el extremismo, llevar las ideas más allá de cualquier razón y, por tanto, pensar que todo es sacrificable para conseguir hacer realidad esa idea; y ello independientemente de que el objetivo sea deseable o no. Uno de los terrenos donde más abunda el fanatismo más ciego es en el ecológico, en el ambientalista, donde ya hay quien propugna la extinción del ser humano como única forma de preservar plantas y animales irracionales

 Cuestiones como esta muestran que el bienestar y la ausencia de preocupaciones vitales que se ha conseguido en las democracias occidentales mueven a muchas personas a buscar obsesivamente problemas que solucionar; es decir, no son pocos los occidentales bien situados económica y socialmente que se buscan problemas típicos de quien no tiene verdaderos problemas. La idea más extrema que se ha planteado es la que propugna que lo mejor para las plantas y los animales irracionales, lo mejor para el planeta, es la extinción de la Humanidad. Pero también hay otras, como la que practicaba la esposa de Gandhi, que no comía carne (claro) ni vegetales que hubiera que arrancar, cosechar o coger del árbol, nada, ella sólo comía lo que ya estaba en el suelo y cuyo destino era la descomposición…

 La idea es que los seres humanos se destruyan a sí mismos en beneficio del planeta, de las plantas y de los animales irracionales (ante esto cabe preguntarse por qué los irracionales han de tener más derecho a la vida que los racionales). En otras palabras, los fanáticos extremistas del medio ambiente han llegado a la conclusión de que la Humanidad no es sostenible, y por tanto tiene que dejar de existir (aunque ninguno de ellos quiere ser el primero…), y por ello plantean que es preciso elegir entre Naturaleza y Humanidad, y ya han tomado su decisión a favor de la primera. 

 La escritora y profesora australiana Patricia MacCormack es la autora del libro de cabecera de esta corriente: ‘El manifiesto antihumano: activismo para el fin del Antropoceno’ (2020). En este panfleto desquiciado (propone disparates) y fascistoide (su fin es matar) exige “el fin de todo lo humano, conceptualmente y como especie”. Y para conseguir ese propósito, esta individua que encarna el pensamiento hitleriano, estalinista y maoísta, propone “la desaceleración de la vida humana mediante el cese de la reproducción (…)  el suicidio y la eutanasia” (vuelve a plantearse aquí la pregunta ¿por qué no da ejemplo y ella es la primera que libera al planeta de su propia existencia?).   

 Dejando sentado que esta forma de pensar (¿) es una barbaridad insostenible desde cualquier punto de vista ético o moral, caben otras consideraciones. Por ejemplo, puede afirmarse que quienes exigen la muerte de todo ser humano hubieran estado encantados en Auschwitz y serían entusiastas de las cámaras de gas, serían defensores de los gulag soviéticos, de los campos de reeducación maoístas…, lo cual conduce al fascismo más sanguinario y genocida, pues exige la muerte de todo el que tenga genes humanos. También podría asegurarse que los anti-humanidad también son anti-naturaleza, ya que el Hombre es un producto de la Naturaleza y, por tanto, tratar de suprimirlo es un auténtico pronunciamiento, un alzamiento contra Natura. Por último, es evidente que esta gente rechaza totalmente los Derechos Humanos, ya que el primer derecho es la propia vida. Lo dicho: puro nazismo; a propósito, Hitler también amaba a los animales, como demuestra el hecho de que sólo mostró verdadero cariño por sus perros, y promulgó la primera ley animalista de la historia, y era vegetariano…, aunque hizo lo imposible por matar a millones y millones de personas. Él estuvo cerca de conseguir lo que exigen los anti-humano, lo que lleva nuevamente a la equiparación de unos y otro. Y como, llegado el momento, los nazis no dudaron en suicidarse, la analogía parece más que apropiada, oportuna.

 En resumen, los anti-humanidad desean la muerte para toda persona, con la eutanasia, el suicidio y la esterilización como herramientas. Es otra evidencia de que la ideología, por bienintencionada que sea, termina por embrutecer, nublar la razón y esclavizar a la persona.

 CARLOS DEL RIEGO

miércoles, 26 de abril de 2023

LA MENTIRA DE LOS GOBIERNOS PARA PROHIBIR LOS COCHES DE GASOIL Y GASOLINA


Todos los vehículos diésel y gasolina de la Unión Europea son responsables del 1,3% del vertido de CO2 a la atmósfera en todo el mundo, y por eso, quieren prohibirlos

Uno de los principales asuntos que preocupan a una mayoría de ciudadanos del mundo occidental es el del cambio climático, la contaminación del aire, aguas y tierras. Los gobiernos, siempre a la búsqueda de todo aquello que pueda proporcionar votos, llevan años usando el ‘cuidado del planeta’ como principal gancho electoral; a ello se suman los fanáticos ecologistas y similares, dispuestos a cualquier acto en beneficio de su idea. El principal acusado de todos los males es el coche de gasoil y gasolina, y por eso en la UE les han puesto fecha de caducidad, 2035. Un disparate y un imposible 

Sí, los políticos, estimulados por el tirón mediático del asunto del planeta y la contaminación, junto a los extremistas del clima, han conseguido que gran parte de la población se haya tragado la trola de que el gran problema es el automóvil, el turismo movido por combustibles fósiles. Sin embargo, los datos, los números y porcentajes que los propios ministerios de los países de la Unión Europea manejan, señalan que los coches tienen una responsabilidad mínima, casi despreciable, de las emisiones de gases a la atmósfera. 

En la Unión Europea los turismos son responsables cada año de un 15% de las emisiones de CO2 a la atmósfera en el propio territorio europeo. Es decir, el 85% del dióxido de carbono vertido a la atmósfera en Europa no es culpa de los automóviles particulares. Pero el caso es que, según ‘Our world in data’ (que se dedica al análisis pormenorizado de emisiones), el vertido total de la U E supone el 8,5% del total mundial. Mucho menos que los grandes contaminantes, China, India, EE UU y Rusia, donde ni se plantean prohibir coches de combustibles fósiles. 

De estas cantidades puede deducirse fácilmente que lo que expulsan los tubos de escape de las berlinas, monovolúmenes, compactos, utilitarios y motos que circulan por los países de la Unión Europea constituye el 1,3% del total de las emisiones de CO2 que se expulsan a la atmósfera cada año en todo el mundo. 

¿Y para reducir un 1,3% la emisión de gases se va a obligar a millones de europeos a gastarse miles de euros (sobre 40.000, más los cambios de batería) para cambiar al eléctrico? Y hay que añadir que habría que multiplicar por millones la generación de electricidad para los autos eléctricos. 

Prohibir la fabricación de automóviles de combustible fósil en 2035 sería una locura, un disparate de consecuencias imprevisibles. Pero a los chupópteros de la Unión Europea la realidad y el bien común les importa un pimiento, puesto que, como buenos políticos, lo único que les preocupa es ganar elecciones, o sea, poder, y si acusando a los automóviles se ganan votos la verdad se convierte en algo secundario y prescindible. Los ecologistas fanáticos hacen el resto acongojando a la población con un futuro apocalíptico si no se asumen sus ideas y convicciones. Y a quien se les opone lo llaman f…a. 

CARLOS DEL RIEGO

miércoles, 19 de abril de 2023

DON QUIJOTE HUBIERA QUERIDO SER EL CAPITÁN TRUENO

 


El Capitán Trueno materializó el deseo de don Quijote de enfrentarse y vencer a monstruos y gigantes.

 

Los gigantes de don Quijote sólo existían en su fantasía

Aunque siempre es buen momento para hablar de El Quijote, parece oportuno hacerlo en torno al aniversario de la muerte de Cervantes (22-IV-1616). El gran problema es que sobre el ingenioso hidalgo se ha escrito tanto que una vida dedicada enteramente a ello no sería suficiente para leerlo todo. Pero sí que se puede fantasear, fabular e incluso desvariar, de modo que, si se reflexiona y examina la cosa, podría pensarse que el Capitán Trueno tenía, hacía y vivía  como don Alonso Quijano hubiera deseado tener, hacer y vivir 

Puede parecer disparate, atrevimiento o grosería, pero la realidad es que el Capitán Trueno materializó aquello que don Quijote tenía en su mente pero nunca consiguió hacer realidad. Así, se puede colocar un nexo entre la universal creación de Cervantes y el personaje pensado y escrito por Víctor Mora y dibujado por Ambrós. Uno de los dos protagonizó asombrosas aventuras y el otro sucesos y chanzas, aunque no menos asombrosas..    

Para empezar, ambos eran idealistas puros, sin dobleces, sin intereses personales, sin pedir nada a cambio de sus esfuerzos, valientes ante cualquier situación, siempre de parte de los más débiles y oprimidos y dispuestos a enfrentarse a los tiranos, malhechores y abusones. 

Don Quijote soñaba que tenía una prometida bellísima, refinada y virtuosa, una princesa que siempre le esperaba en un gran castillo, pero la realidad es que ni era su prometida (ni lo conocía), ni era princesa (sino aldeana) y ni siquiera se llamaba Dulcinea como él pensaba (era Aldonza). Por el contrario, el Capitán Trueno sí que tenía una bellísima, refinada y virtuosa prometida, Sigrid, una princesa que vivía en un castillo en una lejana tierra del norte, Thule, que siempre pensaba en Trueno, lo esperaba y lo recibía con gran alegría cuando sus trabajos le permitían ir a verla. Quijote y Trueno se batían en nombre de sus respectivas, pero el hidalgo manchego nunca recibió un abrazo o una palabra amable de su supuesta dama, a diferencia del héroe medieval. ¿Qué no hubiera dado don Quijote por tener la prometida que sí tenía el Capitán? 

Pero el recuerdo de la prometida no comprometía la misión de salvar a doncellas y princesas cautivas y atemorizadas por malvados reyezuelos y gerifaltes. Don Alonso Quijano trataba de convertirse en su salvador sólo en su ensoñación, mientras que el Capitán realmente se enfrentaba y terminaba por derrotar al bellaco y liberar a la princesa (“El malo siempre palma, la chica se salva”, decían Asfalto en su brillante ‘Capitán Trueno”). Y a pesar de las veces le tiraron los tejos, el héroe del cómic nunca sopesó la posibilidad de engañar a su dama, cosa que también hubiera hecho don Quijote en caso de habérsele presentado la ocasión. 

Los dos imaginados personajes salían a los caminos a “desfacer entuertos” uno y a hacer el bien el otro, o sea, lo mismo. El manchego se hizo sus kilómetros por la península y sin alejarse demasiado de las llanuras centrales, pero  fabulaba que llegaba a tierras lejanas dominadas por magos y gigantes, por “gente descomunal y soberbia”. Por su parte, el Capitán visitó la vieja Europa, próximo y extremo Oriente, África e incluso pisó tierras americanas; es decir, cumplió el deseo viajero de don Quijote, quien no se ponía fronteras aunque nunca pudo ir más lejos de lo que Rocinante pudiera llevarlo. Así, Capitán Trueno venció siempre al tirano y liberó a los débiles, humildes y justos que estaban bajo la tiranía del jefezuelo de turno en cualquier lugar de la Tierra; don Alonso, en realidad, nunca cruzó su espada con un poderoso, sobre todo porque nunca se topó con él.     

Lo que más deseaba el ingenioso hidalgo era meterse en batalla y medir su lanza con monstruos, alimañas, gigantes y bribones, es decir, “prodigar el bien y evitar el mal”. Pero casi nunca pudo hacerlo, puesto que sus enemigos sólo estaban en su imaginación: eran arrieros, venteros, pastores, molinos… Trueno, por el contrario, no rehuyó combate con verdaderos engendros y quimeras, a los que sometió tanto con la espada como con la inteligencia. Y también gozó de la amistad y la admiración de reyes y grandes señores, así como del agradecimiento y amistad eterna de todos los que vivían bajo la opresión de perverso cacique al que derrotó. ¡Cuánto hubiera deseado don Quijote sentir esa admiración, ese agradecimiento, ese reconocimiento de sus méritos en combate! 

El capítulo de ayudantes, escudero o compañeros sí que muestra una diferencia evidente: el andante caballero sólo tenía un Sancho Panza, mientras que el guerrero medieval tenía dos, el grandullón Goliath (“Por el gran batracio verde”) y el adolescente Crispín. Eso sí, los tres leales hasta el fin.    

Sí, todo aquello que don Quijote de la Mancha soñó, deseó y fabuló, el Capitán Trueno lo tuvo, lo realizó, lo conquistó. En fin, el hidalgo hubiera deseado hacer realidad el bienintencionado delirio en que vivía, es decir, emular al guerrero…  O tal vez no, tal vez se hubiera quedado en su mundo ilusorio. Sea como sea, el iluso es mucho más grande, da más, enseña más, asombra más. 

CARLOS DEL RIEGO

miércoles, 29 de marzo de 2023

LOS MÉTODOS DEL KGB QUE TAN BIEN CONOCE PUTIN: TIROTEADOS, ENVENENADOS, SUICIDADOS, DESAPARECIDOS…

 

El dibujo de una niña de trece años por el que su padre ha sido condenado 
a dos años de cárcel

Se ha dicho muchas veces desde que en 1999 Putin se hizo con el poder absoluto: su propósito siempre ha sido recuperar el control total como sucedía en tiempos de la Unión Soviética. Y el que fuera agente del KGB ni siquiera se molesta en desmentirlo. La última muestra del totalitarismo que preside hoy Rusia la protagoniza un padre que ha sido condenado a dos años de cárcel a raíz del dibujo que hizo su hija contra la guerra 

No es preciso recordar a todos los opositores al régimen impuesto por Putin que han muerto en circunstancias sospechosas, basta una mínima muestra. Uno de los primeros fue el ex espía Litvinenko, envenenado por polonio en 2006 sin que nunca se supiera cómo ni quién perpetró el asesinato…, aunque todo apunta al megalómano de Leningrado. Antes ya había sido tiroteada en plena calle por desconocidos la periodista Politovskaya. En 2013 murió ahorcado en Londres el millonario Berezoski tras sufrir varios atentados; es fácil deducir que si uno se exilia y se libra varias veces de los asesinos no va a facilitarles las cosas suicidándose… Golovilov fue tiroteado cuando paseaba al perro… Klevnikov también cayó a balazos, siendo uno de los muchos periodistas críticos  (no menos de trescientos desde que Putin llegó al poder) que pagaron con su vida el atrevimiento de denunciar al tirano. El millonario Protosenya había huido a España, pero un día apareció ahorcado y su mujer y su hija acribilladas a puñaladas (se libró un hijo que no estaba allí). El ejecutivo Shulman apareció en el baño de su casa con las venas abiertas. Otro jerarca, Melnikov, apareció muerto a puñaladas en su casa, junto a los cadáveres de su mujer e hijos (de 10 y 4 años)…, se dijo que fue asesinato y suicidio, pero parece difícil que uno se suicide de cuatro puñaladas. Algo parecido sucedió al que fuera asesor de Putin, Avaev, muerto por arma blanca con su mujer e hija. 

Varios probaron los diversos venenos (polonio, talio) con que el KGB eliminaba al personal que había huido; otros fueron tiroteos por desconocidos que jamás mostraron intención de robar; hay secuestros (Stemirova) y desapariciones misteriosas que terminan con la aparición del cadáver; hay  suicidios sospechosos y desconcertantes, como el del opositor que ‘se tiró’ por la ventana del hospital; hay enfermedades inexplicables, alergias e infecciones mortales e indescifrables… Métodos usados por los diversos organismos controlados por el Kremlin soviético.    

En fin, la lista de víctimas del déspota ruso se acerca al medio millar (aunque hay quien la eleva al doble), pero sólo son los que se saben y sólo los que afectaron a personajes destacados. Es conocido que en la actual Rusia existe una censura durísima, y que quien se atreve a elevar la voz se enfrenta a un riesgo de muerte elevadísimo. Bien puede asegurarse que Rusia, hoy, es una dictadura con puntos muy semejantes a la que hubo allí desde 1920 (más o menos) hasta la caída del muro de Berlín. 

El más reciente caso es el del padre condenado a dos años de cárcel por el dibujo contra la guerra que había hecho su hija de trece años. La niña presentó la pintura y la maestra dio parte a las autoridades, que fueron a por el padre tras quitarle la custodia de la niña; el osado ciudadano publicó críticas y quejas en las redes sociales, por lo que sufrió arresto domiciliario. Llegó el juicio y la condena, pero el padre aprovechó y huyó de su casa, dicen, aunque vistos los precedentes, cualquiera estaría inclinado a pensar que se trata de otra ‘desaparición’ y que es posible que el hombre aparezca ‘suicidado’.    

Salvo por el modelo económico (antes comunista, hoy capitalista), la Rusia de Putin está calcando los métodos soviéticos. 

CARLOS DEL RIEGO