viernes, 31 de agosto de 2012

UN ASESINO REPRESENTA A ESPAÑA EN LOS PARALÍMPICOS Integrado en el Grapo, mató a un empresario, apenas cumplió la décima parte de su condena y ahora representa a España. Jamás ha evidenciado verdadero arrepentimiento

Sebastián Rodríguez mató cobardemente
 a Rafael  Padura, y ahora, sin arrepentirse,
 recibe premios y medallas y acude
a los paralímpicos representando a España 
Este hombre, Rafael Padura, fue
vilmente asesinado por el grapo
Sebastián Rodríguez,que ahora
 defiende la bandera de España
en los paralímpicos.


















Este auténtico hipócrita se llama Sebastián ‘Chano’ Rodríguez y en el año 1984, formando parte de un comando del Grapo, asesinó de un tiro en la nuca al empresario sevillano de 37 años Rafael Padura, que dejó mujer y dos hijos de 12 y 9 años. Por este y otros delitos fue condenado a más de 100 años, pero como este fanático despreciable hizo huelga de hambre durante más de un año, quedó parapléjico, con lo que la dudosa justicia  española tuvo a bien premiarle el asesinato y la extorsión dejándolo en libertad tras cumplir la décima parte (desgraciadamente, casos como éste en el que los legisladores y los jueces muestran una incomprensible comprensión y empatía con abyectos e irredentos criminales, son casi cotidianos). Hay que especificar que la huelga pretendía el reagrupamiento de los presos del Grapo, los cuales, posteriormente, asesinaron al médico que los atendió y curó. Estas son las credenciales de este despreciable criminal.

Luego empezó a manchar con su ignominiosa presencia canchas deportivas, logrando muchos éxitos en distintas ediciones de los paralímpicos (¿pensaría en algún momento pegar un tiro en la nuca a sus más directos rivales?), por lo que incomprensiblemente recibió muchas distinciones en Vigo y otros lugares; algunos lo califican como ilustre y ejemplar e incluso el Consejo Superior de Deportes le dio una medalla (¿alguien recuerda la película ‘El hombre que mató a Liberty Valance’, cuando hay quien habla de éste como “ciudadano ejemplar”?).

Pero a su alrededor hay más hechos y situaciones que producen vergüenza y asco hacia los legisladores y toda la maquinaria judicial. Hace unos años el gobierno le indultó definitivamente, cosa que trató de aprovechar este brutal asesino para entrar en política; incluso los partidos y el ayuntamiento de Vigo pidieron el oro y el moro para el matón, pero no se recuerda que pidieran nada para las víctimas del pistolero.

Dice ahora el espécimen que “he dejado mi vida cuatro años para rebajar centésimas”, así que habría que preguntarle si ha mejorado sus marcas con la vida que le arrebató a Rafael Padura También afirma que su mérito es su “afán por seguir entrenándome”, así que estaría bien saber su opinión sobre si cree que aquel asesinato también fue un mérito y si no tiene afán de repetirlo. En su momento afirmó que pedía perdón a la familia, pero no hay más que ver cómo lo hizo para persuadirse de que lo hace mintiendo y para quedar bien, por pura conveniencia, de un modo insincero e hipócrita, pues si lo dijera de verdad, convencido y verdaderamente pesaroso por sus crímenes, confesaría si fue él o no quien apretó el gatillo, así como otros detalles de aquel y otros crímenes que cometió o que facilitó o que conoció o en los que participó, pormenores que sólo él conoce; pero no, al no sincerarse totalmente, al no contar toda la verdad, demuestra lo falso de sus palabras y la gran hipocresía que reina en su mentalidad. Siguiendo todas sus declaraciones queda patente que este desalmado se ha instalado en una cómoda y cínica ambigüedad. No hay en este abyecto personaje ni arrepentimiento ni demanda sincera de perdón, puesto que sigue escondiendo sus actos; o sea, en realidad, el terrorista sigue ahí, oculto como los datos que no quiere decir, y hasta que no lo cuente todo y expulse así la maldad que lo invade desde que mató, no se habrá enfrentado verdaderamente al terrorista y, por tanto, éste no estará verdaderamente derrotado y seguirá formando parte de él. Sólo cuando hable y haga frente a sí mismo y su pasado podrá liberarse y podrá ser sincero su arrepentimiento y admitida su demanda de perdón. Además, tampoco ha declarado que aquello fue una barbaridad, que jamás volvería a hacerlo, que entonces era un fanático cegado por el odio…, simplemente se justifica diciendo que no se puede cambiar el pasado. De momento es evidente que volvería a disparar, pues en el fondo de su ser sigue habitando aquella maldad.

Incomprensible es que semejante individuo, todo un asesino, esté representado a España en los Juegos Paralímpicos. El comité español muestra su total falta de vergüenza y su desprecio hacia las víctimas y sus familiares que, seguro, estarán encantados con los éxitos de este pistolero fanático y fascista que vende tranquilamente cupones de la Once, como si su discapacidad se debiera a enfermedad o accidente y no al intento de chantaje de un fanático.

Asombrosamente, no se permite competir en los juegos a los deportistas que se dopan, pero sí a los terroristas que asesinan. ¿Qué pasaría si alguno de los asesinos de la banda Septiembre Negro que mató a los deportistas israelíes en Munich 72 estuviera participando en estos paralímpicos?

CARLOS DEL RIEGO