viernes, 29 de junio de 2012

HACE MEDIO SIGLO QUE THE BEATLES INVENTARON EL POP A finales de 1962 vio la luz un disco destinado a cambiar la historia de la música, el inolvidable y seminal ‘Love me do’


Hace 50 años que apareció este disco
, que dio inicio a la era del pop
 


Al parecer, Paul McCartney había compuesto esta canción en 1958 ó 59, y fue elegida como cara A del primer sencillo de un novísimo grupo. La primera grabación, en junio de ese año, tenía a Pete Best como batería, pero el resultado no gustó a los productores, así que fue despedido y sustituido por Ringo Starr, que grabó la batería en la segunda versión en septiembre; pero la cosa tampoco gustó, así que un mes después se volvió a grabar con un músico de estudio a la batería. El single editado hace 50 años contenía la segunda versión, y el primer Lp del grupo, ‘Please, please me’, incluyó la tercera grabación (con Ringo en la pandereta).
Realmente parecen muchos esfuerzos para grabar una canción tremendamente sencilla, esquemática, una canción que el más novato de los grupos de hoy aprendería a tocar en unos minutos. Pero entonces no había referencias previas, de modo que Beatles tenían que explorar por su cuenta; este es uno de los grandes méritos del cuarteto de Liverpool: abrir puertas, iniciar caminos, mostrar posibilidades, cosa que hicieron más veces en sus menos de diez años de existencia.
La música pop acababa de nacer. Cierto que antes habían triunfado ya cantantes melódicos, pero no se les puede considerar pop en el sentido que tal término ha adoptado con los años y se ha asentado como género; tal vez Buddy Holy (muerto años antes) había acercado mucho el rock & roll primigenio a lo que luego sería el pop, pero bien se puede asegurar que no fue hasta la llegada de The Beatles que el público joven identificó y se identificó con ese nuevo sonido. Desde entonces, ha habido grupos de pop en todo el mundo, y todos, todos, tienen algo (o mucho) de Beatles y de ‘Love me do’.
Esa nueva forma de hacer canciones se demostró ideal para los jóvenes, pues no exigía un gran virtuosismo para tocar y estimulaba la inmediatez y las urgencias juveniles, pues en tres minutos han de entrar un par de estrofas, estribillo y parte instrumental; además los textos pop empiezan a ser mucho menos acaramelados que los de los ‘crooners’ (cantantes melódicos y afectados) y empiezan a hablar de chicas, y otros temas atípicos hasta entonces, de modo irreverente y con dobles sentidos, y se puede cantar sin tener una gran voz, admite coros, entra perfectamente en el disco pequeño (y sobra espacio). En fin, el resultado es directo, lo entendían todos los jóvenes y adolescentes y, otro factor a su favor, no lo entendían los adultos. 
Quien tenga un ejemplar de la edición
 de hace medio siglo, tiene un tesoro
 

Hay que tener en cuenta que géneros tan jóvenes (en todos los sentidos) no exigen mayores complicaciones. De hecho, algunos de los mejores discos de pop y rock están hechos con dos o tres acordes, y no necesitan más elaboración, pues en este caso perderían esa chispa juvenil, esa ingenua agresividad que sólo se tiene al comenzar, cuando se es muy joven y no se toca muy bien. Y es que hay muchos (aficionados, periodistas, músicos) que desprecian las canciones sencillas construidas con tres acordes sin darse cuenta de que el pop, el rock y todos sus derivados son estilos totalmente ajenos a los cánones clásicos, no tienen nada que ver con la música clásica o el jazz, donde se valora tanto el virtuosismo de la ejecución como una partitura complicada. El pop transmite emociones, pero emociones juveniles sencillas y directas, urgentes y apasionadas, y si se consigue, no importa si el guitarrista hace un solo dificilísimo y de perfecta realización o si domina el instrumento lo justo. 
The Beatles, con ese ‘Love me do’ de hace cinco décadas, demostraron que el pop es una forma musical cuyo principal intención es transmitir juventud. Y ningún otro género consigue tanto (el rock es más áspero, más resabiado, más gritón) ni tan rápido.    
CARLOS DEL RIEGO