jueves, 3 de enero de 2013

LA TOMA DE GRANADA SEGÚN LOS PROGRES DE BOQUILLA Muchos protestaron el 2 de enero por la conmemoración de la Toma de Granada por los Reyes Católicos en 1492, y para ello esgrimieron conceptos absolutamente contemporáneos y absolutamente desconocidos hace cinco siglos


Hay que ser ignorante y-o tonto para juzgar hechos y personas de hace 500 años con valores, parámetros y conceptos de hoy
Colectivos nominalmente de izquierdas (partidos incluidos) se han opuesto y manifestado contra cualquier celebración o conmemoración de la toma de Granada por los Reyes Católicos en 1492. Unos dicen que es “inapropiado” y otros que no hay nada que festejar; aquellos afirman que fue “una diáspora… con mucha violencia” y defienden la consolidación de los valores democráticos, y estos aseguran que “es un homenaje a la intolerancia”. Insultos, agrupaciones de protesta y enfrentamientos verbales acompañaron a la conmemoración, el 2 de enero.

Para empezar, hay que recordar que los musulmanes entraron en la península a sangre y fuego y a sangre y fuego fueron expulsados (en realidad Boabdil aceptó un buen arreglo aunque luego de lo prometido nada de nada); es decir, ¿por qué a esos progres de boquilla les parece mal que se derrote a los enemigos con las mismas armas con que ellos te derrotaron a ti?, la respuesta es evidente, porque han identificado la Historia de España con la maldad absoluta, ya que para ellos y los de la Memoria Histórica (a pesar de su pomposo nombre ésta sólo se refiere al franquismo) el término España equivale a Franco, y como han caído en la típica manipulación de los dictadores todo lo que suene a España les provoca sarpullido.

Por otro lado, cualquiera de los que se manifestaron y cualquiera de los que usaron aquellos términos (inapropiada celebración, homenaje a la intolerancia o lo de la consolidación de valores democráticos), de haber estado allí en aquel momento hubieran hecho exactamente lo mismo que lo que hicieron quienes vivieron aquellos sucesos, sin la menor duda; ¿por qué habrían de actuar de otro modo? Si alguno de ellos viajara en el tiempo y se presentara en la Granada de hace 521 años y se pusiera a hablar de valores democráticos, de intolerancia o de derechos humanos, lo menos que le pasaría es que se rieran de él al tomarlo por loco…, pues para aquellos hombres esos conceptos serían tan extraños e imposibles de entender como el iPad o el twiter. Sólo los tontos y/o ignorantes juzgan hechos y personas de hace cinco, diez o veinte siglos con los valores y parámetros de hoy; es posible que piensen que, de haber nacido en aquel siglo, ellos sí sabrían de la ilustración, la democracia o los derechos de la persona (¿por ciencia infusa tal vez?). Cerebros unicelulares.
En una foto de las protestas aparecen mujeres ataviadas al estilo árabe (o tal vez lo sean), tratando de manifestar que aquella cultura es mejor que la que tienen…, ¿acaso no han visto las imágenes de lapidaciones de adúlteras? ¿no saben que se necesitan cuatro mujeres para rebatir el testimonio de un hombre? ¡Y qué decir de quienes asocian una cruz nazi con hechos y personas de hace cinco siglos!

En ese sentido se han producido otras iniciativas esperpénticas, como los que pedían quitar las efigies de moros del escudo de Aragón o suprimir apellidos como Matamoros.

A lo largo de la Historia todo puede molestar a alguien, sólo hay que buscar. Pero por mucho que se molesten los que se creen izquierdosos, lo ocurrido es inamovible, y quienes protestan por lo ocurrido, o por que se conmemore el hecho, estarían encantados de cambiar los hechos o, al menos, de olvidarlos para siempre. Las cosas fueron como fueron, y en todas partes se celebran y recuerdan victorias que, lógicamente, fueron derrotas para otros.
Más allá en el absurdo están los que piden devolver parte de la península a los musulmanes (¿del Magreb o de Indonesia, de Siria o Afganistán) al haber estado aquí ocho siglos. Primero, los musulmanes estuvieron 800 años en Granada, pero en otras partes de la península no pusieron nunca el pie, y en otras más sólo pasaron por allí. Además, también España permaneció siglos en América y nadie pide tontería semejante.

A lo largo de la Historia los diversos territorios han sido ganados y perdidos a sangre y fuego numerosísimas veces y en todas las tierras del mundo ha habido pelea, pero invariablemente, todo nacido se ha comportado siempre de acuerdo con el pensamiento del momento que le tocó vivir. Por eso resulta ridículo censurar y juzgar los hechos de aquellos hombres.

CARLOS DEL RIEGO