domingo, 6 de enero de 2013

EL PROTOTIPO DE CANTANTE AFLIGIDO Y AFECTADO: PABLO ALBORÁN Que los gustos es de lo más personal del individuo da fe el hecho de que cantantes que cantan siempre lo mismo tengan éxito en todas las épocas. Un ejemplo es Pablo Alborán, cuya melindrosa oferta artística está tan manoseada que resulta casi imposible decir algo mínimamente novedoso

Incluso sus fotos son calcadas a las de los numerosos cantantes que hicieron exactamente lo mismo que él.

Es el malagueño Pablo Alborán una de las más recientes sensaciones del mercado discográfico español; así, aseguran los medios especializados que ha vendido más de 200.000 copias de su último disco..., cosa difícil de creer, pues a día de hoy (según los encargados de esta tarea en los grandes almacenes, casi únicos lugares de venta de discos) el hecho de vender un solo CD es un auténtico triunfo. Sea como sea Alborán goza actualmente de gran popularidad, suena en las emisoras más comerciales y goza de un envidiable momento de aplauso y consideración. Sin embargo, cuando se echa un vistazo a sus canciones con un poco de objetividad, se comprueba que es más de lo mismo, o sea, el típico cantante afligido, afectado y mustio, siempre lacrimógeno y melancólico, suspirando sus amoríos, produciendo lisonjas y carantoñas verbales o quejándose amargamente por su amada, por los recordados cariños que ahora ha perdido, y así sucesivamente una retahíla de cursiladas que se han repetido hasta la saciedad, hasta la náusea (de hecho, pocos hijos de vecino habrán declamado tales lindezas a sus parejas). Por eso resulta incomprensible que se le esté dando tanto bombo a este cantante y compositor, cuando hace y dice exactamente lo que otros miles han hecho y dicho. El sonido es indefinido y diverso hasta la incoherencia, pues pasa de uno a otro como a quien le da igual cómo se lo diseñen.

Ni que decir tiene, por otro lado, que Pablo Alborán tiene mucho mérito, pues nunca ha sido fácil eso de escribir una canción (para muchos imposible), lo que es menos meritorio es que los versos que escribe pueden trasplantarse de una canción a otra sin que desentonen o pierdan sentido.

Por ejemplo estas cuatro frases de otras tantas canciones:
“Ahora no aguantaré sin ti, no hay forma de seguir
Tengo contados todos los besos que nos damos
Pero si yo pudiera darte el beso sabrías cómo duele este amor
Yo no sé si por ti rompería las olas del mar para escaparnos de aquí lejos a otro lugar”.
También existe la variedad “me dejaste” como en:
“Te ha bastado una noche con otro para echarme arena en los ojos”.
Y a la causa contribuyen los títulos de su exitoso primer disco, ‘Te he echado de menos’, ‘Perdóname’, ‘Solamente tu’, ‘Ladrona de mi piel’, ‘Vuelve conmigo’, ‘No te olvidaré’…

Por un lado el autor no tiene mayor problema a la hora de elegir el tema sobre el que escribir, pues al ser monotemático la cosa ya está hecha, pero por otro ha de ser realmente difícil buscar palabras y expresiones distintas para decir siempre lo mismo, para darle vueltas una y otra vez al mismo asunto usando otras frases.

Es, sin duda, el amor y el desamor el argumento predominante en el universo del pop, el rock y derivados, por lo que hoy los compositores lo tienen más difícil si quieren ir por ese camino, ya que todo, todo, está dicho por activa y por pasiva, con rima y sin ella, en estilo simple y directo o usando metáforas y ditirambos, con voz melancólica y penitente o con tono agresivo o burlón…, por muchas formas que haya, no hay ninguna que no haya sido repetida hasta el infinito.

Por otro lado, no hay género que no haya tratado el tema con profusión, el rock & roll, el pop en todas sus variantes, el glam, el tecno, el heavy y similares…, tal vez el punk y el hard o el metal lo hayan tocado menos; y en todo caso, en su descarga se puede decir que la mayoría lo han hecho de vez en cuando, no de forma exclusiva y permanente.

Pero como la música es cosa de gustos y preferencias, e incluso de circunstancias, amistades o educación, es algo en lo que cada uno es absolutamente soberano, o sea, a cada uno le gusta lo que le gusta sin tener que explicar nada; y del mismo modo, cada cantante hace lo que le sale sin tener que dar cuentas a nadie. Y por eso, los que practican y los que gustan de este género tienen todo el derecho a hacer la misma crítica a cualquiera de los que escriben sobre cualquier otra temática.

Por lo demás, seguro que Pablo Alborán es un tipo majo y buena persona que se merece su éxito.

CARLOS DEL RIEGO