domingo, 30 de diciembre de 2012

JOEY RAMONE TIENE RAZÓN: ‘EL ROCK & ROLL ES LA RESPUESTA’ El inolvidable cantante de Ramones lanzaba en 2012 su segundo álbum póstumo, un disco que aprovecha grabaciones inéditas y que vuelve a provocar un furioso torrente de emociones

Joey Ramone con su inseparable cazadora de cuero, la misma que exhiben los que aparecen en el vídeo de al lado.

Sí, hay gente en todo el mundo que se emociona sólo con escuchar su voz (la Red permite saber esto), pero luego es el rock, su música la que penetra en el pensamiento y en el corazón, invade hasta el tuétano y crea un lazo invisible, eterno, indestructible con aquel tipo larguirucho y desgarbado, con problemas sicológicos y de salud endeble, pero que en escena o ante un micro era Joey Ramone.

‘Ya know’ es el título del segundo disco en solitario del que fuera cantante de uno de los grupos más influyentes, significativos y emblemáticos de la historia del rock, Ramones. Se trata de un álbum con 15 canciones cuya voz había grabado el bueno de Jeffry Hyman (1951-2001) desde finales de los setenta del siglo XX; eran voces que habían sido descartadas, registros que por una u otra razón nunca salieron de los archivos de los estudios de grabación. Dos de sus viejos amigos, Ed Stasium y Jean Beauvoir, que fueran productores de Ramones, se encargaron de recopilar y de realizar todo el trabajo. Luego, algunos de sus viejos colegas le rinden homenaje participando en un disco que nadie que alguna vez gritara ¡hey ho, let´s go! debe perderse.
Ya desde el comienzo este álbum pone la carne de gallina, provoca estremecimiento e incontenible emoción. La personalísima voz de Joey y unas preciosas melodías atrapan desde la primera nota, y luego el oyente va reconociendo armonías, guitarras, caña…, a veces resulta más Ramones, otras es puro Joey, empatía, química, alma. Los que hayan conseguido construir ese puente personal con Joey y con Ramones disfrutarán cada segundo del álbum, los que los tengan como a otro grupo más, otro cantante más, vibrarán más con unas canciones que con otras.

‘Rock & roll is the answer’ (El rock & roll es la respuesta) es un canto, un himno, un tema que se te echa encima sin darte cuenta y que resume una gran verdad, y si alguien tenía que decirlo, nadie mejor que Joey. ‘New York City’ retrata a las gentes de su ciudad y posee un algo mágico. ‘I couldn´t sleep’ y ‘What did I do…’ son puro rock & roll y puro Ramones. ‘Waiting for the railroad’ es otra maravilla, otra delicia. ‘Party line’ es mucho más pop y muy al estilo de los inolvidables medios tiempos de Ramones. También está una versión del ‘Merry Christmas…’ de Ramones en plan acústico, resulta hermosa y muy sugestiva. En ‘Make me Tremble’ aparece muy cercano, tanto que da la impresión de que uno puede tocarlo, de que Joey está ahí mismo, al alcance de la mano. ‘Cabin feber’ es muy sólida, muy hard…

Murió Joey Ramone  en 2001 y Ramones dejaron de existir en 1996, pero ni uno ni otros han perdido presencia, sus influencias son evidentes, sus canciones ganan y adquieren más valor con el paso del tiempo y, sin la menor duda, su leyenda crece y crece; y hay que recordar que sus camisetas aparecen en cualquier situación, en cualquier ambiente, en cualquier parte del mundo aunque quien la porte no sepa quiénes son esos tipos. Murió prematuramente, sin cumplir su deseo de ver a Ramones en R & R Hall of Fame (entró meses después), sin ver en la calle su primer disco en solitario ‘No os preocupéis por mí’, sin hacer las paces con su compañero Johnny (20 años sin hablarse). Estén donde estén, podrán volver a darse la mano, llamar a Dee Dee y contratar a cualquier batería que haya por allí (seguro que Keith Moon vendría de maravilla). Y ya está, todo listo. “¡One, two three, four!”.

Sí Joey, el rock & roll es la respuesta. A veces la única. 

CARLOS DEL RIEGO