miércoles, 12 de diciembre de 2012

EL ESPERPENTO DEL ATEO QUE IMITA TODO LO RELIGIOSO: BAUTIZO LAICO, CAPILLA LAICA La felicitación que se ha hecho desde el Congreso incluye la lógica imagen de las fiestas que se celebran, las Navidades; muchos se han quejado por la alusión religiosa, pero estarían encantados de festejar una ‘navidad laica’

La felicitación de Navidad que ha molestado a muchos, a pesar de que sólo muestra una imagen tradicional de dichas fechas.

El Presidente del Congreso de los Diputados de España, Jesús Posada, inició la cuenta de twiter de la institución con una felicitación navideña, la cual incluye la reproducción de un cuadro de la Natividad y un simple ‘Feliz Navidad y Año Nuevo’ en todos los idiomas oficiales de España; el mensaje ha resultado ofensivo para los no creyentes… Sin embargo, se sea religioso, ateo o agnóstico, hay que admitir que las fiestas lo son en tanto que conmemoran la Navidad, y que si se felicitan estas fechas en concreto, que son casi las únicas en las que se hace tal cosa a lo largo del año, la fórmula tradicional, la acostumbrada, la popular, exige decir eso de “feliz…”, y si esta especie de saludo es por escrito parece bastante apropiado que se añada una imagen alusiva. Por ello, se antoja un tanto contradictorio aceptar las fiestas y participar en sus tradiciones y, a la vez, protestar por su representación más folclórica. Y por otra parte, en las sociedades occidentales la conmemoración de estos días tiene ya mayor componente cultural que religioso.

Una 'capilla laica', como esta en un cementerio, es tan
 imposible como un whisky sin alcohol
El caso es que entre los progres y quienes se creen de izquierdas (conceptos que muchas veces coinciden pero no siempre) viste mucho eso de proclamar a los cuatro vientos su ateísmo combativo, queda muy bien la negación en esos círculos, es un gran valor que se considera un arma con la que luchar contra rivales ideológicos; además, en España hay que proclamarse anticatólico para demostrar que se es rojeras (aunque hay agnósticos conservadores) y, si es posible, montarse un pasado de enfrentamiento con curas; esto ya es motivo de ascenso en el escalafón del partido.

En este sentido resulta casi hilarante la obsesión de los ateos (que afirman que no existe Dios con las mismas pruebas con que los creyentes sostienen lo contrario: ninguna; claro que estos no las necesitan) para con la religión, una manía que los atrae hacia sus símbolos y tradiciones, sus celebraciones y ritos. De este modo hay lugares donde se ha levantado una ‘capilla laica’ en memoria de algún ‘santo ateo’; e igualmente hay muchos que, contrarios a la religión católica, celebran ‘comuniones laicas’, ‘bautizos laicos’ e incluso ‘misas laicas’. ¿Por qué, si se dicen adversos a la religión católica, imitan y reproducen sus ritos? Si se es antifascista parece tonto imitar las ceremonias, formalidades y gestos fascistas, si se es anticomunista sería incomprensible emular las estructuras, trámites o exigencias del comunismo. Además, términos como capilla, santo, bautizo o comunión tienen connotación específicamente cristiana, y del mismo modo que no puede haber un whisky sin alcohol (ni cualquier otro alcohol sin alcohol) porque dejaría de ser whisky, no puede existir una ‘capilla laica’ porque una capilla (según todas las acepciones y sinónimos) pertenece exclusivamente al ámbito eclesiástico, y si se la hace laica deja de ser capilla. El uso inadecuado del idioma es típico de los que se sienten superiores moralmente porque piensan como piensan, de modo que retuercen y distorsionan el significado de las palabras adecuándolo a lo que necesitan, a lo que conviene y concuerda con su ideología, y defenderán el significado que ellos quieran darle a cada término en cada momento (por cierto, esto ya se hacía en la Alemania nazi gracias al diabólico ministro de Propaganda, Goebbels).

En fin que con esas posturas combativas, con esas protestas por felicitar la Navidad con una imagen que la representa, dan  la impresión de que tienen miedo a que se les convenza, como si no estuvieran totalmente seguros de su postura, como si en el fondo les quedara un rescoldo de duda, algo inconsciente que conscientemente quisieran hacer desaparecer, algo que temen que un día empiece a crecer y a asomarse… Y es así porque quienes se sienten incrédulos pero carecen de prejuicios para con los que creen, no están siempre buscando cualquier indicio de religiosidad con la que mostrar y consolidar su posición, no tratan permanentemente de encontrar motivos de combate y confrontación.

Más de uno se habrá devanado los sesos para idear unas ‘Navidades laicas’.  


CARLOS DEl RIEGO
            

martes, 11 de diciembre de 2012

CONSECUENCIAS INDESEADAS DE ACTOS BIENINTENCIONADOS A lo largo de la Historia han sido muchos los que con buenas intenciones, pero sin calcular las consecuencias de sus acciones, propiciaron grandes desgracias

El general del Riego se levantó contra el absolutismo, pero sólo consiguió propiciar la pérdida de los territorios americanos..., y su propia e indigna ejecución

Cada acción de la persona tiene consecuencias, la mayor parte de las veces intranscendentes, simples, previsibles, sin embargo, hay veces que un acto produce efectos mucho mayores de los esperados, resultados indeseados, desenlaces insospechados, y ello a pesar de que quien toma dicha iniciativa lo hace con la mejor intención. Por ejemplo, existe la teoría de que un joven alemán quedó tan entusiasmado con la aviación tras leer la obra ‘Vuelo nocturno’ del autor francés Antoine de Saint Exupery, que decidió hacerse piloto; como es sabido, este escritor y aviador fue derribado cuando volaba con su avión P-38 Lighning en la costa mediterránea de Francia en 1944; pues se asegura que quien derribó el aparato que pilotaba el autor de ‘El principito’ fue precisamente aquel joven alemán, que se había integrado en la Luftwaffe al estallar la II Guerra Mundial, o sea, aquel que se había hecho piloto tras leer la obra de Saint Exupery había sido quien lo ametralló y abatió… Aunque esta increíble concatenación de sucesos no está totalmente contrastada, indica perfectamente que una buena iniciativa (leer aquella magnífica obra del escritor de Lyon) puede desembocar en una catástrofe (la muerte de dicho autor).

En la Historia de España hay hechos acogidos con alborozo en su momento (e incluso bien considerados mucho después) que, analizadas las consecuencias que produjo, se evidencian absolutamente catastróficos para el devenir del país. Uno de ellos es el levantamiento del general Rafael del Riego el primer día de 1920; el militar asturiano se hizo con el ejército que estaba destinado a sofocar las revoluciones independentistas de América y lo levantó contra la monarquía absolutista de Fernando VII, tratando de que éste jurara la Constitución de Cádiz. Al final consiguió que el ‘Narizotas’ abrazara ‘La Pepa’ (al menos de momento), pero sin un ejército que defendiera los intereses de España en Sudamérica, los revolucionarios se impusieron y desde aquel 1820 la fiebre emancipadora acabó con la práctica totalidad de los reinos españoles de América. Es decir, la rebelión de del Riego tenía buena intención: reinstaurar la Constitución de 1812, pero su principal consecuencia fue la pérdida definitiva de enormes territorios; además, tres años después se volvió al absolutismo más cerril y el pobre Rafael del Riego fue derrotado, traicionado y abandonado, condenado a muerte, ahorcado y decapitado y, finalmente, insultado e injuriado por quienes poco antes lo vitoreaban. Una acción loable dio pie a un enorme desastre para España…, y también para él.

Otro concepto que tiene muy buena prensa en amplios sectores de la sociedad es el de la desamortización, sobre todo si se habla de Mendizábal (en realidad, Álvarez Méndez) y Madoz. La primera expropió tierras propiedad de la Iglesia con el fin de ingresar efectivo en la ruinosa Hacienda Española y repartir esas tierras para que se movieran y produjeran. Pero la cosa no salió, ni de lejos, como se había previsto. Quienes compraron fueron los que tenían más dinero, pero en esa compra de terrenos se gastaron los fondos que en otros países se destinaron a la industrialización, de modo que España sufrió un notable retraso en su modernización por culpa de la oferta de fincas y haciendas que hizo el gobierno del masón Mendizábal (el gran Pérez Galdós explica a la perfección los cómos, los cuándos, los por qués en sus imprescindibles Episodios Nacionales); no hay que olvidar que en este país se tenía la posesión de suelo como símbolo de un alto estatus social. En resumen, una iniciativa a priori beneficiosa (poner en circulación tierras de cultivo y pasto para su mejor distribución y aprovechamiento) desembocó en algo tan indeseable e imprevisto como la demora en el proceso de industrialización de España, retraso que se fue arrastrando durante siglo y medio. Además, las tierras las compraron los más ricos, que aumentaron su riqueza y pusieron a los campesinos en situaciones desesperadas; el Estado apenas ingresó efectivo, pues gran parte del pago se hizo con bonos de deuda, que eran papel mojado en los mercados internacionales; al no llegar el dinero para pagar la guerra contra los carlistas el conflicto se prolongó otros tres años; la expulsión de monjes y curas de los conventos conllevó la pérdida de innumerables piezas de enorme valor histórico y artístico por deterioro, robo, venta… En fin, una auténtica calamidad para la mayoría de los españoles. Por su parte, la Desamortización de Madoz arrebató tierras a los ayuntamientos, que hasta ese momento las cedían gratuitamente a los vecinos para cultivo, pasto, leña…; al comprarlas los más pudientes, obligaron a los mismos vecinos a pagar por lo que antes los municipios les daban gratis. Buena pretensión, desastroso desenlace.

En fin, todos estos “cráneos previlegiados” (Valle-Inclán dijo) y sus grandes ideas no han hecho sino traer colosales catástrofes y calamidades para España y los españoles.   
         
CARLOS DEl RIEGO

lunes, 10 de diciembre de 2012

LO MÁS ‘IN’: CORTARSE LOS MEÑIQUES DE LOS PIES PARA INCRUSTAR UNOS ZAPATOS Propio de quien no tiene auténticos problemas es la obsesión por el aspecto, por el ‘look’, que fácilmente deriva en la autolesión y, seguro, en perjuicio para la salud

El desprecio y falta de respeto por uno mismo están detrás
 de esta obsesión autolesiva

La última moda entre las mujeres más ‘chic’ de Estados Unidos es amputarse el dedo meñique de cada pie con el fin de ponerse unos zapatos con más tacón, más estilizados, más bonitos, más sexi. Ya se sabía que había quien se quitaba una costilla para exhibir una cintura de avispa o quien se sacaba muelas para acentuar el pómulo. Lógicamente, los especialistas avisan de que al prescindir de un dedo se altera el equilibrio del pie, se modifica la deambulación, se cambian los apoyos, se pierde estabilidad…, y eso sólo de modo inmediato, pues seguro que a la larga aparecerán  problemas de espalda, de cadera, de rodilla… 

Es un paso más en esta especie de carrera de autolesión que comienza con un pequeño tatuaje y, en muchos casos, termina en piercings en la lengua, bolas de metal bajo la piel de la frente y otras severas agresiones a uno mismo, actitudes que muestran personas sin estímulos, individuos que han de hacerse daño para llamar la atención, para intentar distinguirse, para sentirse admirados o para tratar de exteriorizar carácter y parecer más duros o distintos; sin embargo la impresión que de ellos se tiene es totalmente contraria, pues lo que hacen para autoafirmarse ante los demás es algo al alcance de cualquiera, algo que no exige ningún mérito o valor y, por tanto, jamás causa fascinación o popularidad. Además, gran parte de quienes están casi siempre pensando en la autodecoración (cayendo habitualmente en la horterada y el mal gusto), lo hacen porque, en realidad, no tienen verdaderos problemas y, por tanto, carecen de algo en qué pensar; y es que nadie con obligaciones y dificultades que solucionar gastará tiempo, energía, ilusión, dinero en cosas absolutamente superficiales, en realidad inútiles y, en muchas ocasiones, claramente perjudiciales para la salud.

Lo de dejar cada pie con cuatro dedos (como los dibujos animados) es la vanguardia de la preocupación por el aspecto, la imagen, lo que se muestra de uno mismo; y eso que en principio y de forma moderada es saludable, aconsejable, llega a convertirse en verdadera obsesión, ocupando cada vez más tiempo en el pensamiento y en la práctica, hasta que un día es el único motor, el único estímulo de la persona afectada. Y así, alcanzado ese punto, el aquejado de este mal estará listo para someterse a cualquier operación por disparatada que sea (abundan los cirujanos que aprovechan la obsesión), a colocarse cualquier cuerpo extraño en cualquier parte del cuerpo, a agredirse sin medir consecuencias, sin pensar que un día el daño realizado pasará factura. No hay que olvidar que un objeto innecesario en partes con función (labios, lengua, nariz…) nunca será inocuo, de forma que tarde o temprano infectará la zona, permitirá que salga la saliva o la mucosidad, desgastará los dientes…, sin mencionar el destrozo que puede ocasionar la pieza dura en caso de golpe.

Si la moda antimeñique cunde y se convierte en símbolo de algo, abrirá la puerta para otros cortes, para otras barbaridades. Por ejemplo vaciarse un ojo para colocarse un parche, que hace muy duro; o recuperar tradiciones tribales del tipo de las ‘mujeres jirafa’ o la de los africanos que se agrandan exageradamente, desagradablemente, labios y orejas; o colocarse excrementos de elefante en la testa a modo de sombrerito a la última.

Y lo increíble del asunto es que nadie que haya pasado por el quirófano de modo innecesario mejora lo que tenía, y por eso se dan ‘picos de pato’, cejas permanentemente elevadas, labios monstruosos, rostros antinaturales e inexpresivos y, en casos extremos, aspecto general verdaderamente repulsivo. E igualmente los colgantes o adornos en torno a la boca o nariz, que semejan verrugas, granos, pústulas, espinillas, diviesos. ¿Cómo se puede pensar que se está más guapo o guapa, atractivo o atractiva con excrecencias artificiales en la cara? ¿Quién está dispuesto a perder funciones de su cuerpo para lucir unos zapatos?
     
CARLOS DEl RIEGO
                                                                                               


sábado, 8 de diciembre de 2012

PURPLE WEEKEND 2012 (III), UNA ELECCIÓN MUY PERSONAL Esta cita anual cuenta con una legión de fieles seguidores que disfrutan con el encanto de una época

El Purple Weekend es para gente con mucha personalidad

Cuando se está presente en alguna de las propuestas del Purple Weekend se está en otra parte, en otro momento. En días como los presentes en que todo adquiere carácter provisional debido a la velocidad extrema a la que todo sucede, este festival tan especial sirve como ancla, como recordatorio del origen de lo que hoy deslumbra. No es que quienes llenan los recintos en todos los eventos no quieran nada con lo nuevo (sobre todo por lo que se refiere a tecnologías y a música), sino que sabiendo de las bondades y virtudes de lo actual, gustan más de aquello que se hizo en otro tiempo; es una simple cuestión de preferencia, una elección. De este modo, las en torno a 10.000 personas que cada año participan en la aventura púrpura, están al tanto del momento presente pero disfrutan más con el sonido analógico en un disco de vinilo que con la canción bajada de Internet directamente a su dispositivo electrónico; e igualmente la propia música, aquella ya convertida en histórica gracias a sus melodías y carencia de artificios, en contraposición a la impersonal y basada en el truco que copa las listas de éxito hoy; y también los afines al púrpura se ven mejor con elegante ropa mod antes que con los pantalones ridículamente caídos, con aspecto cuidado y no con el zarrapastroso, con la minifalda de cuadros y medias de colores que con falda y pantalón simultáneamente; por no hablar de la comodidad y limpieza de una Lambretta comparada con la siempre grasienta y pesada moto de corte aerodinámico.

No es el Purple Wekend, sin embargo, una reunión en torno a la nostalgia de una época, no se trata de que ‘cualquier tiempo pasado fue mejor’, nadie piensa en que ayer era todo bueno y hoy todo malo. Nada de esto, simplemente es que lo que ofrece la actualidad se ve muy masificado, prefabricado, calculado por los dominadores de los mercados, de modo que quien prefiere algo que destaca por sus propios méritos (o sea sin el apoyo de la propaganda masiva y agresiva) encuentra en esta cita su hábitat ideal, el lugar donde vive mejor todo aquello que le hace feliz.   
Hay que tener en cuenta que el fin de semana púrpura de León no es producto de un trabajo en cadena de montaje en una gran factoría, esto es todo artesanal y hecho desde la afición personal, ya que todos los que antes o después han trabajado en la organización del festival son, antes que otra cosa, fans, seguidores del pop, del rock, de los grandes y pequeños grupos que hicieron de la música una ilusión que compartir; igual que el público.

Y la oferta cuenta siempre, todos los años (incluyendo los que más austeridad exigen), con un público fiel que se va más convencido que cuando llegó. En las colas ante taquillas o entradas todos hablan, todos opinan y comentan lo bien que estuvo el concierto de anoche o lo divertido que fue el ‘allnighter’ posterior. Todos comparten la pasión por el púrpura, por un fin de semana que da mucho más que música.  

¡Y qué delicia en los escenarios!, ocupados por iniciados, por conocedores, por lo que raro es el grupo que no regala un par de versiones de temas emblemáticos, refrescantes, evocadores. Sin la menor duda, el Purple Weekend es una especie que hay que conservar a toda costa, pues es imprescindible para mantener el equilibrio.

CARLOS DEl RIEGO
                                                                                               




jueves, 6 de diciembre de 2012

PURPLE WEEKEND 2012 (II), UN FESTIVAL ÚNICO, UNA FORMA EXCLUSIVA DE PENSAR Más allá de los grupos, de la música, de los conciertos, el festival leonés propone lugares de encuentro en los que compartir modos y afinidades, aunque sólo sea durante tres días




Cartel Purple
Este curioso y singular festival de música pop admite prácticamente todos los géneros, como demuestra la interminable lista de artistas que han desfilado por sus escenarios desde aquella edición inicial, en 1988, aunque todos ellos tienen sólidos nexos. Asimismo es único por no ser ‘de verano’, sino que se hace en el crudo invierno de León, y también por atraer a un público mayoritariamente homogéneo, con gustos y preferencias muy definidos y comunes, tanto en música como en aspecto, tanto en el momento histórico favorito como en las formas ideales de diversión y cultura; o sea, se diferencia de los grandes festivales de verano, entre otras muchas cosas, en que estos son multitudinarios y ofrecen carteles con cien artistas de todo tipo y con público de la misma especie, es decir, se propone una saturación, una congestión, un ‘mogollón’, con grupos excelentes, pero donde parece importar más la cantidad, lo que obliga a perderse la mitad. El Purple Weekend tiene otra forma de pensar y de actuar, puesto que aquí todos los asistentes son iniciados, todos conocen al detalle música, ambiente, moda y cultura mod-sixtie, por lo que uno se puede comunicar con cualquiera sabiendo que son muchos y muy profundos los puntos en común, todos son cómplices, afiliados, adeptos, compañeros, amigos.

Esta auténtica reunión de camaradas sugiere muchos lugares para el encuentro además de los conciertos y fiestas con diyéis donde resulta más difícil charlar, por lo que son los espacios para los mercadillos y para las exposiciones, son los guateques vespertinos y los paseos en moto los momentos indicados para hablar de todo lo que comparten esos singulares personajes vestidos y peinados al gusto de los años sesenta del siglo pasado. Pero lo mejor de esa atmósfera que se crea en el Purple es que, ya sean viejos colegas veteranos del festival o desconocidos que hablan por primera vez, jamás se conversa de otra cosa que no sea del propio fin de semana púrpura o de música, grupos y discos añejos; es decir, a nadie se le ocurre en ningún momento opinar sobre la crisis o poner pingando a los políticos, jamás se escuchará un diálogo en el que se apunten ingeniosas soluciones al problema del paro, serían imposibles corrillos donde se discutiera sobre fútbol o hubiera lamentaciones por el medio ambiente y el calentamiento global. Nada de eso, el Purple Weekend no lo permite, no lo facilita, no estimula esas fuentes de conflicto y mala sangre.

El Purple Weekend, en fin, tiene sus modos y procesos, su propia forma de pensar y actuar. Es un auténtico oasis, apenas tres días en los que unos cuantos colegas procedentes de todas partes se juntan en asamblea musical, cultural, para compartir unas cuantas horas de pasión, estética y satisfacción. Es algo entrañable y cercano, y no se tiene noticia de que jamás se haya producido cualquier clase de violencia. Nada de eso, el Purple es amable y muy amistoso.

CARLOS DEl RIEGO
                                                                                               



miércoles, 5 de diciembre de 2012

XXIV PURPLE WEEKEND, REFERENCIA DEL MOD-POP EN TODA EUROPA El ya veterano festival cuenta este año 2012 con el legendario Rocky Ericson, Nick Waterhouse, The Rezillos, Los Mockers y otra docena de grupos de gran calidad; no faltarán sus encantadoras y seductoras actividades paralelas. En los primeros días de diciembre hay que ir al oeste, al noroeste de España

El legendario Rocky Ericson
Hace ya 24 años que Alejandro Díez (Álex Flechazo, hoy embarcado en Cooper) ideó y puso en marcha en León (España) un pequeño festival que miraba a la música y estética de los años sesenta del siglo pasado; era algo artesanal, hecho con ilusión y sin medios, entre amigos y sin mayores pretensiones. Pero con el paso del tiempo la cosa fue creciendo, evolucionando cómo ocurre con las buenas ideas apoyadas por voluntades, de forma que el evento se hizo mayor y exigió trabajo profesional. Así, ya sin Alejandro a los mandos (aunque respetando el ‘feeling’ inicial), el Purple Weekend ha llegado a convertirse en el festival de referencia en Europa en su género. Por eso, no es casual que hayan visitado los escenarios leoneses artistas que ya están en la Historia del pop, el rock y otros subgéneros, grupos que jamás habían tocado en España a pesar de llegar directos desde aquellos emblemáticos años. Característica del evocador certamen es su distribución por pequeños escenarios de la pequeña ciudad de León, aunque las veladas estelares tienen lugar en un espacio de capacidad media, es decir, sigue teniendo algo de entrañable, de cómplice, y nadie se imagina el Purple Wekend en un recinto para miles de personas; no, esto es otra cosa.


Sería ocioso recordar a los nombres históricos que han visitado la capital del Viejo Reino (esa información está al alcance de cualquier interesado), baste subrayar que han sido tan sonoros que han conseguido mover a jóvenes de toda España (algunos a bordo de sus Vespas y Lambrettas), e incluso de varios países europeos (también se han visto rasgos asiáticos), que tienen señalada la fecha en el calendario y acuden fielmente a la llamada púrpura. De este modo la ciudad se convierte en un gran escenario, pues además de conciertos por sus plazas y pequeños locales, los visitantes disfrutan con las numerosas y atractivas actividades paralelas, como los mercadillos de vinilos y ropa, las excelentes exposiciones, las cabalgadas en ‘scooter’por la ciudad y la provincia o los siempre multitudinarios ‘allnighter’, esas fiestas interminables donde sólo se pincha música escogida especialmente y que resultan tan irresistibles que muchos casi las prefieren a los directos. Asimismo, esta singular cita con la música y el ambiente de aquellos años ha calado en León, al menos entre amplios sectores de la juventud y mediana edad (pues los que estuvieron en las primeras ediciones, ahí siguen), y sin embargo ha conseguido contenerse lo suficiente como para no crecer en exceso, para no volverse festival multitudinario y monstruoso; afortunadamente sigue siendo un pequeño gran certamen musical en una monumental pequeña ciudad. Y por eso es habitual que los jubilados aparten temporalmente la vista de la obra de turno para mirar, con expresiones de extrañeza, a esos chavales que van vestidos y peinados como ellos cuando tenían veinte años.
Para la edición de 2012 del Purple Weekend (la XXIV) se ha confeccionado, como siempre, un cartel atractivo y original, cargado de sorpresas, de nombres emblemáticos, de grupos que están en el Olimpo de los que cardan la lana sin llevar la fama. Todos ellos tienen personalidad, carácter y razones suficientes para subirse a los escenarios púrpura, pero si hubiera que subrayar a cuatro, se pueden escoger al legendario Rocky Ericson, a los uruguayos Los Mockers, al guitarrista Nick Waterhouse y a los escoceses The Rezillos.

Rocky Ericson es una leyenda. Fue líder de uno de los grupos que puso en marcha el rock psicodélico, 13th Floor Elevator, facturando canciones excelentes que exceden cualquier género, y con el paso del tiempo se ha convertido en referencia admirada por infinidad de estrellas de la música o el cine. Su leyenda negra lo coloca en el pabellón de los esquizofrénicos y achaca el problema al exceso de alucinógenos en su juventud, pues incluso proclamaban las bondades lisérgicas; claro que tal vez el origen de todo fuera aquel picapleitos que, en su juventud, le recomendó declararse desequilibrado mental para eludir la cárcel tras ser sorprendido con un porro. Eran los años sesenta. Pero lo importante es que actúa en exclusiva en León un artista superlativo (tiene talento, voz, pasión…, y sabe cómo transmitir) que no falta en ninguna enciclopedia.

Rythm & blues finísimo, exquisito, y aderezado con ingredientes del mejor rock, es lo que propone el gran guitarrista y cantante norteamericano Nick Waterhouse. Y a diferencia del anterior, Nick es lo que se dice un debutante, un joven que acaba de llegar al mercado, pues su primer disco es de este mismo año. Sin embargo, su clase parece mostrar otra cosa, pues en vivo atrae como hechicero. Y atención a su magnífico grupo, saxo incluido.
Desde Uruguay, por primera vez en España, llegan Los Mockers, apodados los ‘Stones sudamericanos’ no sin razón (¿tocarán su versión del ‘Paint it black’?). Esta espléndida banda ya funcionaba en los años sesenta y se presenta con su formación original. Hay que verlos para entender que en todas partes cuecen habas, en todos los rincones del mundo han comprendido qué es el rock y lo han interiorizado, por lo que ya no puede sorprender tanta calidad, tanta agudeza como la que muestran estos históricos del rock y el rythm iberoamericano.

Los Rezillos fueron de los primeros grupos en todo el mundo que hicieron música punk, allá por el año 1976 en Edimburgo, Escocia. En realidad casi siempre estuvieron entre el punk y el pop-new wave, es decir, velocidad vertiginosa y pocos acordes, buenas melodías y voces gritonas e instigadoras, estupendas versiones y sólidos temas propios, letras agresivas y a la vez divertidas. Al igual que otros de su época, parecería que Rezillos estaban esperando a que ocurriera algo para salir, para irrumpir, para sacar y mostrar toda la energía juvenil que llevaban dentro, y eso que ocurrió fue el punk. A pesar del paso del tiempo (han sido Rezillos y también Revillos), siguen empujando al público al salto y el baile, propiciando que se olviden totalmente los problemas y depresiones cotidianas. Y vienen con sus voces auténticas, Fay Fife (se llama Sheilagh) y Eugene Reynolds (en realidad, Alan), además de su batería original, Angel Patterson. Bien podría decirse que no hay nada mejor contra el mal rollo que un par de pastillas de dos minutos del Dr. Rezillo; su principio activo es punk-pop hipervitaminado y supermineralizado, y su eficacia está absolutamente probada. ¡Ah, aquel inolvidable concierto en Rockola (Madrid) en los primeros años ochenta del siglo pasado!  

  
Pero todo esto es sólo la punta de un enorme iceberg que hay que ver de cerca. Purple: no cambies de color, no te sentaría bien.

CARLOS DEL RIEGO

martes, 4 de diciembre de 2012

UN OKUPA LLAMA A LA POLICÍA PORQUE UN MENDIGO QUERÍA OKUPAR “SU” CASA Puede sonar a chiste, pero la noticia es auténtica: el que invadió la casa exigió que se le defendiera ante el intento de otro que quiso repetir lo que él hizo


Los 'okupas' hacen y deshacen como si la casa fuera suya e incluso montan sus propias oficinas de información; al parecer no conocen los límites de la libertad
Uno de los grandes misterios de este mundo es el diferente modo en que funcionan los cerebros de las personas, muchos de los cuales se creen tan superiores que se permiten dictar sus propias normas en función de la circunstancia y siempre con beneficio. Tal caso se ha dado recientemente en la ciudad de Sevilla. Resulta que la policía recibe un aviso de un ciudadano que denuncia que un mendigo está intentando entrar en su casa; personados en el lugar los agentes, se encuentran con que la casa en cuestión es una vivienda okupada, o sea, usurpada a su legítimo propietario por los okupas, que se han hecho los dueños a la fuerza, y que uno de esos invasores es quien ha llamado. ¡Pasmoso, una persona que ha cometido una acción ilegal llama a la policía para denunciar a otra que está realizando idéntica tarea! Seguro que desde un punto de vista psicológico sería muy interesante analizar cómo trabajan molleras como la del okupa en cuestión, pues es difícil justificarse a sí mismo que “yo sí tengo derecho a confiscar esta casa pero exijo que se proteja dicha apropiación ante posibles intrusos”; y sin embargo, de este modo ha procedido la materia gris del probo asaltador. La noticia no señala si el tipo se sonrojó, aunque fuera un poco.

Este tipo de mentalidades se da mucho entre quienes van por la vida exigiendo a unos y a otros, reclamando los bienes que los demás poseen gracias a su trabajo, revindicando sus derechos pero cumpliendo pocas de sus obligaciones e ignorando sistemáticamente los derechos del prójimo. Abundan por las ciudades gentes que se confeccionan sus propias normas “en uso de mi libertad”, y cavilando y deduciendo así están convencidos de que “como quiera que la Constitución me garantiza una vivienda, okupo

las deshabitadas” (se han dado casos de okupaciones durante las vacaciones u otras ausencias temporales de sus dueños). Pero la cosa va un poco más allá, puesto que el tío que se incauta ilegalmente del inmueble, además, exige los mismos derechos que los propietarios legítimos, idénticos privilegios que quienes tienen su escritura e hipoteca, igual que quienes pagan todas las tasas e impuestos legales, de manera que, reclama sin rubor que las fuerzas de orden público protejan su ¿propiedad?

Y por si fuera poca la cara dura del sujeto, se permite (como si estuviera al día en sus cuentas con el banco y las administraciones) elegir a sus visitantes, se cree con potestad para abrir o cerrar la puerta según sus deseos, y no consiente que nadie haga lo mismo que él hizo; además, el que quería pasar era un mendigo, o sea, según sus conceptos, no se trataba de un okupa acreditado (generalmente con la vitola de ‘antisistema’), sino que era un simple indigente, un ‘sin techo’ que no comprende el trasfondo contestatario de la acción de okupar y que, por tanto, no tiene derecho a convertirse en okupante de la casa que el okupa diplomado está okupando.  

El siguiente paso será reivindicar una ley del okupa que proteja y regule los derechos de los asaltantes, para que de este modo puedan asaltar legalmente e infringir la ley según la normativa vigente.

Vivir para ver.

CARLOS DEl RIEGO
            

lunes, 3 de diciembre de 2012

ESE DESATINO QUE ES EL COLEGIO EN CASA, O SEA, EL ‘HOMESCHOOLING’ Hay miles de padres que prefieren que sus hijos no sean ni tengan compañeros, que se creen suficientes para suplantar a maestros y profesores en todo caso, padres que niegan a sus hijos esas pequeñas cosas que sólo se producen en el cole

Los padres se creen capacitados para suplir a especialistas y a compis, y niegan al chaval el recreo, el amiguito, la excursión, la función, el jaleo, los secretitos, 
 las bromas

La educación no es sólo aprender mates o Historia ni está sólo está en los libros, por eso, el llamado ‘homeschooling’, que es la renuncia a acudir a clase y quedarse estudiando en casa bajo la supervisión paterna o materna, se antoja un disparate de iluminados que se sienten capaces de suplantar a los especialistas y a los amiguitos de la edad del chaval; así, hay muchos que piensan que enseñar es algo al alcance de cualquiera aunque no se tenga un mínimo de preparación, ya que “como es para niños”…, es como si el médico de niños fuera algo menos médico que el de adultos. El hecho es que en España actualmente hay unos 5000 niños que no van al cole y se quedan en casa ante el ordenador y con papá o mamá haciendo de profe y compi.  
Desde un punto de vista académico, el que se encargue del niño sin cole no sabrá responder a todo lo que éste pregunte, no sabrá qué es lo realmente importante de todas las asignaturas, y recurrir siempre a Internet es problemático, por no decir que Internet no contesta de modo directo a cada pregunta ni entenderá el matiz específico del crío; y tampoco escuchará el alumno solitario las cuestiones que hagan sus compañeros (algunas disparatadas, por lo que se perderá algo tan necesario como la carcajada compinche). Y ello sin tener en cuenta que no irá al laboratorio de Naturales o de Idiomas, ni hará Educación Física ni integrará los equipos deportivos escolares, ni participará en las funciones teatrales ni en los grupos musicales de Navidad o fin de curso, ni se irá de excursión voncinglera y sin padres, ni participará en los mil concursos en los que participan los escolares…
Pero el mayor problema llega en el terreno social. Si un niño no va a clase todos los días y desde la edad especificada no asimilará el primer sentimiento social de la persona, que es el compañerismo (en el mejor de los casos llegará tarde), al que se accede desde el primer día que el párvulo ocupa su pupitre, es decir, los padres que opten por dejar al niño en casa y convertir su habitación en la clase (seguro que tampoco es óptimo que el mismo sitio sea el de jugar, aprender, hacer deberes, hablar con amigos) están hurtándole al chiquillo cosas tan simples y que todos recordamos con alegría como la complicidad con los compis, como desear el recreo y jugar y divertirse con los amiguitos (los primeros que se tienen son los de clase), llegar al patio corriendo, voceando y riendo, comer el bocata en chillona camaradería y seguir corriendo sin saber a dónde, o todos tras un balón; le privarán de hacer mofas con y de sus compañeros, de aprender a aceptar las bromas, de hacer y contar chistes y de ponerle mote al profe; le negarán las risas cómplices, las conversaciones en voz baja (de chicas y de chicos, de miedos y gustos) y los secretitos ingenuos…, en fin, quien impide que el niño vaya al colegio le está robando una parte esencial de su infancia: sus compañeros, y los padres jamás podrán ser compañeros (el compi no dirá jamás “¡estudia!” o “¡vete a la cama!”). No hay que olvidar que algo tan primordial como es aprender a relacionarse con los demás no lo pueden enseñar los padres ni se logra con la habitación como clase; y es que hasta cuando se pelean o ven pelea en el recreo aprenden (“eso no se hace por esto y por esto”, le dirá el maestro), y ven por sí mismos.
Se han hecho estudios sobre el ‘homeschooling’ que, dicen sus defensores, apuntan a que el 80% de los niños que lo practican no tienen problemas de socialización (por tanto se admite que el 20% sí los tiene); sin embargo, nunca especifican quién ha realizado el estudio y por encargo de quién (los resultados dependen de quién costee el trabajo), a cuántos chicos se ha seguido y durante cuánto tiempo, ni tampoco, evidentemente, se les ha seguido durante todo el tiempo a lo largo de años para comprobar sus habilidades socializadoras. Los partidarios de esta cuestionable opción hablan de ‘derechos’, de ‘pluralidad educativa’…, o sea, no tienen en cuenta a aquel que se perderá parte de su infancia y que, esto seguro, la tendrá mucho más pobre; otro beneficio que, sorprendentemente, señalan los defensores de la escuela en casa es que ‘fomenta la creatividad’, es decir, afirman que estar solo y sin contacto con individuos de edad similar vuelve a la persona más creativa, que es mejor no tener a nadie alrededor para aumentar la creatividad, que el chaval no aprende nada cuando escucha otros puntos de vista ni cuando juega con otros como él. Esperpéntico. Dejarlos sin colegio es negarles la certeza de compartir todo lo que sólo se comparte con un compañero.      
CARLOS DEl RIEGO

domingo, 2 de diciembre de 2012

FIEBRE DEL SÁBADO NOCHE: 35 AÑOS DESPUÉS SIGUE AUMENTANDO LA TEMPERATURA Fue una película que impactó en todo el mundo, que influyó y que legó hasta hoy ese plus de ilusión adolescente que tiene la noche del sábado. Pero no fue una comedia musical ligera e intrascendente




Justamente en diciembre de 1977 se estrenó una de las películas más emblemáticas de su década y una de las que más influencia produjo en las sociedades occidentales. ‘Fiebre del sábado noche’ cumple por tanto 35 años, pero aun sigue teniendo una tremenda profundidad en la cantidad de historias que cuenta, todas de la calle, todas muy realistas, todas apasionantes. Y es que aunque gran parte del público se quedó con las noches de discoteca, lo cierto es que ‘Fiebre’ presenta muchas otras cuestiones, y lo hace con total naturalidad y realismo. Su emblemática la banda sonora, que completa una producción redonda, está protagonizada por Bee Gees, pero con una espléndida selección de canciones para dar fuerza y ambientación a la peli.


Muchos la tienen como una comedia o una comedia musical, pero ‘Fiebre’ tiene más de drama y de tragedia que de cualquier otra cosa; así, afronta problemas de religión y trata el sexo con lenguaje simple, directo y sin eufemismos (como se habla en el barrio), muestra grandes dosis de violencia urbana, no faltan la muerte, el resentimiento y el racismo, el conflicto familiar severo, la deslealtad y la mentira, la frustración y el desencanto…, sí, aunque parezca lo contrario es una película dura que muestra las realidades más feas de la vida cotidiana.

Pero el triunfo de ‘Fiebre del sábado noche’ en todo el mundo se debió a las partes con las que se contrarrestan todas aquellas fatalidades que siempre están presentes en la convivencia urbana, es decir, con las secuencias de discoteca. Y en realidad es lo que quiere presentar al gran público, el surgimiento de una nueva cultura, una cultura de la que se hablaba en un artículo de una revista que se tituló ‘Ritos tribales del nuevo sábado noche’ y que, en manos del productor Robert Stigwood, puso en marcha la maquinaria para hacer el filme. Para la banda sonora pensó en un grupo de pop melódico, Bee Gees, que entonces estaba camino al olvido pero que pertenecía a su cuadrilla. Los hermanos Gibb, de hecho, ya había publicado anteriormente un álbum en el que se habían adentrado, con notable mérito, en terrenos discotequeros, un álbum excelente titulado ‘Main course’ (una de cuyas canciones suena en ‘Fiebre’); por eso, a Barry y compañía no les resultó difícil crear canciones disco, añadiendo además los característicos falsetes. Las melodías tuvieron un impacto global, como demuestra el hecho de que pueden sonar en cualquier lugar en cualquier momento, y además son excelentes muestras del género, al que ilustran cuando se alude a la música disco. Pero junto a los títulos de los Bee Gees también brillan la irresistible ‘Disco inferno’ de The Trampps, las de KC & The Sunshine Band, Kool & The Gang…


La discoteca se convirtió, con esta película, en la auténtica iglesia, en la catedral en la que el sábado por la noche se llevaban a cabo todos los ritos del momento. Produjo ‘Fiebre’ una auténtica calentura en los modos de bailar, pero también en el vestir y en el hablar, incluso lejos de la disco. Influyó, en fin, de modo significativo y palpable en todo occidente (en España se acuñó el término ‘Travolta’ para señalar al chulito), variando definitivamente el ambiente de la discoteca. Y, sin duda, el sábado por la noche pasó a convertirse en la hora señalada para el culto nocturno en todo el mundo, la madrugada del domingo cobró desde entonces un significado que hoy, tres décadas y media después, sigue tan vigente como que la noche del sábado es ya la ocasión más esperada, el cielo de la semana. 
   
CARLOS DEl RIEGO


sábado, 1 de diciembre de 2012

CHAQUETEROS Y VELETAS, ESPECIES ABUNDANTES EN EL MEDIO POLÍTICO Igual que en la Naturaleza, en el ambiente político medran y prosperan especies e individuos capaces de adaptarse a cualquier ideología, así como de cambiar el discurso sen función de la tendencia dominante. Hay múltiples ejemplos

Jaques Louis David pintó y exaltó a los héroes republicanos y revolucionarios como Marat
 Esta especie no sólo no está en vías de extinción, sino que se ha convertido en especie invasora y brutal consumidora de recursos. Se trata de los chaqueteros y veletas, aquellos que se las arreglan para estar siempre de parte del poder, hábiles habitantes de la selva política y perfectos conocedores de su fauna, entienden muy bien el terreno, son omnívoros y expertos oportunistas capaces de justificar e incluso dar valor a su cambio de camisa. Pueden abrir o cerrar el puño con el brazo en alto sin el mínimo esfuerzo y sin mostrar un atisbo de vergüenza, aunque siempre afearán el pasado de los otros y serán invariablemente altisonantes y combativos con quienes están donde ellos estuvieron. Y otra característica de estas plantas rodadoras carentes de raíces es que suelen tener buena prensa, buena opinión entre gran parte del público, de forma que se dice de ellos que son ‘animales políticos’ o ‘políticos de raza’ o simplemente que son buenos políticos; el problema es que ser buen político no sólo no es un halago, sino que es un insulto en toda regla, pues ser un buen político es como ser un buen asesino, un buen ladrón, un buen facha, un buen mentiroso, o sea, ser buen político equivale a ser mala persona que hace muy bien su tipo de maldad. No hay que olvidar que un político tiene que saber mentir para no desvelar estrategias o propósitos, ha de ser experto en el arte de la manipulación, usando eufemismo y palabras y términos ambiguos, voluble y dispuesto a explicar por qué ayer defendió algo airadamente y hoy su contrario con la misma vehemencia, con la cara dura necesaria para convertir en virtud la estafa y la negligencia, dispuesto a casi cualquier cosa en beneficio de su partido y su carrera política..., aunque hay muchas más ‘virtudes’ que adornan al buen político. En definitiva, un buen político es el que ha convertido la política en su único norte. Y en este hábitat se mueven y prosperan los chaqueteros      
Y también pintó, con el mismo entusiasmo, la coronación de Napoleón. El caso era ser servil con quien tiene el mando
Ejemplos de desleales (y tránsfugas) que cambian de traje según de dónde sople el viento los hay en abundancia. Uno paradigmático es el de Juan Luis Cebrián, académico (¡) y gran sacerdote del grupo editorial Prisa, afín a un partido nominalmente de izquierda. Pero el tal (que se ha asignado monstruosas indemnizaciones a la vez que ordenaba eres y despidos) fue destacado periodista de la Prensa del Movimiento, como buen hijo de falangista, en diarios como Pueblo y Arriba, y aun con Franco vivo, directivo de TVE gracias a los servicios prestados; hoy es señalada figura de la izquierda nominal y acomodada. Y no experimenta el mínimo rubor. También podría hablarse de Martín Villa, que ocupó importantes cargos durante el Franquismo y luego en Democracia con partidos conservadores, para estar hoy perfectamente integrado en el mencionado grupo Prisa. El ínclito obispo Setién fue designado por Franco por “haber demostrado gran adhesión a los Principios Fundamentales del Movimiento”; ahora disculpa a los tarroristas. Y el tal Jorge Vestringe, que fue neonazi (de la Cedade) en los años setenta del siglo pasado, luego estuvo en Alianza Popular (antecedente del PP), más tarde en el Psoe y actualmente en el Partido Comunista. ¡Qué capacidad de adaptación!, ¡qué ausencia de principios!

La Historia está bien surtida de traidorzuelos. Uno español y bastante reciente es Francisco Fernández Ordóñez, que entró en el bosque político a mediados de los años setenta a través del Partido Social Demócrata, pero como no se comió una rosca, mutó y se integró en la triunfante UCD (ministro varias veces y jefe del Banco de España); cuando el barco empezó a hacer aguas lo abandonó, pero sin renunciar ni al escaño y al sueldo a éste asociado, subiéndose a la grupa del Psoe cuando entendió que era el caballo ganador (volvió a ser ministro). Si no hubiera muerto en 1992 hubiera integrado cualquier gabinete del PP.

Otro asombroso ejemplo de capacidad de transformación y aclimatación es el del excelente pintor neoclásico francés Jaques Louis David. Durante la monarquía borbónica de Luis XVI pintó a aristócratas defensores del antiguo régimen, al llegar la Revolución Francesa fue un auténtico converso (tenía que ser más radical y fanático que los viejos republicanos) que clamó por la visita del rey a la guillotina (por lo que fue abandonado por su mujer), y cuando Napoleón dio un puñetazo en la mesa y se hizo jefe absoluto en lugar del jefe absoluto, volvió a dar otro bandazo en la dirección correcta. Así, David fue pintor rococó monárquico, exaltado propagandista de la Revolución y sus héroes, y cantor de las ínfulas de emperador de Napoleón. Monárquico, furioso revolucionario y nuevamente lisonjero con la corona (en realidad todo fue lo mismo: tiranía). Y jamás mostró necesidad de hablar de sus metamorfosis, que siempre conducían a los pies del jerarca de turno.

Muchos dirán que esos cambios son simple y lógica evolución, comprensibles modificaciones de parecer características del paso del tiempo, de la madurez; sin embargo, lo que resulta interesante es comprobar cómo esos bruscos cambios de timón ideológico son siempre en la dirección del poder, nunca se ha producido una transformación en sentido contrario, jamás uno ha dejado el pedestal del mando para irse hacia la oposición. Comprenden y aplican hasta el final sentencias y refranes como ‘El que a buen árbol se arrima…’, ‘Ande yo caliente…’,   

CARLOS DEl RIEGO

jueves, 29 de noviembre de 2012

ESTUDIO GENERAL DE MEDIOS, UNA MENTIRA CON CREDIBILIDAD Periódicamente se publica la correspondiente ‘oleada’ del Estudio General de Medios, una cosa que se construye de manera estimativa pero que se publica como algo prácticamente exacto. Una trola que incomprensiblemente se traga tanto el público como el profesional

El Estudio General de Medios es lo que se dice una engañifa, una filfa, una patraña

Pocas mentiras tienen tanta credibilidad entre público y profesionales (hay excepciones) como eso del Estudio General de Medios, y es así porque éste se basa en la estimación, en la extrapolación de datos, es decir, en algo absolutamente inexacto. Y se puede afirmar sin temor a errar que los resultados que se dan son embuste, ya que nadie ha probado jamás de modo irrefutable, empíricamente, que tales cifras sean exactas; tal vez un día se pueda recoger cada maniobra que se haga con cada receptor de radio o televisión, y entonces se sabrá algo de qué es lo que más éxito tiene en cada radio y televisión, pero ni siquiera ese día se tendrá cantidad exacta de cuánta gente mira o escucha. Sin embargo, las empresas que venden la patraña se atreven a afirmar que ésta o aquella cadena ha ganado 82.750 espectadores y que el programa tal fue visto por el 20% de los que en ese momento miraban a la pantalla. En realidad, lo único que pueden decir es que de los diez mil o veinte mil aparatos que controlan otras tantas televisiones, tantos eligieron este canal y tantos otros aquel, nada más.

No se tienen en cuenta infinitas variantes, empezando por que ha de ser una persona la que, al final, tiene el mando, y por tanto decide qué dato dar; además se pueden presentar muchos otros casos, como que si hay tres personas ante la tele tal vez dos estén mirando y atendiendo al ordenador y otra al whatsapp o leyendo el periódico, o se deja puesta a la vez que se viaja varias veces a la cocina para vigilar la tortilla, o se come sin prestarle atención, o se practica el alemán sin mirar lo que se emite, o se discute airadamente sobre Mouriño ajenos a la teleserie; por no hablar de la imposibilidad del cómputo de televidentes en colectivos como bares y hoteles, cárceles, internados, hospitales, donde el número de mirones varía constantemente.

Por su parte, lo de los números que se anuncian para las emisoras de radio es lo que se dice una paparrucha, más falso que un euro de madera. En teoría preguntan a la gente (que, por otro lado, debería exigir algo a cambio de dar esa información) sobre lo que han escuchado, lo que más les gusta o nunca se pierden, y con base tan birriosa e inestable deciden cifras, porcentajes, subidas y bajadas. Y muchos afirman que son datos matemáticos olvidándose de que las Matemáticas son por definición exactas, algo lejano a sus resultados.   

Capítulo aparte merecen los que están ante micrófonos y cámaras, que se dan jabón cuando les viene bien el dato y lo dan por seguro, pero reniegan y desprecian el estudio el día que vienen mal dadas. Asimismo llama la atención comprobar que hay algunos que son escépticos, incrédulos con la religión, con la llegada a la luna, con el deterioro del medio ambiente o con que un día se terminará el petróleo, y sin embargo se tragan a pies juntillas la bola de los estudios de audiencia en medios audiovisuales, e incluso los hay que viven pendientes de los comunicados de las empresas que los construyen y los veneran como dogma de fe.

No deja de sorprender lo cándido e inocente que se es a veces y respecto a algunos temas, y lo inquietantemente humano que resulta el hecho de que opiniones e interpretaciones contrapuestas habiten la misma mollera.

CARLOS DEl RIEGO
                                                                                               

miércoles, 28 de noviembre de 2012

MELCHOR RODRÍGUEZ, EL ÁNGEL ROJO, UN TIPO VALIENTE Y HONESTO Hace cuarenta años moría el anarquista Melchor Rodríguez, llamado El Ángel Rojo por el bando franquista, pues consiguió salvar la vida de miles de presos falangistas, derechistas, fascistas…, en aquel Madrid de 1936. Su valentía eintegridad a toda prueba llega a emocionar, pues es rarísimo encontrar bondad tan desin teresada

Melchor Rodríguez, un modelo de integridad, de principios y valores inquebrantables

Desgraciadamente no abundan las personas como Melchor Rodríguez, sobre todo en momentos como los actuales (en realidad siempre ha sido así), en que la mayoría de los que tienen un mínimo de poder están dispuestos a vender su honor y dignidad por poco más que un plato de lentejas. Sin embargo, también ha habido grandes hombres que incluso han puesto en peligro su propia vida por defender sus principios y convicciones, por mostrarse dignos de principio a fin, personas íntegras, sin dobleces, de una pieza, hombres que jamás comerciarían con su honor, ni por todo el oro del mundo, ni por la poltrona más deseada.

Así, la trayectoria del  anarquista y sindicalista sevillano Melchor Rodríguez es una continua demostración de nobleza, de honor, de rectitud e inflexibilidad ante la injusticia; casos como el suyo se produjeron, afortunadamente, también en el otro bando, como es el del poeta Luis Rosales, que escondió a su colega Federico García Lorca hasta el último momento e hizo lo que pudo para salvar la vida a su amigo (la barbarie fue habitual en ambos bandos, en uno promovida desde arriba, en el otro permitida mirando hacia otro lado y haciéndose el sueco), o el de Ángel Briz, que se las ingenió para cobijar y salvar de una muerte atroz a miles de judíos en la Hungría ocupada por los nazis (la Gestapo y las SS no bromeaban), donde era embajador del régimen de Franco.

El 10 de noviembre de 1936 El Ángel Rojo es nombrado Director de Prisiones de Madrid, impidiendo inmediatamente las sacas de presos (la mayoría no habían sido acusados de nada) con destino al paredón de fusilamiento, así como las palizas y linchamientos; por ello, hubo de enfrentarse a muchos republicanos deseosos de sangre y sufrir insoportables presiones por parte de sus superiores políticos, de modo que cuatro días más tarde dimitió, reanudándose inmediatamente el transporte de internos de Alcalá o la Modelo a Paracuellos del Jarama. En diciembre de aquel año se le designó Director General de Prisiones, cesando al punto los asesinatos de cautivos en las cárceles madrileñas. Pero su celo (“es mi deber” solía decir) le llevó a enfrentarse con los que, tras los ataques de los nacionales, corrían a las cárceles en busca de una estúpida venganza (casi siempre promovida por comunistas); implantó toque de queda de 7 de la tarde a 7 de la mañana para que resultara imposible acceder al interior de las prisiones, mantuvo el tipo ante una avalancha de salvajes que le pusieron una pistola en la barriga exigiendo acceder a las celdas para linchar a unos cuantos, denunció la existencia de cárceles privadas ilegales y totalmente descontroladas, llegó a defender pistola en mano a los prisioneros…, aunque su arma estaba descargada, pues siempre defendió que “hay que morir por las ideas, pero jamás matar por ellas”. Por todo, fue acusado de fascista, insultado y amenazado (hasta su mujer lo abandonó), pero no cedió ante el instinto de supervivencia, y como el auténtico héroe, no echó a correr para ponerse a salvo porque “nadie se hubiera ocupado de los 15.000 presos que había en Madrid, los 1.500 de Alcalá y las 28 personas que tenía escondidas en mi casa; ninguno de los republicanos me ayudó nunca, estuve solo siempre”. Él mismo había sido preso con la dictadura y en la República, de modo que no puede extrañar que afirmara que “me reconozco en la cara de cada recluso”. Resulta prácticamente imposible encontrar en la Historia reciente de España un ejemplo de comportamiento y honestidad, de entereza y valentía, de decisión y coraje, de solidaridad y fraternidad como el que dio este héroe casi olvidado. Entre los miles de personas que se libraron de la muerte gracias a su postura incorruptible están desde el futbolista Ricardo Zamora hasta los falangistas Sánchez Mazas y Fernández Cuesta, desde los militares Muñoz Grandes o Serrano Súñer hasta los hermanos Luca de Tena; eran presos a su cargo y él defendió sus vidas poniendo en peligro la suya. Hay que ponerse en su lugar en aquel momento para comprender el tamaño de sus acciones. Resulta emocionante y gratificante encontrar españoles de esta categoría.

Tras la guerra, el ingrato y crudelísimo bando ganador (el perdedor no hubiera sido mejor de haber ganado) lo acusó y condenó varias veces a la cárcel a pesar de que Muñoz Grandes (y otros que seguían vivos gracias a este verdadero ángel) luchó en los tribunales a su favor. Ya en libertad, rechazó cargos cómodos que le ofrecieron peces gordos agradecidos. No abandonó sus ideas, y reivindicó reformas democráticas en los años duros de la dictadura. Era un tipo austero, componía letras para pasodobles y cuplés y escribía artículos de prensa y poemas; de joven había sido torero.
A su entierro, en 1972, acudieron tanto anarquistas como falangistas y se cantó ‘A las barricadas’ sin que nadie pronunciara una palabra de protesta.
Si existen héroes auténticos, este es uno, y es necesario recordarlo, sobre todo teniendo en cuenta lo fácilmente que pierden su dignidad la casi totalidad de los que alcanzan algo de poder.
Tiene que haber un cielo para tipos como El Ángel Rojo.

CARLOS DEl RIEGO
                                                                                               



martes, 27 de noviembre de 2012

AVANZA EL DESEO DE IMPONER EL PENSAMIENTO ÚNICO INCLUSO ENTRE LOS JUGUETES Una de las mayores empresas jugueteras se ha visto obligada a editar su catálogo con imágenes de niños con muñecas y niñas con pistolas, mostrando situaciones que en la práctica apenas se dan

Por mucho que se empeñen, cada niño y cada niña jugará con lo que quiera

La corrección política avanza y gana terreno a la libertad. La última tontería disfrazada de buenismo encierra puro adoctrinamiento ideológico: la franquicia sueca de la multinacional del juguete ‘Toys R Us’ ha cedido a la presión de unos cuantos dispuestos a imponer sus reglas, sus ideas, y ha modificado su catálogo sacando imágenes de niñas jugando con armas de plástico y a niños dando el biberón a un muñeco. Si se piensa con detenimiento, pocas cosas más absurdas pueden verse, puesto que el niño es niño y piensa como tal, y de igual modo la niña.

Esta es otra batalla que emprenden los adalides de la unidad de pensamiento, que pretenden que todo el mundo obre igual, razone igual…, y juegue igual. Y claro, esa única forma de hacer las cosas coincide, evidentemente, con sus gustos, con sus pensamientos, con sus ideas, con sus preferencias y antipatías. Es, en pocas palabras, un intento de obligar a los demás a coincidir con los modos de los que se creen posesores de la verdad absoluta, un intento, en fin, de restar libertad.

Dicen esos liberticidas que las cosas han cambiado, que muchos fabricantes de juguetes siguen anclados en el pasado y separan y ofrecen los juegos según géneros. Es más, también protestan porque las niñas vistan de rosa y los niños de azul. El experimento se ha hecho muchas veces: entran niños y niñas en una habitación con todo tipo de juguetes, y casi siempre (en proporción abrumadora) ellos van a unos y ellas a otros, y cuando en la habitación sólo hay muñecos, las chiquillas los toman y los cuidan, los peinan, los visten, mientras que los chavales rápidamente los ponen a pelear. Es esa obsesión por la igualdad a toda costa la que está en el fondo de la polémica, una manía cercana al complejo que puede conducir a la chifladura fanatizoide. Y por eso, seguro que reclaman a voz en grito que se obligue a los niños a peinar a la muñequita, besarla y abrazarla, y a las niñas a jugar al fútbol y escupir continuamente, es decir, a imponer, a coaccionar, a presionar a los críos para que hagan según ellos desean. El problema no lo tienen los niños (en sentido genérico), sino los padres (en genérico) y los mequetrefes (en genérico) que sólo tienen ideología en su cabeza, tanta que les impide razonar con un mínimo de sensatez. Los chicos son lo que son por mucho que los adultos se empeñen en otra cosa, y se les puede obligar a jugar con la ‘Barbie’, pero cuando estén a solas cogerán el coche o la pistola, y de igual modo las chicas piensan y actúan como chicas por más que los impositores de la unificación total deseen que pateen el balón de fútbol, pues tenderán a vestir a las ‘bratz’; eso sí, cuando el nene opte por entretenerse arreglando la casita y la nena prefiera el balón, libertad de elección. Sea como sea, existen los sexos, son diferentes afortunadamente, y por mucho que algunos insistan, seguirán sin ser iguales desde la cabeza a los pies. Y cuando ya intervienen los gobiernos (los nórdicos, que en otros aspectos son modélicos, son muy dados a meterse a organizar vidas y viviendas), aparece el fantasma del mundo feliz por obligación, con amenaza de castigo para el que no quiera ser feliz según las normas.

Lo siguiente será reivindicar niños con falda, braguita y medias, y niñas con pantalones, calzoncillos y calcetines, o mejor aún, todos (en genérico) con melenita, lacito y bolso en bandolera, para ser todo lo igual que se pueda ser. Y ya puestos a otear el horizonte del absurdo, tal vez un día haya inmaculados de la corrección política que pidan que desaparezcan los sexos, que todos los bebés sean operados en el vientre materno para que no exista hombre y mujer, sino seres andróginos asexuados, que todos seamos exactamente, absolutamente iguales.

En fin, que a nadie extrañe si los bienpensantes y medrosos (en sentido genérico) de salirse del pensamiento unitario empiezan a exigir que se diga juguetes y juguetas. La estupidez siempre encuentra nuevas formas de mostrarse.

CARLOS DEl RIEGO