Las mujeres en Gaza empiezan a romper el silencio, informa la prensa inglesa a través de digitales árabes
La página web de noticias Jusoor News
(está en árabe pero el traductor de Google traslada al español de modo legible
e inteligible) contiene información del norte de África y Oriente Medio; se
dice independiente y ajena a partidos políticos, basada en Derechos Humanos y
abierta a la diversidad. Este periódico digital informaba recientemente de la
situación de esclavitud sexual a la que se ven sometidas las mujeres en
situación de vulnerabilidad en Gaza
Son varias las ONG´s y organizaciones
de Derechos Humanos radicadas en la zona que denuncian la gran vulnerabilidad
de hasta 60.000 mujeres en Gaza, que viven aterrorizadas y ‘a disposición’ de
los terroristas de Hamás. Además, se han registrado en los últimos años un
terrorífico aumento de matrimonios infantiles, embarazos adolescentes y jóvenes
forzadas al matrimonio. Es de destacar que de todo esto ya habló Mosab Hasán
Yuseff, hijo de Mosab Sheik Yuseff, uno de los fundadores de Hamás, en su libro
‘Hijo de Hamás’.
Aunque el riesgo que corren es
elevadísimo y cierto, algunos de los habitantes de la franja de Gaza están
empezando a perder el miedo y a denunciar las barbaridades que los terroristas
están cometiendo contra los gazatíes y, sobre todo, contra las gazatíes. A
través del digital Jusoor News, varios diarios británicos publican gran
cantidad de testimonios de las víctimas de Hamás.
Así, ha trascendido que las
principales víctimas son mujeres sin apoyo familiar, carentes de recursos y,
por tanto, muy vulnerables; éstas suelen acudir a organizaciones ‘benéficas’
dependientes del grupo terrorista Hamás, o directamente a figuras poderosas del
mismo. De este modo, esas mujeres se ven sometidas a un insoportable acoso que
deriva en chantaje sexual, agresiones y violaciones, muchas de las cuales son
en grupo. No hay que olvidar que la violencia sexual ya fue denunciada por
muchos de los rehenes israelíes capturados tras los ataques del 7 de octubre de
2023. Es más que sabido que Hamás tiene un control total, durísimo y en toda la
franja, a pesar de las negociaciones, conversaciones internacionales y acuerdos
de paz. Igualmente, varias ONG´s denuncian gran cantidad de ejecuciones de
gazatíes a manos de Hamás, que no tolera discrepancias, críticas ni
protestas.
Entre los testimonios de los que se
hace eco el británico ‘Daily Mail’ está el de un gazatí (del que no se dice,
lógicamente, su nombre) que vio cómo una viuda era agredida sexualmente,
salvajemente, en la zona de Gharabli (Deir al-Balah, en el centro de la
franja), dentro de una tienda de campaña por un grupo de integrantes de las
llamadas Brigadas Qassam (pertenecientes a Hamás). Los testigos del atroz
crimen informaron a la dirección de Hamás, la cual les ordenó guardar estricto
silencio, y los amenazó si así no lo hacían. Del mismo modo otros testigos
denunciaron cómo un organismo ‘benéfico’ de Hamás exigía a una vecina de Gaza
que, a cambio de un lote de ayuda humanitaria y un vale de 100 séqueles, se
prostituyera y se entregara a unos cuantos integrantes de Hamás. Al parecer
estas pautas se vienen repitiendo en toda la franja y afectan, sobre todo, a
mujeres pobres, viudas, incluso viudas de ‘mártires’ (miembros del grupo
muertos) y sin protector masculino: ellas piden ayuda a soldados y ‘oficiales’
de Qassam, los cuales las chantajean y las obligan a mantener sexo con ellos y
a prostituirse con los compañeros.
Un testimonio impactante es de Noor (nombre ficticio), una madre de cuatro hijos, divorciada y desplazada. Ella misma contó por teléfono, desde Gaza y en voz muy baja (precisa el mencionado diario inglés), cómo un religioso la acosó cuando se presentó en una organización islámica de beneficencia suplicando ayuda para sus hijos. El clérigo, ante la presencia de muchos testigos, se limitó a piropearla: “¿separada una mujer tan hermosa?”, y a pedirle su número de teléfono; luego, de noche, le propuso videollamadas de contenido sexual; cuando ella se negó y amenazó con contarlo, él le respondió: “no puedes denunciarme porque aquí yo soy el gobierno”. Esta mujer, Noor, afirma que el suyo es sólo un caso más, puesto que ellos “se aprovechan de la situación de necesidad de las mujeres, muchas de las cuales se ven obligadas a ceder al chantaje, al acoso e incluso a la fuerza, y luego tienen demasiado miedo para contarlo”. También se sabe que ciertos organismo islámicos que pasan por benéficos son, en la práctica, “redes de acoso sexual y abuso sicológico por parte de todos, desde el líder hasta el último trabajador”, afirmó la mencionada Noor.
La Associated Press informó en 2025
del caso de una mujer de 38 años que cayó en manos de un hombre que, a cambio
de comida, ayuda humanitaria y un trabajo, le exigió prostituirse en su casa;
la pobre no tuvo más remedio que aceptar y recibió algo de comer y 100
séqueles, pero nada de empleo. No extrañará que el escritor palestino Hamza
Howidy haya denunciado que «muchísimas mujeres están sufriendo más y peores abusos
sexuales que antes del alto el fuego». Igualmente, el Fondo de Población de las
Naciones Unidas (UNFPA) ha constatado y documentado un brutal aumento de
matrimonios forzados de niñas entre 14 y 16 años, y también de embarazos de adolescentes
de padre desconocido. Además, el activista humanitario Ahmed Fouad Alkhatib, de
organizaciones como ‘Realign for Palestine’ o ‘Project Unified Assistance’, afirma
que muchas ONG que trabajan sobre el terreno saben de todos estos abusos, pero
no se atreven a denunciarlos ante la situación de terror que Hamás ha impuesto
en toda la franja.
Y a todo ello hay que añadir la
costumbre de vender a las hijas casaderas (desde que son adolescentes) a cambio
de bienes como coches, vales de comida, ayuda de diverso tipo o, directamente,
dinero en efectivo. No será necesario recordar que todo esto es apenas la punta
del iceberg.
Esta es la situación.
