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sábado, 2 de mayo de 2026

LA EXPLOTACIÓN SEXUAL DE MUJERES GAZATÍES VULNERABLES A MANOS DE HAMÁS

 


Las mujeres en Gaza empiezan a romper el silencio, informa la prensa inglesa a través de digitales árabes


La página web de noticias Jusoor News (está en árabe pero el traductor de Google traslada al español de modo legible e inteligible) contiene información del norte de África y Oriente Medio; se dice independiente y ajena a partidos políticos, basada en Derechos Humanos y abierta a la diversidad. Este periódico digital informaba recientemente de la situación de esclavitud sexual a la que se ven sometidas las mujeres en situación de vulnerabilidad en Gaza 

 

Son varias las ONG´s y organizaciones de Derechos Humanos radicadas en la zona que denuncian la gran vulnerabilidad de hasta 60.000 mujeres en Gaza, que viven aterrorizadas y ‘a disposición’ de los terroristas de Hamás. Además, se han registrado en los últimos años un terrorífico aumento de matrimonios infantiles, embarazos adolescentes y jóvenes forzadas al matrimonio. Es de destacar que de todo esto ya habló Mosab Hasán Yuseff, hijo de Mosab Sheik Yuseff, uno de los fundadores de Hamás, en su libro ‘Hijo de Hamás’.

 

Aunque el riesgo que corren es elevadísimo y cierto, algunos de los habitantes de la franja de Gaza están empezando a perder el miedo y a denunciar las barbaridades que los terroristas están cometiendo contra los gazatíes y, sobre todo, contra las gazatíes. A través del digital Jusoor News, varios diarios británicos publican gran cantidad de testimonios de las víctimas de Hamás.

Así, ha trascendido que las principales víctimas son mujeres sin apoyo familiar, carentes de recursos y, por tanto, muy vulnerables; éstas suelen acudir a organizaciones ‘benéficas’ dependientes del grupo terrorista Hamás, o directamente a figuras poderosas del mismo. De este modo, esas mujeres se ven sometidas a un insoportable acoso que deriva en chantaje sexual, agresiones y violaciones, muchas de las cuales son en grupo. No hay que olvidar que la violencia sexual ya fue denunciada por muchos de los rehenes israelíes capturados tras los ataques del 7 de octubre de 2023. Es más que sabido que Hamás tiene un control total, durísimo y en toda la franja, a pesar de las negociaciones, conversaciones internacionales y acuerdos de paz. Igualmente, varias ONG´s denuncian gran cantidad de ejecuciones de gazatíes a manos de Hamás, que no tolera discrepancias, críticas ni protestas.  

 

Entre los testimonios de los que se hace eco el británico ‘Daily Mail’ está el de un gazatí (del que no se dice, lógicamente, su nombre) que vio cómo una viuda era agredida sexualmente, salvajemente, en la zona de Gharabli (Deir al-Balah, en el centro de la franja), dentro de una tienda de campaña por un grupo de integrantes de las llamadas Brigadas Qassam (pertenecientes a Hamás). Los testigos del atroz crimen informaron a la dirección de Hamás, la cual les ordenó guardar estricto silencio, y los amenazó si así no lo hacían. Del mismo modo otros testigos denunciaron cómo un organismo ‘benéfico’ de Hamás exigía a una vecina de Gaza que, a cambio de un lote de ayuda humanitaria y un vale de 100 séqueles, se prostituyera y se entregara a unos cuantos integrantes de Hamás. Al parecer estas pautas se vienen repitiendo en toda la franja y afectan, sobre todo, a mujeres pobres, viudas, incluso viudas de ‘mártires’ (miembros del grupo muertos) y sin protector masculino: ellas piden ayuda a soldados y ‘oficiales’ de Qassam, los cuales las chantajean y las obligan a mantener sexo con ellos y a prostituirse con los compañeros. 

 

Un testimonio impactante es de Noor (nombre ficticio), una madre de cuatro hijos, divorciada y desplazada. Ella misma contó por teléfono, desde Gaza y en voz muy baja (precisa el mencionado diario inglés), cómo un religioso la acosó cuando se presentó en una organización islámica de beneficencia suplicando ayuda para sus hijos. El clérigo, ante la presencia de muchos testigos, se limitó a piropearla: “¿separada una mujer tan hermosa?”, y a pedirle su número de teléfono; luego, de noche, le propuso videollamadas de contenido sexual; cuando ella se negó y amenazó con contarlo, él le respondió: “no puedes denunciarme porque aquí yo soy el gobierno”. Esta mujer, Noor, afirma que el suyo es sólo un caso más, puesto que ellos “se aprovechan de la situación de necesidad de las mujeres, muchas de las cuales se ven obligadas a ceder al chantaje, al acoso e incluso a la fuerza, y luego tienen demasiado miedo para contarlo”. También se sabe que ciertos organismo islámicos que pasan por benéficos son, en la práctica, “redes de acoso sexual y abuso sicológico por parte de todos, desde el líder hasta el último trabajador”, afirmó la mencionada Noor.

 

La Associated Press informó en 2025 del caso de una mujer de 38 años que cayó en manos de un hombre que, a cambio de comida, ayuda humanitaria y un trabajo, le exigió prostituirse en su casa; la pobre no tuvo más remedio que aceptar y recibió algo de comer y 100 séqueles, pero nada de empleo. No extrañará que el escritor palestino Hamza Howidy haya denunciado que «muchísimas mujeres están sufriendo más y peores abusos sexuales que antes del alto el fuego». Igualmente, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) ha constatado y documentado un brutal aumento de matrimonios forzados de niñas entre 14 y 16 años, y también de embarazos de adolescentes de padre desconocido. Además, el activista humanitario Ahmed Fouad Alkhatib, de organizaciones como ‘Realign for Palestine’ o ‘Project Unified Assistance’, afirma que muchas ONG que trabajan sobre el terreno saben de todos estos abusos, pero no se atreven a denunciarlos ante la situación de terror que Hamás ha impuesto en toda la franja.

 

Y a todo ello hay que añadir la costumbre de vender a las hijas casaderas (desde que son adolescentes) a cambio de bienes como coches, vales de comida, ayuda de diverso tipo o, directamente, dinero en efectivo. No será necesario recordar que todo esto es apenas la punta del iceberg.

 

Esta es la situación.

 

CARLOS DEL RIEGO

martes, 13 de enero de 2026

QUIENES SUFRIERON LA TIRANÍA DE MADURO CELEBRAN SU CAÍDA, Y LOS QUE NO, LA CONDENAN. INCOMPRENSIBLE

 


Está claro

 


No se producen manifestaciones ni protestas en EEUU o Europa
 por la causa de los presos políticos

Es verdaderamente asombroso, desconcertante, el hecho de quienes sufrieron en sus propias carnes la dictadura chavista de Nicolás Maduro, es decir, los venezolanos, han celebrado, cantado y festejado su caída, mientras que quienes han visto todas las fechorías del tirano sin moverse del sofá y sin experimentar por sí mismos el terror y la violencia, se echen a las calles gritando y protestando indignados  

 

Es una situación esperpéntica, kafkiana: el derrocamiento y captura de Nicolás Maduro, un tirano, asesino, narcotraficante, torturador y ladrón, un fascista que robó las elecciones en su país, ha sido celebrada por una aplastante mayoría de venezolanos (tanto los que viven aún en Venezuela como los 8 millones de exiliados, un tercio de la población); y a la vez, quienes nunca jamás fueron perseguidos, encerrados en las prisiones y centros de tortura de la dictadura de Maduro, quienes han visto todo desde la seguridad del sillón, sin riesgos, sin conocimiento de primera mano, sin saber realmente qué pasaba bajo la bota del dictador, se manifiesten en muchísimas ciudades de EE UU o Europa protestando y gritando… En resumen: los que han vivido todo en primera persona se alegran, y los que han ‘visto’ todo desde miles de kilómetros (o sea, los que desconocen lo que verdaderamente pasaba) critican, se indignan, acusan… Una situación grotesca: no han corrido riesgos pero se rasgan las vestiduras en nombre de los que se alegran porque ha acabado su sufrimiento.

 

Diversos organismos internaciones (incluyendo la ONU) tachan la acción de Estados Unidos como un atentado al derecho internacional. Algo que choca frontalmente con la cantidad de resoluciones que la propia ONU (y otros organismos) ha declarado en contra de la violación sistemática de derechos humanos que durante décadas ha perpetrado el gobierno venezolano. ¿Acaso la detención, tortura y asesinato de miles de venezolanos no va contra el derecho internacional? ¿Por qué el evidente robo de las elecciones perpetrado por Maduro no provocó manifestaciones e indignación en todo el mundo?

 

Unas pocas decenas de presos políticos han sido liberados, algo que los manifestantes han celebrado y esgrimido como gesto democrático…, como si el hecho de tener presos por ideología política no fuese profundamente antidemocrático; por no hablar de las alrededor de 800 personas que aún permanecen encarceladas sin más delito que discrepar o denunciar al régimen, e incluso ni eso. El edificio llamado el Helicoide, conocido centro de tortura, sigue abarrotado de venezolanos (y de otras nacionalidades) que temen que cada día sea su último día. ¿Cómo es que no se ha convocado ni una sola manifestación para exigir la liberación de los presos políticos?

 

Nicolás Maduro tiene la escalofriante cifra de10.000 millones de dólares en un solo banco en Suiza, el cual ha declarado que, de momento, esas cuentas quedan congeladas; hay que pensar cuánto tendrá en otros países, incluyendo paraísos fiscales. El Imperio Español extrajo unas 180 toneladas de oro a lo largo de tres siglos en toda Hispanoamérica; Maduro tiene atesoradas 113 toneladas de oro a su nombre en Suiza y otros países. ¿Por qué este monstruoso latrocinio no provoca protestas en todo el mundo?

 

Afirman los manifestantes que el Presidente de EEUU ha invadido Venezuela para hacerse con el petróleo; sin embargo, como cuentan muchos periodistas e intelectuales venezolanos, su país lleva muchos años invadido y expoliado su petróleo por Rusia (mediante Rosneft, la empresa estatal rusa de petróleos, que lleva décadas controlando alrededor de 40-45% del crudo venezolano), por China, Irán, Cuba…, cuyos agentes circulan por Venezuela con total seguridad y protegidos por el régimen chavista. Por otro lado, como es sabido, gran parte de los escoltas que guardaban a Maduro en su búnker, y que fueron abatidos durante la operación, eran mercenarios cubanos.

 

Igualmente, todo el que está verdaderamente interesado en la problemática venezolana sabe de los acuerdos y la financiación del régimen con grupos terroristas y narcoterroristas, como el ELN, las FARC, Hamás… ¿Verdaderamente todo esto no produce escándalo, repulsa internacional manifestaciones y denuncias en todo el mundo? ¿Por qué?

 

Podría añadirse que siendo Venezuela uno de los países con mayor riqueza del mundo tiene a más del 90% de su población viviendo en la pobreza; que casi el 30% de los venezolanos (alrededor de 8 millones) ha tenido que huir del país para no caer en las garras de la dictadura o para buscarse la vida; que durante la etapa chavista-madurista la renta per cápita ha pasado de 15.000 dólares al año a menos de 3.000; que en estas décadas ha habido no menos de 25.000 detenciones por motivo de opinión o ideología y no menos de 15.000 ejecuciones extrajudiciales, que 400 medios de comunicación han sido censurados o cerrados, que ha habido varias elecciones robadas, que se han expropiado arbitrariamente decenas de miles de empresas, que la corrupción entre los afines al régimen ha sido a manos llenas y sin esconderse…, según datos avalados por la ONU y otros organismos internacionales.

 

¿Nada de esto, que sucede desde que Nicolás Maduro Guerra accedió al poder en 2013, provoca condena, alboroto y griterío en todo el mundo?   

 

CARLOS DEL RIEGO

miércoles, 13 de noviembre de 2024

LOS REGISTROS HISTÓRICOS DEMUESTRAN QUE LAS INUNDACIONES NO SON PRODUCTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO

 


La gran riada que sufrió Murcia en 1879, según el famoso ilustrador Gustavo Doré

 

Después de inundaciones, gotas frías, riadas y otras catástrofes por agua hay muchos que tienden a echar la culpa al cambio climático, que es el comodín o solución de talla única para todo. Sin embargo, los datos históricos señalan que todo el litoral mediterráneo español ha visto infinidad de calamidades como la que ha tenido lugar en la región valenciana en 2024

 

Hay noticias de desastres de este tipo mucho antes de que se empezara a hablar de cambio climático y, evidentemente, siglos e incluso milenios antes de que se iniciara cualquier actividad industrial y el consumo global de combustibles fósiles.

 

La cuenca del Turia-Júcar ha sufrido episodios de inundación de forma más o menos periódica, y de ello se tiene constancia desde épocas romana e islámica. La región de Valencia presenta inequívocos registros geo-arqueológicos de inundación, y están acreditados por cronistas e historiadores desde el siglo XIV. Se tiene crónica segura de gotas frías desde el año1328 en la cuenca Turia-Júcar, y se han registrado de modo recurrente desde entonces cientos de sucesos de este tipo que han causado grandes desastres en toda la zona. Se sabe que en 1473 se produjo una inundación que arrasó cientos de casas en torno a Alzina; otras posteriores marcan inundaciones que van desde 2.80 metros hasta casi 4 metros en Camino Real, Alzira, Carcagente … Hubo años en que apenas se produjeron riadas y desbordamientos importantes, mientras que otras épocas vieron varias catástrofes en un año.

 

En la cuenca del Segura se han registrado y acreditado alrededor de trescientos siniestros provocados por riadas, desbordamientos o lluvias torrenciales desde el siglo XIII. Los escritores, cronistas e historiadores señalan los tremendos aguaceros de la segunda mitad del año 1259; las aguas inundaron y destruyeron miles de hectáreas de la huerta, mientras que el barro y todos los materiales arrastrados por el agua cegaron todos los cauces de acequia hasta el punto que aquellas tierras no recibieron agua del río durante casi ochenta años. En 1416 se desbordaron los ríos Guadalentín y Segura, llegando la avalancha de agua a derruir parte de la muralla de Murcia y destruir más de seiscientas casas. En 1504-05 volvieron a desbordarse catastróficamente ambos ríos perdiéndose todos los sembrados e incluso inundando la ciudad de Murcia y toda su huerta… Durante los siglos siguientes se repitió una y otra vez la crecida e inundación, como demuestra la kilométrica relación de riadas y desastres por agua que ofrece la ‘Cronología de riadas de la cuenca del Segura’ en la página web de la cuenca hidrográfica del Segura.

 

En fin, por más que los políticos organicen reuniones y conferencias sobre el clima y sus cambios (a las que acuden en aviones privados), por más que ciertos científicos (enchufados y colocados a dedo en los diversos organismos y generosísimamente subvencionados), la realidad es que no está sucediendo nada que no hubiera sucedido en el pasado. Y por mucho que se reúnan, parloteen y dicten leyes y restricciones para las clases medias, donde hubo riada volverá a haberla, y será catastrófica si no se atiende a la realidad y sí a la ideología-religión del ecologismo y el cambio climático; de hecho los feligreses suelen decir ‘este cree y este no cree’ en el cambio climático, es decir, un asunto científico se ha convertido en dogma, en religión, con creyentes e infieles.

 

El negacionista es el que niega la evidencia, y hasta el momento ésta señala de modo irrefutable que no se ha cumplido ni una sola de las grandes calamidades que se vienen vaticinando desde hace más de medio siglo. Resulta sorprendente, por tanto, que nadie eche en cara a los profetas de la apocalipsis climática los fallos constantes de sus predicciones; por ejemplo Al Gore con su película ‘Una verdad incómoda’, quien en el año 2006 vaticinó que en diez años se fundirían los hielos polares, habría inundaciones de cientos de ciudades costeras, desaparición de miles de islas de Polinesia y Micronesia, extinción de especies animales… Se cumplió el plazo hace casi una década y nada de eso ha ocurrido. Y aun así hay muchos políticos y empresas que sacan copiosos réditos políticos y económicos negando la realidad y aprovechándose del miedo que han metido a la gente.

 

Se ha inculcado ese miedo a la población, que se ve asaltada por la propaganda catastrófico-climática desde todos los ángulos. Hasta el punto de que en las conferencias sobre el cambio climático se atribuye a éste cualquier desastre natural, como las riadas, lluvias torrenciales e inundaciones, a pesar de que la evidencia y los registros históricos señalan que son hechos naturales desde hace milenios.

 

CARLOS DEL RIEGO

 

jueves, 4 de mayo de 2023

IDEOLOGÍA ANTIHUMANA, LO ÚLTIMO Y MÁS EXTREMO DE LAS CORRIENTES ECOLOGISTAS

 


 Esta señora que parece va a morder el cuello del calvo, se llama P. McCormack y quiere que todo integrante del género humano sea eliminado en beneficio del planeta

Una de las características de una parte del pensamiento del siglo XXI es el extremismo, llevar las ideas más allá de cualquier razón y, por tanto, pensar que todo es sacrificable para conseguir hacer realidad esa idea; y ello independientemente de que el objetivo sea deseable o no. Uno de los terrenos donde más abunda el fanatismo más ciego es en el ecológico, en el ambientalista, donde ya hay quien propugna la extinción del ser humano como única forma de preservar plantas y animales irracionales

 Cuestiones como esta muestran que el bienestar y la ausencia de preocupaciones vitales que se ha conseguido en las democracias occidentales mueven a muchas personas a buscar obsesivamente problemas que solucionar; es decir, no son pocos los occidentales bien situados económica y socialmente que se buscan problemas típicos de quien no tiene verdaderos problemas. La idea más extrema que se ha planteado es la que propugna que lo mejor para las plantas y los animales irracionales, lo mejor para el planeta, es la extinción de la Humanidad. Pero también hay otras, como la que practicaba la esposa de Gandhi, que no comía carne (claro) ni vegetales que hubiera que arrancar, cosechar o coger del árbol, nada, ella sólo comía lo que ya estaba en el suelo y cuyo destino era la descomposición…

 La idea es que los seres humanos se destruyan a sí mismos en beneficio del planeta, de las plantas y de los animales irracionales (ante esto cabe preguntarse por qué los irracionales han de tener más derecho a la vida que los racionales). En otras palabras, los fanáticos extremistas del medio ambiente han llegado a la conclusión de que la Humanidad no es sostenible, y por tanto tiene que dejar de existir (aunque ninguno de ellos quiere ser el primero…), y por ello plantean que es preciso elegir entre Naturaleza y Humanidad, y ya han tomado su decisión a favor de la primera. 

 La escritora y profesora australiana Patricia MacCormack es la autora del libro de cabecera de esta corriente: ‘El manifiesto antihumano: activismo para el fin del Antropoceno’ (2020). En este panfleto desquiciado (propone disparates) y fascistoide (su fin es matar) exige “el fin de todo lo humano, conceptualmente y como especie”. Y para conseguir ese propósito, esta individua que encarna el pensamiento hitleriano, estalinista y maoísta, propone “la desaceleración de la vida humana mediante el cese de la reproducción (…)  el suicidio y la eutanasia” (vuelve a plantearse aquí la pregunta ¿por qué no da ejemplo y ella es la primera que libera al planeta de su propia existencia?).   

 Dejando sentado que esta forma de pensar (¿) es una barbaridad insostenible desde cualquier punto de vista ético o moral, caben otras consideraciones. Por ejemplo, puede afirmarse que quienes exigen la muerte de todo ser humano hubieran estado encantados en Auschwitz y serían entusiastas de las cámaras de gas, serían defensores de los gulag soviéticos, de los campos de reeducación maoístas…, lo cual conduce al fascismo más sanguinario y genocida, pues exige la muerte de todo el que tenga genes humanos. También podría asegurarse que los anti-humanidad también son anti-naturaleza, ya que el Hombre es un producto de la Naturaleza y, por tanto, tratar de suprimirlo es un auténtico pronunciamiento, un alzamiento contra Natura. Por último, es evidente que esta gente rechaza totalmente los Derechos Humanos, ya que el primer derecho es la propia vida. Lo dicho: puro nazismo; a propósito, Hitler también amaba a los animales, como demuestra el hecho de que sólo mostró verdadero cariño por sus perros, y promulgó la primera ley animalista de la historia, y era vegetariano…, aunque hizo lo imposible por matar a millones y millones de personas. Él estuvo cerca de conseguir lo que exigen los anti-humano, lo que lleva nuevamente a la equiparación de unos y otro. Y como, llegado el momento, los nazis no dudaron en suicidarse, la analogía parece más que apropiada, oportuna.

 En resumen, los anti-humanidad desean la muerte para toda persona, con la eutanasia, el suicidio y la esterilización como herramientas. Es otra evidencia de que la ideología, por bienintencionada que sea, termina por embrutecer, nublar la razón y esclavizar a la persona.

 CARLOS DEL RIEGO

miércoles, 19 de octubre de 2022

LA ACEPTADA MENTIRA DE LOS COCHES ELÉCTRICOS

 


 Así quedan los eléctricos que arden espontáneamente, algo muy frecuente en ciertos casos


El Tesla Model 3 empezó a arder espontáneamente y fue dificilísimo y costosísimo apagar el incendio.

El automóvil animado por energía eléctrica terminará por sustituir a los que queman derivados del petróleo. Eso es seguro, ante todo porque tarde o temprano se acabarán las reservas. Sin embargo, actualmente tal cosa es imposible, ya que la evolución de los eléctricos y sus baterías está aún muy verde, puesto que la cantidad de problemas que presenta la nueva tecnología están lejos de superarse. Por eso, afirmar hoy por hoy que el auto eléctrico es la solución a la contaminación es, sencillamente, una mentira 

Claro que la mentira es la principal herramienta de gobiernos, partidos y políticos, de modo que no puede extrañar que recurran a ella también en estos asuntos. La trola monstruosa de la idoneidad del coche eléctrico ha calado en la sociedad a pesar de la enorme cantidad de datos, hechos y certezas que la contradicen. 

Fabricar un automóvil eléctrico exige, al igual que uno de combustión, elevadísimas temperaturas para moldear el metal de la carrocería, del chasis, de la transmisión; y como no se pueden conseguir los grados necesarios para fundir metal usando energía solar o eólica, sino que hay que recurrir a gas, petróleo, carbón. En otras palabras, de momento no puede haber coches, sean eléctricos o de gasolina, sin quemar combustibles fósiles. Algo parecido podría decirse de los plásticos que incorpora todo vehículo. 

Lo de la fabricación de las baterías es aun peor. No sólo son carísimas, sino que su construcción es tremendamente perjudicial para el entorno. El litio es un mineral bastante escaso, difícil de conseguir e imposible de reciclar; según estiman los expertos, al ritmo actual de extracción dejará de haber litio hacia el año 2040. Además, estas baterías se van degradando con el tiempo y con el uso, de modo que pierden eficacia gradualmente y exigen un cambio; y ahí entra lo elevadísimo de su coste, que puede llegar a los diez mil, quince mil o veinte mil euros…, y eso en el mejor de los casos, puesto que ya se tiene noticia de la escasez de repuestos. Por otro lado, este tipo de baterías son casi imposibles de reciclar o recuperar y extraordinariamente contaminantes. 

También está el factor de la interminable lista de averías que presentan los coches movidos por energía eléctrica. En los países escandinavos se ha producido en los últimos años un significativo incremente en la venta de autos de este tipo; hace unas semanas, dada la cantidad de inconvenientes que se iban presentando, la imposibilidad de su reparación e incluso la inexistencia de talleres especializados, las asociaciones de propietarios presentaron quejas a los fabricantes…, que se hicieron los suecos, aunque algunos contestaron burlonamente (como Musk). Recientemente, tras los huracanes que han sacudido el este de EE UU, muchos coches eléctricos fueron bañados por agua salada, y unos días después empezaron a arder espontáneamente (al parecer, el litio con la sal y con el calor…), siendo casi imposible apagar esos incendios, e incluso en algunos apagados se reavivó el fuego horas más tarde. Así, a finales de septiembre de este año, un Tesla Model 3 empezó a quemarse en Stamford (EE UU), acudieron los bomberos, que precisaron 45 minutos y nada menos que 2.200 litros de agua por minuto para sofocar el incendio. Hay que imaginarse qué pasará cuando haya millones de estos por ahí… 

En el estado de California (donde más eléctricos hay en EE UU) las autoridades exigen que no se carguen en las horas de máximo consumo. Entonces cabe preguntarse, ¿si ahora que no son ni el 1% del parque automovilístico hay problemas para cargar las baterías, qué pasará cuando sean el 50%? Sobre todo teniendo en cuenta que los medioambientalistas fanáticos  están en contra de las centrales energéticas que queman combustibles fósiles, odian a muerte las nucleares, detestan los parques eólicos, no quieren pantanos… En resumen, exigen la imposición por la fuerza del coche eléctrico pero son contrarios a las ‘fábricas’ de energía eléctrica. El fanatismo ciego siempre cae en delirantes contradicciones.

Podría añadirse la tremebunda contaminación que producen las baterías desechadas (prácticamente imposibles de reciclar), su escasa efectividad o su cortísima vida. Y todo ello en este momento, a finales de 2022 y con una proporción de coches eléctricos muy inferior al uno por cien. ¿Cómo será la cosa cuando, en 2030, se prohíba fabricar coches de combustión y sólo se vendan los eléctricos? ¿Cuánto contaminarán las baterías desechadas?, ¿De dónde saldrán los materiales para fabricarlas?, ¿Y de dónde la electricidad necesaria cuando rueden miles de millones de coches eléctricos? 

Entre las infinitas iniquidades de los políticos está la de aprovecharse de las tendencias de cada momento (según les aconsejan sus expertos en manipulación de masas); y ahora la tendencia apunta a coches eléctricos pase lo que pase, sea beneficioso o nocivo, cueste lo que cueste, porque así ganarán votos y tendrán de su parte a los ecologistas fanáticos, que meten mucho ruido. La realidad es que es una enorme manipulación tratar de convencer al ciudadano de que se puede recorrer en dos o tres décadas el mismo camino que al coche de combustión le requirió siglo y medio. 

Pero como gobiernos, políticos y partidos (apoyados por asociaciones nominalmente ecologistas e hipersubvencionadas) han comprobado que lo del ecologismo vende, no dudan en recurrir a su principal herramienta, la mentira, para imponer por la fuerza un disparate que el tiempo terminará por desenmascarar.  

CARLOS DEL RIEGO

 

miércoles, 21 de julio de 2021

TOKIO 2020, ¿LOS PEORES JUEGOS OLÍMPICOS DE LA HISTORIA?

 


Desfilar para nadie debe ser como el alcohol sin alcohol

Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 nacieron bajo la sospecha incluso antes de conseguir la designación: El accidente de la central nuclear de Fukushima, seguido por la dudosísima elección de dicha sede por parte del COI, el retraso por la pandemia, la celebración sin público… Tienen los de Tokio todas las papeletas para ser considerados como los peores Juegos Olímpicos de la Historia, puesto que esta celebración planetaria tiene un significado que va más allá del deporte 

Estos juegos estaban ya afectados por una tara antes de que Tokio fuera la sede elegida. Así es, en 2011 se produjo el accidente de la central nuclear de Fukushima, que contaminó tierras y aguas para miles de años. A pesar de ello, y contra todo pronóstico y toda lógica, dos años después el COI designó la capital japonesa para acoger los Juegos de la trigésimo segunda Olimpiada. Como se ha sabido, no pocos de los miembros del comité de elección fueron sobornados, algo no demasiado difícil ni caro, puesto que el COI es uno de los organismos más corruptos del planeta, algo demostrado muchísimas veces. Además, no pocas de las inclusiones en el calendario olímpico (monopatín, surf…) responden exclusivamente a la entrada de dineros que, dados los antecedentes, en gran parte acabarán en bolsillos particulares.

Siguiendo con el COI (que bien podría significar Corruptos Obsesos Insaciables), la última es la amenaza de sanción a las jugadoras de vóley playa de Noruega por llevar un pantaloncito de licra en lugar de un bikini ajustado y de un par de centímetros de ancho por detrás. Sexistas, machistas, los miembros del COI demuestran ser también unos viejos verdes. Y no hay que olvidar que, en anteriores ediciones, se permitió que jugadoras musulmanas disputaran sus partidos envueltas en una especie de burka, es decir, los miembros de Corruptos exigen a unos lo que permiten a sus rivales.

La pandemia siguió con la tendencia de gafar la sede japonesa (que ya albergó los Juegos de 1964): los retrasó un año y los condenó a la soledad, a la ausencia del público, al silencio, casi a la clandestinidad. La competición deportiva no es lo mismo si no hay aliento, ruido y presencia del espectador, ¿y qué puede haber más ridículo, surrealista y tristón que un desfile delante de nadie? No hay más que ver las caras de los deportistas de anteriores juegos al acceder al estadio detrás de su bandera y ver al público procedente de los cinco continentes: todos muestran una expresión iluminada, una expresión que hace visible la emoción incontenible, indescriptible, algo que sólo saben quienes han pasado por semejante experiencia. Y ¿a quién saludarán los ganadores desde el podio? ¿Y los saltadores y lanzadores que piden el apoyo del público? El deporte, sin la poderosísima presencia humana llenando el aire del estadio, es como desinfectar una herida con alcohol sin alcohol…

Y es que los Juegos Olímpicos tienen un significado que va más allá de la competición, del hecho deportivo, puesto que, como indican los cinco aros de su bandera, unen a los habitantes de los cinco continentes. De este modo, tanto en las pistas como en las gradas, en la villa olímpica o en las calles, se encuentran, se saludan y se sonríen africanos, americanos, asiáticos, europeos y oceánicos. Por ello, unos Juegos Olímpicos sin público, aunque deportivamente tengan gran atractivo, son unos juegos tristes, alejados del espíritu olímpico que animó a Coubertin, quien pretendía que fuesen una celebración, una reunión  alegre y vitalista.   

Los juegos de hace cien años, los de Amberes 1920, lo tuvieron más difícil, puesto que el mundo acababa de salir de una guerra extraordinariamente sangrienta (que se llevó a incontables deportistas) y había superado la pandemia de la ‘gripe española’; ésta ha pasado a la historia con este nombre porque sólo España, que no participó en la guerra, informaba sin censuras de la gripe, la cual en realidad se originó… en China; alrededor de setenta millones de personas murieron a causa de esta enfermedad, que se combatió y superó sin vacunas, sin ucis, sin respiradores, sin distancia de seguridad…

Pero incluso en aquellos Juegos Olímpicos, marcados por la mortal guerra y la más mortal pandemia, hubo aliento y calor humano al lado de los deportistas; en Tokio 2020 están solos, en silencio, casi en la clandestinidad. Así, por muy buenas que sean las competiciones, por muchos récords y proezas que se vean, estos juegos siempre serán recordados por otra cosa, del mismo modo que los de Munich 72 están asociados al terrorismo.

¿Era necesario celebrarlos a toda costa? ¿Debieron aplazarse otro año? Los de Tokio 2020 puede que sean los peores Juegos Olímpicos de la Historia. Parece oportuno el refrán ‘bienes mal adquiridos, pronto perdidos’.

CARLOS DEL RIEGO

 

miércoles, 1 de abril de 2020

¡DEJAD MORIR A LOS VIEJOS!, PIDEN ALGUNOS

Ser viejo, judío, enfermo, demente o discapacitado era sinónimo de muerte en la Alemania nazi. Algo así piden algunos hoy


Una de las bases del nazismo, seguramente su más pura esencia, es pensarse legitimado para decidir quién merece vivir y quién debe ser suprimido. En la Alemania nazi se decidió que judíos, homosexuales, comunistas, negros, enfermos, discapacitados físicos y mentales…, no eran necesarios o  suficientemente humanos y, por tanto, su eliminación no sólo no era moralmente cuestionable sino aconsejable, saludable y beneficiosa. Hoy hay quien piensa  algo parecido: hay seres humanos que no merecen cuidados médicos y hay que dejarlos morir
Sí, desde 1933 hasta 1945 Alemania vivió un proceso de degeneración moral aterrador, pues la sociedad llegó a convencerse de que los arios eran tan superiores que tenían la facultad de decidir quién podía vivir y quién no, quién era humano y quién poco más que bestia. Esos modos de pensar han vuelto, y muchos se han desenmascarado poniendo como excusa la pandemia.
Desde países tan progresistas como Bélgica o Países Bajos (donde gran parte de la sociedad está convencida de que lo progresista es matar, ya sea al bebé en la barriga de su madre o al débil, enfermo o anciano) se propone no tratar a los viejos y personas con salud delicada y dejar que el virus haga su trabajo con ellos. Pero como en todas partes cuecen habas, tal cosa ha propuesto un congénere de aquellos, otro espécimen de australopitecus afarensis que responde al nombre de Xavi Boada y que se presenta como escritor independentista catalán. Asombra que gentes que medran en la política, la medicina o la intelectualidad proclamen que sería muy buena solución dejar que el virus se lleve a los ancianos y a los enfermos. En pocas palabras, existen individuos y sociedades tan convencidos de su superioridad que deciden que viejos y enfermos han perdido humanidad, y por tanto se les puede negar derechos como la asistencia médica, el derecho a vivir.
Concretamente el tal Boada escribió textualmente: “Viejos y egoístas. Llenando hospitales por coronavirus, exigiendo atención de primera, ocupando camas que podrían salvar jóvenes sabiendo que ellos ya no aportarán nada a la sociedad”. Resultaría difícil vomitar más atrocidades con menos palabras, y por tanto no merece la pena refutarlas por su evidente estupidez, soberbia y maldad, si acaso recordar que los mayores no sólo aportan experiencia, saber, vida, raíces, apoyo, recurso para todo…, sino que todo lo que hoy disfrutan los que no son ancianos se lo deben a éstos. Dicho sea de paso, este sujeto es gay, algo intrascendente salvo porque en aquella Alemania los gays estaban incluidos en el apartado de sacrificables, es decir, si él se cree tan superior como para decidir quién es valioso y quién prescindible, debe tener en cuenta que, siguiendo idéntico proceso mental al suyo (el nazi), habrá quien se convenza de que el gay es tan eliminable como él piensa que lo es el anciano.
En los mencionados Países Bajos (¿bajos en el sentido de indignos, abyectos, mezquinos, viles?) y Bélgica (¿cómo impide un belga que miren por la cerradura mientras defeca?, quitando la puerta) ya habían llegado a la conclusión de que matar es progresista, y por eso hay que tener cuidado de no romperse una pierna allí, pues harán lo que hacían en el oeste con el caballo herido: ahorrarle sufrimiento. Pero la evolución lógica de ese ‘pensamiento’ no se detendrá en dejar morir a los ancianos, sino que darán el siguiente paso; en poco tiempo pensarán que para qué esperar y gastar recursos materiales y humanos en ellos, es decir, sería mejor acelerar el proceso y liquidarlos cuanto antes, total iban a palmar pronto…; después empezarán a escucharse voces belgas y neerlandesas pidiendo ahorrar recursos suprimiendo a otros improductivos como tetrapléjicos, paralíticos cerebrales, dementes, amputados, discapacitados físicos y mentales, cancerosos, incurables…; el siguiente paso será determinar cuántos años hay que tener para entrar en esa ralea de la ancianidad, 75, 70, 65, 60, 50, 40… La perversión moral en estos dos países no es cosa nueva: baste mencionar el genocidio belga en el Congo, así como la brutalidad neerlandesa en Indonesia y otras partes del sudeste asiático (sin olvidar la segregación racial en Sudáfrica que impusieron junto a los ingleses).
En algunos lugares y en no pocas mentalidades se ha llegado a la perversión moral de pensar que lo progre es matar y lo retrógrado conservar la vida, o sea, vivir. Esos matasanos verdugos, esos politicastros parásitos, esos juntaletras chupatintas son, en realidad, la personificación de la degeneración, de la pura maldad.
¿Quién se siente legitimado para decidir quién merece vivir y quién no?, o lo que es lo mismo ¿quién quiere apretar el botón de la cámara de gas?  
CARLOS DEL RIEGO

miércoles, 23 de octubre de 2019

LAS NUEVAS ‘RELIGIONES’ CON LAS QUE LOS NUEVOS FIELES HAN SUSTITUIDO A LAS TRADICIONALES

Tal vez el ecologismo vegano y animalista haya encontrado ya a su ''jesusa' o a su 'virgen'


Desde que el Hombre toma conciencia de sí mismo empieza a cavilar sobre un más allá, y a desarrollar un pensamiento de trascendencia, es decir, desde hace decenas de milenios, el Hombre ha convivido con la creencia en algo que debe haber después de esta vida. Sin embargo, en las sociedades avanzadas del siglo XXI, esas creencias han mutado, de manera que muchas personas ya  no creen en divinidades, pero no por eso han dejado de creer, ya que han aparecido otras ‘religiones’ llamadas ecologismo, veganismo, animalismo y muchas otras con idénticas características que las religiones tradicionales
Ya en el Paleolítico varias especies del género Homo dejaron constancia de algo parecido a una creencia, a una sensación de trascendencia. Esto queda demostrado en los enterramientos: se depositaba el cadáver cuidadosamente en lugar y postura específicos y a su lado se colocaban ofrendas, herramientas, armas, adornos… El motivo de tal conducta es, inequívocamente, la convicción en un más allá, en algo ‘espiritual’ que trasciende a la persona. Ya en época histórica, los sumerios y los egipcios, asirios y babilonios, luego griegos y romanos, y a la vez las cosmogonías y divinidades nórdicas, célticas, americanas precolombinas y, en fin, todas las culturas que han ido apareciendo, todas las civilizaciones y pueblos han contado con su panteón de deidades. Hasta la llegada de la Ilustración (siglo XVIII) apenas existía el concepto de ateísmo. Pero a partir de ese momento la idea ha ido creciendo, sobre todo en las sociedades occidentales avanzadas, hasta llegar al siglo XXI en que grandes masas de población de estos territorios se proclaman fieles a la fe del ateísmo. Sin embargo, paradójicamente, contradictoriamente, una gran mayoría de los que se dicen ateos lo que han hecho es mutar la creencia, ya que han cambiado las creencias ‘clásicas’ por nuevos conceptos como el veganismo, el animalismo, el feminismo, la ecología, la ideología política…, conceptos que se han convertido en auténticas religiones que ya profesan millones de personas.
No es que todos los que hayan optado por esos principios los hayan convertido en objetivos absolutos, pero sí que la gran mayoría de los que militan en estos ‘ismos’ los han interiorizado como auténticos dogmas, los han asumido como su verdadera religión. Y así, todos los fieles de los nuevos credos están continuamente haciendo proselitismo, erigen a sus sacerdotes y han ideado sus símbolos y preceptos. O sea, repiten todo lo que tradicionalmente ha caracterizado a la religión.
Por ejemplo, el ecologismo de trinchera ya tiene su propia ‘virgen’, Greta Thunberg, esa adolescente escandinava que va riñendo a diestro y siniestro y que cuenta con miles de discípulos y apóstoles en todo el mundo dispuestos a ‘difundir la palabra’. La joven tiene sus propios ‘joséymaría’ que le organizan y la guían en sus sermones, apariciones y homilías. Y en la más añeja tradición, los profetas expresan sus profecías apocalípticas sobre el fin del mundo y las grandes catástrofes que se avecinan si no se siguen los preceptos de esta especie de Iglesia de la Santa Madre Tierra.
El veganismo militante y combativo, que bien podría reunirse en torno a la Congregación de las Sagradas Lechugas, tiene su propia inquisición y sus prosélitos, que califican de ‘asesinos’ a los que comen carne y denuncian que se están cometiendo ‘genocidios’ con los animales. Por todas partes proliferan héroes y profetas que anuncian ‘esta nueva verdad’. Muy cerca de esta confesión está el animalismo ciego, empeñado en exigir derechos humanos para los irracionales, y que ya cuenta con sus ‘mártires’ (los que simulan en la calle ser animales en el matadero o los que buscan el ‘martirio’ ante las plazas de toros), e incluso sus sacerdotisas (las chicas de las gallinas, por ejemplo).
El feminismo exagerado y agresivo cuenta con su propio sanedrín, llamado ‘Me too’ (pero bien podría ser la Iglesia Reformada de las Santas Mujeres Hembras de Condición Femenina), que no necesita pruebas, testigos, tribunales ni abogados para condenar por los ‘pecados’ cometidos sólo por individuos de sexo masculino: si ella mata a él es ‘pecado venial’, pero si es él quien mata a ella es pecado mortal y sumo sacrilegio. Además, dicha curia siempre está a la caza y captura de blasfemos y herejes que hayan caído en la perversión y agresión que supone enviar un beso por teléfono sin el consentimiento de ella.
La corrección política es ya una doctrina con muchos adeptos. Y posee sus propias tablas de la ley, que incluyen mandamientos como ‘no llamarás negro a una persona con la piel de este color’, o ‘no llamarás ciego a una persona privada del sentido de la vista’, o ‘no cederás el paso o el asiento a una persona de sexo femenino si eres de sexo masculino, y siempre creerás antes en la palabra dicha por mujer’, o ‘no consentirás la apropiación de tradiciones y elementos culturales de pueblos y culturas no occidentales para creación artística (en sentido inverso no es pecado)’, o ‘nunca te disfrazarás porque siempre ofenderás’... Esta Orden Suprema de Correctores de Conductas y Apóstoles de la Única Verdad está en permanente busca de infieles que no se expresan o actúen como dicen los expertos en Verdadología.    
No faltan feligreses para las confesiones de origen político, cada una de las cuales cuenta con sus propios evangelios, sus seres supremos y sus sumos sacerdotes, que mandan y son obedecidos ciegamente. Los parroquianos de cada una de estas Iglesias Reformadas del Modelo Único se dan tanto a escala global como local, y siempre son celosamente ortodoxos.
En fin, es una evidencia que estos nuevos movimientos (que no son cuestionables por sí mismos, sino sólo cuando llegan al extremo, al fanatismo), se dan casi exclusivamente en las sociedades menos necesitadas: Estados Unidos y Canadá, Europa Occidental, Australia…, donde grandes masas de personas sin verdaderos problemas necesitan encontrar una fe, un dogma, una creencia con la que llenar el hueco que antaño ocupaban las religiones más espirituales y menos terráqueas.
Sí, desde siempre el Hombre ha tendido a creer en divinidades e ideas superiores e inabarcables para el limitado cerebro humano, pero hoy hay quien se conforma con ideas y conceptos visibles, simples y fáciles de entender.
CARLOS DEL RIEGO

miércoles, 16 de octubre de 2019

LOS PRIMEROS CULPABLES DE LA NAZIFICACIÓN DE UNA PARTE DE LA SOCIEDAD CATALANA


Sin el consentimiento e incluso el apoyo de estos no sucedería lo que sucede hoy en Cataluña

Los culpables de la caótica, esperpéntica y sectaria situación que se vive actualmente (2019) en Cataluña son, lógicamente, los que la han promovido. Sin embargo, pueden señalarse a otros culpables, los culpables ‘de fondo’, los que permitieron que todo esto se pusiera en marcha, son los culpables por omisión, principalmente los presidentes de Gobierno González, Aznar, Zapatero y Rajoy
El independentismo catalán es una secta, una secta que ha venido creciendo desde hace décadas. Y, si se analiza con perspectiva, tiene como precedente lo ocurrido en Alemania a partir de 1933. Salvando las distancias, allí  entonces y hoy en Cataluña se producen hechos prácticamente idénticos: desde la primera escuela se adoctrina a los niños, de manera que en aquella Alemania los niños de ocho años insultaban a los judíos y les hacían ese gesto tan elocuente que consiste en pasarse el dedo gordo de un lado a otro de la garganta; del mismo modo, niños de ocho años en Cataluña llaman nazis a los que hablan castellano, a los que no pertenecen a la secta, a los hijos de guardiaciviles…, y amenazan, insultan, realizan pintadas para meter miedo. En ambos casos el proceso de fanatización sigue las mismas pautas y, lógicamente, consigue el mismo resultado: tras el adoctrinamiento llega la adhesión incondicional a los líderes de la secta y la obediencia ciega a sus órdenes, todo lo demás carece de importancia. La violencia ya se ha instalado en la mente del fanático como herramienta imprescindible.
Y el segundo recurso principal para mantener la creencia en los dogmas (basados en la superioridad de la raza aria o catalana) es la propaganda. En la Alemania nazi estaba Goebbels, que manejó los recursos a su alcance con una diabólica maestría, ya fueran la radio, la prensa o el cine; en la Cataluña de 2019 está TV3, que se ha convertido en el medio de propaganda principal de este intento de alzamiento, pero que cuenta con apoyo en colegios y universidades, en ambientes culturales, empresariales, ciudadanos…, generalmente bien subvencionados. La maquinaria propagandística es imprescindible para lograr la total manipulación de los adictos a la secta.
Sin embargo, todo este montaje no se consigue en unos días, ni siquiera en unos años, pues para alcanzar tales grados de fanatización se precisan décadas de propaganda y sectarismo: “los judíos son subhumanos”, decían los periódicos nazis (como ‘Der Stürmer’, ‘Völkische Beobachter’), “los españoles son animales, bestias taradas”, afirman sin atisbo de vergüenza destacados personajes de la política, el deporte, la cultura, la prensa o la propia ciudadanía de Cataluña Y así durante años y años. En ambos casos es evidente el racismo que mueve a estos y movió a aquellos.
De todo esto los culpables son los políticos o directores generales que lo han promovido, ya fueran los presidents y sus machacas o los directores de los medios afines al régimen. Pero también hay otros tanto o más culpables de lo que está sucediendo (y lo que pueda suceder), que son los que vieron cómo empezaba y, pudiendo detener el proceso, miraron a otro lado y no hicieron nada. Felipe González y José María Aznar pactaron abiertamente por cuestión política con Jordi Pujol, y por cuestión política permitieron no sólo que el President robara a manos llenas (el 3 por ciento y Banca Catalana, por no extenderse), sino que consintieron que en los colegios se distorsionara la Historia, se promoviera el odio contra todo lo español y, en fin, se amaestrara convenientemente a los chavales. Y ellos, González y Aznar, sabían perfectamente lo que estaba sucediendo y lo que había organizado el tal Pujol, puesto que ni uno ni otro eran imbéciles, podían ser cualquier cosa menos tontos que no se enteran. Así, por mantener el poder permitieron el desarrollo del sectarismo que ha derivado en odio.
Luego llegó Rajoy, que cobardemente, apocadamente, timorato y asustadizo, apenas movió un dedo por detener lo que se venía encima; es decir, tuvo oportunidad de suspender la autonomía catalana, pero decretó un ‘155’ sin intervenir la educación ni los medios de comunicación públicos, o sea, sin atacar las raíces del problema, con lo cual éstas han vuelto a desarrollar el tronco del fanatismo y las ramas del odio. Y posteriormente fue el turno para Zapatero, quien autorizó “cualquier cosa que venga del parlamento de Cataluña”…, sin embargo, Zapatero es el que menos culpa tiene de los cuatro, puesto que no se puede exigir demasiado a los disminuidos mentales, a cortos de entendederas, a tontos integrales. Y eso a pesar de que este tipo de político es el más peligroso, puesto que en su escasez mental es incapaz de calcular las consecuencias de sus actos, y por eso este necio quiso ganar la Guerra Civil, para lo cual se inventó una manera de dividir y enfrentar.
En todo caso, los cuatro presidentes (en menor medida Zapatero dada su evidente discapacidad intelectual), así como todos sus altos cargos, son culpables directos de lo que sucede en Cataluña, son colaboradores necesarios, incluso cómplices, puesto que sabían qué estaba pasando y lo permitieron por cuestión política. O sea, el motivo político fue para ellos más importante que España y los españoles, catalanes incluidos.
Desgraciadamente, y ojalá no suceda nunca, pronto llegarán los primeros muertos.
CARLOS DEL RIEGO

jueves, 27 de junio de 2019

UN TRIBUNAL DECIDE QUE HAY PERSONAS NO HUMANAS

Los animales son animales, no humanos, y es absurdo y contra natura pretender 'desanimalizarlos' y humanizarlos.


Un tribunal argentino ha sentenciado que una orangutana es una “persona no humana” y que es sujeto de derechos, aunque no especifica cuáles son las obligaciones asociadas a esos derechos. Es una tendencia que se viene observando desde hace ya décadas: hay personas y colectivos empeñados en humanizar a los animales. Sin embargo, se diga lo que se diga y sentencie lo que sentencie el juez, un animal será siempre un animal

Son los animalistas más extremos los que pretenden asignar rasgos humanos a los animales irracionales y exigen que sean tratados como tales, o sea, exigen que tengan los mismos derechos que las personas; claro que jamás explican cuáles serán las obligaciones, los deberes que conllevan esos derechos. Lo curioso es que esa inclinación se nota también en otros ámbitos, por ejemplo en los documentales de naturaleza de la tele, en los que se dota a cazadores y presas de rasgos humanos: “el valiente ñu se defiende”, “el hipopótamo derrotado huye con su orgullo herido”, “la astuta hiena…”, “el inmisericorde león…”, pero en realidad nada de eso tiene que ver con los animales, ninguno es valiente o cobarde, orgulloso o humilde, astuto o tonto, cruel o compasivo; los animales (irracionales) sólo hacen lo que tienen que hacer y no pueden comportarse de otro modo, ya que su conducta está dictada por su instinto, por su bioquímica. El ser humano, por el contrario, tiene la capacidad de elegir, de imponer su inteligencia a sus instintos, de sujetar su bioquímica con su conciencia, de modo que sí puede ser cruel o compasivo. Finalmente también podría hablarse de quienes tratan a sus mascotas como se trata a hermanos, primos o hijos.

Luego están algunos jueces (pocos) que están dispuestos a dictar un disparate como el de esa magistrada argentina que ha sentenciado que un orangután es ‘persona no humana’. En primer lugar resulta muy preocupante que un juez tenga poder para decidir quién es persona y quién no, porque podría empezar a considerar tal cosa al perro, al caballo, al periquito, a la rata, a la mosca, al piojo…, o sea, ¿por qué esa orangutana sí y otros simios o cualquier animal no?, eso sería racismo; y llevado al extremo, podría concluir el togado que alguien es un ‘humano no persona’. En segundo lugar, si este simio es sujeto de derecho deberá someterse a las leyes; y en caso de que  las quiebre, si ataca a una persona o a otro animal ¿tendría derecho a un juicio justo con juez, fiscal y abogado? ¡Con cuánta frecuencia algunos jueces se dejan llevar por su ideología, por su vanidad y soberbia, cuántas veces (algunos jueces) se sienten los más estupendos e innovadores a la hora de redactar sus conclusiones sin darse cuenta en el irracional esperpento en el que caen!

Hace unos días se difundió la foto de unos autobuses de una ciudad española en los que se veía un cartel publicitario con un toro al que se le atribuía la frase: “Los animales no somos cosas”. Evidentemente ningún animal llegaría jamás a esa conclusión ni podría expresarla, lo que quiere decir que el colectivo animalista que estaba detrás de tan burda propaganda ha asignado al toro cualidades exclusivamente humanas, o sea, lo ha ‘desanimalizado’ y lo ha humanizado. Además, siguiéndoles la corriente, al tramposo lema podría añadírsele la coletilla “pero tampoco personas”. Y por otro lado cabría preguntar a esa organización por qué se atribuyen la representación de todos los animales… Resulta difícil tener que demostrar lo evidente.

Volviendo al simio, sorprende la ingente cantidad de dinero y recursos gastados en él: radiografías, electros, ecografías, análisis de sangre, tratamientos para fosas nasales, amígdalas y laringe, examen dental, análisis de heces…, por no hablar de los gastos corrientes, como alimentación, medicación, traslados... Se antoja inmoral que haya niños y adultos humanos argentinos que carecen de tantos cuidados y atención.

El hombre tiene la obligación de tratar correctamente y con el respeto debido a los animales, pero una cosa es el trato éticamente y moralmente correcto (incluso cariñoso con las mascotas), y otra es hacerlos pasar por personas y como tal tenerlos y considerarlos. Según el diccionario, persona es individuo de la especie humana, hombre o mujer; también habla de persona física, que equivale a persona; y de persona jurídica, que es un conjunto de personas. En fin, no hay posibilidad de que la persona sea ajena al humano, por lo que eso de ‘persona no humana’ es un contrasentido, como decir ‘circunferencia no redonda’. Simplemente no es posible porque las palabras significan lo que significan, no lo que se desea que signifiquen según lo que conviene.

CARLOS DEL RIEGO