miércoles, 18 de marzo de 2026

ERES UN FACHA SI…


 Son infinitos los motivos por los que alguien puede ser señalado como facha


Es eso de ‘facha’ uno de los insultos más repetidos, más tópicos cuando se quiere descalificar a alguien; de hecho, al ser tan frecuente se ha vuelto tan corriente y cotidiano que ha perdido efecto, de manera que cualquiera puede utilizarlo cuando se encuentra con alguien que le lleva la contraria, sea en el terreno que sea. Por eso, son muchísimos, casi infinitos, los motivos por los que todo ciudadano puede ser tildado de ‘facha’ en cualquier momento y por cualquier causa

 

Como es sabido, eso de facha es una abreviatura de fascista, que en origen es un movimiento surgido en Italia hace unos cien años. Con el paso del tiempo el término ha pasado a tener muchos otras acepciones. Se tiene por tal a quien es autoritario, al que no acepta discrepancia, al que se siente posesor de la única verdad admisible…, y eso se da a uno y otro lado del espectro político. Y es que, en realidad, el fascismo no es sólo cosa de las derechas políticas, sino que se puede ser tal cosa diciéndose y teniéndose por izquierdista; todo está en la capacidad que se tenga de admitir opiniones contrarias. En otras palabras, el fascismo no es cosa de derechas o izquierdas, sino de mentalidades totalitarias que, convencidas de tener el monopolio de la única idea admisible, se sienten moralmente superiores y, por tanto, legitimadas para menospreciar, insultar, humillar, amenazar…, a quien se atreve a expresarse de modo distinto.

 

De ahí que, actualmente, cualquier pueda ser tildado de ‘facha’ por una serie casi ilimitada de motivos. Sólo hace falta, para ser calificado así, no someterse al pensamiento único que se han fabricado los que se creen estar en posesión de la perfección moral, de los que se ven en ‘el lado correcto de la historia’.

 

De este modo, uno será ‘facha’ si se atreve a criticar a políticos de partidos nominalmente de izquierdas; y eso aun cuando esos políticos estén perfectamente engranados en la maquinaria capitalista, es decir, exhiban los símbolos identificativos del capitalismo: propiedades inmobiliarias; negocios con el templo del capitalismo, que es el banco (con hipotecas, planes de pensiones, seguros, inversiones…); cambio constante de bienes de consumo cuando estos se quedan obsoletos o se deterioran (coches, ordenadores, móviles,  electrodomésticos…)…, por citar sólo unos pocos de esos símbolos del capitalismo.

 

Uno será tildado de facha si se atreve a discutir el cambio climático causado por la actividad humana, y eso a pesar de que las predicciones catastrofistas que vienen haciéndose desde hace medio siglo jamás se han cumplido.

 

Uno será llamado facha si no desprecia el capitalismo y no critica a los que han conseguido hacerse ricos, sin importar lo que hayan trabajado, el tiempo y los recursos que hayan invertido, el trabajo y la riqueza que hayan creado… Si no insultas al empresario triunfador es porque eres como él, un facha.

 

Uno será señalado como facha si no es un amante de los animales, o sea, si no es animalista, si no exige derechos para las mascotas, para los simios, para cualquier animalito. Y ello a pesar de que uno de los máximos fascistas de la Historia, Adolf Hitler, fue quien promulgó la primera ley animalista, la cual castigaba duramente el maltrato a los animales y regulaba hasta el modo de sacrificarlos en el matadero; puede comprobarse cómo el führer (vegetariano él) sólo mostraba verdadero cariño cuando acariciaba a sus perros, y se derretía cuando pegaba su cara a la de su pastor alemán ‘Blondi’ (las imágenes cantan); podía ejecutar a millones de personas, pero hoy se diría que fue un animalista admirable. Claro que si defiendes la tauromaquia eres peor que el susodicho.

 

Uno será marcado como facha si se atreve a decir que abortar es sinónimo de matar, si dice que lo que una mujer embarazada lleva en su seno es un ser vivo que dejará de serlo al salir del centro abortista; uno será facha si explica que lo que la embarazada lleva en su vientre no forma parte de ella, no es como si fuera su corazón o sus pulmones, sino que es un ser ajeno a ella, con genes diferentes, con ADN diferente. Uno será tenido por facha si afirma que matar al no nacido es matar, y que matar nunca puede ser un derecho.

 

Uno será tratado como facha si califica como dictadores fascistas a Stalin, a Mao, Ceaucescu , Fidel Castro, Che Guevara, a los ayatolas o los talibanes y, en fin, a todo el que toma el poder por la fuerza y sin someterse a las urnas ‘en nombre de la revolución, del comunismo, del pueblo’. Sorprende que los dictadores con economía comunista (planificada) sean ‘buenos’ y los dictadores con economía capitalista sean ‘malos’ aunque hagan lo mismo.

 

Uno será identificado como facha si no desprecia los símbolos de España como el himno o la bandera (si exhibes ésta…), si dices que Bildu-Eta son asesinos despiadados , si defiendes la unidad del país y estás en contra de separatistas irracionales, si no estás en contra de la Monarquía y a favor de la República (la segunda, claro).

 

Uno será rotulado como facha si es católico y va a misa; es más, será un facha monstruoso si se atreve a decir que las teocracias musulmanas desprecian y someten a la mujer y ejecutan a los homosexuales. Será llamado facha si celebra la Navidad y no el Ramadán. Y no digamos si sostiene que el conflicto entre Israel y Palestina tiene dos caras, dos versiones.   

 

Uno será llamado facha si pide que la inmigración sea regulada y controlada, si no es feminista fanático y por encima de toda prueba, si está en contra de la ‘okupación’, si afirma que “si quieres paz prepárate para la guerra”, si no está a favor del coche eléctrico y en contra de las nucleares, si no odia a EEUU, si defiende la actuación de España en la conquista de América…

 

Los motivos pueden ser infinitos, tanto que, por una u otra causa, nadie está a salvo de ser designado facha, antes o después.              

 

CARLOS DEL RIEGO


lunes, 9 de marzo de 2026

EL ROCK RECUERDA A MUJERES QUE HICIERON HISTORIA

 


Imagen juvenil de Rose Dunn, inmortalizada por el grupo Poco en su tema

 'Rose of Cimarron'

 

Es un hecho que los hombres acaparan la mayoría de los acontecimientos que han marcado el devenir de la Historia, pero no son pocas las mujeres que dejaron huella para siempre y tienen presencia en los libros. Por ello, no extraña que el rock & roll haya dedicado grandes temas a algunas

 

Los nombres de mujer aparecen menos que los de los hombres en los manuales de Historia, cierto, pero también son abundantes las mujeres que han dejado constancia de su paso por el mundo, e incluso a veces han sido grandes protagonistas de la Historia y de la cultura popular. Así, el universo del rock & roll, como reflejo del saber del pueblo, ha convertido a algunas en objeto de grandes y señaladas composiciones.

 

Todo un icono de valentía femenina en tiempos donde tal virtud pertenecía sólo a los machos es Juana de Arco (1412-1431), un personaje con gran peso histórico en la Europa Medieval y cuyo nombre es reconocido en cualquier parte. Mística y guerrera, acaudilló ejércitos franceses en la Guerra de los Cien Años pero, como es sabido, fue quemada por hereje por los ingleses. Son varias las canciones que la tienen como personaje principal, entre ellas hay dos del mismo grupo, Orchestral Manoeuvres in the Dark, que en 1981 le dedicaron ‘Joan of Arc’ y acto seguido ‘Maid of Orlenas’ (La doncella de Orleans). Tienen las dos un aire melancólico muy típico en este dúo, identificado con el más cadencioso techno-pop. La primera ofrece un texto enigmático que habla de una “muchachita católica enamorada”, que “todo lo que tiene que hacer es decir las palabras correctas”; la segunda, que alcanzó mucho mayor éxito, también tiene una letra misteriosa y espiritual en torno al corazón de Juana y de su disposición a entregarlo todo, hasta su vida, por mantener sus convicciones. Está claro que Juana de Arco ha vencido al paso del tiempo.

 

Es obligado detenerse en las seis esposas de Enrique VIII. Sobre ellas publicó el virtuoso teclista inglés Rick Wakeman en 1973 el monumental ‘The six wives of Henry VIII’. Es sabido que la Historia considera a este rey un sátrapa que se casaba y al poco cortaba la cabeza a su esposa; sin embargo, la realidad es que ‘sólo’ cortó un par de cabezas de sus mujeres, las de Ana Bolena y Catalina Howard (aparte liquidó gente por decenas de miles). El álbum que Wakeman dedicó a esas mujeres es instrumental, cada esposa tiene su propia pieza y, según él mismo explicó, responde a sus propias percepciones acerca de cada una. El disco tiene ese barniz sinfónico y progresivo tan característico del rock de aquellos años, y es un deslumbrante despliegue de todos los instrumentos de teclado que estaban disponibles: sintetizadores, melotrón, órgano eléctrico, piano de cola y electrónico, órgano de iglesia, clave...

 

La científica Marie Curie (1867-1934) es una de las cuatro personas que han ganado dos Nobel. Los alemanes Karftwerk, cuadriculados y mecánicos, subrayaron el mérito de la descubridora de la radiactividad, Marie Curie, en su emblemática ‘Radio-Aktivität’ (1975). La atmósfera que el grupo logró en este tema causó gran impacto en aquel momento, e incluso su escueta melodía se quedó para siempre en la memoria de los que tuvieron la suerte de descubrirla en su día. Habitualmente parcos en los textos (su propuesta se basa en el protagonismo de la máquina), Kraftwerk se refiere a la señora Curie como la científica que enseñó al mundo ese fenómeno que “está en el aire para ti y para mí”. Mencionada casi de refilón, nadie necesitó nunca preguntar quién era esa asombrosa señora que murió a causa de esa ‘Radio-Aktivität’.  

 

Sólo los especialistas saben de la historia de la conocida como ‘Rose of Cimarron’, una chiquilla llamada Rose Dunn (1878-1955) que a los 15 años se integró en una banda de forajidos del viejo oeste. Rose tiraba de colt, manejaba el lazo, montaba a caballo como uno más y seguramente tomó parte en más de un tiroteo junto a un famoso pistolero, George ‘Bitter Creek’ Newcomb, de quien fue pareja. Lo curioso es que fueron los hermanos de Rosa, convertidos en caza-recompensas, los que liquidaron a Newcomb y cobraron los 5.000 $ que daban por él, vivo o muerto. Ella, que no presenció la refriega, terminó por abandonar esa vida, se casó y llegó a la vejez. Esta cinematográfica vida fue  convertida en la deliciosa canción ‘Rose of Cimarron’ por los estadounidenses Poco en 1976. Un evocador y elegante country-rock arropa las cálidas voces que transportan a los días de caminos, fogatas y soledad. Aunque no fue la única, Rose tuvo tanto coraje y arrestos como sus compinches masculinos.

 

La voz rasposa de la cantante estadounidense Kim Carnes escaló alto en las listas en 1981 con una canción, ‘Bette Davis eyes’, que recordaba a algunas de las grandes estrellas de los años dorados de Hollywood. Así, ahí aparecen históricas del cine como Jean Harlow o Greta Garbo, mujeres fatales que, junto al hechizo de los ojos de Bette Davis, “te harán rodar como un dado” y, en fin, serás un pelele en sus manos. Y es que las grandes divas del cine siempre mostraron mucho carácter y personalidad poderosa, de modo que rara vez fueron juguetes en manos de los hombres. Más bien al contrario.

 

Charlotte Corday (1768-1793) ha pasado a la Historia como la asesina de Jean Paul Marat. El bilioso, vengativo y sanguinario revolucionario, conocido como ‘El amigo del pueblo’, era un entusiasta de la guillotina en los años de la Revolución Francesa: señalaba a diario candidatos al cadalso (monárquicos o revolucionarios moderados), elaboraba listas negras, elogiaba ejecuciones en masa como la ‘Masacre de septiembre’ y, en fin, siempre exigía sangre y cabezas en sus violentísimos escritos. Charlotte tenía 25 años cuando entró con engaños en casa de Marat, quien estaba tomando un baño para aliviar sus problemas de piel. Ella le recitó una lista de diputados fugados y él (según una versión) dijo: “todos estarán ante la guillotina antes de una semana”. Sin más palabras, la joven le clavó un cuchillo en el corazón. Como era de esperar, la justiciera acabó en la guillotina. El escocés Al Stewart le escribió en 1993 ‘Charlotte Corday’, una preciosa melodía presidida por un piano en la que el cantante se refiere más al fantasma de Charlotte que a ella misma, vestida  de negro, acechando en la noche, paseando por el pasillo y buscando perdón. Sin embargo, la verdadera Charlotte nunca pidió perdón ni se arrepintió.  

 

El rock también ha rendido homenaje a mujeres protagonistas de la Historia.

 

CARLOS DEL RIEGO

lunes, 2 de marzo de 2026

AUMENTAN LAS SUBVENCIONES AL CINE ESPAÑOL, PERO LA TAQUILLA BAJA IMPARABLEMENTE

 


Debe ser verdaderamente vergonzoso para todos los que reciben subvenciones y no logran ni mil espectadores ver cómo triunfan películas sin mayores pretensiones ni ínfulas artísticas

 

Según el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Visuales, el año pasado se estrenaron un total de 727 películas españolas. Todas fueron subvencionadas, pero la venta de entradas en taquilla fue catastrófica, con cifras vergonzosas en la mayoría de los casos; por ejemplo, casi un 40% de esos estrenos no congregaron ni a ¡100! espectadores

 

Ciertamente el cine ya no es lo que era, ya no tiene el tirón comercial que tuvo en otro momento, cuando era uno de los recursos de ocio más importantes. Hoy el cine (al igual que muchas otras alternativas de entretenimiento) ha bajado su tirón entre el público, ya que tiene que competir con internet, las plataformas de televisión, deportes televisados y actividades deportivas, conciertos de todo tipo al alcance de la mayoría… Sea como sea, el cine, ya sea español o no, ha dejado de tener el encanto que tuvo hace unas décadas, cuando un gran estreno producía grandes colas en las taquillas.

 

A pesar de ello, aun hay películas que congregan a millones de espectadores. Sin embargo, el cine de producción nacional ha caído de modo escandaloso a pesar de apoyo financiero que tiene por parte del sector público. Por un lado una gran mayoría de actores, directores, productores han despreciado a aproximadamente la mitad de los posibles espectadores, que lógicamente han renunciado a ver las producciones de quienes los insultan, Por otra parte, una proporción elevadísima de filmes tienen evidente sesgo político, siempre escorado hacia el mismo lado, lo cual también termina por ahuyentar a una parte muy importante de posibles espectadores. Y por último, y por causa de que cualquier película cuenta con financiación pública a priori, muchísimos títulos españoles son calamitosamente malos y carentes del mínimo atractivo.

 

Las cifras proporcionadas por aquel Instituto, y también por el propio Ministerio de Cultura, arrojan cifras y proporciones vergonzosas. Solamente una película ha superado la barrera del millón de espectadores (en realidad, más de dos millones), ‘Padre no hay más que uno 5’, de Santiago Segura, que ha reunido nada menos que al 16,6% de todo el público del cine español el año pasado. Por el contrario, casi el 40% de las películas españolas estrenadas en 2025 (282 de 727) no llegaron a congregar ni a 100 (sí, cien) espectadores; es decir, todas esas pelis pueden ser consideradas ‘películas fantasma’, puesto que casi nadie las ha visto (aunque se sabe que existen ya que cobraron la subvención). Además, solamente cinco filmes (el 0,68% de las mencionadas 727) vendieron  más de medio millón de entradas. En el otro lado, casi el 95% no llegaron a 50.000 espectadores, y el 87% ni a 10.000…

 

Y hay otras cifras que evidencian la caída libre del cine de producción nacional. El año pasado cada español sólo fue una vez y media a ver una película española. En los últimos diez años la asistencia a pelis españolas ha caído en más de un 25%, y la previsión es que aun no se ha tocado fondo. Y eso a pesar de los 826 millones que el Ministerio de Cultura entregó a las productoras de cine en los últimos años (a lo que habría que añadir las subvenciones de autonomías y ayuntamientos). Igualmente es de destacar que de cada 35 euros de subvención Hacienda recupera uno (un miserable pavo) en concepto de IVA (siempre reducido); y también hay que hacer referencia a las deducciones y exenciones fiscales en el Impuesto de Sociedades, que se sitúa en el 30%. Estos incentivos fiscales se traducen en millones de euros.

 

La comparación con el cine extranjero también ha ido a peor; hace unas décadas por cada euro recaudado por el cine español se recaudaban 3.5 del foráneo, mientras que hace un par de años la proporción es de 1 a 4.7.

 

El exceso y descontrol de la subvenciones está convirtiendo a los cineastas en funcionarios sin pasar por la oposición, lo que quiere decir que sólo están obligados a producir sin mirar a la calidad. Y tampoco es argumento proclamar que hay que financiar la cultura, puesto que, de ser así, habría que financiar a los grupos musicales y cantantes (de clásica, de rock, de folk, de jazz…) cada vez que editan disco, e igualmente a los escritores con sus libros, pintores con sus pinturas, escultores, arquitectos, masas corales, compañías de danza (de clásica a moderna pasando por flamenca), circos, grupos teatrales…

 

En resumen, menos subvención, menos ideología y más talento, mérito y esfuerzo.

 

CARLOS DEL RIEGO