viernes, 5 de julio de 2013

EL COMUNISTA ANTIDESAHUCIOS QUE APROVECHÓ UN DESHACUIO Un emblemático comunista afanado en denunciar desahucios aprovechó la oportunidad y pactó con un banco la compra de un piso procedente de desahucio. Y pagó cinco milloncetes de nada, menos de lo que el desahuciador pedía al desahuciado para recuperar la vivienda. Gente con dos discursos la hay en todas partes

Clamó contra los desahucios pero sacó partido de ellos para comprar
 un piso de cinco millones.
Un alto cargo de la Junta de Andalucía, Diego Valderas, está siendo acusado de haber comprado una vivienda procedente de desahucio siendo un abanderado de los desahuciados y enemigo declarado de los desahuciadores, o sea los bancos; además, pagó por el piso en cuestión cinco millones, cuando el propietario (el banco) exigía ocho al desahuciado si quería recuperar el inmueble. No se trata de que haya cometido delito, infracción, ofensa o fechoría, nada de eso, se trata de que hizo exactamente aquello que a otros reprocha.

El caso tiene varios aspectos. Por un lado tenemos que un comunista aprovecha el momento y la circunstancia para conseguir el mejor precio, tal y como hace cualquier capitalista, es decir, utiliza los métodos que reprocha a otros y, en fin, de boquilla dice una cosa y en la práctica hace la contraria. La contradicción se agrava si se contempla el hecho de que este señor es hoy un declarado enemigo de los bancos que embargan viviendas, cuando él no dudó en sacar partido de la oferta de un banco que desalojó al anterior propietario; y no se trata de que cuando se produjo la compra (1995) la situación era distinta a la actual, sino de que queda feo e hipócrita tirar hoy contra las entidades financieras que le quitan la casa al ciudadano moroso olvidándose que un día él aprovechó la oportunidad de un desahucio. Y tampoco se puede pasar por alto el hecho de que hay tener una posición económica algo más que holgada para poder pagar cinco millones de euros por un piso, ¿cómo tiene que ser la casa para que costara eso hace 18 años?, ¿cuánto hay que pagar al mes hasta llegar a cinco millones sin contar intereses?, unos catorce mil mensuales para cerrar la hipoteca en 30 años (sin intereses), ¿o pagó al contado?; es un precio al alcance de muy pocos, tan sólo de auténticos capitalistas, ya que si se es comunista no se pueden utilizar las reglas, recursos y ventajas del capitalismo en beneficio propio sin caer en la hipocresía. Aunque Valderas diga que es una cosa, sus actos lo contradicen.

Este es el problema de los que a diario están dando lecciones de honradez y justicia social en base a una pretendida superioridad moral proporcionada por ser ‘de izquierdas’: que caen en lo mismo que denuncian. A esto se podría añadir que este señor lleva nada menos que 34 años (desde los 26) viviendo de la política, enlazando cargo tras cargo sin haber trabajado pie a tierra en todo ese tiempo, lo que viene a significar que ya piensa y actúa como un político, es decir, está a varios metros por encima del suelo al igual que todos los de todos los partidos. Y por si alguien se ha olvidado, bueno será recordar que este miembro de IU fue de los que aprovecharon el pacto con el PP para quitar sillones al Psoe y ocupar él uno de los más importantes (y remunerados) en el Parlamento Andaluz. Parecen suficientes evidencias como para llegar a aventurar que se trata de un personaje de moralidad elástica.

En contra de la extendida creencia de que son buena gente quienes piensan como nosotros y sinvergüenzas los que creen lo contrario, este episodio viene a demostrar que la gente es honrada o trincona, íntegra o corrupta independientemente de sus simpatías políticas, es decir, seguro que hay personas honestas y gentuza con más pliegues que una camisa tanto a un lado como al otro.


CARLOS DEL RIEGO