domingo, 8 de julio de 2012

REVOLUCIONES: PROS Y CONTRAS DE ESOS MOMENTOS CLAVE EN LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD (PRIMERA PARTE) Puede defenderse que la Humanidad es como es a consecuencia de algunos hechos y sucesos que, casi instantáneamente, produjeron cambios drásticos que terminaron por afectar a todo el planeta. Y como casi todo en este mundo, tienen sus luces y sus sombras.

El Neolítico trajo la agricultura y ganadería,y
 también la tala masiva,  el concepto de
propiedad y acumulación de riquezas..

Aunque si duda pueden considerarse otras, no cabe duda que fueron cinco las auténticas revoluciones que vinieron a modificar la forma de pensar, de actuar, de trabajar, de vivir de los hombres: la Revolución del Neolítico, la Industrial, la Francesa (junto la Americana), la Rusa y, finalmente, Internet. Todas supusieron avance, pero con costes siempre muy elevados.
Hacia el año 8.000 antes de Cristo el hombre empieza a dejar de ser parte de la naturaleza, a no ser otro animal con su propio nicho ecológico. Por lo que fuera (tal vez un cambio climático) el hombre comprende cómo funcionan las plantas: siembras, riegas y cosechas, con lo que el alimento está asegurado, es decir, no hay que salir todos los días a buscar comida; y del mismo modo también empieza a encerrar animales, lo que significa que no hay que salir a cazar todos los días. De este modo, no tiene por qué ir de un sitio a otro en busca de las manadas, sino que ya puede quedarse siempre en el mismo lugar, allí donde tiene sus tierras cultivadas y su establo. Por ello, como se va a quedar, construye en piedra y empieza a erigir de modo suntuoso templos y palacios…, es decir, aparecen las ciudades. Sin duda, esto cambió el mundo, fue una auténtica revolución que hizo al hombre dar un paso adelante, pero no sólo en cuanto a sus necesidades básicas, sino que todo ello da lugar a la aparición de la escritura, la rueda… Pero también trajo el Neolítico consecuencias no tan deseables; por ejemplo, la creciente tala de bosques para pasto y siembra que ha reducido las masas arboladas a una mínima parte de lo que fueron, es decir, la revolución neolítica supuso una alteración determinante en el paisaje. Además, también supuso la irrupción imparable del concepto de propiedad y el impulso de acumular riqueza, y por ello, es ahí cuando surgen las primeras diferencias sociales basadas en la posesión de más o menos. Evidentemente, el Neolítico fue un cambio drástico que, a la larga, cambió el mundo para siempre.
El tren fue uno de los ejes de la Revolución
 Industrial, que supuso la explotación y degradación
 del medio ambiente y, entre otras cosas,
 la degradación de las condiciones  del trabajador

La Revolución Industrial fue otro auténtico hito en el devenir de la especie humana, tan importante como el anterior y de consecuencias tan trascendentes. Supuso el inicio de la fabricación en serie (más bienes al alcance de más personas), del éxodo masivo del campo a la ciudad, de la irrupción de las máquinas (incluyendo el tren), de la apuesta por los avances tecnológicos… Pero también tiene la Revolución Industrial su cara oscura; la fabricación industrial supone gastos enormes de recursos y la producción de ingentes cantidades de residuos, es decir, la nueva forma de trabajo trae un progresivo deterioro del medio ambiente; además, las clases sociales se redefinen con insalvables abismos entre ricos y pobres, lo que dará lugar a situaciones absolutamente indeseables como la explotación, el trabajo infantil, la degradación de las condiciones de vida de la mayoría…
La revolución Francesa vino acompañada
de miles de ejecuciones
 

Aunque la Revolución Industrial nace en la Inglaterra de la segunda mitad del XVIII, su asimilación en el resto de Europa se produce muy gradualmente a lo largo de un siglo. Por eso su desarrollo coincide con la Revolución Francesa (1789-99) y la de Estados Unidos (también conocida como Americana). La Francesa supuso el fin del Antiguo Régimen (reyes y nobles por la gracia de Dios) y la aparición del primer parlamento elegido por el pueblo (excepto mujeres). Sin embargo trajo consigo el paso por la guillotina de miles y miles de personas, algunas por estar en contra de la revolución y otras por parecerlo; y lo que es peor, en aquel primigenio parlamento aparece una idea que coincide con la base del fascismo y se adelanta a éste unos 130 años: hay que liquidar a todo el que no esté de acuerdo con mis planteamientos, pues estoy en posesión de la verdad absoluta y por tanto puedo hacer lo que quiera, ya que será en beneficio de la sociedad. Por eso pasaron por el cadalso muchísimos representantes electos. Por su parte, la Revolución Estadounidense culmina en 1776 con su independencia y con la Declaración de Derechos de Virginia, que supone la instauración de la idea de que todo hombre nace con una serie de derechos que le corresponden sólo por ser hombre, es decir, esta revolución especifica y define la condición de la persona tal y como se concibe hoy. Fue un paso de gigante que, a la larga, se ha impuesto en todo el mundo como base para las relaciones entre personas y sociedades…, al menos en el plano teórico. Pero esta loable consecuencia también tiene su reverso tenebroso, que es el exterminio sistemático de los nativos norteamericanos, a los que no se les aplicó ninguno de aquellos derechos.

Todos estos importantísimos avances, casi instantáneos, han producido consecuencias indeseables, como también la Revolución Rusa e Internet…

(CONTINUARÁ)           
 
CARLOS DEL RIEGO