martes, 26 de septiembre de 2023

LOS CASOS MÁS CURIOSOS Y CHOCANTES DE CLÁSICOS DEL ROCK ACUSADOS DEL PLAGIO

 


Incluso consumados compositores como Chuck Berry o Bob Dylan fueron acusados, con razón, de haber sisado ideas

 Ya los músicos de clásica tomaban, para escribir sus partituras, de aquí y de allá, de tonadas populares, de melodías tradicionales, de una secuencia melódica de otro autor…, es decir, eso de basarse en una idea previa para crear algo nuevo no es cosa nueva. En el universo rock, descarada o furtivamente, algunos tomaron de obras que, a su vez, habían copiado de otras anteriores. Otro fue acusado de copiarse a sí mismo. El asunto da mucho de sí

 

Todo el interesado en el tema podría señalar algunos casos de plagio descarado, de artistas que se apropiaron de ideas ajenas, tanto que a veces un tribunal califica el asunto de verdadero robo. Hay ocasiones en que la cosa se describe como ‘homenaje’ al original, como una coincidencia o como un plagio inconsciente. Siempre se dijo que todo compositor de música se basa en algo anteriormente escuchado. Por eso, alguien tan significado como Paul McCartney dijo en 1990: “Un buen artista pide prestado, un gran artista roba. Esto convierte a Beatles en grandes artistas porque robamos muchos detalles, arreglos, gritos…, muchas cosas”.

 

Una de las primeras denuncias de plagio se produjo con el ‘Surfin´ USA’ (1963) de Beach Boys. El gran Brian Wilson señaló que no era plagio, sino que se trataba de una especie de ‘variación’ del ‘Sweet little sixteen’ que Chuck Berry publicó en 1958; un tributo que los abogados de Berry vieron de otro modo, pues el autor homenajeado no aparecía en los créditos. Al final los abogados llegaron a un acuerdo, los Beach Boys cedieron derechos a Berry y éste empezó a aparecer como autor. También se ha atribuido a Dennis Wilson el tema ‘Never learn not to love’ (1969), que en realidad es una ligera modificación del original de Charles Manson (sí, el asesino, que quería ser cantautor) ‘Cease to exist’: la explicación es que Wilson y Manson compartieron una breve amistad antes de que el muy bestia ejecutara a sus víctimas.

 

Por su parte el gran Chuck tiene también sus secretitos: tomó la entrada de una pieza de Louis Jordan de 1946, ‘Ain't that just like a woman’, y lo trasplantó, nota a nota, a su ‘Johnny B Goode’ para construir el famoso riff de guitarra. Y seguro que también se dejó inspirar por muchas otras.

 

Los Beatles, como casi todos los que abren nuevos caminos artísticos, no dejaron de reutilizar, readaptar, reacondicionar recursos, propuestas, técnicas, novedades…, aunque nunca se les pudo acusar de plagiar canciones, melodías o estribillos. Por ejemplo, el inconfundible riff de ‘I feel fine’ (1964) es una adecuación del que da entrada al tema ‘Watch your step’ del guitarrista de rythm & blues de Luisiana Bobby Parker; realmente uno recuerda al otro, de hecho, anteriormente los Beatles habían tenido el tema de Parker en su repertorio, pero Lennon y Macca le dieron una vuelta y a partir de ahí construyeron un original. Evidentemente también copiaron o imitaron mucho gritito, mucho “uuuuuu” de pioneros como Little Richard e incluso de los Isley Brothers. E igualmente algunos versos; así, el ‘Run for your life’ (1965) repite un verso del tema ‘Baby, let´s play house’ (1954) de Arthur Gunter; y el famoso ‘Come together’ (1969) comenzaba con la frase ‘Here come old flat top’, que también está hacia la mitad de la letra del ‘You can´t catch me’ (1956) de Chuck Berry, quien al llegar el éxito de ‘Come together’ exigió su parte.

 

Un cantante folk irlandés, Dominic Behan, acusó a Bob Dylan de haberle copiado su melodía para el tema ‘With God on our side’ que Dylan sacó en  1964. Lo bueno es que sí, que la partitura es igual, pero lo que no dijo el irlandés es que él la había tomado de una canción tradicional irlandesa…

 

Los abanderados del heavy Deep Purple también metieron mano en lo de otros. Su extenso ‘Child in time’ (1970) tiene evidentes y diversos parecidos (la entrada es idéntica) con el tema ‘Bombay calling’ (1969) de los súper-sicodélicos It´s a Beautiful Day; lo sorprendente es que a éstos no les pareció mal, e incluso les devolvieron ‘el favor’ en su siguiente disco. El propio John Lord admitió haber sisado el potentísimo riff de su ‘Black night’ (1970) del single ‘Summertime’ (1962) de Ricky Nelson, el cual la había compuesto trincando dos compases de una de Georges Gershwin. Es más, el inconfundible comienzo de ‘Smoke on the water’ (1972) calca  una secuencia de piano del tema ‘Maria Quiet’ (1966) de Astrud Gilberto y Gil Evans.

 

Chocante es el caso de Neil Young y su tema ‘Borrowed tune’ (‘Melodía prestada’, de 1975). El viejo Young no sólo no se cortó a la hora de cortar y pegar una de los Rolling Stones, el ‘Lady Jane’ (1966), sino que lo admite abiertamente en la propia letra: “Estoy cantando esta canción prestada que tomé de los Rolling Stones”, dice y añade: “Solo en esta habitación vacía, demasiado borracho para escribir la mía”. Eso es reconocer la culpa.

 

Springsteen tampoco se libró de ser señalado. Su ‘Radio nowhere’ (2007) tiene mucho del ‘867-5309/Jenny’ que el ‘new wave’ Tommy Tutone editó en 1985, sin embargo, no quiso denunciar, al contrario, dijo: “Me siento verdaderamente honrado de tener parecidos con Springsteen”.

 

Pero lo más insólito que se ha dado en el capítulo de plagios lo protagonizó John Fogerty. Resulta que la casa de discos con la que consiguió sus innumerables éxitos con los Creedence Clearwater Revival seguía siendo propietaria de los derechos de los mismos cuando Fogerty publicó el tema ‘Old man on the road’ en 1985; los dueños del catálogo de Creedence lo denunciaron porque esa canción se parecía mucho a ‘Run through the jungle’, escrita por el propio Fogerty para los Creedence en 1970. En el juicio, el músico se presentó con su guitarra e hizo una demostración de cómo había compuesto una y otra canción, además de mostrar su forma de idear y desarrollar sus ideas musicales. El jurado dio la razón a Fogerty al poco de terminar éste su ‘actuación’. ¡Quién hubiera estado en aquella sala!

 

CARLOS DEL RIEGO

 

viernes, 22 de septiembre de 2023

EL ETERNO DEBATE SOBRE LA EXISTENCIA DE VIDA TECNOLÓGICA EXTRATERRESTRE Y SI YA NOS HAN VISITADO

 


 Asombra que haya quien se trague trolas como esta

Se trata de un tema fascinante, atractivo, misterioso y que nunca pierde actualidad. Y como quiera que jamás se ha vislumbrado el mínimo indicio razonable acerca de la existencia de inteligencia extraterrestre, la cosa da para mucho debate, especulación e imaginación, y para mucho vaticinio y fantasía

 

Desde hace años no hay día que los medios de comunicación no publiquen noticias ‘sensacionales’ (aparentemente) sobre el hallazgo de nuevas ‘pruebas’ que ‘demuestran’ la existencia de extraterrestres y, por tanto, la de vida inteligente lejos de la Tierra. Recientemente en el Parlamento Mexicano se mostraron las momias de dos extraterrestres (parecidas al Sr. Burns de Los Simpsons); cabe preguntarse por qué se presentaron ahí en lugar de en un laboratorio o universidad y por qué no fueron científicos o astrónomos los que lo explicaron. Se habla de señales y ondas que llegan del espacio, planetas que podrían albergar vida y otros ‘datos’ que, en manos de charlatanes como el tal Avi Loeb, se dan por pruebas aunque no pasan de suposiciones, conjeturas o profecías. Y en éstas están embarcados profanos y científicos. Eso sí, llama la atención la cantidad de especialistas en el Cosmos (y de la población en general) que creen en la existencia de vida e incluso de inteligencia en incontables planetas aun sin pruebas. Así, expertos en la materia exigen pruebas concluyentes en otras cuestiones, mientras en esta se conforman con posibilidades estadísticas, supuestos teóricos o conclusiones que parten de hipótesis indemostradas y, de momento, indemostrables.

 

Según varios estudios, se estima que la Vía Láctea podría albergar 78 millones de civilizaciones inteligentes; es más, afirman que antes de 1.500 años algunas de ellas se habrán puesto en contacto con nosotros…, claro que para entonces no quedará ninguno de los presentes para comprobarlo; en fin, estos no predecirían a las 5,30 horas que dentro de media hora serán las 6. No pocos cosmólogos sostienen con rotundidad que es totalmente imposible que no haya más planetas que alberguen vida superior, o sea, inteligencia tecnológica. Incluso el famoso Stephen Hawking (de quien algunos de sus colegas dicen que su enfermedad le dio mucha más proyección que a otros mucho más capacitados) se atrevió a dar por cierta la existencia de vida racional fuera del sistema solar sin contar con el menor atisbo de huella de indicio de prueba.

 

Y tampoco faltan ‘sabios’ que afirman que se sabe con gran aproximación el número de estrellas que hay en el universo…, a pesar de que los mejores telescopios no han visto más allá de unos 13.500 millones de años luz, lo que quiere decir que no saben qué hay más allá. Se acepta la teoría del Big Bang a pesar de su indemostrabilidad; de hecho, no hay nada más acientífico que el Big Bang (modelo propuesto por un cura), el cual afirma que todos los objetos del universo salieron de la nada…, algo absolutamente incompatible con la esencia de la ciencia (salvo que ésta acepte la existencia de milagros). Es decir, hay astrónomos que especulan mucho pero prueban nada.

 

Lo que es una evidencia es que, de momento, no hay ninguna certeza irrefutable de la existencia de seres inteligentes si no es en el tercer planeta del sistema solar. Y por ello, hablar de millones de civilizaciones en esta galaxia y afirmar que antes de milenio y medio tendremos noticias de ellos sin la mínima prueba se acerca bastante a la adivinación y la futurología; de hecho, cuando un científico lanza predicciones y profecías, o sea, oficia de futurólogo, se  convierte en charlatán de feria. También se dice que, estadísticamente, tiene que haber más vida inteligente en el universo; es posible e incluso probable, pero ¿quién sabe?, tal vez la especie humana esté destinada a ir colonizando planetas, sistemas y galaxias a lo largo de miles de millones de años…, algo parecido a lo que hizo el homo sapiens, que desde el este de África alcanzó todos los rincones del planeta.

 

Y otra cosa que llama poderosamente la atención. Gran parte de la comunidad científica y de la población mundial están convencidos de que nos visitan y nos han visitado naves y seres de lejanas galaxias. Sin embargo, cabe preguntarse, ¿han venido de tan lejos para jugar al escondite?; todos los ‘avistamientos’ han sido fugaces y las fotos e imágenes muy borrosas e imprecisas, lo cual quiere decir que los aliens se dejan ver un instante y desaparecen, se muestran un poquito y se van, ahora me ves y ahora desaparezco…, o sea, ¿han recorrido distancias inimaginables para dejarse ver un segundo y rápidamente volverse invisibles? Si hicieran ese viaje habría dos posibilidades: una, que se mostraran en son de paz o en son de guerra, pero haciéndose visibles; y dos, que solo pretendieran observarnos sin que nos enteráramos, en cuyo caso seguro que tendrían tecnología suficiente para estar a nuestro lado sin que tuviéramos la más leve sospecha. Por eso se antojan ridículos los avistamientos, fotos o grabaciones en las que se atisba fugazmente un objeto en el cielo y se concluye que es una nave extraterrestre…, la cual ha venido a jugar al escondite, pues se deja ver un instante y luego desaparece.

 

Es una certeza absoluta que a la luz de los conocimientos actuales es imposible afirmar con una base científica sólida que existan seres inteligentes lejos de aquí. Lo cual no quiere decir que no existan…    

 

CARLOS DEL RIEGO

 

lunes, 18 de septiembre de 2023

ABREN EN LAS VEGAS UN MUSEO DEL PUNK ROCK Y PROYECTAN OTRO DEL HEAVY

 


Los cascos-tiesto de Devo pueden verse en el museo

 

Esa camiseta está en el museo del punk

A comienzos del presente año se inauguró en Las Vegas el Museo del Punk Rock. La cosa tiene dos lecturas. Por un lado no deja de ser un reconocimiento a su poder de atracción y su capacidad de influencia, pero por otra parte resulta chocante que un estilo tan ruidoso y agresivo se haya convertido ya en ‘pieza de museo’. En todo caso, las legiones de seguidores de los grupos adscritos a este género ya tienen su lugar de peregrinación

 

Insisten sus promotores (en su página web) que su intención es documentar exhaustivamente todo lo que tenga que ver con el punk, proceda del lugar que proceda. Además, el museo estará abierto tanto a las bandas legendarias y triunfadoras como a los grupos de menor envergadura y repercusión. No es museo para todos, pero seguro que es algo curioso, divertido y digno de ver.

 

La idea partió de Mike ‘Fat Mike’ Burkett, líder de la veterana banda californiana NOFX, quien ha venido coleccionando dese hace décadas objetos raros relacionados con el punk, e incluso instaló una tienda dedicada al punk en la que exhibía sus piezas. A su proyecto se han ido sumando entusiásticamente otros nombres importantes de la escena punk, como el fundador de Epitaph Records y también fundador de Bad Religion, Brett Guerwitz, el guitarrista de Germs, Nirvana y Foo Fighters Pat Smear, Mark Hoppus de los californianos Blink-182, Tim Armstrong, fundador, compositor y guitarrista de Rancid…, incluso la leyenda del ‘skate’ Tony Hawk se sumó al proyecto.

 

El Museo del Punk Rock de Las Vegas exhibe un enorme catálogo de todo tipo de artefactos relacionados: pósters de anuncio, volantes, fotos, ropa, instrumentos de toda clase, papeles con letras de canciones famosas escritas a mano por su autor, obras de arte de cualquier procedencia…, todo donado por grupos, músicos y fans. Entre otros muchísimos elementos pueden verse

la destrozada camiseta ‘Vulture’ que lució la cantante de Blondie, Debbie Harry, o los cascos-tiesto con los que Devo se presentaba en sus primeros años, la guitarra acústica que utilizaron Rise Against (banda hard de Chicago) para componer sus primeros temas o la motosierra verde elegida por los Sum 41 para iniciar los shows durante una gira… Y pronto añadirán objetos de grupos pioneros del género. Asimismo, además de ‘memorabilia’, el visitante dispondrá de espacios interactivos en los que, por ejemplo, uno podrá verse tocando la guitarra del guitarrista punk más salvaje. También documentarán la historia de los grupos, y se dedicarán a investigar y analizar el impacto del punk en la cultura global desde que surgió, hace casi medio siglo.

 

El fundador, ‘Fat Mike’, declaró que sólo hay un criterio para integrarse en el museo: “Si eres una banda punk, estás jodidamente dentro, es así de simple”. Según él y los otros fundadores, esto es algo así como “La Iglesia del punk rock”. Otro de los socios, Vinnie Fiorello (de Less Than Jake), es más apasionado: “Esta es una verdadera carta de amor a este estilo. Y queremos enseñar la pasión por esta forma de música que siente tanta gente, tantas personas en todo el mundo”

 

Pero no se conforman con lo conseguido y ya tienen previsto su siguiente paso: montar un museo del heavy metal también allí, en Las Vegas. Los ideólogos de la nueva iniciativa museística explicaban que “Motörhead representa el punto exacto en el que los punks y los heavys se dan la mano. A principios de los ochenta los punks pensábamos que nuestros enemigos eran los metaleros…, pero si un tipo heavy venía con una camiseta o un cuero con la marca Motörhead, ya era de los nuestros”. Por todo ello, afirman rotundamente que “sería fantástico construir un museo del heavy metal (y todas sus ramificaciones) justo al lado del Museo del Punk Rock”.

 

¿El rock, sea el que sea, en un museo? Bueno, sería un modo de conservar piezas con historia.

 

CARLOS DEL RIEGO

 

sábado, 9 de septiembre de 2023

TRES EJEMPLOS DE INGRATITUD PERPETRADOS POR POLÍTICOS E INSTITUCIONES

 


En contra de lo que se cree, Jesse Owens fue tratado con admiración y cortesía en Alemania en 1936, y con desprecio y racismo a su regreso a EEUU

 
Irena Sendler salvó miles de niños judíos de las garras de los nazis, pero eso no tuvo el agradecimiento que merecía

Todo humano peca o sufre de ingratitud antes o después. Sin embargo, se han dado en la historia reciente escandalosos actos de ingratitud perpetrados por instituciones legítimas (y con inmerecido prestigio) contra personajes que lucharon y consiguieron grandes beneficios para el género humano. Lógicamente, la ingratitud de la institución política, la ingratitud de un gobierno, es mucho más sangrante, pues es premeditada y busca fines políticos

Dice el refrán ‘De biennacido es ser agradecido’, cuyo significado permite que pueda formularse al revés, o sea, ‘De malnacido…’. La ingratitud es una de las constantes en el hombre desde que éste pisa la Tierra. Hay ejemplos cotidianos y de  alcance, y con consecuencias más limitados, y la historia ofrece una interminable lista de ingratitudes. Hablando sólo del siglo XX existen algunos casos verdaderamente sangrantes, tanto por el acto en sí como por el hecho de que el desagradecimiento haya llegado desde organismos legítimos, gobiernos e instituciones de prestigio.

 

En mayo de 1948 Palestina era un volcán: la guerra entre árabes e israelíes era inminente. La ONU nombró al sueco Folke Bernadotte como mediador para tratar de evitar lo inevitable. Hombre de una honestidad a toda prueba, redactó dos propuestas de paz y varios informes describiendo la situación, todos ellos de una ecuanimidad difícil (imposible) de encontrar en ambientes políticos y diplomáticos. Pero los grupos terroristas judíos no estaban dispuestos a negociar nada, de modo que en septiembre de ese año miembros de la organización Stern (o Lehi, o Irgún, la que voló el hotel Rey David con 91 muertos) detuvieron el convoy de Berdadotte, que atravesaba el sector judío de Jerusalén y ametrallaron su coche acribillando al diplomático sueco y a otro enviado de la ONU, el francés André Serot. La corrupta Organización de las Naciones Unidas condenó el acto, pero con la boca pequeña y en susurro. Lo que sorprende es que el conde Berdadotte había arriesgado su vida varias veces durante la Segunda Guerra Mundial; primero intercambiando prisioneros de guerra con Alemania (se calcula que libró de los campos de concentración a más de 10.000 personas), y luego, al final del conflicto, cuando los nazis aceleraban ‘la solución final’, rescatando a no menos de 15.000 personas en autobuses de la Cruz Roja Sueca, entre ellos miles, de judíos destinados a las cámaras de gas. Entre quienes conocían y apoyaron el atentado contra el diplomático sueco estaban personalidades tan relevantes como Isaac Shamir. Asimismo, tras ser procesados los asesinos, Ben Gurión los indultó de inmediato y se ocupó de que entraran en el ejército sin más. Se trata de un caso evidente de ingratitud, tan propia del político, de todo político.

 

Estados Unidos incluyó en su selección para los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 a 18 atletas negros (incluyendo dos chicas). Todos ellos habían sufrido, en mayor o menor medida, discriminación racial en su país. Una vez en Alemania todos los atletas, incluyendo los negros, fueron tratados con suma cortesía, incluso la gente les pedía autógrafos y les daba la mano sin tener en cuenta las leyes racistas de Nurenberg, dictadas meses atrás; la propaganda nazi ordenó ser cordiales con los deportistas de todo el mundo, sin embargo, las imágenes de aquellos momentos dejan claro que el pueblo alemán estaba sinceramente encantado con los visitantes. Algunos de aquellos atletas pasaron a la posteridad y a la gloria olímpica, como Jesse Owens, como el también esprínter Ralf Metcalfe o el saltador de altura Cornelius Jhonson. Pero, las dos primeras mujeres negras que USA llevó a unos juegos, Louise Stokes y Tidye Pickett, fueron reemplazadas por atletas blancas en la final del 4x100 cuando ya estaban casi en su calle; el racismo estadounidense no respetaba ni la pista. Al regresar a su país, aquellos héroes del estadio volvieron a sufrir racismo gubernamental: el presidente Roosevelt sólo recibió en la Casa Blanca a los atletas blancos, negándose tal honor a los negros (que ganaron 14 de las 56 medallas que se llevó el equipo USA). En este sentido, Jesse Owens, cuádruple oro en aquella cita olímpica, repitió hasta la saciedad que no fue Hitler quien lo despreció (a pesar de las mentiras de los periodistas estadounidenses), sino el Presidente de Estados Unidos, que no le envió ni un telegrama de felicitación. La Casa Blanca y parte de la población fueron desagradecidos, ruines, racistas hasta el extremo, tanto como los nazis a los que poco después combatirían.

 

Mucho más reconocimiento que el que se le tiene merece la polaca Irena Sendler. Cuando los nazis entraron en Polonia (1939), la enfermera católica Irena Sendler ya velaba por todos los necesitados sin atender a creencias o etnias. Luego, cuando los judíos fueron hacinados en el gueto de Varsovia, se las arregló para sacar de aquel infierno nada menos que a 2.500 niños, utilizando mil y una estratagemas para burlar a los soldados alemanes. Aemás, tomó nota de nombres y direcciones con el fin de intentar reintegrarlos a sus familias al terminar la guerra, aunque la mayoría de los padres no sobrevivieron (la historia de ‘la niña de la cuchara de plata’ es muy emocionante). La valiente Irena corría un enorme riesgo, pues si la descubrían…, y la descubrieron en 1943, y la torturaron, pero ella soportó lo insoportable y no pronunció un solo nombre. Se libró del paredón porque un soldado se dejó sobornar… Su historia volvió a la actualidad cuando en 2007 el gobierno de Polonia la propuso para el Premio Nobel de la Paz; pero el dudoso comité noruego optó por el oportunismo y la propaganda y se lo dio al mamotreto de Al Gore por un sesgado y ridículo documental ya olvidado. Irena Sendler murió el año siguiente, con 98 años, tras recibir reconocimientos y agradecimientos procedentes de todo el mundo…, excepto de esa cofradía de ilustres tontos rendidos a la oportunismo que conforman el comité del Nobel de la Paz, los cuales dieron más mérito a un documental (a saber cuánto hizo Gore) que a quien consiguió cambiar el negro destino de tantas personas.  

 

Es justo recordar de vez en cuando los nombres de estos auténticos héroes que fueron pagados con ingratitud, racismo, desdén.

 

CARLOS DEL RIEGO

 

lunes, 4 de septiembre de 2023

CLÁSICOS DEL ROCK CUYOS AUTORES NO SE ATREVERÍAN A ESCRIBIR HOY

 


 Rolling Stones, y otros, han tenido que cerrar la boca ante la la inquisición de la cultura de la cancelación

Actualmente las sociedades occidentales están poco menos que tiranizadas por las diversas inquisiciones que imponen la moral obligatoria. Y quien ose salirse de las líneas es reo de cancelación, acoso y derribo. Dicen que se trata de una “mayor conciencia y sensibilidad social”, pero realmente es una especie de censura que obliga a artistas, escritores, periodistas…, a autocensurarse, a medir muy mucho sus palabras, versos o frases. De este modo, puede asegurarse que muchos autores de grandes clásicos del rock jamás se hubieran atrevido a escribir hoy lo que escribieron ayer

Sin la menor duda, hay un gran número de grandes clásicos del rock que, si fueran publicados hoy, causarían rechazo, escándalo, indignación y, seguro, cancelación. Pero cuando fueron escritas no se pensaba como se piensa en la actualidad, ni se podía suponer que lo que entonces apenas llamaba la atención (ni siquiera entre los biempensantes y políticamente correctos de su tiempo) iba a ofender tantísimo pasados los años. Y eso que una de las señas de identidad de rock es el desafío a la autoridad, la rebelión contra el pensamiento establecido, la subversión de lo correcto.

Era el año 1965 cuando los Beatles publicaron el fantástico Lp ‘Rubber soul’, que incluía el ‘Run for your life’. Hasta ese momento la mayor parte de sus canciones tenían un aire juvenil y despreocupado, pero esta presenta una cara amenazadora, pues el narrador aconseja a su pareja que corra para salvar la vida, porque “preferiría verte muerta antes que con otro hombre, chica”. La letra puede parecer inquietante pero en realidad eso no deja de ser una forma de hablar, de expresarse, no una verdadera amenaza. Se interprete como se interprete, Lennon y McCartney no se hubieran permitido escribir esto hoy.

Caso paradigmático de este asunto es el clásico ‘Brown sugar’ (1971) de los Rolling Stones; de hecho, hace unos años decidieron retirar esa canción de su repertorio. El texto habla de sexo duro, de violencia, de drogas, de maltrato, de esclavitud… El propio autor de la letra, Mick Jagger, declaró a finales del siglo pasado: “Nunca se me hubiera ocurrido escribir esta canción hoy, seguro que me la hubieran censurado, aunque en realidad yo mismo me hubiera censurado. Hoy día me sería imposible escribir algo parecido”. Los versos hablan de un blanco que tiene relaciones con una mujer negra (tal vez menor), pero puede interpretarse que el hombre es el amo y la chica la esclava, y que por ello la relación es violación. Sin embargo, muchos entienden que no es más que una metáfora del dominio que ejerce la droga sobre el adicto. Es un ejemplo evidente del cambio de mentalidad, de lo que cambia el pensamiento con el cambio de época histórica; lo que ayer era ‘pecata minuta’ hoy es sacrilegio.

En 1973 el siempre polémico y provocador Alice Cooper publicó ‘I love the dead’, una canción que se interna en el feo y turbador asunto de la necrofilia, metiéndose en temas morbosos que desafían e irritan las normas sociales. Puede ser un asunto incómodo de encarar, pero en realidad no es más que teatralidad, la típica propuesta truculenta de un experto como Alice Cooper. Hoy causaría incendios en las redes sociales.

Kiss, icono del rock llevado a la exageración editó en 1974 ‘Goin' blind’, una pieza que habla de la relación de un anciano con una menor, algo que siempre provoca rechazo y discusión. Pero es que, además, el coautor de la canción era Stephen Coronel, que está en la cárcel desde 2016 por posesión de pornografía infantil. Aquí también aparece el dilema de la música (el arte en general) creada por indeseables, ¿hay que olvidar la perversión de su autor y centrarse en su obra o desechar su trabajo por ser un perverso?

 Elton John también tiene cadáveres de este tipo en el armario, En 1975 lanzó ‘Island girl’, en la que realiza unas descripciones insensibles, casi racistas, señalando a los protagonistas por el color de su piel y por la sumisión a la que están condenados por ello. Habla de una prostituta jamaicana en Nueva York a la que otro jamaicano quiere llevarse: “El chico negro te quiere en su mundo isleño (…) es negra como el carbón (…) y se envuelve alrededor de ti como un neumático gastado (…) qué vas a hacer en un mundo de blancos”. Si la hubiera escrito hoy hubiera cuidado mucho más el lenguaje.

Hay muchos, muchísimos más temas que hoy resultarían inaceptables para inquisidores a la búsqueda de ‘herejes’. El problema es que los censores del pasado no tienen cerebro suficiente para entender que lo que ayer era pecado mortal hoy pasa desapercibido, y lo que ayer era una nimiedad se ha convertido hoy en una monstruosidad. La prueba evidente es que entonces nadie dijo nada, a nadie llamó la atención y nadie se escandalizó, como no se hubieran escandalizado los censores de hoy si hubieran vivido entonces.

 

CARLOS DEL RIEGO

 

jueves, 31 de agosto de 2023

MÁS DE 1600 CIENTÍFICOS CUESTIONAN LA ‘CRISIS CLIMÁTICA’ Y SUS PREDICCIONES

 


Gran parte de la población mundial sigue creyéndose las profecías de los futurólogos del clima a pesar de que nunca se han hecho realidad

 

Los cambios bruscos de las condiciones climáticas están llevando a muchos ciudadanos a atribuirlos al cambio climático. Pero un gran colectivo de científicos, incluyendo dos premios nobel, afirman que esa creencia es eso, creencia, ideología, y nada tiene que ver con la ciencia climática. Así, niegan el relato de que el calentamiento global tenga que ver con un aumento de huracanes, sequías, olas de calor, inundaciones o desastres naturales en general. Los científicos en cuestión afirman que “La ciencia del clima se ha convertido en un asunto basado en creencias"

 

El clima siempre ha estado en perpetuo cambio; en realidad clima es cambio. Cierto que la industrialización y la acción humana ha elevado mucho más de lo razonable la contaminación del aire, tierras y aguas, pero de eso al cambio climático originado por el hombre hay mucho trecho. Y peor aún es la politización y polarización ideológica, la ‘doctrina indiscutible’ del cambio climático que se quiere imponer. Por ello, gran parte de la población y no pocos especialistas climáticos han puesto en duda abundantes afirmaciones sin base científica y, por supuesto, las predicciones apocalípticas.

 

Así piensan 1609 científicos y expertos de todo el mundo que firmaron una declaración en la que rechazan la idea de que exista una emergencia climática y en la que, igualmente, exigen que la política y la ideología salgan de esta cuestión exclusivamente científica. “No hay ninguna emergencia climática. Por tanto, no hay motivo de pánico ni alarma”, concluye el escrito publicado este mes de agosto por el Global Climate Intelligence Group.

 

En el documento afirman que el dióxido de carbono es “imprescindible” para la vida en la Tierra y “favorece a la naturaleza”, permite el crecimiento de la biomasa vegetal y aumenta la eficacia de los cultivos. Por ello, señalan que “los modelos climáticos exageran el impacto de los gases de efecto invernadero”.

Dos de los firmantes, dos premios nobel, el físico John Francis Clauser de EE. UU. y el noruego-estadounidense Ivan Giaever, descartan también que el calentamiento global esté relacionado con un aumento de desastres naturales, pues “no hay evidencia estadística” que respalde esta creencia. Y afirman con rotundidad: “La ciencia del clima debería ser menos política, mientras que las políticas climáticas deberían ser más científicas. Los científicos deberían abordar abiertamente las incertidumbres y exageraciones en sus predicciones sobre el calentamiento global, mientras que los políticos deberían explicar con sinceridad los costes reales y los beneficios reales de sus medidas”. Es más,  sostienen que el calentamiento está siendo “mucho más lento” de lo previsto por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático. Y el mencionado Nobel de Física Clausser ha denunciado: “La ciencia climática acientífica ha producido metástasis hasta convertirse en una pseudociencia periodística que busca el impacto masivo. No existe una verdadera crisis climática, sino un relato promovido y divulgado por el marketing de las multinacionales, por políticos, periodistas, agencias gubernamentales, organizaciones ecologistas”.

 

También recuerda el documento suscrito por esos 1609 científicos las equivocadísimas profecías de los ‘popes’ del cambio climático, pero sólo las recientes. Así la de Al Gore (Nobel junto al comité del clima de la ONU en 2007 por un documental), quien al presentar la película un año antes vaticinó: “Nos quedan diez años para tomar medidas drásticas respecto a nuestras emisiones de dióxido de carbono o el mundo llegará a un punto de no retorno”. Se ha cumplido el plazo pero no la profecía.

 

La en otro momento emblema del dogma climático Greta Thunberg sentenció en marzo de 2018, citando a un “célebre científico” (aunque no dijo quién): “El cambio climático acabará con toda la humanidad si en menos de cinco años no dejamos de quemar combustibles fósiles”. Cumplido el plazo, no la predicción.

 

Menos famosos, aunque no menos equivocados (si no malintencionados), fueron los casos de Mostafa Tolba, ex director del programa ambiental de la ONU, quien se creyó futurólogo al decir en 1982: “Si el mundo no cambia de rumbo, se enfrentará a una catástrofe ambiental que provocaría una devastación total e irreversible, como un holocausto nuclear, hacia el año 2000”. Y finalmente James Hansen, director del Instituto Goddard de Ciencias Espaciales de la NASA, quien predijo en 2008 que “dentro de cinco a diez años el Ártico se quedará sin hielo durante los verano”.

 

Los plazos se cumplen sobradamente pero no las adivinaciones y vaticinios de los profetas climáticos. ¿De verdad hay aun criaturas que, a pesar de todo, se tragan las trolas y los augurios de estos videntes?

 

¿Quién es el negacionista?, ¿el que no cree en adivinos ni en futurología o el que niega la evidencia y se traga las profecías aunque nunca se cumplan?     

 

CARLOS DEL RIEGO

 

lunes, 28 de agosto de 2023

LAS CATASTRÓFICAS CONSECUENCIAS DEL BREXIT PARA LA MÚSICA ROCK

 


Músicos de todos los estilos exigen libertad de movimiento, como dice la pancarta

Elton John es de los que más ha protestado contra el brexit 

y de los que más pasta ha perdido

Que la separación de Inglaterra de la Unión Europea, el ‘brexit’, fue una catástrofe es algo que casi todas las partes reconocen. La industria de la cultura y especialmente la de la música están sufriendo, desde entonces, desde 2019, unos efectos devastadores, como se ha señalado en un reciente estudio

 

La Sociedad Independiente de Músicos (ISM) ha publicado un estudio titulado ‘Paying the price’ (pagando el precio), el cual ha se ha elaborado a partir de las entrevistas realizadas a 400 músicos británicos que han venido trabajando en Europa desde 2021. Desde enero de ese año, la mitad  de los músicos británicos de ese sector cultural ha perdido trabajos en la Unión Europea, y con los músicos, todos los trabajadores que han de acompañarlos durante giras y conciertos. Las regulaciones y papeleos que se exigen para entrar en Europa desde el ‘brexit’ han afectado de modo muy negativo a todo el sector de la cultura, pero muy especialmente a los músicos.

 

Según el estudio mencionado un 48% de los músicos y de los trabajadores del sector afirma que ahora trabaja mucho o muchísimo menos en la UE de lo que lo hacía antes de la segregación británica. También se indica que el 27,8% de cantantes y grupos asegura que no ha vuelto a actuar fuera del Reino Unido desde que entró en vigor, y el 39% reconoce que ha tenido que rechazar trabajos fuera de las fronteras británicas porque los gastos no compensaban; es más, muchos de los que ya tenían firmados contratos tuvieron que cancelarlos, puesto que el precio convenido con el contratante apenas superaba los gastos inevitables, y hacer todo el esfuerzo para perder pasta...

 

Además, se han multiplicado el papeleo, los plazos de estancia permitidos, permisos y visados, impuestos, aduanas, seguridad social…, sin olvidar la inspección de los instrumentos y equipos técnicos, obligatoria en toda frontera, y también las leyes sobre copyright de cada estado, la validación de los permisos de conducir, las autorizaciones para que cada camión o turismo pueda circular…, y todo ello en cada país que se incluya en la gira, es decir, si se va de París a Madrid, nuevamente hay que empezar con todos los requisitos para cada músico, técnico, electricista, montador, carpintero, chófer, cocinero, asistentes, escoltas…

 

Lógicamente esto lo sufren todos los músicos, desde los emergentes hasta los consagrados, e igualmente el problema afecta a músicos y orquestas de clásica, de jazz, de folk…Entre quienes han alzado la voz contra este absoluto absurdo político están nombres de la talla de Elton John, quien se ha quejado de los costes prácticamente inasumibles a los que, desde el ‘brexit’, tiene que hacer frente cuando sale de gira por países de la UE. Otros como The Charlatans han acusado al ejecutivo inglés de “tratar a los artistas con gran desprecio" .También Thom Yorke, líder de Radiohead, ha hecho oír su voz, tildando a su gobierno de “inútil”. Incluso la mezzosoprano Jennifer Johnson declaró que “el brexit está matando nuestro sector musical”.

 

Pero es que, por si fuera poco, incluso en los países de la UE donde no se precisa visa o permiso de trabajo se les pone a los ingleses límite de permanencia. O sea, actualmente los artistas británicos han de actuar sólo en su tierra para no perder su dinero y su cabeza entre tanta burocracia. Y es que cuando los políticos meten la mano en algo lo arruinan, inevitablemente.

 

El estudio de la Sociedad Independiente de Músicos británica concluye con una pregunta: “¿Sobrevivirá la música inglesa al ‘brexit’?” 

 

CARLOS DEL RIEGO

 

jueves, 24 de agosto de 2023

LA CARA SUCIA Y CONTAMINANTE DEL COCHE ELÉCTRICO

 


Mujeres y niños pequeños extraen el metal a mano y sin la más mínima medida de seguridad


 Todos tendrán múltiples problemas de salud para que en occidente obliguen a conducir coches eléctricos

Por alguna razón, gobiernos, multinacionales, grandes financieras y, en general, los más grandes centros de poder coinciden en el objetivo de implantar obligatoriamente los coches eléctricos a toda la población mundial (excepto a sí mismos). Pero cuanto más se va conociendo de todo lo relacionado con la fabricación y funcionamiento del supuesto auto no contaminante más difícil resulta comprender esa obsesión por este tipo de automóvil

 

Muchas veces se ha dicho que la fabricación de un coche eléctrico exige el mismo esfuerzo energético que el de los otros, los condenados. Así, para moldear la carrocería, los ejes o el chasis de un coche hay que calentar la aleación por encima de los mil grados, y tal temperatura no se consigue con energía solar o eólica, sino con gas (combustible fósil) a presión, es decir, gasta y contamina lo mismo la construcción de un eléctrico que la de un gasolina.

 

También es de sobra sabido que la energía con la que cargar las baterías de los eléctricos no crece en los árboles, sino que hay que generarla. Y aquí aparece un problema de imposible solución: los ecologistas furibundos están en contra de los aeorogeneradores porque matan aves y alteran el paisaje; tampoco les gustan los paneles solares porque arrasan campos y entornos y son muy contaminantes (antes y después de su vida hábil); igualmente detestan las presas y pantanos porque desplazan población, modifican el entorno… Es decir, los ideólogos y fanáticos del ecologismo tampoco están por las ‘energías limpias’. Los combustibles fósiles ni verlos, y la nuclear ni se menciona. O sea, no están por producir energía de ningún modo posible, y sin embargo, coinciden con poderosos, políticos y millonarios en la imposición forzosa del coche eléctrico, algo que exigiría una cantidad inimaginable de electricidad.

 

También es necesario recordar que todo gasta y todo contamina, incluyendo los dispositivos electrónicos. Así, cuando cualquiera (ecologista idólatra o ciudadano corriente) pone un mensaje de whats app se vierten 0.2 gramos de CO2 a la atmósfera, lo que significa que cada día se echan 35.000 toneladas de dióxido de carbono. Algo parecido pasa con los e-mail, las llamadas, las publicaciones en las redes, las búsquedas en el móvil o el ordenador, los pedidos de hamburguesas o a las grandes distribuidoras mundiales... Aunque parezcan acciones inocentes, todo eso contamina, todo eso exige energía que tiene que salir de algún sitio. Y dado que las energías limpias y renovables no pueden producir ni la décima parte de lo necesario, son los fósiles los que vienen al rescate para que cualquiera se permita el lujo de difundir sus opiniones o sus fotos de vacaciones.

 

Pero lo peor es la contaminación e inhumanidad que produce la extracción de los metales imprescindibles para la fabricación de las baterías con las que animar a los coches eléctricos: cobalto, litio y níquel. Más de la mitad de las minas están en África central, y allí trabajan en condiciones de subsistencia miles de hombres, mujeres y niños, sin ninguna medida de seguridad y en condiciones casi de esclavitud. Lógicamente, respirar en esas condiciones provoca innumerables enfermedades y problemas de salud: cáncer, nacimientos con malformaciones, abortos, cirrosis, múltiples problemas respiratorios… Además, la extracción de esos metales produce muchos residuos contaminantes que se quedan en las tierras y envenenan los ríos. Y allí apenas se queda una mínima parte de los beneficios. Y lo más gracioso, tragicómico, es que las máquinas con las que se transportan los metales y con las que se trabaja en esas minas van a gasoil. Y los barcos que los llevan a las fábricas queman fuel oil.

 

En pocas palabras, para que los países más avanzados dejen de quemar petróleo y tengan así su atmósfera más limpia, aceptan quemar gasoil, contaminar tierras y aguas, destruir entornos y esclavizar…, claro que como todo esto sucede en los países pobres, lejos de la vista de los buenistas...

 

Visto el asunto ¿porqué confluirán los gobiernos y los políticos, los medios de comunicación, los grupos ecologistas, los banqueros, multinacionales y poderosos en general en esa obsesión por implantar a la fuerza los coches eléctricos? No se puede saber ese por qué, pero sí es evidente que el factor ecológico no es, ya que todos ellos sólo viajan en aviones, barcos o automóviles que queman fósiles y contaminan como cientos.         

 

CARLOS DEL RIEGO

 

domingo, 20 de agosto de 2023

LOS MÚSICOS QUE CONVIERTEN EL ESCENARIO EN PÚLPITO IDEOLÓGICO

 


 Utilizar el escenario para propagar política o ideología convierte el concierto en un mitin y al músico en líder político

Es más que sabida la eficacia que tiene la política cuando se trata de manchar, corromper, envilecer y sembrar cizaña. Por eso, cuando la política y la ideología invaden espacios como los conciertos, se producen conductas y proclamas tendenciosas y, a veces, desafortunadas. Mucho se ha hablado del destape (término muy de la Transición) de la cantante Amaral. Es una muestra perfecta del uso del escenario como púlpito para sermonear, en lugar de ser un espacio reservado para los músicos y la música    

Uno de los más inspirados y brillantes iconos de la música popular fue (es) el gran Freddie Mercury, que nunca, jamás, aprovechó su posición para lanzar soflamas o exhibir posturas ideológicas. Al contrario, siempre exigió a sus compañeros que las canciones estuvieran destinadas a emocionar a sus seguidores, sólo a eso, nada de moralinas. E igualmente en directo. Él siempre dijo que su misión y la misión de su grupo era divertir a la audiencia, hacerla saltar, bailar, cantar hasta que todos se olvidaran del resto del mundo, hasta que sólo importara lo que había en ese recinto y en ese escenario. “Para eso estamos aquí, para eso estamos los artistas. Para otras cosas están otros, no los músicos”. Sorprende que cantantes y grupos de mucho menor relieve se sientan oradores políticos, denunciadores de injusticias y, en fin, líderes adoctrinadores y, casi siempre, pretenciosos vocingleros. 

Hace unos años, el veterano cantante y compositor estadunidense Alice Cooper declaró con toda energía: “Odio la política con pasión. Creo que la política y el rock & roll son incompatibles, una es la antítesis de la otra; es como si yo me pongo a cantar los valores del índice Dow Jones durante un concierto. Desde niño siempre he odiado la política, y ahora se acuesta con el rock”. Vincent Furnier (su verdadero nombre) también se refirió a los músicos que hacen política o difunden ideología durante sus actuaciones: “Me parece injusto que una estrella del rock, aprovechándose de su popularidad, trate de influir en sus seguidores diciéndoles qué tienen que votar o cómo deben pensar; además, hacer eso es como considerarlos borregos que carecen de pensamiento propio”. 

No deja de resultar un tanto chocante que Eva Amaral, una señora de más de cincuenta, actúe como una adolescente airada. En primer lugar porque sólo desde la ingenuidad más infantil puede pensarse que ese gesto va a cambiar algo o influir en alguien (realmente ha habido muy pocas voces contrarias a la exhibición); además, toparse con unas domingas al aire es casi cotidiano. Por otro lado, si lo que pretendía era escenificar un acto de libertad femenina con gran  difusión mediática, se antoja mucho más eficaz si repite la acción ante el ministerio correspondiente para denunciar la ley que favorecía a violadores, o ante la embajada de Arabia Saudí, donde las mujeres no tienen derecho ni a destaparse la cabeza. Es evidente que la cantante utilizó el escenario y el concierto para difundir ideología y, por tanto, usó su posición privilegiada para intentar influir en las ideas de la audiencia, o para conseguir fotos, portadas y redes sociales, o para significarse dentro de la corriente…, o para todo ello. 

La música (incluyendo el rock y el pop), así como la literatura, el deporte o la historia siempre salen perdiendo cuando la política, sucia, invasiva y adoctrinadora, los penetra e infecta; y esto es así porque la política suele entenderse como ideología, y ésta siempre es maniquea y generalista, simplista y sectaria. Por ello, un cantante que trata de adoctrinar, de transmitir consignas políticas o ideológicas, lo que está haciendo es dividir a la gente entre buenos (los que lo aplauden) y malos (los demás). 

¿Qué será lo próximo? ¿Señoras políticas despelotándose en los mítines? 

CARLOS DEL RIEGO

 

viernes, 11 de agosto de 2023

CÓMO LOS INGLESES USARON VINO ENVENENADO PARA LIQUIDAR A CIENTOS DE INDIOS EN 1623


 Los británicos y sus sucesores estadounidenses traicionaron a los indios infinidad de veces

Lo que se conoce como ‘Guerras Indias’ abarca un período de tiempo de unos trescientos años, desde 1622 hasta comienzos del siglo XX, es decir, prácticamente desde que los británicos desembarcaron en Norteamérica (los primeros colonos arribaron a bordo del Mayflower en el invierno de 1620). Los recién llegados perpetraron todo tipo de masacres y barbaridades encaminadas al exterminio de los nativos y su sustitución por los anglosajones; entre las innumerables muestras de vileza destaca el envenenamiento de cientos de indios en el año 1623 

Desde el primer momento los ingleses se condujeron con la máxima crueldad, con ese racismo y superioridad tan característico de los anglicanos; los indios, lógicamente, se defendían y procuraban responder con parecida violencia. Así, pueden enumerarse la Guerra de los Castores, la de Pequot, la del rey Felipe, la de la reina Ana, la de Tuscarora, la incontables batallas y venganzas contra iroqueses, shawnees, cheroquis, creeks, seminolas…, así como la Ley de Remoción de Indios, el Sendero de las Lágrimas, las masacres de Sand Creek, Red Cloud, Wounded Knee…, se haría interminable la enumeración completa de las matanzas de indios (éstos tuvieron algunas victorias, como Little Bighorn, muy sonada pero sin trascendencia).  

Los colonos y soldados británicos, y posteriormente sus sucesores nacidos en América, llevaron a cabo un baño de sangre continuado para eliminar a los amerindios, arrinconar a los supervivientes y quedarse con tierras y recursos. Esto duró alrededor de tres siglos, hasta que los indios fueron una población residual y prácticamente invisible. 

En 1622 se produjeron diversos enfrentamientos entre los powhatan y los británicos, que invadían territorio nativo continuamente. En uno de esos los indios acabaron con la vida de cientos de colonos y capturaron prisioneros. Luego, en mayo de 1623, el jefe Opechancanough fue con su séquito a devolver esos presos a un lugar del actual estado de Virginia, aceptando la propuesta británica de conversaciones de paz. Opechancanough era jefe de guerra de un grupo de guerreros powhatan, siendo éste el nombre colectivo de los miembros de una confederación de más de 30 tribus. Para sellar su ‘amistad’ y agasajar a sus invitados, los británicos ofrecieron a Opechancanough y sus guerreros unas copas de vino. 

Según los autores Middleton y Lombard en su obra ‘Colonial America: A History to 1763’, el destacamento inglés comandado por el Capitán Tucker lo había planeado todo desde el principio, ya que “las conversaciones de paz fueron una argucia”, la cual formaba parte de un objetivo más amplio, pues “esperaban destruir a todos los miembros de la tribu cerca del asentamiento de Jamestown”. Allí hay una placa conmemorativa en la que se lee: “Indios envenenados en la reunión de paz”. Dicen los historiadores que “los ingleses ofrecieron un brindis con vino (envenenado por el Dr. Potts) que los powhatan aceptaron, y cuando los indios empezaron a sentirse mal, los soldados británicos abrieron fuego con pistolas y fusiles". Pero la traición no terminó de salirles bien a los felones, pues según el Instituto Smithsonian: “acabaron con la vida de 200 guerreros (cortaron la cabellera a 50) y otros 150 resultaron heridos, pero Opechancanough consiguió sobrevivir y escapar de la trampa. 

Como es lógico y natural, el jefe powhatan no volvió a confiar en ningún blanco, de modo que reanudó la lucha. En ‘Colonial America: A History to 1763’ se lee que dos décadas después de la traición, en 1644, Opechancanough consiguió ejecutar su venganza y durante dos años no cesó de acosar y matar colonos británicos, y se estima que eliminó a no menos de 500. Su suerte acabó cuando en 1646 fue capturado y muerto por un soldado mientras estaba atado en la cárcel. En los informes que enviaron a Inglaterra, los soldados alardeaban de la hazaña y recibieron felicitaciones desde la metrópoli. 

Una guerra es una guerra, pero cuando se proponen conversaciones de paz, cuando se enarbola bandera blanca y se va a efectuar un intercambio de prisioneros, no hay nada más despreciable que aprovecharse de la tregua para eliminar a los invitados que, confiados, acuden a la reunión en son de paz. Hay que recordar que hasta los nazis y los soviéticos respetaban las treguas y las conversaciones bajo bandera blanca. 

Como es sabido, la traición y la ruptura de los tratos fueron constantes durante los siglos siguientes, siempre con los británicos y sus sucesores ejerciendo de traidores. El resultado de esos 300 años de vileza anglosajona es conocido: confinamiento, racismo, marginación, segregación y la casi eliminación de todo el que no fuera un blanco de origen británico. Y todo protegido por leyes racistas en vigor hasta hace unas pocas décadas. 

CARLOS DEL RIEGO

 

domingo, 6 de agosto de 2023

¿QUIÉN GRABÓ EL PRIMER DISCO DE ROCK & ROLL?

 


 Bill Haley afina en presencia de Elvis Presley, que se iba a la mili, en 1958

Chuck Berry, Little Richard y Fats Domino en 2012

Entre los más interesados y conocedores del mundillo del rock & roll suele haber discrepancias a la hora de señalar cuál fue el primer disco enteramente r&r y qué artista tuvo el honor de registrarlo. Como casi siempre en estos casos, no puede señalarse a un único músico el mérito absoluto, sino que fueron varios los que en poco tiempo hicieron su aportación, y cada uno de ellos con una procedencia artística diferente. Fats Domino, Elvis, Chuck…    

Que el origen del rock & roll es negro es innegable. Pero no surge hasta que se produce fusión con otros modos musicales populares. Por eso puede decirse que el nuevo estilo fue algo totalmente nuevo y muy distinto de cada uno de sus diversos ‘padres’. Lo que sí se puede rastrear es cuál fue la primera grabación que pueda tildarse de rock & roll y quién la protagonizó. 

Muchos son los precedentes, pero existe bastante coincidencia en que el tema ‘The fat man’ de Fats Domino, publicado en 1949, ya puede considerarse r&r. El piano de Domino, presente de principio a fin, proporcionado melodía y ritmo, y ya tiene un innegable aire rock, aunque también tiene no poco de una tonadilla tradicional de Nueva Orleáns. Habla de un ‘gordo’ que mira a las chicas… 

La entrada instrumental del ‘Rocket 88’ de Ike Turner (1951) es puro rock, con esos típicos toques de piano que dan ambiente y que tanto se han repetido; sin embargo la melodía, la voz y los arreglos de viento tienen mucho más de blues y rythm & blues. Eso sí, habla de algo tan propio en este mundo como los coches rápidos. Aseguran que, al grabarla, un altavoz se cayó y se rompió un cono, Ike lo reparó metiendo papeles detrás y logró así la primera guitarra con distorsión. 

Bill Haley tiene varios argumentos para figurar entre los primeros. En 1951 hizo su propia versión del ‘Rocket 88’, y en1953 escribió y publicó con His Comets ‘Crazy man crazy’, y aunque es una fusión de country y rythm & blues, sin duda entra perfectamente en la definición del rock & roll; y fue el verdadero primer éxito del nuevo género. De hecho, los grandes especialistas afirman que el eterno ‘Rock around the clock’ viene a ser algo así como una evolución lógica del ‘Crazy…’ Ese ‘Rock around the clock’ (1954) fue el primer tema del nuevo estilo en convertirse en número uno y, en fin, el primero que tiene una entrada, un ritmo, una sucesión de acordes, una instrumentación y un tono cien por cien rock & roll; y eso que la mayoría de los que la escuchaban entonces nunca habían oído el término rock & roll. El guitarrista, Danny Cedrone, recibió 31 dólares por aportar el sólo de guitarra (y meses después murió de una mala caída). De eso hace casi setenta años, pero el “One, two, three o´clock, four o´clock rock” sigue causando hoy el mismo efecto. 

También en 1954 se publicó el primer disco de otro blanco que apostaba por los nuevos ritmos, el ‘That´s allright’ de Elvis Presley. Elvis había ido un par de veces al estudio para grabar (la primera en 1953), y no fue hasta que, en un descanso, improvisó una versión muy veloz de ese clásico del blues al que instintivamente se sumaron el guitarrista y el bajista. Cuando el jefe del estudio lo escuchó propuso grabarla (buscaba a un blanco que sonara como un negro) y publicarla inmediatamente. El impacto fue instantáneo. Y Elvis hizo su imprescindible aportación. 

El gran Chuck Berry publicó su iniciático rock & roll ‘Maybellene’ en 1955, inspirándose (tal vez más de la cuenta) en un tema hillbilly titulado ‘Ida Red’. Antes de grabarla y por indicación del jefe de los estudios Chess, le puso una letra nueva en la que hablaba de una chica que engaña a un chico, el cual la persigue en coches que corren mucho; pero la grabación final no fue tan fácil, ya que tuvieron que hacer nada menos que 36 tomas. Berry siempre dijo que era una canción básicamente country, a más velocidad pero country. Con ese ritmo, hablando de chicos y chicas y coches rápidos, el éxito era previsible. 

En 1955 irrumpe un irreverente cantante y pianista llamado Little Richard, quien venía grabando y actuando desde principios de la década, pero ese año sorprendió con su ‘Tutti fruti’. Contó que el tema se le ocurrió mientras lavaba platos, y que lo de ‘A wap bop a lup bop a wop bam boom’ era su respuesta cuando le preguntaba ¿qué tal? Descaradamente sexual, tuvo que cambiar ‘Tutti fruti, buen culito’ por ‘Tutti fruti, oh Rudi’, pero sus maneras eran descaradamente rock & roll: expresivo, exagerado, deslenguado, atrevido…, y no hay que olvidar que fue el primero en desgañitarse gritando ese “uuuuuuu” que tantos han imitado después. 

Sí, podrían añadirse otras grabaciones pioneras de Bo Didley, Buddy Holly, Jerry Lee Lewis y otros que tendrían cabida entre los pioneros. Pero lo que no se discute es que todo lo que vino después tiene su base en esa media docena de grabaciones.  

CARLOS DEL RIEGO