miércoles, 28 de mayo de 2014

¿ES POSIBLE SER CIENTÍFICO Y ADIVINO? Básicamente son dos conceptos contrapuestos: el científico no adivina, sino que deduce en base a unas pruebas concluyentes, mientras que el adivino predice utilizando ‘poderes sobrenaturales’; lógicamente, esto de los poderes no puede pasar del tono jocoso: mofa, befa y cuchufleta.

Según los científicos del Seti veremos esto antes de vein ... os...,
 siempre que se les entregue dinero suficiente..
Si alguien que se dedica a la ciencia también echa tiempo en predicciones, oráculos, horóscopos y profecías, en ese momento deja de ser científico y pasa a la categoría de charlatán, de ‘poderoso vidente’ (como se anuncian magos, adivinos y demás farsantes). Por eso no dejan de sorprender algunas afirmaciones de verdaderos científicos, que se visten de augures y se lanzan sin sonrojo a la piscina de la futurología.

Algunos casos pueden dejar de piedra a quien, en temas científicos, antepone la razón a las demás consideraciones. El caso es que unos investigadores del Instituto de Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (el Seti) se han dejado decir que existe un cien por cien de posibilidades de encontrar vida extraterrestre en 20 años. O sea, según ellos, con total seguridad, como mucho en 2034 habremos entrado en contacto con alienígenas con tecnología desarrollada. Profecía semejante se sale totalmente de los parámetros que delimitan lo que es ciencia de lo que no; posiblemente hayan pensado que como dos décadas son un horizonte muy lejano, ¿quién se va a acordar de este presagio? La Tierra ha necesitado 4.500 millones de años para llegar a producir inteligencia, y apenas en los últimos cincuenta se ha desarrollado ciencia ‘espacial’. Esto quiere decir que al problema de la distancia se une el del tiempo; por ejemplo, si una inteligencia extraterrestre reside en un planeta situado a un millón de años luz (la estrella más cercana está a casi cuatro y medio), cualquier señal procedente de allí tardaría un millón de años en llegar (siempre que viaje a la velocidad de la luz); así, si en los próximos 20 años se recibe señal extraterrestre querría decir que dicha señal habría salido de su origen hace millones de años, de modo que quien la produjo tendría hoy (o dentro de 20 años) una tecnología inimaginable o se habrá extinguido, estará en otra dimensión o habrá abandonado la forma material…, o vaya usted a saber; o quizá dichas señales ya pasaron por la tierra hace cientos de miles de años sin que los terráqueos se enteraran, y como aquellos inteligentes alienígenas ya no utilizan tecnología que deje este tipo de rastro nos quedaremos sin detectarlos… En todo caso, conjeturas, hipótesis, cábalas, supuestos, todo demasiado impredecible. Y además, es prácticamente imposible que se produzca semejante coincidencia espacio-temporal.

Afirman sin rubor desde este organismo que “si hay diez mil civilizaciones emitiendo señales de radio en nuestra galaxia”, en el tiempo mencionado darán con ellas, es decir, van más lejos: no se conforman con vida (microscópica), sino que están seguros de que esa vida será inteligente y desarrollada. Dicen “si hay diez mil civilizaciones…”, ¿por qué no trescientas o trescientas mil?, ¿tal vez por deducción estadística?; es posible, pero para que una estadística tenga algo de fiabilidad ha de conocer todos los datos, y en temas astronómicos lo que se tiene es, ante todo, desconocimiento: se desconoce muchísimo más de lo que se conoce, de hecho, casi todo son teorías sin demostrar. Por otro lado, proyecciones estadísticas no son prueba de nada; por ejemplo, se calcula que han vivido en la Tierra varios cientos de miles de millones de especies animales, pero, contra toda estadística, sólo una posee inteligencia y consciencia de sí misma.  

En el mismo comunicado aseguran que hay que buscar, sobre todo, planetas con circunstancias similares a la Tierra (distancia a la estrella, tamaño, naturaleza rocosa…), con lo cual dan por supuesto que esas especies extraterrestres serán físicamente muy parecidas a la humana… Demasiada suposición para realizar una afirmación tan contundente.      
  
Todo ello, toda esa serie de afirmaciones tienen nula base científica. Casi tan escasa como la predicción del astrofísico Stephen Hawkins, que también ha oficiado de nigromante, pero en plan jocoso; ha predicho que Inglaterra ganará el Mundial de Fútbol 2014 si viste de rojo, juega con un 4-3-3, le arbitran colegiados europeos y se juega a temperatura y altitud determinadas…

En fin, no existe el mínimo indicio acerca de si hay o no hay vida lejos de la Tierra, y menos inteligente. Lo único que está de parte del sí es el número de planetas que han de existir, pero ni siquiera la abundancia es prueba concluyente. De momento es algo indemostrable, de manera que, ante la total carencia de pruebas, para tratar el asunto hay que pasar al terreno de la fe. Y esto ya no es ciencia.

Por último, también aseguran que tal hallazgo depende de la financiación, del dinero que se entregue a organismo e instituciones como el Seti. ¡Acabáramos! Aquellas adivinaciones, presunciones y declaraciones persiguen algo tan terrenal como el parné, la subvención, fondos, capital, presupuesto.


CARLOS DEL RIEGO