domingo, 7 de abril de 2013

AQUELLOS AÑOS DEL GLAM ROCK El glam rock supuso una visión despreocupada de la vida, fue algo divertido e intrascendente, disparatado e incluso esperpéntico, pero también tenía (o pretendía tener) un punto de sofisticación y elegancia, aunque todo ello abrillantado con el barniz del sexo y el exceso; algunos de los que protagonizaron los años dorados del glam rock (del 70 al 74) están ya en los altares del rock

David Bowie y su guitarrista Mick Ronson, cien por cien glam.j

“Te has quedado en el 73 con Bowie y T Rex”, decía una canción escrita por Carlos G. Berlanga y Nacho Canut para Alaska y Dinarama en 1983. Entonces habían pasado sólo diez años del momento dorado del glam-rock, hoy son ya cuatro décadas desde que la moda en el rock imponía plataformas, botas altas, sombreros y peinados disparatados, estampados de leopardo, lentejuelas, purpurinas y capas y capas de maquillaje, coros atipladas y falsetes, guitarras muy potentes y ritmos cadenciosos y machacones, melodías simples y directas y textos voluptuosos, sensuales, despreocupados, hedonistas…; y para completar, ambientes exagerados, puestas en escena cargadas de teatralidad y dramatismo y, por supuesto, exceso, en escena y fuera de ella. Tales fueron las directrices básicas de aquel subgénero del rock aparecido al comienzo de la prolífica década de los setenta del siglo pasado, que sigue teniendo presencia significativa en numerosas bandas de todo el mundo (puede afirmarse que el punk no hubiera existido sin el glam, que el hard rock tomó muchos de sus elementos o que rock gótico es su heredero natural).

Después de la década hippy con su aura de trascendencia y sus proclamas de amor libre, la inquieta juventud del momento da un giro total y pone de moda la intrascendencia y la alegría de la vida disipada (en la Historia del Arte se produce algo parecido cuando el despreocupado rococó aparece tras el solemne barroco), del mismo modo que suple aquel amor directo y cotidiano por la relación sofisticada y retorcida, pícara y cortesana. En fin que se cambió la meditación trascendental por la ‘dolce vita’. Esta intención se plasmó en la música con el glam rock, y a pesar de que también se decía gay power, no hay que olvidar que glam viene a significar glamour, encanto, seducción, fascinación, lo que quiere decir que la apariencia de reinona que adoptaron no pocas estrellas del género fue mucho más pose que auténtico sentimiento homo (que también lo hubo). 

Los nombres más sonoros de aquellos años de vino y rosas son, claro, David Bowie y Marc Bolan. El primero aportando varios discos verdaderamente imprescindibles, sobre todo el inigualable ‘The rise & fall o f Ziggy Stardust & the Spiders from Mars’, un trabajo magistral en el que Bowie alcanza sus máximos de talento con piezas como ‘Lady Stardust’ (dedicada al mencionado Bolan), ‘Five years’ o la propia ‘Ziggy’. El segundo, líder de T. Rex, es en realidad quien tiene la idea y quien antes la plasma, pues su primer gran éxito, ‘Ride a white swan’, aparece a finales de 1970; después, el pequeño genio crea álbumes y canciones emblemáticos, llenas de gracia, elegancia, personalidad y encanto, a veces con matices más oscuros e inquietantes, otros con tonos más románticos; son creaciones como la poderosa ‘Metal guru’, la evocadora ‘Get it on’, y ‘Hot love’, ‘Telegram Sam’, ‘Children of the revolution’, ‘20th Century boy’… Marc Bolan murió cuando su novia, Gloria Jones, estrelló el coche en el que ambos viajaban contra un árbol en septiembre de 1977, ella sufrió graves heridas, él murió en el acto con 29 años.

Otros grupos representativos de aquella época loca y multicolor fueron Slade, que alcanzaron muchísimos éxitos con una propuesta más basta y ruidosa, con las chillonas voces de Noddy Holder (y su peinado), su aspecto esperpéntico, las faltas de ortografía de sus títulos y textos, la caña de sus guitarras y sus contundentes e irresistibles estribillos; así, ‘Coz I love you’, ‘Mama we`re all crasee now’, ‘Cum on feel the noize’… The Sweet aportó temas comoCoco’, ‘Ballroom blitz’ o ‘Fox on the run’. Suzi Quatro era de Estados Unidos, pero fue en aquella Inglaterra donde formó grupo y logró el éxito gracias a piezas como ‘Can the can’ o ’48 crash’; como era chica, adoptó un aspecto andrógino, encajando perfectamente en la esencia glam. Los más elegantes Smokie, que siempre tendrán en el parnaso del rock la deliciosa ‘Living next door to Alice’. Los disparatados Kiss nacieron en aquella época, y desde entonces han seguido manteniendo gran parte de los modos del Glam. Lógicamente la lista es más amplia, pero sólo los mencionados aportaron canciones que perduran (hay otro personaje, un indeseable con iniciales G. G. que no merece ni ser nombrado).
También hubo muchos grupos y solistas que en aquel momento se subieron al carro, como The Queen, Mott The Hopple, Lou Reed, Elton John, Roxy Music o los autodestructivos The New York Dolls, y Alice Cooper, Iggy Pop, Rod Stewart e incluso The Rolling Stones adoptó poses glam cuando correspondía.

Capítulo propio merecen los productores. Tal vez los más exitosos sean Nikky Chinn y Mike Chapman, auténticos fabricantes de números uno tanto como compositores como productores, y así bien puede decirse que fueron los reyes del glam más simple y comercial y quienes estaban detrás de los éxitos de Slade, Suzie Quatro, Smokie, The Sweet… Estos dos tipos siguieron manufacturando discos de ventas millonarias posteriormente, ya que grupos como Bloondie o The Knack y solistas como Pat Benatar o la mismísima Tina Turner se beneficiaron de los conocimientos de Chinn y Chapman, ya fuera a dúo o por separado. Ellos siempre decían que para que tuvieran éxito, las canciones habían de ser simples, directas y fáciles de hacer, pero añadían que conseguir tal cosa era enormemente difícil.

Tony Visconti, productor de los mejores discos de Bowie (y que también se ha encargado de dar forma al que éste publica en 2013), es un tipo capaz de trasladar a la realidad sonora las elucubraciones de artistas y grupos tan complejos y variopintos como el susodicho o como Mar Bolan, The Moody Blues, Paul McCartney, Iggy Pop, Thin Lizzy, The Stranglers y muchísimos otros en una larga carrera que ya dura cuatro décadas y media y ha tocado casi todos los géneros, ritmos y estilos.

El glam rock, en fin, dejó su espíritu divertido y sus ganas de disfrutar de los placeres de la vida, sus poses mundanas y artificiales, sus estribillos simples y sus sentimientos retorcidos, así como una estética y unas formas que se ven hoy en numerosos grupos de todo el mundo.

Y una excelente e ilustrativa colección de canciones.  

CARLOS DEL RIEGO