domingo, 15 de diciembre de 2013

LA MTV: DE LA APUESTA POR LA CREATIVIDAD A LA INMERSIÓN EN LA VULGARIDAD Hace más de tres décadas se puso en marcha la televisión musical, la MTV, que dio imagen a lo que estaba pasando en los escenarios con mayor espíritu explorador; hoy esa cadena se ha convertido en otro contenedor


El dúo The Buggles y su vídeo fueron los primeros en aparecer en la MTV, en 1981
Cuando apareció la MTV fue todo un impacto entre quienes sentían pasión por la música rock; nombres de leyenda alternaban sus vídeos en la nueva cadena, podía verse lo último de Ramones (de los primeros clps emitidos) y de Michael Jackson, allí salían las bandas más vanguardistas del momento y allí tenían reflejo las nuevas tendencias: la ‘new wave’, el afterpunk, los nuevos románticos, el techno…, y también se daba cancha a la vieja guardia, desde los Stones al heavy…, es más, hubo algún momento en que daba la impresión de que había que pasar algún tipo de filtro de calidad para que alguien viera su nombre en la esquina inferior izquierda de la pantalla. En los primeros ochenta del siglo pasado, que es cuando MTV nace y da a conocer su novedosa propuesta, era una auténtica gozada sentarse a dejarse sorprender por las canciones y los clips de los grupos más nuevos, y también los de los clásicos; se comentaban las virguerías de las imágenes y se celebraban las melodías más recientes, se hacía uno con los caretos, tocados, indumentarias y locuras de todos los que pululaban por aquella jungla multicolor. ¡Cómo explicar la convulsión que supuso entre todos los interesados el vídeo de New Order ‘Tru faith’ o el  ‘Once in a lifetime’ de los Talking Heads! Era algo novedoso, atrevido, imaginativo, original, llamativo, vistoso… De aquella ‘emeteuve’ (así se pronunciaba en España) ya no queda nada.



La más reciente barrabasada de la otrora cadena musical ha sido premiar a la cada día más desnuda (de ropa y de inteligencia) Miley Cyrus, quien, por otro lado, más parece una interna de un campo de concentración que una chica de calendario de taller de automóviles. Pero si se piensa bien, una cosa lleva a la otra. La elección de esta adolescente mimada como artista más popular del año es, ante todo, una evidencia de la mediocridad en la que se reboza la cadena. Y esto es así porque todo aquel que se siente artista pero está huérfano de talento o mérito tiende siempre a lo mismo: sexo y/o violencia, que son los últimos recursos de los mediocres para llamar la atención. La Cirus no pierde oportunidad para mostrar su delgadez grimosa, adolescente, flaca, pues ha comprobado que este tipo de actitud otorga más celebridad que cualquier campaña de marketing ‘normal’ (de hecho, eso de despelotarse es puro marketing) y, por supuesto, que cualquiera de sus canciones. Del mismo modo, la MTV ha debido ser invadida por ramplones y mezquinos ejecutivos que han llegado a la conclusión de que los ‘realitys’ atraen público, más que la música (además, para esto ya tienen otras cadenas, infumables en un 90% de su emisión); y como quiera que la televisión que emite realidad (aunque ésta esté orientada) sólo tiene seguimiento si contiene sexo y/o violencia (si no hay cama, palos e insultos la cosa no funciona), aquellos genios de la comunicación y la vulgaridad han llenado la cadena de programas-basura, tratando de emular a contendores como A-3 o T-5.   

La MTV ha sacrificado toda propuesta de creatividad en aras del marketing, todo atisbo de innovación se dosifica por orden de los ejecutivos, todo lo que se emite, en fin, se hace ahora en función de los criterios de los expertos en manipulación de masas. Durante los primeros años de este proyecto de televisión musical, la intención de sus dueños era ganar dinero (lógico, como todos) ofreciendo lo que estaba sucediendo en el universo del rock y similares, mientras que hoy, con la llegada a la cumbre de los estudiosos de los mercados, la pretensión es la misma, pero para ello se atiende exclusivamente a lo que opinan esos trileros y se prescinde totalmente de cualquier criterio artístico, vanguardista o de calidad. Y es por esto que ahora protagonizan la MTV gentes sin el menor mérito, talento o valor, igual que los que copan sus premios.

Por cierto, alguien debería organizar un premio a los mejores premios del año para así cerrar el círculo del absurdo.   


CARLOS DEL RIEGO