miércoles, 13 de julio de 2016

MESSI Y EL TORERO MUERTO: EXCESO, HIPOCRESÍA Y COBARDÍA EN LA RED Dos casos de enorme impacto mediático han asaltado las primeras páginas (VII-16) y han puesto en ebullición las redes sociales. Se trata del juicio contra Leo Messi y su posterior condena, y la cogida y muerte del torero Víctor Barrio.

Hay que ser un perverso indeseable, una muy mala persona para reirse de la muerte y la desgracia de otros, sea una víctima del terrorismo o un torero
En ambos casos se han producido enormes exageraciones, evidentes casos de hipocresíay posturas estúpidas o criminales; en todo caso, los foros de internet han sido terreno abonado para que los más fanáticos y cobardes dejen ver su indigencia mental.
El caso del futbolista tiene tintes cómicos. De entrada, uno de los acusadores se dejó decir en el juicio que Messi es como un capo mafioso… ¿De verdad alguien se imagina al delantero como a Vito Corleone, adivinando las intenciones de sus enemigos, anunciando quién y cómo hará traición, sabiendo en todo momento el mejor modo de actuar ante cada problema y rascándose suavemente la mejilla mientras habla con tono de absoluta superioridad y dominio? Es evidente que este leguleyo exagera hasta el ridículo más grotesco y risible, pues la personalidad de uno de estos está en las antípodas de la del goleador. 

Por otra parte, la campaña de su club, el FC Barcelona (al que le encanta ponerse el trajevictimista), diciendo que ‘todos somos Messi’ es de una torpeza total, ya que el imputado tenía una obligación y no la cumplió (la ignorancia no exime el cumplimiento, y seguro que no es tan tonto e ignorante), por lo que esa frase equivale a decir ‘todos hemos defraudado a Hacienda’. Es casi lógico que la mayor parte de las respuestas a ese mensaje en Intenet hayan sido contrarias a lo que se pretendía; pero no hay justificación para que algunas de ellas sean tan exageradas como las palabras del picapleitos antes mencionado, pues señalan al jugador con todos los insultos posibles; sin embargo, seguro que la mayoría de esos indignados ciudadanos no dudan en, si es posible, eludir pagar el iva, esconder cantidades cuando compran vivienda y, en fin, poner en práctica cualquier trampa con la que escabullirse del fisco; además, muchos cambiarían el sentido de su opinión en caso de que el acusado fuera de otro equipo de fútbol… Sí, sin la menor duda, en el caso Messi se han producido tremendas exageraciones y muestras palmarias de hipocresía.  

Lo del torero corneado en la plaza hasta la muerte es peor, mucho peor. Y es que Víctor Barrio ha seguido siendo vapuleado después de que el toro acabara con él. Ha sido en el circo de Internet con mensajes fascistoides, cobardes y con una carga de odio desconcertante e incompatible con la inteligencia; un poco como el integrante de un grupo de rap-metal que se ríe y arremete contra aquellas personas que recibieron un tiro en la nuca, les arrancaron las piernas o mataron a sus niños.  Este tipo de persona que odia tanto y de modo tan ostentoso y fanfarrón no cae en la cuenta de que, en realidad, a quien odia es a sí mismo, y por eso, porque está insatisfecho consigo y con su vida, arremete contra todo y contra todos, dejando que su boca lance sapos y culebras haciatoda persona que se atreve a pensar, decir o actuar en desacuerdo con su idea (política, económica, social, costumbrista…), que suele ser la mayoría del género humano.

Así, algunos, rebozándose en su propia vileza, evidenciando su visión totalitaria de la existencia y demostrando graves carencias intelectuales y emocionales, han llegado a escribir que no sólo se alegran de la muerte de ese ‘hijo de tal’, sino que desearían el mismo fin para sus padres… Tal disparate es incompatible con la postura de defensor de los animales, o sea, hay que ser corto de entendederas para no comprender que estaactitud es totalmente contraria a la protección de la vida, de cualquier vida. Se puede estar en contra de la tauromaquia (hay argumentos para ello), pero resulta difícil creer en la sinceridad de alguien que pretende salvar la vida de un animal pidiendo la muerte de una persona…, y a la vez es fácil deducir que quien esto proclama está favor de la pena de muerte, y no para terroristas, asesinos o pederastas, sino para quien él decida.Muy extendido es el comentario que denuncia la ‘tortura’ del toro, sin embargo, para que exista tortura el torturador ha de estar en posición de seguridad absoluta y el torturado ha de estar totalmente indefenso…, pero parece evidente que ni el animal está indefenso ni el torero totalmente seguro. De todos modos, la mayoría de los que así opinan en las redes no se atreverían a tales improperios estando físicamente en público y a la vista de todos, aunque siempre hay individuos con sus capacidades mentales alteradas. Hipócrita, vil y cobarde es, en fin, quien arremete contra el torero a la vez que jalea a los que ponen bombas en la parada del autobús.

Este tipo de gente está convencida de que todo estaba mal y todo el mundo estaba equivocado hasta que ellos llegaron, y por eso todo lo que no les gusta debe ser cambiado o eliminado, sin más; están tan convencidos de sí mismos como cualquier ‘reichführer’, y por tanto se sienten legitimados para hablar y actuar como tales.  

CARLOS DEL RIEGO