domingo, 7 de junio de 2015

CLÁSICOS DE PRIMERA HORA DEL ROCK & ROLL QUE SIGUEN JÓVENES El viaje del rock & roll dura ya alrededor de sesenta años. En este tiempo se han producido múltiples variantes, evoluciones, mestizajes…, sin embargo, apenas nacido el estilo, ya se definían recursos estilísticos que siguen estando presentes hoy.

The Coasters en 1959
De hecho, algunas de las canciones publicadas aun en los años cincuenta del siglo pasado bajo la recién estrenada etiqueta del r&rl, se rehacen una y otra vez con diferentes envoltorios y arreglos, y siempre funcionan. Y es así porque ya entonces esbozaron algunos de los recursos y arreglos que, con el tiempo, se han convertido en señas de identidad del estilo.

Tres muestras (que podrían ser treinta): la trepidante y vitalista ‘Sea cruise’ de Frankie Ford, la divertida ‘Charlie Brown’ de The Coasters, y la evocadora ‘Runnaway’ de Del Shannon. Aunque los más expertos las ubiquen inmediatamente, es fácil que los títulos y los artistas no sean reconocidos por el gran público, a pesar de lo cual, todo el que las escuche las reconocerá a los pocos compases.



Frankie Ford nació en 1939 en (aseguran los historiadores de esto) un barco que navegaba por el Mississippi. Apenas tenía 20 años cuando acertó a tomar el tema ‘Sea cruise’ de Huey ‘Piano’ Smith para subirse a ese nuevo barco del rock & roll. Lo curioso es que la compañía discográfica ya tenía la canción grabada por el autor, pero a alguien se le ocurrió quitar la voz de Smith y sustituirla por la de Ford manteniendo todo el acompañamiento musical (no sería descabellado que ese alguien pensara que como Smith era negro y Ford blanco…). El caso es que la cosa funcionó y Frankie vendió más de un millón de discos en 1959. La canción incluye recursos retóricos tan típicos del rock como la arrolladora sección de ritmo, la secuencia del bajo, el diálogo voz-saxo, las inflexiones y destemples vocales… Sorprende que algo tan atrevido y rompedor gustara tanto en una sociedad tan conservadora. El texto habla del nuevo ritmo que mueve sus zapatos, y de que no se puede parar de cantar blues.


The Coasters es un grupo que presenta un repertorio asombroso, repleto de enormes temas convertidos en clásicos atemporales; eso sí, sus títulos emblemáticos llevan el sello de una de las confluencias de compositores más lúcidas y creativas que jamás han existido en este negocio: Leiber y Stoller, cuyos éxitos han provocado la envidia de varias generaciones de autores; ellos son los creadores del juvenil y vitalista ‘Charlie Brown’, que el cuarteto de cantantes de rythm & blues y rock & roll The Coasters (casi todos ya muertos) llevó a la gloria a comienzos del 59. El tema se centra en algo tan propio del rock, tan tradicional y recurrente como es el ambiente de clase con estudiantes que reniegan del profe… No falta ni la voz que responde con tono grave ni el arreglo de saxo, entonces tan de moda.


Al inicio de los sesenta el rock & roll seguía en su primera etapa. Por eso, no le fue difícil adoptar nuevas formas, como demuestra el gran éxito que Del Shannon  escribió (junto al pianista Max Crook) en 1961, ‘Runnaway’, que se convirtió en un bombazo prácticamente desde su primera radiodifusión. La melodía es un tanto más comedida, más pop que rock, con un ambiente tan adolescente como la anterior y con tono enamoradizo; de hecho la letra habla de eso, de la chica que se escapa y el cantante se pregunta por qué. A destacar la novedad que suponía meter un solo de teclado en medio de la interpretación; además, el instrumento que suena es una invención del propio Crook, una especie de piano eléctrico, un antecedente del sintetizador. Es, en todo caso, una de esas partituras que cautivan, de esas que se instalan para siempre en la memoria y que invariablemente son reconocidas; y reconfortantes.

No se trata de comparar, pero sí que se puede uno preguntar cuántas de las canciones que han alcanzado la cima del éxito en los últimos veinte años perdurarán y seguirán sonando pasados otros cuarenta… Aquellas tres siguen vivas, pues destilan optimismo juvenil a pesar de que van camino de convertirse en sexagenarias.   
             

CARLOS DEL RIEGO