domingo, 20 de marzo de 2022

SIETE CANCIONES DE LOS 80 EN LEÓN QUE MERECEN ESTAR EN LAS ANTOLOGIAS DE SU TIEMPO

 


Cardiacos en sus primeros años, con ellos dio comienzo la edad de oro del pop-rock leonés

A mediados de la década de los 80 del siglo pasado cada ciudad española experimentó los vientos de cambio que se extendían y se sentían por todo el mundillo de la música pop y rock. Lógicamente la capital se llevó casi todo el protagonismo (hubo excepciones, claro), sin embargo, en ciudades pequeñas, como León, hubo mucha actividad y muchos y muy buenos grupos que dejaron canciones a la altura de los títulos emblemáticos de la ‘movida’

Podían ser quince, treinta o cincuenta canciones, porque en los años ochenta se produjo una gran efervescencia en la capital del viejo Reino de León; casi cada mes se tenía noticia de la aparición de un nuevo grupo, no había fin de semana sin conciertos de bandas locales y del resto de España, se publicaban con bastante asiduidad maquetas y discos producidos y grabados en la ciudad, e incluso las instituciones costeaban álbumes recopilatorios. Por eso, podría alargarse la colección de pop y rock leonés de aquella señalada época hasta completar un voluminoso libro. Las siete piezas elegidas son muy significativas, canciones que quien estuviera allí entonces recordará a la primera; pero podrían ser otras, podría cambiarse esta por aquella o escoger otra del mismo grupo…, nada hay más subjetivo. De todos modos, no habrá aficionado  leonés y al pop español en general que no recuerde estas de Cardiacos, Flechazos, Deicidas, Los Positivos, Fundición Odessa, La Fuga o Abogado del Diablo.       

‘Salid de noche’ de Cardiacos se grabó y publicó en cinta de casete de un modo totalmente artesanal; más tarde se volvió a grabar y apareció ya en disco con una cadencia más lenta y un sonido más pulido. Ellos mismos, en los conciertos, la presentaban simplemente como ‘el ska’, y siempre era recibida con vocerío y jolgorio. Y es que fue el primer grupo español en componer y lanzar un ska. Era aún 1979. El ritmo trepidante, el diálogo entre la voz y el saxo, la juvenil letra que animaba a salir de casa por la noche para evitar “una fuerte, húmeda y tremenda polución nocturna”…, son algunas de las señas de identidad de una canción inolvidable que ‘compitió’ muy bien en las listas.

También era puro ska el tema ‘Algo muy valioso’ de Abogado del Diablo. Fue este un grupo de corta trayectoria que publicó maquetas y participó en discos recopilatorios. La canción es trepidante, urgente, vivaracha, con texto casi explícito (“¿Qué es esto que me hierve entre las piernas?”), ingeniosa y tendente a la gamberrada casi adolescente. También cuenta con un saxo que la estiliza y le proporciona gran personalidad. Una incitación al baile.

Los Flechazos fue uno de los grupos de pop más importantes de los ochenta del XX. Su extensa discografía permite escoger muchos títulos y, al igual que el resto de grupos de esta pequeña selección, elegir sólo una es un poco injusto. ‘La reina del muelle’ es una canción muy ‘flechazos’, pues tiene un poderoso toque ‘sixtie’ en el que no faltan el órgano con sonido ‘Farfisa’ o el entorno tan musical del texto (“la gente paga dos libras por escucharla y beber”). Fue una de las primeras que editó el grupo y una de las primeras que apostaron decididamente por el sonido pop-mod en toda España, como así se ha reconocido. Tantos años después no ha perdido encanto.

‘Piel de ángel’ de Los Positivos tiene un enorme poder de atracción. Es pop cien por cien, con una letra joven y enamoradiza (“Eran uña y carne, eran flor y nata, tan inseparables como la aurora y la mañana”) y una melodía que hoy sigue siendo muy pegadiza. Muestra unos excelentes y elegantes arreglos con saxo y acordeón, así como una voz melancólica y una atmósfera hechizante. Siempre cae bien.  

‘Cuatreros’ es otra elección difícil en la lista de canciones de Deicidas. Su ritmo es acelerado como el de un tren…, pues es aquí donde se desarrolla ‘la acción’. La voz amenazante, la ligerísima guitarra que parece multiplicarse por dos o tres, la veloz batería y la muy leonesa localización geográfica hacen de estos cuatreros una pieza muy singular y de identificación inmediata: “Las reses mugen locas mientras saltan del vagón (…) el oeste está en León”.        

Fundición Odessa era un grupo con cinco músicos muy buenos. Publicaron tres elepés en los que abundaban los ‘singles’. Entre sus mejores composiciones puede extraerse el potente ‘Rock & sexo’. Se trata de un granítico ritmo glam rock con una estructura perfectamente trasladable a los años dorados del género, con un arreglo de saxo perfectamente evocador y una letra que define muy bien a ciertos personajes: “Cree que es el rey del r & r y el sexo (…) y no es más que un bufón (…) pero no lo dudéis, hay muchos como él”.

La Fuga fue un grupo leonés mucho antes de que apareciera la banda cántabra de idéntico nombre. Sólo editaron un Lp, el cual se abría con ‘Intransigencia’, un tema que impresionaba por su potentísimo inicio, por el atrevido tratamiento de las guitarras, por el partido que la apasionada voz sacaba de la letra (“Intolerancia es la palabra que define las circunstancias”) y por lo inspirado de la melodía principal.

¡Qué canciones tan buenas! Además, todas tienen otro punto en común: incitan irremediablemente al canto y al baile. Quienes no las hayan escuchado van a alucinar cuando las ‘estrenen’, y quienes las vivieron en su día volverán a emocionarse al reencontrarlas.

Cardiacos:   https://www.youtube.com/watch?v=lMYgi1hmiig

Abogado:   hay del grupo (‘Ful bien dao’ https://www.youtube.com/watch?v=u6sPcUlSR_I ) pero no este tema

Flechazos:   https://www.youtube.com/watch?v=k4JXCxkZu3c

Deicidas:   https://www.youtube.com/watch?v=iGvK4qp3UP8

Positivos:   https://www.youtube.com/results?search_query=los+positivos+piel+de+angel+

Odesa:   https://www.youtube.com/watch?v=ucWcJhYzTpY

La Fuga: No hay

(En recuerdo de Macario, Jesús, Javi, Toño)

CARLOS DEL RIEGO

 

miércoles, 16 de marzo de 2022

INDALECIO PRIETO, LA BUENA PRENSA DE UN TRAIDOR, COBARDE, LADRÓN Y, PROBABLEMENTE, ASESINO

 

Caricatura de Prieto empuñando una pistola en el parlamento, en la prensa de la época

Es uno de los más sucios protagonistas de la II República Española, en la que no había casi nadie limpio; a pesar de ello, 60 años después de su muerte, sigue siendo admirado como político y como persona, y no faltan estatuas que lo reconozcan como un gran hombre

La Segunda República Española fue un desastre de principio a fin; llegó mediante un fraude electoral, una burda trampa de quienes querían quitar a aquel para ponerse ellos, y lógicamente terminó del peor modo posible, pero del modo más fácilmente previsible. Uno de los protagonistas de aquellos azarosos tiempos es Indalecio Prieto (que murió  en México en febrero de 1962), un tipo con buena prensa en su partido, el Psoe, e incluso bien tratado por la Historia, y ello a pesar de estar más que demostrado que fue un traidor, cobarde, ladrón e incluso asesino, pues a pesar de no estar totalmente probado, hay muchos indicios que permiten acusarlo de inductor al asesinato.

Sin la menor duda Indalecio Prieto fue un traidor, algo que él mismo confesó en sus escritos. Él fue uno de los que tramaron la imposición de la república costara lo que costara (incluyendo un chapucero levantamiento militar), y  en encendidos discursos se le llenaba la boca de democracia, justicia, república…; sin embargo, en cuanto los resultados electorales le fueron contrarios, se olvidó del significado de esas palabras. Así, al ganar la derecha las elecciones de 1934, Prieto se encargó (apoyado por su partido) de proyectar un golpe de estado que se llamó Revolución de Octubre; y para ello no tuvo reparos en aliarse con quien estaba más alejado políticamente, es decir, con un monárquico declarado, Ramón Carranza, que fue a quien se alquiló el barco (el Turquesa) con el que abastecer de armamento a los encargados materiales del alzamiento. Como era de esperar la intentona fue un fracaso absoluto (nunca hacen nada ‘a derechas’). Evidentemente, Prieto traicionó a la república y a sí mismo al aliarse con monárquicos para perpetrar su traición. Doble traidor.

Además, el que fuera ministro de Hacienda, Obras Públicas, Marina y Defensa (entre 1931 y 1938) fue un cobarde, pues antes de que todo empezara, y por si algo salía mal, se largó a Francia para ver los toros desde la barrera; si el motín triunfaba, volvería como héroe, y si no ya estaba a salvo. Pero como Prieto era cualquier cosa menos tonto, si salió por pies antes de empezar el jaleo es porque estaba casi convencido de que la intentona fracasaría.

Asimismo puede afirmarse que Indalecio Prieto Tuero fue un ladrón con todas las letras. Y para demostrarlo nada mejor que recordar el bochornoso suceso del barco (yate dicen algunos autores) ‘Vita’. El caso es que Prieto, astuto, vio ya en 1938 que la guerra estaba perdida, así que cobardemente puso de nuevo pies en polvorosa y se largó a México; allí le llegó la noticia que esperaba desde hacía meses: los republicanos habían perdido la guerra. Y allí recibió al barco’ Vita’ y su valiosísimo cargamento. Más de cien baúles con todo lo que se había robado de las cajas, montes de piedad y bancos, de domicilios particulares, museos e instituciones religiosas, iglesias y monasterios...; un auténtico tesoro con depósitos robados del Banco de España (uno de los expoliados fue el mismísimo Alcalá Zamora), grandes cantidades de monedas de oro, joyas valiosísimas, objetos de arte de valor incalculable, piezas históricas cotizadísimas y muy señaladas y, en fin, otros objetos difíciles de determinar, pues el contenido de algunas cajas jamás se ha conocido. El nefasto presidente Negrín (un glotón en todos los sentidos) venía expoliando aquí y allá desde los comienzos de la guerra (“previsión”, decía el eminente doctor), y a tal fin creó un organismo que legalizase el expolio, la Caja General de Reparaciones. Gran parte de lo robado por esa caja (y de otras procedencias) fue embarcado en Francia en el ‘Vita’ con destino a México. Negrín y el PNV querían poner sus manos en el tesoro, pero Prieto (nuevamente el más sibilino) se buscó como aliado al corrupto presidente mexicano Lázaro Cárdenas, con lo que finalmente los burló a todos y se quedó con todo el botín; y lo fue vendiendo y gastando a pesar de los llamamientos de otros exiliados que le insistían en que el tesoro era para sufragar los gastos del gobierno republicano en el exilio (Gordón Ordás le escribió muchas veces). Pero Prieto (y su hijo) no quisieron repartir, pues apenas dieron algunas migajas a quienes mejor les pareció. Aun existen los asientos contables en bancos de Estados Unidos que prueban que Prieto y su hijo vendían el oro con regularidad (muchas piezas de enorme valor histórico-artístico fueron sencillamente fundidas). No cabe la menor duda: un auténtico ladrón.

Probablemente también fuera un asesino, aunque este extremo no está probado de modo tan concluyente como los anteriores, aunque sí que hay indicios muy sospechosos. Fueron hombres de su confianza, sus escoltas personales e integrantes de su violento grupo paramilitar conocido como ‘La Motorizada’, quienes se presentaron en casa del líder opositor Calvo Sotelo, lo secuestraron con mentiras, con uniformes y coches oficiales, lo subieron a una camioneta, le dieron un paseo y le pegaron dos tiros en la nuca. También fueron a por el otro cabeza visible del partido contrario, Gil Robles, pero no estaba en Madrid y salvó la vida. Si los hombres de confianza de Prieto nunca daban un paso sin su consentimiento, si él mismo tiraba de pistola, si incluso en el congreso se había amenazado abiertamente a Calvo Sotelo, ¿es o no es lícito sospechar que el orondo político asturiano sabía a qué iban a casa de Calvo Sotelo sus matones de confianza (Cuenca, Condés) con los guardias de asalto?

Además, Prieto admite en sus memorias que Condés le comunicó el crimen casi inmediatamente, y que él le ordenó callar para encubrir el asesinato de su colega de parlamento..., ¡y lo escribe abiertamente! Los asesinos materiales se pasearon tranquilamente por Madrid los días siguientes, lo que indica el clima que había en España en aquellos años, donde uniformados (Guardia de Asalto y Guardia Civil) se alían con asesinos, ejecutan al líder de la oposición y el gobierno sólo se preocupa de que, tras su entierro, sus partidarios no se manifiesten por el centro de la ciudad; incluso ordena disparar contra ellos causando cinco muertos. Al margen de Prieto, está claro cómo respetaban las leyes y la democracia los integrantes del gobierno y del Frente Popular.          

Se pueden añadir otros episodios que explican al personaje; llevó al congreso una pistola con la que amenazó a diputados rivales diciendo que alguno de ellos también iba armados; otra vez, contando uno de sus chistes obscenos y groseros mientras bebía horchata, se rió y ésta se le salió por las narices; por no hablar de la violencia de su ‘Motorizada’.

Es curioso cómo se retiran estatuas, calles y monumentos de unos y se mantienen o instalan los de otros, a pesar de que unos y otros eran iguales, usaban los mismos métodos y tenían los mismos objetivos.

CARLOS DEL RIEGO

domingo, 13 de marzo de 2022

TRES CANCIONES QUE GUSTAN A CASI TODO EL MUNDO Y QUE TIENEN JUGOSAS HISTORIAS

 


Paul explicando a los músicos su idea del clímax sonoro

‘A day in the life’ de The Beatles, ‘Ballroom blitz’ de Sweet y ‘Heart of gold’ de Neil Young son tres canciones emblemáticas, títulos que describen épocas concretas del rock y que gustan a todo el mundo, o al menos sería difícil encontrar iniciados en este género a los que no. Y tienen otro punto en común: las tres tienen interesantes y pintorescas historias a su alrededor

A lo largo de las casi siete décadas de vida que tiene este negocio se han escrito muchos miles de canciones, y cada una tiene su propia vida: cómo la ideó su autor, en qué se inspiró, cuál era su circunstancia, quién le ayudó…, y también qué pasó con ella después, cómo influyó en otros músicos, qué impacto causó en el público, a qué se la asocia… Algunas de las que prevalecen pase el tiempo que pase, siempre tienen qué contar.  

Es difícil no caer en el hechizo del ‘Heart of gold’ (1972) de Neil Young. En principio era sólo un breve interludio, un pasaje colocado dentro de un tema diferente, el ‘A man needs a maid’, del mismo Lp. Pero poco a poco se independizó y evolucionó, hasta convertirse en el único single de Young en alcanzar el número uno en EEUU. Entonces, cuando allí sonaba por todas partes, había alguien a quien le molestaba, Bob Dylan, que no soportaba no haberla escrito él. El propio Dylan reconoció en 1985: “Odiaba cada vez que sonaba en la radio. Me gustaba Neil Young, pero me molestaba mucho escuchar esa canción, que sonaba continuamente, fue número uno muchas semanas. Me decía a mí mismo ‘mierda, ese soy yo, suena como yo, debería ser yo’; era como si otro hubiera cogido algo mío y se hubiera largado con ello. Nunca lo superé”. Ha pasado mucho tiempo, la canción sigue sonando y el gran Bob Dylan sigue rabiando por no haber tenido esa idea antes que Young. 

Sweet fue uno de los grupos de glam rock más importantes y con más éxito. En 1973 publicaron uno de sus grandes hits, ‘Ballroom blitz’, escrita por los geniales productores Chinn y Chapman. Es un tema divertido, intrascendente, saltarín, festivo y tan pegadizo hoy como entonces. Este ‘bombardeo en el salón de baile’ habla de un grupo que toca en una disco cuando, de repente, el público se vuelve loco y empieza a ‘bombardear’ a los músicos con botellas; tal cosa ocurrió a Sweet en un concierto ese mismo año, en el que la audiencia empezó a tirarles botellas sin que nadie supiera por qué. Ese suceso inspiró a Nick Chinn y Mike Chapman para hacer la pieza. Éste último contó: “Nick y yo queríamos canciones sin demasiado significado y ‘Ballroom blitz’ nos pareció muy bien, sugerí el título y nos pusimos inmediatamente a trabajar. En realidad va de un músico que tiene un buen colocón en una discoteca y sueña que su nuevo disco no se vende, no gusta. Todo lo que se nos iba ocurriendo nos parecía divertido y sin gran significado…, sin embargo no recuerdo muy bien cómo era lo primero que escribimos”. Y lograron su propósito, el tema y su letra son perfectamente divertidos e intrascendentes. Pero tienen encanto.

Uno de los máximos chispazos de genio de Beatles fue su insuperable Lp ‘Sgt Pepper´s’ (1967), el cual se cierra con una pieza emblemática e innovadora, ‘A day in the life’, que incluye ese clímax sonoro tan chocante. John tomó varias ideas para hacerla: la noticia de los baches de una carretera, la película ‘Como gané la guerra’ en la que él había actuado o el accidente mortal de una millonaria. En 2018 Paul desveló cómo solían hacer las cosas: “John la había comenzado, tenía el primer verso y me lo mostró; esto pasaba muy a menudo: uno tenía una vaga idea y, en lugar de sentarse a trabajar y sudar él solo, simplemente se la llevaba al otro y entre los dos le íbamos dando forma hasta que salía; era como jugar al ping pong, nos lanzábamos ideas alternativamente”.

Ese verso inicial dice: “Leí las noticias de hoy, chico”, entonces, sigue Paul: “Empezamos a jugar con esa idea hasta que sacamos el segundo verso, y seguimos aportando cosas, ahora tú, ahora yo. Hasta que la terminamos. Más tarde, a la hora de la grabación, se me ocurrió la idea del clímax y les dije a los músicos de la orquesta que empezaran desde la nota más baja posible para ir subiendo hasta la más alta, cada uno a su manera (había estado escuchando y leyendo sobre música de vanguardia). Y de repente pensé que esos músicos estaban acostumbrados a Beethoven y a los mejores directores, y ahí estaba yo, un tipo medio loco de una banda de rock. Pero una orquesta sinfónica sigue una partitura y a un director, y no hace cada uno lo que le parece, por lo que parecían despistados, sin atreverse a empezar; llegó George Martin y les señaló la nota inicial y la nota final y les dijo que simplemente fueran de una a otra”. Al fan de los Beatles siempre le interesa conocer el cómo y el por qué.

Y otro par de detalles de ese singular tema. David Crosby contó que él estaba en los estudios el día de las últimas mezclas y que, aparte de los cuatro, George Martin y los ingenieros, él fue el primer ser humano que alucinó al escuchar aquella canción. Finalmente, el manuscrito con el texto de puño y letra de John Lennon se vendió en 2010 por 1,2 millones de dólares.

CARLOS DEL RIEGO

miércoles, 9 de marzo de 2022

MUJERES DE ARMAS TOMAR, GUERRERAS O BANDOLERAS

 

Belle Starr, más rápida a caballo que cualquier hombre, siempre montando de lado y con la artillería a la vista
Dibujo de Tillac para la autobiografía de Catalina Erauso, la Monja Alférez, en el que ella explica la acción


Ya hace mucho que dejó de tener sentido aquello de ‘el sexo débil’, puesto que sólo los más tontos siguen creyéndose el tópico. De hecho, no son pocas las mujeres que se vieron en la necesidad de tirar de espada o pistola y demostraron tener tanto arrojo, decisión y sangre fría como cualquier maromo. Se podría bucear en la Historia y llegar a la época del Imperio Romano, aunque por ahí hay más leyenda que historia; en los últimos cinco siglos, sin embargo, están documentadas las andanzas de algunas mujeres de armas tomar

Seguramente hay féminas heroicas en los anales de cualquier país. En la vieja Hispania algunos nombres de mujer han pasado a los libros de Historia por sus hazañas bélicas, destreza con las armas, valentía en batalla e incluso por haber superado a los hombres en la lucha. Además, merece recordarse a algunas chicas del viejo (y mitificado) oeste americano que también se las vieron ante chulos y pistoleros, y les dieron su merecido.

Al lado de los Reyes Católicos luchó la leonesa conocida como la Dama de Arintero, Juana García. Para complacer a su padre, que no tenía hijos para el ejército de Isabel y Fernando, Juana se vistió y equipó como cualquier soldado y se fue a la batalla con el nombre de Caballero Oliveros. Destacó por su valentía y manejo de la espada en la batalla de Toro (1478), donde fue herida y se destapó el engaño. El Rey la premió con varios privilegios.

La sevillana María de Estrada se hizo famosa por su participación en no pocos combates como integrante de las tropas de Hernán Cortés; sus compañeros contaban cómo daba espadazos a diestro y siniestro en batallas como la de ‘la Noche triste’ o la de Otumba. Y venció a Pánfilo de Narváez en un de un duelo cara a cara. Cuentan los cronistas que cuando Cortés quiso dejarla en retaguardia ella le dijo: “¡Donde ellos mueran moriremos nosotras!” 

La Monja Alférez, Catalina de Erauso, nunca profesó (escapó con 11 años del convento), aunque sí alcanzó el grado de alférez. Se vistió de hombre, vagó por España y se embarcó  a sus 13 primaveras (en 1605) para América. Dura y resistente a cualquier penalidad, fue habilísima esgrimista ‘llamándose’ Francisco de Loyola o Pedro de Orive. Tomó parte en diversas campañas en Sudamérica, haciéndose famoso con el nombre de Alonso Díaz Ramírez de Guzmán como soldado, jugador, pendenciero y de espada fácil. Mató a indios en batalla y a españoles en duelos y trifulcas de todo tipo, y a más de uno le marcó la cara con cuchillo. En cierta ocasión jugaba una partida en una taberna cuando, tras una buena mano, un matón le birló las monedas de la mesa; don Alonso no dijo nada pero preparó su puñal, de modo que cuando el truhán quiso repetir la jugada ella le clavó la mano contra la mesa; a la salida no tuvo más remedio que atravesarlo. Fue perseguido por la justicia, pero cuando tres alguaciles lo reconocieron y le exigieron rendición, dijo que tendrían que rendirlo luchando, y tal era su fama que los tres rehuyeron el combate y se marcharon al galope. Al saberse que el alférez Alonso de Guzmán era mujer todos quisieron conocerla, desde el Rey hasta el Papa.

En el oeste americano también hubo algunas señoras y señoritas que echaron mano del revólver o el rifle para medirse a quien fuera, sobre todo si era hombre. Merecerían mucha más atención del ‘cine del oeste’, pues sus trayectorias vitales no tienen nada que envidiar a los pistoleros famosos.

Asombra la vida de Mary Fields, esclava liberada tras la Guerra Civil de EEUU. En 1895 logró ser contratada para escoltar diligencias (le llegaron a llamar Stagecoach Mary, Diligencia Mary), ella, mujer y negra. Vestía de hombre, su carácter era bastante agrio, tenía muy malas pulgas, bebía lo suyo, portaba revólver y rifle y disparaba muy rápido. Los bandidos y atracadores nunca se atrevieron a asaltar una diligencia custodiada por Mary Fields.

También nació esclava Cathay Williams, la primera mujer negra en alistarse en el ejército de la Unión (en 1866); bajo el nombre de William Cathay, tomó parte en diversas escaramuzas sin levantar sospechas. Al acabar la guerra se casó, pero su marido le robó todo lo que tenía.

Belle Starr fue conocida como la ‘Reina de los bandidos’. Nacida en 1848, desde muy joven se mezcló con atracadores y pistoleros de la peor calaña, especializándose en el robo de caballos. Aguantaba la bebida más que cualquier hombre y era invencible a caballo, y eso que siempre montaba de lado. Se sabe que se vio obligada a poner su colt en las narices de algunos que quisieron sobrepasarse, y seguro que más de una vez apretó el gatillo. Planeaba los robos, se encargaba de los sobornos, escondía los botines…, era la Reina de los bandidos y siempre iba de punta en blanco. Fue asesinada en 1889 sin que nunca se supiera quién y por qué.

Annie Oakley no fue una criminal, sino una tiradora de primera categoría. Con sólo 15 años venció a un tirador profesional (de espectáculo, no pistolero). Se integró en el ‘Wild West’ de Buffalo Bill, realizó exhibiciones de puntería con revólver o rifle por medio mundo, y clamó por la presencia de mujeres en el ejército. Incluso en 1898 se ofreció al presidente McKinley para combatir en la guerra contra los españoles.

Pearl Hart era una gran tiradora y siempre será recordada por haber perpetrado los últimos asaltos a diligencias de que se tiene constancia; en el último, en 1899  junto a un tal Bolt, se llevó unos 500 dólares de los pasajeros y sus armas. Fue capturada y pasó unos años en la cárcel; dicen que al salir cambió de nombre y entró en el espectáculo de Buffalo Bill.

Eleanor Dumont se ganó merecida fama de jugadora en la California de mediados del siglo XIX. Luego abrió su propio ‘saloon’, donde era muy estricta con el aspecto de sus clientes, pues prohibió que nadie entrada desaliñado o sucio. Ganó mucho, se compró un rancho y ganado, pero se enamoró y se casó con un embaucador, un estafador que, lógicamente, le robó todo y la dejó sólo con las deudas. Eleanor lo persiguió, lo encontró y lo mató de dos tiros con su escopeta. Finalmente, agobiada por las deudas, se suicidó. 

Laura Bullion era hija de un nativo que atracaba bancos. Trabajaba como prostituta hasta que pensó que era mejor irse con una pandilla de bandidos, así que se unió a la ‘Wild bunch’ de Buch Cassidy y Sundance Kid. Ayudaba en los atracos, falsificaba cheques, vendía lo robado…

Hay más, muchas más mujeres que tomaron las armas y se comportaron igual que el más temido pistolero o el más valiente soldado (Calamity Jane, Rose Dunn, Agustina de Aragón), y seguro que hay otras sin constancia histórica.

CARLOS DEL RIEGO

domingo, 6 de marzo de 2022

EL ROCK SIEMPRE CLAMÓ CONTRA LA GUERRA: CANCIONES POR LA PAZ


 John Lennon pidió una oportunidad para la paz

El rock siempre ha manifestado un espíritu pacifista a pesar de las actitudes pretendidamente agresivas de muchas de sus estrellas; puede haber excepción en algunos punk, pero con más ardor ingenuo e infantiloide que otra cosa. Así, hay muchas canciones que hablan de la guerra, casi todas centradas en las guerras del pasado siglo. Algunas se convirtieron en iconos pacifistas

Uno de los temas más presentes en la Historia del Arte es el conflicto, el enfrentamiento, la pelea, la guerra; y los artistas lo han tenido fácil, puesto que en los últimos 5.300 años (cuando la escritura empieza a dejar constancia) no hay período sin guerra. ¡Cuántos cuadros, esculturas, novelas o piezas musicales encontraron en el choque de sables su temática! Un estilo musical tan ardiente como el rock no podía ser ajeno al campo de batalla, de modo que las guerras del siglo XX (las guerras púnicas o la invasión de los hunos quedan algo lejos) fueron inspiración inagotable para el rock, pop, soul, blues…

En primer lugar hay que dejar claro que es raro, muy raro, el autor, grupo o solista que, en mayor o menor medida, no ha mostrado su repulsa hacia la guerra. Una de las más evidentes referencias a la indeseable guerra es el ‘War’, compuesta para Temptations y, con más éxito, para Edwin Starr. En clave funk-soul y con un atractivo especial, repite un diálogo que es toda una declaración: “Guerra, ¿pará que sirve?, absolutamente para nada”.

John Lennon cantó mucho contra la guerra; su ‘Imagine’ dice “Imagina (…) nada por lo que matar o morir (…) imagina a toda la gente viviendo paz”; y aún más claro quedó con el coral ‘Dad una oportunidad a la paz’ (‘Give peace a chance’). Por su parte, Paul, años después publicó su Lp ‘Pipes of peace’.

‘All together now’, de los ingleses The Farm, mira hacia la Primera Guerra Mundial, y cuenta un suceso que ocurrió en las navidades de 1914 (y del que se ha hablado muchas veces): soldados británicos y alemanes apartaron momentáneamente las armas y, en tierra de nadie (“no man´s land”), jugaron un partido de fútbol “en las trincheras de Bélgica”. La base musical es el célebre ‘Cannon’ de Pachelbel, sobre el que The Farm construyó una canción aun con aires de los ochenta pero mirando a los noventa.

‘Masters of War’, de Bob Dylan, no denuncia la guerra, sino a los que las provocan y se benefician de ellas, es decir, acusa a todo el entramado industrial que pone en marcha una guerra: quienes construyen las armas y “se esconden detrás de la mesa del escritorio”, quienes “juegan con el mundo” y quienes “como Judas mienten y engañan”; a todos los maldice con el concluyente “incluso Jesús nunca olvidará lo que hacéis”. Igualmente, ‘Dogs of War’, de Pink Floyd, señala la motivación económica de la guerra, urdida por políticos e industriales de las armas, que usan “carne y hueso como moneda”.

Con ‘Enola Gay’, Orchestral Maneuvres in the Dark rememoran el horror de la bomba atómica que arrasó Hiroshima; a lo largo del tema se pregunta si “estará orgullosa la madre de Little boy”, nombre que se dio a la bomba, pero alude a la madre del piloto que la lanzó, Paul Tibbets, el cual, al parecer, bautizó al avión ‘Enola Gay’ en honor a su madre.

Divertida es ‘Two tribes’, de Frankie Goes to Holliwood, que escenifica la Guerra Fría y la amenaza nuclear. Las dos tribus que pelean son los dos bloques separados por ‘El telón de acero’ hasta 1989. El desternillante vídeo es más que ilustrativo: dobles de Reagan y del presidente soviético (Andropov o Chernenko) se zurran en la arena jaleados por sus aliados. También el ‘Wind of change’, de Scorpions, se localiza en los últimos momentos de la Guerra Fría y la caída del Muro de Berlín; habla de la esperanza que traen estos ‘Vientos de cambio’, que danzan en una típica balada heavy.

La más recordada en torno a la Guerra de Vietnam (una obsesión para los estadounidenses) es el ‘Fortunate son’ de Creedence Clearwater Revival, que denuncia toda iniciativa bélica a través de la guerra del napalm. El propio John Fogerty explicaba que se le había ocurrido al enterarse del matrimonio entre el nieto del ex presidente Dwight Eissenhower y la hija del presidente Nixon, y que entonces pensó en que ninguno iría a Vietnam, puesto que eran ‘Hijos afortunados’. Es ya un himno antimilitarista. Los inolvidables Ramones, en su ‘Commando’, hablan de las guerras a través de las películas, lanzando versos tan explícitos como “Ellos se preparan para Vietnam” y luego “Desde Hanoi a Berlín Este”. También el ‘19’ de Paul Hardcasttle peleaba en la jungla de Vietnam, señalando que la media de edad de los soldados USA era de 19 años. Y el ‘21st Century schizoid man’, de King Crimson, insinúa “la inocencia violada con fuego de napalm”; según desveló el guitarrista Robert Fripp, está dedicada a Spiro Agnew, el vice de Nixon, “que tan simpático nos caía”.

El ‘Brothers in arms’ de Dire Straits está escrita como repulsa a la Guerra de las Malvinas. El título, ‘Hermanos de armas’ o ‘Hermanos de guerra’, puede indicar  fraternidad tanto entre compañeros de trinchera como entre enemigos; en todo caso, sentencia: “Somos tontos en hacer la guerra”.

Sobre el conflicto irlandés hay mucho. ‘Sunday, boody sunday’, de U2, mira hacia el suceso conocido como ‘Domingo sangriento’: en enero de 1972 tropas inglesas dispararon contra una manifestación pacífica con resultado de 14 manifestantes muertos. Elvis Costello escribió el ‘Oliver´s Army’ tras un viaje a Belfast, pero además de referirse al conflicto norirlandés, pensaba también en Palestina o Sudáfrica (entonces, 1978, con régimen racista). Y ‘Zombie’, de The Cranberrys, denuncia la barbarie del Ira, y habla de  aquella bomba que acabó con dos niños. 

Greenday hizo su poderoso ‘American idiot’ cuando la Guerra del Golfo; denuncia el uso de la guerra en los medios de comunicación, sobre todo la tele, que alternaba escenas de gran violencia con los anuncios más frívolos.

‘Spanish bombs’, de The Clash, es acaso el título más famoso de los pocos que se sitúan en la Guerra Civil Española; en él se compara en tono crítico el enfrentamiento fraternal español con los aviones llenos de turistas que viajan a España; hay mención especial a los “negros coches de la Guardia Civil” y a Lorca; también se apuntó que esas ‘bombas españolas’ tenían una referencia a las bombas de la Eta en los últimos años 70. Muchas frases en español (con mala pronunciación y escaso sentido) y un ritmo endiablado la mantienen siempre fresca y lista para el combate.

Y también sobre la Guerra Civil escribió el excelente grupo leonés Fundición Odessa, que grabó dos versiones de ‘España en Guerra’, en 1988 y 1993. En sus versos se casi se escuchan los tiros: “Es tu guerra, ¿no la ves? España en guerra en el 36”.

CARLOS DEL RIEGO

jueves, 3 de marzo de 2022

LOS POLÍTICOS SON LOS CAUSANTES DE LAS MAYORES MATANZAS DE LA HISTORIA. PUTIN ES OTRO EJEMPLO

 


Personalidades gemelas

Nadie se atreverá a discutir que las más espantosas masacres, degollinas y hecatombes de la Historia han sido provocadas y perpetradas por políticos. El actual delirio megalómano del dueño de Rusia, Putin, es otra muestra de la vileza, perversión y egoísmo que conlleva la actividad política. Es por ello urgente acabar con la figura del político, ya que hasta que no desaparezca ese personaje no desaparecerá la amenaza de la guerra y las grandes matanzas

Según el militar prusiano Clausewitz (que fue un historiador, teórico y experto en todo lo concerniente a la guerra) “La guerra es la continuación de la política por otros medios”, e insistía en esa idea al subrayar que “La guerra es un acto político”, acertadas y lúcidas afirmaciones que nunca dejan de confirmarse. En el siglo XX los ejemplos de los políticos que llevan a sus ciudadanos a matarse con los vecinos (o con los compatriotas) son abundantes y indescriptiblemente sangrientos. El totalitarismo del que está hecho Putin, que no perderá un segundo en pensar en las víctimas que provoquen sus viles decisiones políticas, es prácticamente idéntico al que mostraron Lenin y Stalin, Hitler, Mao… y más recientemente los serbios Karadzic y Milosevic; pero también otros políticos respaldados por la democracia han provocado guerras injustas y monstruosas mortandades, como el presidente de EEUU William McKinley, que causó un genocidio (más de un millón de muertos) en Filipinas sin tener idea de dónde estaba ese país, o el reputado Winston Churchill, directo responsable de millones de muertos en la India a mediados del siglo pasado. Son algunos de los más conocidos, pero la lista podría alargarse páginas y páginas.

Todos ellos no hicieron otra cosa en su vida que política, la cual equivale al poder, ya sea la conquista del poder, mantener el poder o aumentar el poder. Esto es en realidad la política: el deseo incontenible de acumular más y más poder a costa de lo que sea, cueste lo que cueste.

No hay asesino en serie, depredador sexual o banda terrorista que haya causado más muertes, dolor y desgracia que los que tienen el poder político en sus manos. Es una certeza matemática que la política es la actividad más peligrosa para el hombre, y por eso los más malvados y perversos de la Historia siempre son, inevitablemente, obligatoriamente, líderes políticos. Sin la menor duda, los peores seres del Sistema Solar.

Y eso sucede a todos los niveles de modo directamente proporcional al grado de poder que ostente el político: cuanto más poder tiene mayores serán sus atrocidades, y viceversa. Por tanto, urge terminar con el político vitalicio y sustituirlo por el ciudadano metido temporalmente a labores públicas.

Ahora es Putin, el dueño de Rusia, ¿cuál será el próximo?

CARLOS DEL RIEGO

domingo, 27 de febrero de 2022

EL POP Y EL ROCK EN LA ESPAÑA DE HACE 40 AÑOS, CON LOS CARDIACOS Y SINIESTRO TOTAL

 


En 1982 Los Cardiacos seguían sin dejarse encasillar y haciendo canciones profundas y emotivas


Cuatro décadas tiene ya aquel álbum tan irreverente, divertido y políticamente incorrecto

Hace cuarenta años la música rock y pop vivía muy buenos momentos, tanto en el plano de la industria (se vendían muchos vinilos) como en el artístico. En el mundo la ‘new wave’ continuaba descubriendo novedades, y en España se vivía en plena ‘nueva ola’, la cual no se ceñía exclusivamente a la ‘movida madrileña’, sino que el resto del país aportó excelentes bandas e inolvidables canciones; Siniestro Total y Los Cardiacos son buenos ejemplos. Era 1982

Tras la dictadura y la Transición (modélica, incruenta, chispeante), España se adaptó perfectamente a la nueva situación. El Psoe de Felipe González ganó abrumadoramente las elecciones, Italia se hizo con el Mundial, los asesinos etarras seguían dejando su rastro de sangre, los que urdieron el 23 F fueron condenados a treinta años de cárcel…, pero lo más importante es que el país iniciaba un camino que ilusionaba. Una de las cosas más recordadas de aquellos años es la música, que estaba presente por todas partes: la nueva ola y la movida, la aparición de nuevos grupos cada día, la ‘validez’ de casi todos los géneros, estilos y ritmos, la proliferación de conciertos, salas y radios, la imparable presencia de la música en todas las provincias… Aquellos primeros ochenta del siglo XX fueron excelentes para el pop y el rock en España.

Quienes estaban allí en el 82 recordarán a Parálisis Permanente y su único Lp, ‘El acto’, a Alaska y Los Pegamoides con ‘Bailando’ y otras, Aviador Dro y su ‘Selector de frecuencias’, Los Secretos y su ‘Todo sigue igual’, Azul y Negro con el obsesivo ‘Me estoy volviendo loco’, Danza Invisible y sus ‘Sueños’…; no faltaba el rock duro: Barón Rojo y su ‘Volumen brutal’, Obús con ‘Va estallar el obús’, Leño con ‘Corre corre’, Los Suaves y su ‘Esta vida me va a matar’, Miguel Ríos, Luz Casal, Antonio Flores, Orquesta Mondragón…No cabe duda, la cosecha del 82 aun ofrece excelentes sabores.

Pero no todo se hacía en Madrid y en las grandes capitales, sino que en ciudades alejadas del centro también había bandas imprescindibles y canciones que no han perdido frescura e intención. Por ejemplo los vigueses Siniestro Total, que en 1982 publicaron su Lp de debut, ‘¿Cuándo se come aquí?’, y los leoneses Los Cardiacos, que lanzaron el maxi ep ‘El expreso de Bengala’. Hubo muchos más por toda la geografía española, pero estos dos son buena muestra de cómo fue el rock y el pop en castellano aquel año.

Siniestro Total (que están a punto de dejar el escenario definitivamente) irrumpen en un mercado del disco muy receptivo, no en las listas de éxitos pero sí en los ambientes independientes, que entonces tenían muchos adeptos. Siniestro es, tal vez, el grupo más ingenioso, divertido, disparatado e irreverente que surgió en aquel ambiente. Sin embargo, muchos de los temas de aquel ‘¿Cuándo se come aquí?’ no se hubieran editado hoy, pues nadie se atrevería a cantar “Ayatollah no me toques la pirola”, que sería tachada de islamófoba y racista; ni “Las tetas de mi novia tienen cáncer de mama” por machista e insolidaria, igual que “Chochos voladores”; ni “Hoy voy a asesinarte nena” por heteropatriarcal y maltratador; ni se atreverían con ‘Matar hippies en las Cíes (le corto un brazo, le arranco una pierna…)” por violenta y retrógrada; ni “Todos los ahorcados mueren empalmados” por pornográfica y mofarse de la pena de muerte; ni “Aunque estés en el frenopático te tiraré del ático” por faltar al respeto a los internos de instituciones mentales… Los quince temas que incluye el Lp serían hoy señalados y sus autores linchados en las redes. Pero en 1982 la sociedad tenía otros problemas más serios que preocuparse por los chascarrillos de unos mozalbetes ruidosos y vocingleros. Siniestro Total fue la muestra de la gran apertura de miras y libertad que había en la España de 1982, cuando la música se escribía y se cantaba sin pensar en qué dirán ni qué pensarán; no como hoy, que los autores se autocensuran y miran y remiran sus versos para no escribir algo que pueda molestar a alguien.

Los Cardiacos fue un grupo absolutamente singular e irrepetible. Fueron los primeros en publicar música de manera artesanal e independiente, o sea, sin contar con discográficas (aquella casete de 1979); también se atrevieron a hacer un ska antes que nadie; y antes que ningún otro grupo asimilaron las esencias de la ‘new wave’, pero sin quedarse anclados ahí.

Hace cuatro décadas publicaron un maxi de cuatro temas titulado ‘El expreso de Bengala’. Se abría con el tema homónimo, que presentaba ritmo y ambiente muy novedosos y personales, y un texto que transportaba a la India en un abarrotado tren; ‘Selenita’ volvía a sorprender con su ritmo vivaracho, su saxo, su letra sideral; ‘Tango sintético’ confirmaba la excepcionalidad de la banda, tanto en letra (robots, año 3000) como en arreglos y ambiente. Y por fin, ‘Pepi Pop’, un canción absolutamente inolvidable; siempre se achacó a Los Cardiacos ser un grupo difícil de encajar, puesto que hacían poderoso rock, excelente pop, vibrante ska, apuntes tecno, textos insospechados, versiones de clásicos…, y es precisamente de esto de lo que va ‘Pepi Pop’. Con una melodía deliciosa, suavemente pegadiza, y un arreglo ligero y personal, la letra es un lamento de quien es rechazado por negarse a ser encasillado: “Pepi Pop me dijo que no, que yo no era lo bastante pop, que a Costello nunca podría llegar. Rosi Rock me gritó que yo no era lo bastante rocker, nunca dije larga vida al rock & roll (…). Jessi Jazz me explicó que estando sentado se toca mejor (…). Para Pinky Punk yo ya era mayor, con pocas heridas para ser su punky y que nunca yo me había suicidao. Nostalgia de irme sin haber zanjado esta cuestión, decidido estoy aquí en mi papel de nuevo perdedor”. No ha perdido fuerza, profundidad y carga emotiva.

¿A alguien le apetecería volver a 1982 un ratín y ver a alguno de estos grupos?

CARLOS DEL RIEGO

miércoles, 23 de febrero de 2022

EL TERRIBLE EMBROLLO DE LOS Y LAS DEPORTISTAS TRANSEXUALES Y/O TRANSGÉNERO

 


A la izquierda Iszac Henig (antes Izzi) que ha iniciado la cirugía para convertirse en hombre, pero sigue compitiendo con chicas, y a veces con bañador de hombre


Cuerpo de hombre, constitución de hombre, fuerza de hombre, pero compite como mujer

En el mundo de la natación se están viviendo situaciones insólitas y muy difíciles de asimilar que, pronto, se verán en otros deportes. No es ya que un nadador llamado Will Thomas se haya convertido en la nadadora Lia Thomas, sino que el polémico asunto se enreda más con el caso de la nadadora Izzi Henig, que está en proceso de convertirse en el nadador Iszac Henig pero sigue compitiendo con chicas. El problema tiene difícil solución si la ideología compite contra la biología

La naturaleza determina el sexo de cada persona, aunque hay quien no está contento con lo que le ha tocado y se cambia. Está en su derecho, faltaría más. Will Thomas tiene todo el derecho a llamarse Lia, pero no a competir como mujer. Ya se ha repetido mil veces que aunque se inyecte hormonas femeninas e incluso la cirugía le corte parte o todas sus partes, su cuerpo, fortaleza, densidad ósea, masa muscular, constitución, resistencia, capacidad cardiaca y pulmonar… siguen siendo masculinas, con lo que tendrá una gran ventaja compitiendo con mujeres biológicas. Afirman que sus niveles de testosterona están por debajo de los límites, pero con o sin esa hormona su cuerpo sigue siendo de macho; por otro lado, si le han amputado sus atributos masculinos, ¿cómo es que sigue generando testosterona?

Antiguas nadadoras (y atletas) estadounidenses comparan a Thomas con ‘las alemanas’ del este (la DDR), las soviéticas y ‘otras’ deportistas de los años setenta y ochenta, atiborradas de testosterona y anabolizantes, y afirman que la misma ventaja que tenían aquellas es la que tiene hoy Thomas; así, Nancy Hosghead Makar, múltiple medallista en Los Ángeles 84, afirma que si los países del Este no hubieran boicoteado esos juegos, ella nunca hubiera podido superar a las nadadoras del bloque comunista, y por eso está en contra de que un hombre convertido en mujer compita con mujeres, porque su cuerpo siempre, siempre será masculino. No es justo que Will Thomas (se estima que mide cerca de 1,90 y pesa unos 80 kilos), que nunca estuvo entre los 400 mejores nadadores en su distancia, ahora, convertido en Lia, saque hasta medio minuto de diferencia a sus rivales, e incluso supere ampliamente los récords de campeonas olímpicas como Katie Ledecky.

Los registros de los nadadores (según estudios especializados y con miles de sujetos) suelen ser entre un 11 y un 12% mejores que los de las nadadoras; las marcas de Thomas sólo han perdido un 2% respecto a las que obtenía como hombre, por lo que enfrentándose a mujeres su ventaja sigue siendo abrumadora. Como ejemplo muy ilustrativo puede señalarse que, en los 100 m mariposa de los Juegos de 2004, Phelps superó a sus rivales en un 0,08%, mientras que su registro fue un 12,5% mejor que el de la campeona olímpica. Y si Phelps se hubiera cambiado de sexo hubiera seguido siendo Phelps. En fin, Lia Thomas compite con una ventaja evidente e intolerable.

Pero la cosa se complica con el caso de Iszac Henig, una nadadora (nacida Izzi) en proceso de conversión a nadador pero que, como aún no ha recibido terapia hormonal y aunque ya ha empezado la cirugía, sigue compitiendo como chica con inmejorables resultados. Incluso en alguna de las pruebas de la competición universitaria estadounidense participó con bañador de chico en prueba de chicas, o sea, sólo con la parte de abajo, algo que resulta de lo más chocante a la vista. ¿Qué pasará con Iszac cuando vea que compitiendo contra chicos, si alguna vez lo hace, no vuelve a ganar?, ¿decidirá regresar a su condición biológica o simplemente se retirará de la competición?, ¿o exigirá competir con chicas aunque se siga llamando Iszac?  

Cuando empezó a hablarse de los deportistas trans de hombre a mujer todo el mundo estaba de su parte y veía con buenos ojos su participación en la competición femenina; sin embargo, viendo cómo son las cosas, tanto las propias competidoras como diversos grupos feministas se han posicionado totalmente en contra de que los convertidos en ellas mediante cirugía y bioquímica tomen parte en pruebas para mujeres. Suelen proclamar que los hombres han encontrado la manera de “robarnos las medallas”.   

El lío es enorme, con posturas encontradas y con los diversos estamentos estadounidenses (allí es donde más avanzado va el problema) estudiando el asunto desde todos los puntos de vista: legal, deportivo, médico, social…, incluso ideológico.

Cada persona es libre de elegir qué ser, incluso cuando no le gusta dónde la ha situado la naturaleza. Sin embargo, en terrenos como el deportivo, es injusto que la subjetiva visión ideológica se ponga por delante de la objetiva realidad biológica.

CARLOS DEL RIEGO

domingo, 20 de febrero de 2022

CUARENTA AÑOS DEL CONCIERTO CON RAYOS Y TRUENOS DE LOS STONES EN MADRID

 


El ambiente en el Calderón el 7 de julio del 82


Uno de las imágenes de aquel concierto, Jagger envuelto en la bandera española

Cada cual mantiene en su memoria su concierto favorito, aquel que resultó inolvidable. Seguro que muchos de los que vieron a los Rolling Stones en el estadio Vicente Calderón de Madrid en julio de 1982 dirían que aquel fue el mejor concierto que recuerdan. Hubo motivos

Los Jagger, Richards y compañía estaban aun en muy buena forma en 1982, cuando actuaron en Madrid con motivo del Mundial de Fútbol España 82. Como era habitual en aquellos tiempos, la selección española fue eliminada a las primeras de cambio, dejando un recuerdo amargo a los futboleros. Pero las 80.000 personas que acudieron a ver a los Stones mantienen un recuerdo potentísimo de aquel mágico momento que fue más allá del rock. El próximo mes de julio se cumplen cuatro décadas de aquel concierto, el de la tormenta con rayos y truenos. 

El día era muy caluroso, sofocante, más de lo normal en un 7 de julio. A la entrada del estadio se formaban largas colas a causa de los cacheos a muchos de los asistentes, pero ni el calor ni otras incomodidades asustaron a nadie. La sesión comenzó con la actuación del excelente grupo americano J Geils Band, que estuvieron sensacionales, muy apropiados para la ocasión, pero el intensísimo calor, el demoledor sol que caía sobre el público impidió el reconocimiento que sin duda se merecían. Llegó un momento en que la gente no sabía cómo combatir la asfixiante temperatura; los servicios del estadio se mostraron insuficientes para atender tal demanda de agua, formándose colas kilométricas, de modo que el personal no dudó en tomarla de las cisternas. Cuando más apretaba el sol, en el escenario aparecieron unos operarios con grandes mangueras con las que lanzaron agua a presión para refrescar a una acaloradísima y excitadísima audiencia, que recibió el regalo con gran alboroto.

Y de repente, en apenas unos instantes, cuando los 80.000 asistentes estaban literalmente empapados en agua y sudor, unas nubes gruesas y pesadas cubrieron el cielo y en escasísimos segundos se levantó un viento fortísimo, un auténtico vendaval que amenazaba con echar abajo las enormes telas de colores que cubrían las gigantescas torres de altavoces a ambos lados del escenario. El brusco cambio de temperatura retrajo a todos los asistentes, que súbitamente se encontraron con la ropa empapada y azotados por el viento. La tormenta no tardó en estallar, truenos y relámpagos incluidos. Y ese fue precisamente el momento escogido por el grupo para saltar al escenario.

Parecía que todo estaba previsto, incluso el concierto comenzó con unos minutos de retraso. Y en el preciso momento en que los músicos subieron a escena se produjo un instante para el recuerdo. Visto desde una grada lateral muy cercana al escenario, cuando los Rolling Stones salieron, los no menos de 40.000 espectadores que cubrían el césped se levantaron al unísono y dieron, todos a la vez, dos pasos hacia adelante mientras un atronador rugido puso millones de pelos de punta. Fue como si todo el público fuera uno. La enorme masa de gente actuó sincronizada produciendo un efecto escalofriante, imborrable.

A la salida, quienes allí estuvieron se sintieron afortunados al darse cuenta de que habían asistido a un momento irrepetible, algo para contar, una de esas cosas de las que uno se vanagloria: “Yo estuve allí en aquel momento”, ese momento inolvidable, emocionante, excitante, único, ese momento en el que muchos miles de personas se olvidaron de todo lo físico y, como en un éxtasis colectivo, reaccionaron movidos por una común e irresistible atracción. 

¿El concierto en sí? Muy bueno, con muchos de los grandes clásicos de la banda, incluyendo el ‘Satisfaction’, que Jagger cantó envuelto en la bandera española. Todo ello produjo un recuerdo muy potente.

CARLOS DEL RIEGO

jueves, 17 de febrero de 2022

LA CARA OSCURA DE BARTOLOMÉ DE LAS CASAS SEGÚN SUS COLEGAS

 




Fray Bartolomé de las Casas ya fue señalado en su tiempo como 'un fabulador sin fundamento' por sus colegas

Mucha polvareda ha levantado el biznieto del legendario jefe apache Gerónimo, Alfonso Borrego, que desmonta en sus vídeos y conferencias las bases de la leyenda negra. Ésta nace a partir de los escritos de fray Bartolomé de las Casas. Sin embargo, y aunque muchos crean a pies juntillas lo que dice, los otros cronistas de Indias lo contradicen y señalan sus mentiras e hipocresías

La obra ‘Brevísima relación de la destrucción de las Indias’, publicada en 1552, fue la base de eso que se llama la leyenda negra; el dominico fray Bartolomé de las Casas la escribió buscando la defensa del indio, siendo notorios sus esfuerzos y desvelos en favor de los indígenas americanos, aunque es menos sabido que fue soldado conquistador (y mató indios), encomendero, obispo, buscador de oro… Lo que sus colegas cronistas dejaron escrito acerca de sus virtudes como historiador y como persona no deja bien parado el fraile. No se trata ya de las exageraciones que contiene ese libro, como la de que en la isla la Española vivían quince millones de indios (¿) y que estaba surcada por más de treinta mil ríos (¿); ni tampoco se trata de revisar las contradicciones en que cae, como cuando señala que al ir costeando la isla de Cuba no se vieron indicios de presencia humana (o sea, estaba escasamente poblada) para años después olvidarse de lo dicho y denunciar que los españoles mataron a doce millones de indios (lo que indicaría que estaba muy poblada); también es contradictorio e incoherente que pidiera al emperador Carlos que, para aliviar el esfuerzo de los indios, se trajeran negros de África (luego rectificó, pero ya le habían hecho caso), o de que clamó contra la esclavitud de los indios pero no dijo ni una palabra de la existencia de esclavos en toda Europa, o de que no mostrar la mínima atención a los barcos portugueses cargados de africanos que llegaban a América. Ni siquiera se trata de demostrar sus groseros errores, como describir a los indios como “mansos y buenos” cuando se sabe que eran sociedades tremendamente violentas y sanguinarias. De lo que se trata, en fin, es de comprobar qué decían de él sus colegas, los otros cronistas de Indias que vivieron aquella aventura.

El asturiano Gonzalo Fernández de Oviedo (1478-1557), que gozó del don de la oportunidad y presenció hechos de enorme trascendencia histórica, se convirtió en uno de sus enemigos al dejar constancia escrita de la catástrofe en la que desembocó la idea de Las Casas de colonizar pacíficamente. La cosa fue más o menos así: el fraile reclutó a trescientos españoles para que ocuparan un territorio en la actual Venezuela, se casaran con nativas y trabajaran la tierra; pero al llegar se encontraron con que ya había allí españoles que incluso habían fundado un pueblo (le llamaron Toledo). Entonces el “colérico clérigo” (como el propio fray se define) les ordena que se vayan inmediatamente, a lo que se niegan; el fraile dice que va a Santo Domingo a presentar la reclamación ante las autoridades, y le acompañan los españoles que estaban antes, dejando solos a los recién llegados que, al poco, fueron exterminados por los indios. El caso es que Oviedo dio a conocer el hecho, e incluso explica que Bartolomé se encerró en un convento en La Española, de donde salió ordenado para evitar dar explicaciones. Por contar eso, Las Casas convirtió a Oviedo en uno de sus principales enemigos.

Después, López de Gómara (cuya obra se basa en la de otros, pues nunca estuvo en América y no conoció a ningún protagonista de la conquista, ni siquiera a Cortés, en contra de lo que se lee en Wikipedia) se hizo eco de la historia de los labradores muertos por los indios, de modo que también entró en la lista negra de fray Bartolomé. Éste lo acusó de haber escrito al dictado de Cortés; sin embargo, Gómara nunca dice que Cortés le contó esto o aquello a pesar de que todo historiador busca la propia credibilidad destacando que recibe sus informaciones de primera mano, de modo que el soriano Francisco López de Gómara (1511-1566) hubiera estado encantado de escribir  “esto me lo dijo el propio Hernán Cortés”, cosa imposible porque nunca lo tuvo delante.

Pero tal vez sea Fray Toribio de Paredes (1482-1569) quien más detalladamente describe a Las Casas. Este fraile zamorano adoptó al llegar a México el nombre de Motolinia, que en náhuatl significa pobreza, haciendo honor a tal apodo durante toda su vida. Cuenta que, en 1539, “con unos poquillos cánones que el de Las Casas oyó, él se atreve a mucho, y muy grande parece su desorden y poca su humildad”, y añade “porque él procuró saber sino lo malo y no lo bueno, ni tuvo sosiego en esta Nueva España, ni aprendió lengua de indios, ni se humilló ni aplicó a les enseñar”. En una carta a Carlos I en 1555 Motolinia denuncia la conducta de Las Casas y lo tacha de hipócrita que predica una cosa y hace otra muy distinta, que al llegar a Tlaxcala traía “de veintisiete a treintaisiete indios” para que le cargasen su equipaje y que no les pagaba por su trabajo. Y cuando Las Casas se negó a bautizar a un indio que había llegado de muy lejos para tal fin, Motolinia le dijo: “padre, todos vuestros celos y amor que decís que tenéis a los indios se acaba en traerlos cargados (…) que solo vuestra caridad traéis cargados más indios que treinta frailes”… Todos los que lo conocieron destacan que Toribio de Paredes, Motolinia, era íntegro y honesto, por lo que su testimonio es muy creíble.

Asimismo, Bernal Díaz del Castillo (en torno a 1492-1584) desdice y niega varias veces las afirmaciones de Bartolomé de las Casas con muy sólidos argumentos, pero mostrando siempre un gran respeto. En realidad, casi todos los cronistas de Indias que hablan del “clérigo colérico” lo tachan de soberbio, aprovechado, exagerado, incoherente, fabulador y tendente a la rabia. Y ello a pesar de que en la corte española siempre le hicieron caso: Carlos I promulgó a instancias suyas en 1542 las ‘Leyes Nuevas’ para “el buen tratamiento y conservación de los indios” (como ya había hecho su abuelo Fernando de Aragón en 1512 con las Leyes de Burgos). Cisneros y otros altos cargos eclesiásticos enviaron a América, tras escuchar a Las Casas, varios frailes para que velaran por el bienestar del indio; dicho sea de paso, fray Bartolomé escribe que se le nombró Defensor y procurador universal de todos los indios, sin embargo, de este nombramiento no hay ni rastro en los archivos y ningún otro autor hace la más mínima mención de tal cargo. Asimismo, se organizó en 1550 un gran debate en torno al asunto de los indígenas, la ‘Junta (o Controversia) de Valladolid’. Es decir, sus denuncias no sólo fueron escuchadas, si no que se tuvieron muy en cuenta para combatir los abusos.

Sorprende que un autor tan cuestionado por sus colegas y del que hay tantos testimonios adversos haya sido la base de algo tan duradero como la leyenda negra. Alfonso Borrego, biznieto de Gerónimo, niega esa leyenda y sostiene que a los españoles hay que darles las gracias, no exigirles pedir perdón.

(Actualización de marzo de 2017)

CARLOS DEL RIEGO