domingo, 15 de diciembre de 2019

CANCIONES RECHAZADAS POR LAS DISCOGRÁFICAS Y QUE LUEGO FUERON ÉXITOS MILLONARIOS


Las discográficas británicas rechazaron una y otra vez el 'Tubular bells' de Mike Oldfield, que luego salió en una compañía nueva y se convirtió en superventas
Todo el mundo comete errores, grandes errores, y no son pocas las veces en que se dejan pasar oportunidades claras. En este mundillo del rock & roll se pueden recordar equivocaciones calamitosas, por ejemplo cuando una discográfica rechazó a los Beatles porque, dijeron, este tipo de grupos no tienen futuro; como ellos, ¡cuántos fueron despreciados y luego triunfaron! Y también están los ejecutivos que no supieron ver el potencial de una canción, la dejaron pasar y, finalmente, se convirtió en millonaria.
Sí, se han dado casos en que un grupo o solista nuevo envía su grabación a la disquera pero no convence a los productores y directivos encargados de recibirla. Ya fuera porque no iba con las modas del momento, porque sonaba demasiado atrevida, por muy rompedora o porque el ejecutivo en cuestión tuviera menos visión que un topo, algunas canciones que luego alcanzaron puestos altos en las listas y ventas millonarias no llamaron la atención en sus primeras tentativas. Lógicamente, hubo quien sí supo ver un futuro éxito y aprovechó la oportunidad.
Un claro ejemplo es el superventas ‘More tan a feeling’ de Boston. El compositor, guitarrista y líder de la banda Tom Sholz tenía su propio estudio en el sótano, y allí grababa, arreglaba, mezclaba y trabajaba minuciosamente sus canciones; tan es así que él siempre quiso que lo que se publicara fuera exactamente lo que él grababa en su sótano. Cuando ya tenía el mencionado ‘More than…’ y otras que irían en su primer Lp, envió durante meses las cintas a todas las discográficas que pudo, pero siempre recibía respuestas como “este grupo no tiene nada que ofrecer” y similares. Hasta que alguien aceptó la propuesta, y el tema y el Lp llegaron a lo más alto, permanecieron en listas casi 150 semanas y se vendieron hasta que salió su siguiente álbum, años después. Cuando los que lo rechazaron escucharan y reconocieran el tema debieron palidecer de vergüenza. Y eso que el tema entra de inmediato.
Uno de los títulos que nunca envejecen es el icónico ‘American pie’ de Don McLean. Este tema fue acogido de inmediato por su discográfica, claro, pero no así su primer álbum ‘Tapestry’ (sí, como el de Carole King), que fue rechazado y devuelto al artista ¡en 72 ocasiones! Finalmente un novísimo sello, Mediarts, apostó por el joven cantautor neoyorquino y lo lanzó, logrando un discreto pero meritorio éxito. Poco después, esa pequeña etiqueta (con un minúsculo catálogo) fue adquirida por una multinacional, de modo que cuando McLean presentó su segundo Lp con el mencionado ‘American pie’, los directores aplaudieron con las orejas al que decidió comprar aquel pequeño sello en el que estaba el germen de un eterno superventas. Cierto que nadie rechazó nunca el ‘American pie’, pero sí despreciaron al artista que, un año después, habría hecho rico a quien hubiera apostado por él.
Un caso paradigmático de la ceguera de algunos presuntos expertos es el del más que clásico ‘Tubular Bells’ de Mike Oldfield. El multi-instrumentista realizó una primera grabación con la sección principal que ya contenía las melodías y no pocas de las complicaciones de esta singular pieza, una larga ‘suite’ prácticamente instrumental. En 1971 Oldfield envió la maqueta a la mayoría de las discográficas de Inglaterra, pero una tras otras todas rechazaron la obra sin contemplaciones: era muy larga, instrumental, ‘rara’, no iba con la tendencia del momento…Hasta que se topó con un tipo llamado Richard Branson que había montado un pequeño estudio de grabación en una casona y que acababa de fundar Virgin Records; aunque a Branson tampoco le gustó, lo dejó en manos de sus productores, que vieron posibilidades en aquel extraño proyecto. Un año tardaron en dar forma al ‘Tubular Bells’ que se conoce, y aunque Branson seguía sin estar convencido, debió ver algo en una obra tan distinta, y además, su sello aun no tenía ninguna referencia discográfica, así que se arriesgó, y acertó de lleno. No sólo subió hasta el número dos en Inglaterra y tres en Usa, no sólo vendió millones en todo el mundo, no sólo se convirtió en banda sonora de una película tan emblemática como ‘El Exorcista’, sino que aquello fue el despegue de la nueva empresa Virgin, que se expandió y diversificó sus actividades hasta convertirse en una enorme multinacional. Y Richard Branson en un magnate. Seguro que quienes despreciaron el trabajo de Mike Oldfield lo mirarán con envidia mientras se dan de cabezazos contra la pared.
‘I love rock & roll’ es el tema con el que Joan Jett alcanzó el éxito millonario en 1981. Sin embargo, la canción ya había recorrido un largo y tortuoso camino desde que la lanzó el grupo inglés The Arrows seis años antes; el caso es que al productor de la discográfica no le gustó y la relegó a la cara B, pero alguien le dijo que tenía fuerza, que debería ir en el lado A del single. A regañadientes accedieron los ejecutivos, con la mala suerte de que la prensa se declaró en huelga, lo que, sumado a la desidia de la disquera, llevó al tema al ostracismo. Al año siguiente Joan Jett estaba de gira por Inglaterra con sus The Runaways, vio a The Arrows en la tele, se interesó por ellos y se topó con el ‘I love r&r’; inmediatamente se lo propuso a sus compañeras y a sus productores, pero no le hicieron el menor caso; ella, sin embargo, veía un éxito en esa pieza, así que allí mismo grabó una primera versión. Ya en 1981, cuando Joan iniciaba su carrera en solitario, tituló así su primer Lp y colocó el tema como inicio del mismo. Resultado: número uno en medio mundo, millones de discos vendidos, título emblemático del rock americano…,  justo lo que dejaron pasar unos cuantos ‘cerebritos’. 
Tom Petty ya era una estrella cuando en 1989 inició su carrera en solitario, sin los Heartbreakers. Su primer Lp fue ‘Full Moon fever’, pero su sello, MCA, rechazó el álbum diciéndole a Petty ¡que no contenía ningún tema con visos de convertirse en éxito! Desengañado, se dedicó al prometedor proyecto Travelling Wilburys junto a  tipos tan diversos como Jeff Lynne, George Harrison, Roy Orbison y Bob Dylan. En estas, la discográfica MCA cambió la dirección y entraron nuevos directivos, productores y ejecutivos, los cuales escucharon el disco de Petty y les pareció sensacional, así que no le hicieron el menor retoque y lo lanzaron tal cual estaba. Como es sabido, fue el disco de Tom Petty de mayor éxito: cinco singles millonarios (incluyendo las maravillosas ‘Free falling’ y ‘I wan´t back down’) y más de cinco millones de álbumes vendidos sólo en Usa. Los que incomprensiblemente echaron para atrás canciones como las mencionadas debían estar sordos. O dementes.
CARLOS DEL RIEGO

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