domingo, 16 de agosto de 2015

ROCKEROS CONSERVADORES, DE DERECHAS E INCLUSO ULTRAS Todo termina por estar politizado. Y los grupos y músicos de rock no están exentos; por eso, aunque es más habitual escuchar a los de un lado, también los hay que enarbolan la bandera contraria.

Ted Nugent, ultrapatriótico, defensor de la posesión de armas y la caza mayor. Aquella portada lo decía todo
El rock se ha mostrado muchas veces como un vehículo eficaz para la difusión de ideología, a pesar de lo cual, generalmente pocas personas habrán cambiado su pensamiento tras escuchar una canción o contemplar un concierto. Sea como sea, los que se dedican a esto del rock suelen mostrar más simpatía por las causas identificadas con la izquierda; Springsteen es un abanderado de la posición demócrata en USA, que realmente tiene muy poco que ver con lo que en Europa se entiende como izquierda; y junto a él, Pete Seeger, Neil Young, Manic Street Preechers o Joe ‘The Clash’ Strummer son algunos de los músicos ‘rojos’ más emblemáticos y combativos (en el caso de Seeger y Strummer, lo eran). También existen, por otro lado, tanto los que procuran esquivar el posicionamiento político como los profesionales del rock que proclaman orgullosos sus ideas conservadoras.

La nómina de guitarristas, solistas, baterías y bajistas que confiesan ideología derechista es más larga de lo que se piensa a botepronto. Sin embargo, existe gran diferencia entre quienes se significan abierta y beligerantemente (ultras, vamos) y quienes tienen un pensamiento tradicional civilizado y razonable.    

Los iniciados en este mundillo se acordarán inmediatamente de Ted Nuggent; el potente guitarrista de Detroit apoya a voz en grito el derecho a la posesión de armas de fuego y a la caza, se manifiesta contrario a la inmigración y echa pestes de Obama a la mínima oportunidad; es, sin duda, uno de los máximos exponentes de la derecha más reaccionaria. El otro abanderado del patriotismo extremo y desafiante es (era) Johnny Ramone, fundador de Ramones y uno de los revolucionarios que abrieron el camino del punk; además de elogiar a presidentes USA situados tan a la diestra como Reagan y Bush II (y justificar sus guerras), el pendenciero guitarrista declaraba sin sutilezas que “el punk es de derechas”...; lo chocante es que su compañero Joey Ramone estaba al otro lado del espectro político, pero a pesar de ello (y de aquel le quitó la novia a éste), siguieron tocando juntos durante veinte años, sin dirigirse la palabra.   

Entre los surgidos en el siglo actual se puede citar a los metálicos californianos Avenged Sevenfold, orgullosos votantes del partido Republicano; tomaron su nombre de un verso de La Biblia, presumen de tocar para las tropas estadounidenses y no tienen problemas a la hora de manifestarse en sus canciones; conocidas son sus camisetas en las que lucen la bandera de las barras y estrellas y la leyenda: ‘Ámala o muere’.

Alice Cooper se dice, ante todo “apolítico y cristiano”, aunque no pierde ocasión de sacudir a colegas que hacen campaña por los demócratas; dijo en su momento: “yo no era votante de Bush, pero al escuchar a Linda Ronstadt o Don Henley he encontrado razones para votarlo”. Insólitas e inesperadas son las actitudes y declaraciones de un tipo a veces conocido como Prince, quien a pesar de su trayectoria y aspecto extremos, grita sus convicciones religiosas (es testigo de Jeová) y su posición en contra de los matrimonio homosexuales y, lógicamente, que adopten.

Lynyrd Skynyrd, sureños hasta la médula, siempre fueron tachados de racistas y extremadamente conservadores. Gene ‘Kiss’ Simmons secundó la guerra en Irak y dice desconfiar de Obama. Bill Gibons, de ZZ Top, es de Texas. Mick Love, de Beach Boys, es un republicano convencido desde antaño; Reagan dijo que eran la banda de USA, han tocado en convenciones republicanas e incluso en privado para alguno de sus líderes; y un ‘beachboy’ gritó en su día “si Obama es reelegido, estaremos fucked”. Hank Williams Jr. (el hijo del genio) comparó a Obama con Hitler y no se cortó un pelo al describirlo: “Tenemos un presidente musulmán que odia el mundo rural, que odia el Ejército y que odia a Estados Unidos…, nosotros lo odiamos a él”. El veterano Charlie Daniels muestra en sus canciones orgullo patrio y pasión por las tradiciones de su país, detesta a Obama y es un héroe para unos y un villano para otros.  

De Metallica, James Hetfiel se declara conservador y contrario a los impuestos que sufre la clase media, y es firme partidario de la libertad individual y el pensamiento independiente. El histórico y singular Frank Zappa hablaba de sí mismo como “un conservador práctico”, sin embargo, exigía legalizar las drogas aunque él no consumía, se mofaba de los hippies y su cultura a pesar de que muchos lo sitúan en ese entorno, y su hijo afirmó haber sido educado de modo muy tradicional. 

En Inglaterra, Tony Hadley, cantante de Spandau Ballet, es un conservador educado y refinado desde siempre; no duda en afirmar que “necesitamos que Cameron se parezca más a Thatcher”, y vería con buenos ojos ocupar un sitio en el banco de los ‘toris’. El malogrado y legendario Ian Curtis apoyó abiertamente a Margaret Thatcher. Jagger y Richards hablaron públicamente a favor de Thatcher y Blair respectivamente.
Asimismo hay que recordar que Elvis, el rey, de cuya muerte se cumplen hoy (16-VIII-15) 38 años, también era conservador. Sin embargo, cuando se escuchan sus canciones y cuando se disfrutan las de todos los mencionados, ¿alguien tiene presente creencias políticas?


CARLOS DEL RIEGO