domingo, 25 de febrero de 2024

¿CÓMO UNOS CIENTOS DE SOLDADOS VENCIERON A EJÉRCITOS DE DECENAS DE MILES?

 


Desde el primer momento los pueblos oprimidos por incas y aztecas se aliaron con entusiasmo a los españoles

 

Casi constantemente los medios y redes divulgan declaraciones y acusaciones contra los españoles que llegaron a América antes que ningún otro del viejo mundo; artistas, activistas y políticos anteponen la ideología a la realidad basándose en la ignorancia, el tópico o la mentira. ¿Cómo unos pocos cientos de españoles consiguieron imponerse a ejércitos expertos, bien pertrechados y conocedores del terreno?

 

La  realidad histórica indiscutible dice que con Hernán Cortés iban unos 500 españoles y con Francisco Pizarro 190; sin embargo, consiguieron derrotar a ejércitos de decenas de miles de guerreros con gran experiencia en batalla, bien armados y conocedores del entorno. ¿Cómo fue posible tal proeza bélica?

 

Hay quien dice que Cortés y Pizarro vencieron respectivamente a aztecas e incas gracias a las armas de fuego. Quienes afirman tal cosa deben creer que en 1521 y en 1532 los españoles estaban armados con ametralladoras, fusiles, pistolas… Pero la realidad es que lo que llevaban eran arcabuces que se cargaban por la boca (avancarga), unos 16 Cortés y menos Pizarro. Las escopetas (como llamaban a estos trastos) no eran muy eficaces una vez comenzada la batalla. En primer lugar había que encender la mecha, para lo que se usaba el ancestral método de frotar dos piedras hasta conseguir la chispa, y no se podía llevar siempre encendida porque se gastaba y no había dónde comprar más. Luego había que cargar; se empezaba por meter la pólvora, luego el proyectil (pelota) y finalmente un trocito de esparto, y en cada paso había que ir apretando con la baqueta (una vara de metal) para eliminar el aire y que la explosión no disipara su efecto; finalmente se echaba un poquito de pólvora en la cazoleta donde golpeaba el gatillo con la mecha. Se apoyaba (con cuidado de no poner el arma boca abajo) y ya se podía disparar. Un buen artillero en un día con las mejores condiciones podía disparar una vez por minuto; pero si llovía o el ambiente era húmedo (cosa habitual) la pólvora se humedecía y no servía. Además, no se podía ir a comprar pólvora o proyectiles, sino que cuando se acababan había que fabricar más… si se disponía de los componentes. Su alcance era de unos 50 metros pero no eran eficaces a más de 25. Y en cuanto al impacto sicológico, los indios entenderían cuáles eran sus verdaderas posibilidades a la segunda o tercera vez que las viesen funcionar (igual que perdieron rápidamente el miedo a los caballos). No puede afirmarse, en fin, que esas escopetas fuesen determinantes.

 

Por otro lado, las armaduras que llevaban los españoles servían en batalla, pero restaban movimientos y agilidad en comparación con las defensas de algodón que llevaban los indios, que también cumplían muy  bien su función. Las espadas eran mejores que las macanas aunque estas provocaban graves heridas, y las lanzas y flechas estaban a disposición de ambos.

 

Lo que inclinó la balanza fueron los muchísimos pueblos que, sometidos por las tiranías azteca e inca, vieron a los españoles como liberadores. A Cortés se le unieron incondicionalmente tlascaltecas, toltecas, tarascos, zapotecas y otros pueblos sometidos crudelísimamente al terror azteca, el cual exigía todo el año víctimas para sus pirámides de sacrificio, donde les sacaban el corazón en vivo y luego se comían sus cuerpos; con total seguridad, miles de familiares de los sacrificados se aliarían a Cortés con gran entusiasmo para acabar con la dictadura antropófaga.

 

Y algo muy parecido ocurrió en el imperio incaico. A medida que Pizarro avanzaba encontraba pueblos muy dispuestos a convertirse en sus aliados (chachapoyas, huancas, cañaris, chancas, huaylas…), puesto que los incas también sacrificaban para aplacar a sus dioses; estos siempre preferían niños y niñas de cuatro a ocho años (les aplastaban el cráneo, los estrangulaban o los enterraban vivos), aunque había fuego, maza o cuchillo de piedra para hombres y mujeres de cualquier edad, eso sí, siempre de otros pueblos y culturas previamente aplastadas por la tiranía quechua. Y se fabricaban tambores e incluso vestidos con la piel de sus desdichadas víctimas.

 

Resulta curioso cómo los ignorantes o los embusteros condenan la violencia ejercida por los conquistadores (en contra de la ley) contra los violentísimos aztecas e incas a la vez que no tienen ningún reproche contra las infinitas degollinas que allí se producían diariamente desde mucho antes de la llegada de los españoles. Se abomina de Pizarro por ordenar la muerte de Atahualpa pero no se dice nada de que éste ordenó matar a su hermano Huáscar, el legítimo heredero, para quedarse con el imperio.   

 

La más terrorífica violencia se ejercía diariamente en toda la América precolombina. Y por eso los pueblos oprimidos no vieron a los españoles como asesinos sino como libertadores, por eso se les unieron incondicionalmente. De hecho, sin los miles de indios aliados los españoles jamás hubieran conquistado nada. En resumen, fueron muchos indios dirigidos por pocos españoles (siempre menos del uno por cien del contingente) los que acabaron con la sangrienta opresión de otros indios. Unos amerindios vencieron a otros amerindios. Los españoles fueron el aglutinante, la figura que esperaban los destinados al sacrificio para marchar contra los que los sacrificaban y se los zampaban.

 

CARLOS DEL RIEGO

 

lunes, 19 de febrero de 2024

HALLADO EL BAJO-VIOLÍN ‘HÖFNER’ DE PAUL McCARTNEY PERDIDO EN 1972

 


 Paul con el emblemático bajo violín a principios de los sesenta, el cual fue recuperado después de más de 51 años

Una de las piezas más valiosas del rock (histórica y económicamente) es el bajo Höfner 500/1 de Paul McCartney, que desapareció hace 52 años y que ha sido hallado hace unas semanas. El señalado como “el bajo más importante de la historia” (de la del rock seguro) es el que Paul usó en algunos de los álbumes de los Beatles y también en vivo

 

McCartney compró el Höfner (con la icónica forma de violín) en Hamburgo en 1961, cuando el cuarteto ‘hacía la mili’ en Alemania. El propio Paul contaba no hace mucho: “Compré el bajo-violín por unas treinta libras. Me gustó porque como yo soy zurdo y era simétrico daba igual por dónde lo tocabas. Pero al poco de comprarlo, al poco de empezar a tocarlo me enamoré perdidamente”. Desde los primeros álbumes de los Beatles hasta las sesiones de ‘Let it be’ el bajo aparece en infinidad de fotos.

 

Pero a finales de 1972 alguien aprovechó la noche londinense para reventar una furgoneta con equipo y se llevó el inconfundible instrumento. El encargado del equipo de sonido de Wings, Ian Home, explicó: “Habíamos puesto un gran candado en las puertas de atrás de la furgoneta…, pero a la mañana siguiente vi el candado roto y tirado, miré en el furgón y rápidamente eché en falta el bajo…, además de una guitarra y dos amplificadores”.

 

Hace unos años se formó la asociación ‘Lost bass projet’ para rastrear las huellas del instrumentos perdido tanto tiempo. Tras mucho indagar, preguntar, investigar y contrastar respuestas durante años, llegaron a la conclusión de que el Höfner había sido vendido al propietario de un bar cercano al lugar del robo; siguieron esa pista y tras un artículo en el diario ‘Sunday Telegraph’ (en el que aportaban todo lo que sabían), alguien respondió. Un estudiante que vivía en el sur de Inglaterra contestó que tenía un bajo parecido, que había recibido en herencia, en el desván de su casa.  

 

En el momento en que los buscadores lo vieron supieron que la búsqueda había terminado. La pieza fue autentificada por el fabricante y por el propio Paul, quien dio las gracias a todos los que contribuyeron al hallazgo. Y una vez analizado, los expertos concluyeron que estaba en buenas condiciones y con su estuche original, de modo que apenas requiere una par de retoques para volver a conectarlo al ampli.

 

Según uno de los ejecutivos de la casa Höfner, “se trata de una pieza tan valiosa como un Van Gogh o un Picasso, es más que un simple instrumento, puesto que, dejando aparte el piano de Beethoven, no hay ningún instrumento tan valioso como el bajo violín Höfner 500/1 de 1961 de Paul McCartney. E históricamente es aun más valioso, ya que es el que tocó en Hamburgo, en el Cavern Club, en varios de los discos más importantes del siglo XX. Por todo ello era imprescindible recuperarlo”.

 

En cuanto a su valor económico, aseguran los expertos en ‘memorabilia’ del rock que, tirando por lo bajo, si saliera a subasta tendría un precio mínimo de diez millones de libras (más de doce millones de euros), aunque es más que probable que alcanzara un valor muy superior.

 

Más de medio siglo después de su desaparición se ha recuperado uno de los grandes iconos de la historia del rock. Sólo falta que vuelva a sonar en las manos de Paul McCartney en un escenario. Será un momento único.  

 

CARLOS DEL RIEGO

 

jueves, 15 de febrero de 2024

UN SIGLO DEL NACIMIENTO DE LA URSS Y 35 AÑOS DE SU FIN

 


Hace 35 años cayó el muro de Berlín, símbolo el desplome de la URSS

 

Hace un siglo nació la Unión Soviética, pues aunque se declaró en 1922, no se promulgó su constitución hasta que la URSS fue reconocida por Inglaterra en 1924. Así, el mismo año que moría su ideólogo principal (Lenin), irrumpía el primer estado comunista de la Historia, el cual se vino abajo con la caída del Muro de Berlín, hace justo 35 años. Fueron seis décadas y media de totalitarismo, terror y miseria que finalizaron un buen día de 1989

 

Aquel día de noviembre de 1989 no sólo cayó una vergonzosa pared, sino que con ella cayó uno de los regímenes políticos más criminales de la Historia. Curiosamente, algo de tamaña trascendencia se inició de forma un poco casual tras las confusas y ambiguas declaraciones del funcionario de la RDA Günter Schabowski, pero lo cierto es que después de la llegada de Gorbachov, de la perestroika y el glasnost, el muro estaba condenado…, y con él el máximo representante del comunismo, la Unión Soviética. Así, puede afirmarse que, tanto o más importante que lo que supuso para Alemania, aquel emblemático derribo señaló un punto de inflexión en el devenir de la Historia.

 

El derribo del Muro de Berlín supuso la escenificación del estrepitoso desplome del comunismo soviético, colapsado por sí mismo, por su propia naturaleza, por sus propios principios, por su totalitarismo, por su locura. No puede olvidarse que la idea principal del creador de la URSS, Lenin, era acabar con todo y con todos los que se opusieran a su idea, de hecho, dejó escrito que “hay que matar a todos los contrarios a la revolución, a los sospechosos de serlo y a muchos inocentes”. Puede afirmarse que esa idea es puro fascismo, esencia fascista que llegaba al mundo más o menos a la vez que su espejo italiano.

 

Técnicamente fueron seis décadas y media (en realidad fueron más de siete) lo que duró ese estado dictatorial, extremadamente violento, y paranoico hasta el delirio (la barbarie nazi, la más atroz de la que se tiene noticia, no exculpa otras salvajadas tal vez menos reprobadas).

 

Se sienten escalofríos con sólo pronunciar términos el Terror Rojo, algo que definió el fundador de la policía secreta, la Cheka, Felix Dzierzynski: “el trabajo de esta policía debe abarcar todos los ámbitos de la vida pública, ese es el sentido del terror”, quien también escribió: “mi pensamiento me ordena ser terrible y yo seré fiel a mi pensamiento hasta el final”. Igualmente aterroriza hablar del Gulag de Siberia; en poco más de un año Nicolai Yezov, comisario general del NKVD, borracho y violador, ordenó tres cuartos de millón de ejecuciones y millón y medio de deportaciones a Siberia. Se ponen los pelos de punta al mencionar Katyn, donde Lavrenty Beria (sucesor del anterior) ordenó fusilar en masa a unos veintidós mil polacos, entre militares, policías y civiles durante la Segunda Guerra Mundial, aunque de su NKVD, luego KGB, no se libraron judíos, húngaros, bálticos… Típicamente soviéticos fueron la  colectivización agraria, que supuso la muerte de unos diez millones de campesinos, el ‘Holomodor’ ucraniano que causó unos seis millones de muertos por hambre, las purgas, los juicios en masa o los juicios-farsa de quince minutos, los fusilamientos, las deportaciones a Siberia… Toda esta terminología está inevitablemente asociada a la locura soviética.

 

Esa es la locura que describió Stalin cuando dijo: “Exterminaremos a todos y cada uno de nuestros enemigos, sean antiguos bolcheviques o no; exterminaremos a todos sus parientes y a toda su familia; exterminaremos sin misericordia a todo aquel que, con ideas o con hechos, amenace la unidad del estado socialista”. Más claro no puede expresarse. Y no fueron sólo palabras, pues aquella demencia fanática se llevó por delante a enemigos reales o imaginarios, a camaradas del partido y comunistas convencidos (incluyendo líderes tan sanguinarios como algunos de los mencionados), militares de todas las graduaciones, escritores, intelectuales, pueblo llano sospechoso o no (aunque todo el mundo era sospechoso)…, nadie estaba a salvo.

 

Esa locura ciega y estúpida llegó a enviar a Siberia (y a la cárcel a sus familiares) a los prisioneros soviéticos que el ejército rojo liberó de los campos de concentración nazis al final de la guerra, pues se les acusaba de haberse rendido (casi siempre por falta de munición, comida, combustible…), y de no haberse suicidado antes que caer preso. Es más, si un carro de combate T-34 era alcanzado y estaba en llamas, se exigía que los que iban dentro se quedaran dentro y se quemaran con su carro, de modo que quien conseguía salir del tanque incendiado era degradado, insultado y duramente castigado; incluso se escribieron cancioncillas que aludían a este hecho: “¿Por qué no te has quemado junto con tu tanque, hijo de perra?, me preguntó el Departamento Especial, y yo respondí que en el próximo ataque no dudaré en quemarme”. Curiosamente todo esto se sabe gracias a la obsesión de todos los órganos comunistas (el partido, el Kremlin, el KGB, el departamento de contraespionaje Smersh y otros organismos) por redactar y archivar informes de absolutamente todo.   

 

El Muro de Berlín fue erigido “para proteger al pueblo de la amenaza capitalista-fascista”, según dijeron las autoridades de la Alemania Oriental (aunque los fusiles apuntaban a los ciudadanos de la RDA dando la espalda al muro). Pero ‘die Mauer’ cayó porque no es posible el comunismo, porque es contrario a la libertad de pensamiento, de expresión, de asociación, de movimiento… Cierto que el capitalismo está a años luz de ser perfecto y que los sistemas democráticos son sumamente imperfectos, pero siempre serán mejores que un régimen en el que no hay libertad ni derechos.

 

Surgió hace 100 años y se escenificó su fracaso hace 35. Fueron 65 años en los que la locura comunista ejecutó a otros tantos millones de personas.  

 

CARLOS DEL RIEGO

 

miércoles, 7 de febrero de 2024

ES SÓLO ROCK & ROLL, PERO ME GUSTA: CINCO DÉCADAS DE LA SIMBÓLICA FRASE

 


Medio siglo ha pasado desde que acuñaron la icónica proclama

 

Una de las frases más afortunadas, repetidas y utilizadas, una de las expresiones que el tiempo ha convertido en icono del planeta del rock es esa que dice “It´s only rock & roll, but I like it”. Rolling Stones la idearon y difundieron en 1974. Medio siglo después la consigna es aun válida

 

La eterna banda de Jagger y Richards han dejado un montón de canciones, discos, imágenes e ideas que ya forman parte de la historia popular del siglo XX (es difícil que su estrujada fuente creativa vuelva a producir frutos para el recuerdo); la imagen de la lengua que se asoma descarada o la exclamación ‘It´s only rock & roll (but I like it)’ son cien por cien Stones, pero su potencia comunicativa ha conseguido que ambas hayan traspasado las fronteras de lo estrictamente musical y ‘stoniano’.

 

El álbum anterior había tenido menos de rock que de otra cosa, así que en esta ocasión quisieron volver a la senda del rock& rythm, especialidad que ellos dominaban como nadie, de modo que la idea del título fue acertada, igual que la producción, que corrió a cargo de la eterna pareja artística que forman Mick y Keith (que recurrieron al pseudónimo de los ‘Gemelos Glimmer’). En aquel 1974 español la publicación de un nuevo disco de los Rolling Stones era todo un acontecimiento en el entonces subterráneo mundo del rock, todo aficionado lo sabía y estaba ansioso por escuchar y comentar, y la única manera era hacerse con el elepé (las casetes aun no eran populares y casi nadie tenía equipo en casa para pasar del vinilo a la cinta). La portada, sí, emite un perfume de narcisismo evidente, con ellos aclamados por enfervorecida multitud mientras presentan una pose vanidosa.

 

En 1974 el grupo lanzaba su álbum número doce con este icónico lema. Lo curioso es que, al parecer, quien más tuvo que ver en la idea ‘Es sólo r&r’ fue Ron Wood, que aun no era guitarrista de la banda aunque estaba a punto de serlo. La hicieron y la comenzaron a grabar Jagger y él en su casa y con la presencia de David Bowie echando una mano a los coros; luego Keith añadió las guitarras y el resto del grupo lo suyo y, en poco, la pieza estaba terminada. Mick dijo una vez que es una canción “muy de Chuck Berry…, siempre se empieza algo a partir de lo que hizo otro”. La letra, según él, tiene que ver con el ‘Rock & roll suicide’ de Bowie. Richards dijo que en el disco el tema se grabó en un tono incorrecto, pero que hasta que no la tocaron en vivo no se dieron cuenta.

 

El título de la canción es más famoso y está más en la mente de los amigos del rock que la propia melodía. El tema es un aire muy rollingstone, con la reconocible secuencia de guitarra y ese ritmo cadencioso pero alegre, con Jagger más ‘morritos’ que nunca y esos coros que todo fan de la banda ha hecho mil veces… Resulta llamativo el hecho de que el disco nunca tuviera consideración de ‘excelente’ y de que en su momento su éxito fuera limitado.

 

El resto del álbum es muy notable, a pesar de que las canciones no están entre las más aclamadas de la banda; contiene muchos de los tics del grupo: riffs y contrariffs, mucho blues y rythm más bien primarios, tiempos medios, baladas sugerentes, encendido rock & roll… El Lp, en fin, posee más méritos que los que se le han asignado tradicionalmente.

 

Salvo el icónico ‘Es sólo r & r pero me gusta’, la mayoría de los títulos de este Lp rara vez han formado parte de los repertorios en vivo, y algunas de ellas no han sonado jamás en directo, ¿quién sabe por qué?, tal vez a los propios Jagger y Richards no terminaron de convencerles o simplemente prefirieron repertorios más sonoros. De todas formas, cualquier amante del sonido ‘stone’ puede regresar cuantas veces quiera a esta obra de hace cincuenta años y siempre encontrará excitante rock & roll y ardiente rythm & blues. Eso seguro.

 

Diez años antes, hace sesenta, The Rolling Stones publicaban su primer disco con una única composición propia, y un segundo con tres; entonces la prensa inglesa preguntaba “¿Permitiría que su hija se casara con un Rolling Stone?”. Para cuando salió el ‘It´s only rock & roll’ las cosas habían cambiado, ya eran estrellas y casi nadie se escandalizaba con ellos, la pregunta ya no tenía lugar. 

 

Sea como sea, la frase no pierde sentido: es solo r&r pero nos encanta.

 

CARLOS DEL RIEGO

 

viernes, 2 de febrero de 2024

HACE 500 AÑOS, CORTÉS FUNDÓ EL PRIMER HOSPITAL DE AMÉRICA Y OFICIÓ LA PRIMERA BODA MESTIZA

 


El hospital y la iglesia Jesús Nazareno de México, fundado y financiado por Hernán Cortés y que sigue en funcionamiento medio milenio después

 

Los ‘atrasados, fanáticos y sangrientos’ españoles que habían llegado a América antes que nadie (salvo los ancestros de los nativos, veinte o treinta mil años antes), se ocuparon de que en los nuevos territorios hubiera los mismos servicios públicos que había en España. Universidades, catedrales, colegios, infraestructuras y hospitales, muchísimos hospitales fueron construidos para beneficio de todos, españoles, indios y mestizos. El primer hospital lo fundó Hernán Cortés hace nada menos que cinco siglos

 

En el año 1524, siete años después de que los primeros españoles pusieran sus pies en lo que hoy es México (Hernández de Córdoba, 1517), y solo tres desde que Hernán Cortés y sus aliados indígenas acabaran con el cruel y antropófago Imperio Azteca, se erigió el primer hospital de la Historia de América en lo que pronto sería el virreinato de la Nueva España.

 

Hace medio milenio los conquistadores y exploradores españoles seguían asombrándose, casi a cada momento, con las infinitas maravillas que iban descubriendo en el continente recién hallado. Pero también observaron la falta de servicios imprescindibles (sobre todo en sanidad y educación), por lo que apenas pacificado el territorio empezaron a construir colegios, universidades (en las que existía desde el principio la Cátedra de Lenguas Indígenas) y hospitales. Así, en 1524, Hernán Cortés ordena y patrocina la construcción del primer hospital de la Historia de América del Norte (en Colombia y en República Dominicana se fundaron otros antes, aunque el de México fue el primero en acoger pacientes), que es el Hospital de Jesús Nazareno, aun hoy en funcionamiento.

 

Cortés ordenó que allí se atendiera a todo enfermo o herido que se presentara, fuera indio, mestizo o español, noble o pueblo llano. Además, dotó a la institución con grandes campos de cultivo a su alrededor, por lo que la alimentación estaba asegurada para todos los ingresados. Y en su testamento Cortés especificó: “Para los gastos de la obra del dicho hospital señalo especialmente la renta de las tiendas y casas que yo tengo en la dicha Ciudad de México”. Eran tiempos de grandes epidemias, de peste, sarampión, viruela, por lo que allí se atendió a miles de personas sin distinción de raza o clase social gracias a Hernán Cortés, un ‘desalmado genocida’.

 

Desde entonces fueron muchos cientos los hospitales fundados por España en las provincias americanas desde Río Grande hasta Tierra de Fuego (sólo en el siglo XVI, 210, más otros 130 en Cuba), y no son pocos los que siguen funcionando. Ninguna otra potencia colonizadora dejó tanto allí donde estuvo.

 

También en 1524 se ofició la primera boda mestiza (y primera boda cristiana) de la historia del nuevo continente. El propio Hernán Cortés fue el oficiante, y los cónyuges fueron Juan Jaramillo (uno de los capitanes del conquistador) y la india Malinche, bautizada doña Marina; ésta nunca dejó de agradecer a Cortés todo lo que hizo por ella: “Agradezco que soy cristiana, tengo un hijo con el señor Cortés y estoy casada con un caballero, el señor Juan Jaramillo”. En este sentido se puede mencionar el episodio en el que, al poco de la conquista de México, varios indios fueron a protestar porque sus mujeres se habían ido con españoles; Cortés exigió que se localizara a las mujeres y las llevaran ante él, llegado el momento les preguntó si querían volver con sus maridos o preferían quedarse con sus parejas españolas. De las aproximadamente treinta mujeres, sólo una pidió volver con su marido indio, las demás se quedaron con los españoles. ¿Por qué motivo elegirían a aquellos terribles barbudos?

 

Esto indica la total ausencia de racismo entre los conquistadores. Algo que se confirma al comprobar que en Hispanoamérica, actualmente, entre el 75 y el 95 por cien de la población es india o mestiza. Para valorar la forma de pensar y sentir de los conquistadores es oportuno preguntarse ¿cuántos mestizos dejaron los ingleses en la India o en la actual EE UU, cuántos Francia en el norte de África, cuántos Holanda en Indonesia o Sudáfrica, cuántos Bélgica en el Congo?

 

Es evidente que las actitudes y acciones de la gran mayoría de quienes se embarcaron en la aventura americana (siempre hubo, hay y habrá sinvergüenzas) no son las de quienes sólo quieren matar y saquear.

 

CARLOS DEL RIEGO

 

jueves, 25 de enero de 2024

MUERE FRANK FARIAN, EL GRAN ILUSIONISTA DE LA MÚSICA POP


Frank Farian con Boney M, que fue el mayor éxito del gran productor-prestidigitador

Ha muerto a los 82 años el compositor y productor alemán Frank Farian, que se hizo mundialmente famoso cuando explotó el escándalo Milli Vanilli. Asimismo fue también el creador de Bonney M, para los que escribió sus más grandes éxitos mundiales y a los que ponía la voz masculina. Nunca pretendió ser un genio de la música, sólo quería vender discos, y lo consiguió: más de 800 millones contando los de unos y otros. También trabajó con nombres de mayor prestigio, como Stevie Wonder o Meat Loaf

 

Cierto que sus canciones no eran un modelo de calidad y talento artístico, pero hay que reconocer que quien consigue ‘fabricar’ grupos y proporcionales canciones que se venden por millones en todo el mundo, algún mérito debe tener; como dice el refrán, algo tendrá el agua cuando la bendicen.

 

Boney M fue su creación más exitosa. Para ellos escribió canciones que, aunque no gusten, aunque incluso se detesten, sonaron, suenan y seguramente sonarán durante décadas en los cinco continentes. ¿Quién no reconoce al instante ‘Daddy cool’, ‘Rasputin’, ‘Ma Baker’ y tantas otras? Frank Farian las escribió, y también adaptó composiciones ajenas, consiguiendo siempre esa chispa comercial que tanto busca todo el mundo en este mundillo; un arreglo muy lleno e incluso barroco, un toque festivo, puesta en escena muy vistosa, unos ritmos muy vivos y un ambiente desenfadado e intrascendente, todo lo cual conseguía esa magia indefinible que conduce al éxito masivo. Por otro lado, siempre se dijo que las chicas no cantaban y ni siquiera era el chico el que recitaba; ellas no debían cantar mucho, puesto que en vivo siempre contaban con un nutrido coro femenino, y tampoco era la voz de Bobby Farrell cuando decía cosas como ‘She´s crazy like a fool’, sino que era el propio Farian quien declamaba. El caso es que el truco de ilusionismo de Frank Farian funcionó, pues Bonney M vendió y vendió y se sigue escuchando.     

 

Pero el gran escándalo se produjo con el dúo Milli Vanilli. Farian buscó dos chicos con buena presencia para hacer que cantaban lo que cantaban dos invisibles cantantes de estudio. En 1988 Milli Vanilli facturó más de siete millones de discos e incluso les dieron un Grammy en 1990, pero ese mismo año se supo que los cantantes no cantaban, sino que se limitaban a hacer ‘play back’ sobre las voces de otros; al parecer, cuando en EE UU les empezaron a entrevistar sorprendió su fuerte acento alemán en contraste con la perfecta pronunciación de los discos; además, un año antes, uno de los auténticos cantantes denunció todo el tinglado, aunque al poco se retractó al aceptar el soborno que le ofreció Farian. Finalmente los falsos cantantes exigieron a Farian grabar otro disco, esta vez con sus voces, a lo que el productor se negó puesto que sabía de sus nulas cualidades. Como ellos presionaron, Frank decidió decir la verdad y destapar oficialmente la trampa. El prestidigitador no fue lo suficientemente hábil y se vio obligado a desvelar su truco, con las consiguientes denuncias por fraude, retirada de premios, exigencias de indemnizaciones a la discográfica…

 

Además, el exitoso productor intentó otros proyectos con menos repercusión pero de los que también extrajo dividendos. Y también grabó y mezcló en su estudio el gran éxito de Stevie Wonder ‘I just called to say I love you’ (1984), y luego produjo el Lp ‘Blind before I stop’ (1986) de Meat Loaf.

 

Productor, manager, compositor, cantante… Frank Farian sabía todo lo que hay que saber de la industria de la música, desde la formación del artista hasta su lanzamiento, pasando por el trabajo de estudio y, claro, por la puesta en escena. Realizó muchos trucos, con más o menos fortuna, pero al menos los ideó y puso en práctica él, mientras que ahora y en lo sucesivo, de eso se encargará la inteligencia artificial. La de Frank Farian era inteligencia natural.

 

Hubiera sido un gran protagonista de la novela picaresca.

   

CARLOS DEL RIEGO

 

domingo, 21 de enero de 2024

EL NUEVO RECORD DE ESTUPIDEZ DE LA ‘CULTURA WOKE’ O CORRECCIÓN POLÍTICA

 


Imagen real e imagen recreada en la película del modo más fiel posible, sin mujeres ni homosexuales porque no había

Por muy difícil que parezca siempre habrá iluminados que, sintiéndose moralmente superiores, encuentren ridículos motivos para protestar. La llamada ‘cultura woke’, que equivale a la corrección política, es capaz de elevar la voz para soltar las mayores estupideces y sinsentidos que uno pueda imaginarse. La última hace referencia a la película ‘La sociedad de la nieve’, a la que achacan ausencia de homosexuales y de mujeres

 

Sí, hay veces que resulta difícil entender que haya personas incapaces de comprender que la ideología inclusiva que exige cuotas no puede incrustarse en obras de ficción o basadas en hechos reales. Sin embargo, hay criaturas que se piensan posesoras de la verdad absoluta y, por tanto, obligadas a difundir e imponer esa verdad dogmática que no admite razón ni oposición.

 

La película ‘La sociedad de la nieve’ cuenta, como casi todo el mundo sabe, la tremenda aventura que vivieron los jugadores de rugby de un equipo uruguayo que viajaba, a través de los Andes, a disputar un torneo en Chile. Como es sabido, el avión sufrió un accidente y los superviviente se vieron obligados a comer carne de los muertos (ya se habían hecho otras pelis sobre el tema, siendo la más conocida ‘Viven’).

 

Pues el caso es que varias páginas web estadounidenses han puesto el grito en el cielo porque en la película no aparecen homosexuales…, sin tener en cuenta que en la realidad no los había y, por tanto, si hubieran aparecido habría sido una falsificación de la historia (sobre todo teniendo en cuenta que la intención del director era ceñirse a lo que ocurrió). Pero el hecho de que no hubiera homosexuales entre los supervivientes (como demuestra su trayecto vital posterior) no es suficiente justificación para que no aparezcan en la película, según exigen estos nuevos inquisidores fanáticos; les da igual lo que ocurriera en realidad, les importa poco lo que verdaderamente pasó y quiénes lo vivieron: los censores que buscan herejes y herejías con los que indignarse claman por las cuotas. Es como cuando una serie de tv contó el accidente nuclear de Chernóbil y los dictadores de la corrección se rasgaron las vestiduras porque no salían negros…, porque claro, como todo el mundo sabe, había muchísimos afros en la extinta Unión Soviética.

 

La estupidez se enfrenta a la realidad y se enfada cuando ésta no se adapta a su ideología. Así, en la misma película, los que dictan cuál tiene que ser la verdad protestaron porque apenas aparecen mujeres y las pocas que salen apenas tienen relevancia. Está documentado que en aquel vuelo sólo viajaban cinco mujeres (hay que recordar que era un equipo de categoría masculina), de las cuales dos murieron en el accidente, otra la noche siguiente, otra una semana después y la última a los quince días a causa de un alud; es decir, ninguna estuvo entre los supervivientes, que son los verdaderos protagonistas del suceso y de la película y, por tanto, el papel de las féminas en la misma no puede tener más presencia. Lo raro es que los esclarecidos defensores de la inclusión a toda costa no exijan que se incluya en ‘La sociedad de la nieve’ a negros, asiáticos, discapacitados o aborígenes australianos.

 

Claro que aun peor es la acusación de ‘apropiación cultural’ a las películas ‘Avatar’, acusación basada en el hecho de que en dicha peli sólo hay actores humanos disfrazados…

 

¿Es posible llegar a comprender estos ‘argumentos’ desde una posición basada en la lógica y la razón? ¿Es posible admitir que haya criaturas aparentemente normales capaces de soltar esperpentos de este tipo? ¿Es, en fin, una nueva forma de discapacidad mental?

 

Y como dice el refrán, un tonto hace ciento si le dan lugar y tiempo.

 

CARLOS DEL RIEGO

 

viernes, 12 de enero de 2024

1964, LA ‘BEATLEMANÍA’ Y LA CULTURA DEL POP Y EL ROCK INVADEN EL MUNDO

 

En 1964 explotó la beatlemanía y la música pop invadió el mundo

Han pasado sesenta años, toda una vida. Todo ha cambiado: la forma de pensar, de hacer, de comunicarse… y también de crear, grabar, distribuir y vender música. Por eso, siempre resulta interesante e ilustrativo echar un vistazo a lo que había, a lo que ya forma parte de la Historia. El rock & roll apenas tenía diez años en 1964, y sin embargo ya estaba en condiciones de contagiar al mundo

 

En 1964 gran parte de la población vivía pensando en una probable guerra nuclear. La guerra fría, la paranoia atómica, el comunismo, Cuba, Kennedy, Olswald y Ruby, la carrera espacial… eran algunos de los principales temas de conversación en todas partes. El famoso boxeador Cassius Clay pasa a llamarse Muhamad Ali. El astronauta John Glenn, el primer estadounidense en el espacio, tropieza en el baño y se golpea la cabeza contra la bañera, lo que lo retira de la vida pública (salió ileso de su peligrosísima misión y casi palma en el váter de casa). IBM presenta el primer ordenador para uso comercial con circuitos integrados. EE UU sigue detonando bombas atómicas, el racismo sigue profundamente instalado en su sociedad a pesar de las nuevas leyes y el Ku Klux Klan (y muchos policías) no deja de asesinar negros. En un partido de fútbol entre Perú y Argentina se produjeron disturbios violentos, enfrentamiento de hinchas, cargas policiales, gases lacrimógenos, pánico… y 328 muertos y 500 heridos; el suceso más sangriento en un evento deportivo. En España se registra el máximo de nacimientos, 700.000; se conmemoran los ’25 años de paz’ y la selección nacional de fútbol consiguió su primer título, el Europeo, frente a la malvada URSS y con el ‘gol de Marcelino’, que casi aparecía hasta en el catecismo…

 

La música rock y la cultura pop irrumpen imparables en los cinco continentes con The Beatles como bandera. El 64 es el año de la explosión mundial de la beatlemanía. Tras sus primeros discos del año anterior (publicados este año con ligeras diferencias en EE UU), el cuarteto sigue facturando éxito tras éxito. Lanzan el inolvidable ‘A hard day´s night’ (el primero con todo el material propio). Aterrizan de modo triunfal en EE UU y aparecen en el show de Ed Sullivan batiendo todos los records de audiencia televisiva. En marzo la revista Billboard declara que de cada cien sencillos que se venden sesenta son de los Beatles; a finales de ese mes, el cuarteto ocupa los seis primeros puestos de las listas de ventas de Australia, y los cinco primeros del top 100 de EE UU, lista en la que aparecen 14 de sus canciones. El segundo Lp de la banda se coloca al frente de las listas en menos de una semana. Y ese mismo año vuelven a asombrar a todo el planeta musical con el ‘Beatles for sale’… Sin duda, The Beatles ya eran en 1964 lo que nunca han dejado de ser.

 

Es el año del debut discográfico de los Rolling Stones, en el que sólo aparece una canción firmada por Jagger y Richards; la discográfica Decca, que había rechazado a los Beatles con aires despectivos, no quiso volver a cometer ese error y aceptó contratarlos. Su primer manager, Andrew Loog Oldham, los convenció para que fueran lo contario que los Beatles, o sea, que fueran groseros, agresivos, ruidosos. Y así eran ya los Stones en el 64.  

Muchos otros músicos lanzaban discos y canciones en 1964 destinadas a perdurar. Bob Dylan publica uno de sus grandes clásicos, ‘The times they are a changing’, que ya es su tercer Lp. Debutan The Kinks con su icónico ‘You really got me’, y también sacan su espléndido ‘All day & all of the night’. También editan su primer disco The Animals con su elepé homónimo, en el que aparece su eterna ‘House of the rising sun’. Beache Boys consiguen con el iniciático ‘I get around’, su primer número uno. Los grupos vocales femeninos tienen gran presencia, destacando Martha and the Vandellas, que logra gran éxito con ‘Dancing in the street’. También es el año en que salen ‘Gloria’ de Van Morrison-Them, ‘Needles & pins’ de The Searches, ‘She´s not there’ de The Zombies. Y Roy Orbison publica la eterna ‘Pretty woman’… Todas son canciones que no sólo siguen escuchándose seis décadas después, sino que no han perdido su gracia, su encanto, y lucen como recién estrenadas.

 

Pete Townshend, de The Who, rompe accidentalmente la guitarra, lo que se convertirá en imagen de marca a la que se unió el batería Keith Moon. En 1964 Robert Moog presenta un invento que con el tiempo revolucionaría la música, un invento al que llama sintetizador. Elvis hace su decimocuarta película y, a la vez, sigue publicando temas destinados a convertirse en clásicos, como ese ‘Viva las Vegas’. Y Chuck Berry, en plena forma, no deja de regalar emblemas del r& r como ‘You never can tell’. La canción ‘Louie Louie’ de The Kingsmen es declarada pornográfica por el gobernador de Indiana, que exige su prohibición en la radio; el editor del disco ofrece 1000 dólares a quien encuentre una palabra o frase que sugiera pornografía; y el FBI lo investiga, pero concluye que la letra es incomprensible y, por tanto, imposible de acusar…

 

Este año murió ahogado Johnny Burnette a los 30 años, uno de los pioneros del rock & roll y el rockabilly. Pero la pérdida más importante del universo de la música pop (más soul en este caso) es la de Sam Cooke, tiroteado por la dueña de un hotel en circunstancias muy confusas y aun hoy sin aclarar.

 

En España triunfaban ‘La yenka’, ‘Los cuatro muleros’ de Los Pekenikes, alguna de los Beatles, ‘La casa del sol naciente’, las de Eurovisión, ‘Flamenco’ de Los Brincos…

 

¡Qué discos los de aquel año!

 

CARLOS DEL RIEGO

 

jueves, 4 de enero de 2024

EL NOBLE LEONÉS QUE PREDIJO, CUATRO SIGLOS ANTES, EL FINAL DE LA RECONQUISTA

 


Territorios de la península hacia el año 1074, cuando el embajador de León le anunció al rey de la taifa de Granada lo que iba a ocurrir siglos después

Cada comienzo de año se recuerda, se conmemora o se desprecia la última escena de la Reconquista: la entrega de Granada a los Reyes Católicos, la cual se produjo sin violencia, sin disparar una flecha. Un noble leonés predijo que ese acto final sería tal como ocurrió, “sin trabajo”, más de cuatro siglos antes 

La entrega del Reino Nazarí, el último bastión musulmán en la península, tuvo lugar el 2 de enero de 1492, y fue pactada por el sultán Muhamad XII (llamado Boabdil el Chico por los cristianos) con Isabel de Castilla y Fernando de Aragón. En realidad las luchas internas entre los nobles y facciones musulmanas habían llevado a una debilidad insostenible al Reino de Granada, que junto a la presión de los reinos cristianos condujo inevitablemente a la rendición.

La conquista comenzó en 711, pero sólo siete u once años más tarde se produjo la batalla de Covadonga (escaramuza, refriega o como quiera llamarse), lo que indica que la resistencia a la invasión y ocupación fue prácticamente inmediata. Ese contraataque o reconquista culminó 770 años después, pero hay que tener en cuenta que en muchos lugares del norte los musulmanes no llegaron a poner los pies, que en gran parte del territorio peninsular sólo estuvieron de paso, y que más de la mitad de ese territorio estaba controlado por los reinos cristianos desde hacía siglos. Es decir, en extensas zonas de la península la reconquista había terminado muchísimos años antes.

El acto final fue la toma de Granada sin la intervención de un solo soldado, tal y como había vaticinado un noble portugués, el conde Sisnando Davidiz, al servicio de Fernando I de León y luego de su hijo Alfonso VI de León, nada menos que en el año 1074, o sea, 418 años antes del trascendental suceso. Enviado por el Rey Alfonso VI de León para cobrar los tributos al reino taifa de Granada, el tal Sisnando se atrevió a explicar a Abdalá ben Muluggin, el monarca de esa taifa: “Al-Andalus fue al principio de los tiempos tierra de cristianos hasta que llegaron los árabes y expulsaron a aquellos a Galicia, tierra menos favorecida por la naturaleza. Pero ahora que pueden, los cristianos quieren recuperar todo lo que se les quitó por la fuerza, y para hacerlo definitivamente tienen que debilitaros y agotaros durante una larga época. Y cuando ya estéis sin dinero y sin soldados os arrebataremos la tierra sin trabajo”.

Que un cristiano hablara así al rey de Granada indica, en primer lugar, la confianza en el éxito de la empresa iniciada en Covadonga, puesto que el sentimiento estaba muy arraigado, es decir, estaba asumido por los hispano-cristianos que la cosa sería larga y costosa, pero que no iban a renunciar y que finalmente lograría el propósito “sin trabajo”. Existía en aquellas sociedades y reinos cristianos (no era igual el siglo IX que el XV) un sentimiento de haber sido despojados de la tierra y, por tanto, una legitimación para luchar hasta recuperarla.

Ese sentimiento, que sí permaneció ocho siglos en la Hispania cristiana, fue el que estimuló a los hispanos a recuperar todo el territorio. Y lo hicieron, lógicamente, con los medios y herramientas que se usaban en la Edad Media por todos en todas partes. No había otra forma.

 

CARLOS DEL RIEGO

 

viernes, 29 de diciembre de 2023

LOS PALOS QUE LA VIDA PROPINÓ A JOE STRUMMER

 


 Joe Strummer, icono del punk rock

A finales del año 2002 murió Joe Strummer, líder e ideólogo de The Clash y uno de los principales nombres de la primera hornada del punk-rock. Su influencia es evidente en infinidad de bandas de todo el mundo. Pero lejos de los escenarios, los estudios y las cámaras, o sea, en su vida personal, recibió unos cuantos palos

 

Muchas veces se tiende a pensar que la vida de la estrella del rock es ideal, perfecta, con todo lo que desea a su alcance. Pero la realidad es, casi siempre, muy diferente, con penas, amarguras y tristezas idénticas al resto de los mortales. Es muy probable que Joe Strummer vertiera todo el dolor sufrido en la música que lo hizo tan famoso. Y tan querido. Como cantante principal, compositor y guitarrista de la banda, Joe Strummer ejerció una gran influencia en sus compañeros, metiéndose a menudo en discusiones políticas sobre la corrupción, la desigualdad o la injusticia en el Reino Unido y en todo el mundo. Sus canciones, imaginativas, vitriólicas, quedan para siempre.

 

Joe Strummer (John Mellor) nació en Ankara, Turquía, en 1952, puesto que su padre era diplomático del Ministerio de Exteriores del Reino Unido y, por tanto, fue destinado a diversos lugares del mundo. Así, mientras sus padres iban de Egipto a Turquía, de Chipre a Alemania o México, desde los nueve años él y su hermano David se quedaban en un internado en Londres durante larguísimas temporadas; hubo años en que apenas vieron a sus padres en navidad. La ausencia de éstos, sobre todo la de su madre, dejó una honda amargura en lo más profundo del niño, tanto que décadas después hablaba de ello con dureza y si haber perdonado ni olvidado. De hecho, cuando su madre se moría víctima del cáncer, a mediados de los ochenta, él no dejaba de recriminarle y recordarle los años en que lo abandonó a él y a su hermano. Anna murió en 1986 invadida por el cáncer, el cual le había sido diagnosticado en 1979, y en ese mmento se lo comunicó Strummer a sus compañeros justo cuando The Clash grababan el insuperable ‘London calling’.

 

El hermano mayor de Joe Strummer, David Mellor, tampoco tuvo una vida feliz, con diversos problemas psicológicos que lo llevaron al suicidio en 1970. Este suceso también le afectó a pesar de que David se había enrolado en el Frente Nacional, organización británica de extrema derecha, y apenas hablaba el uno con el otro. El cuerpo de David fue encontrado en un parque unos días después de haberse quitado la vida, siendo el propio Joe el encargado de identificar el cadáver. “Era un nazi, no le gustaba relacionarse con nadie…, tal vez el suicidio fuera lo único que pudiera hacer”, dijo el músico, que tal vez sufriera más por la ideología de su hermano que por su muerte.

 

Aun casado con su primera mujer, Joe Strummer (entonces con 26 años), se emparejó con Gaby Salter, con la que tuvo dos hijos; unos días después del nacimiento de su hija Lola, el hermano de Gaby, internado en un siquiátrico con esquizofrenia paranoide, también se suicidó, lo que causó gran tristeza a Gaby y afectó profundamente al propio Strummer.

 

El 22 de diciembre de 2002, Joe Strummer había salido a dar un paseo con sus perros. Cuando volvió a casa, cayó al suelo para no volver a levantarse. Su esposa de entonces, Lucinda Tait, lo encontró aun con vida, pero falleció a los pocos minutos. Fue un infarto fulminante, probablemente como consecuencia de una cardiopatía congénita que nunca le había sido diagnosticada.

 

Tenía 50 años y dejó una brillantísima carrera artística, con títulos que ya forman parte de la más potente, irreverente y protestona historia del rock.

 

CARLOS DEL RIEGO

 

domingo, 10 de diciembre de 2023

CAMBIOS EN EL CLIMA PRODUCIDOS POR VOLCANES EN LOS ÚLTIMOS SIGLOS

 


La erupción del volcán submarino Hunga Tonga, a comienzos de 2022, producirá cambios significarivos en el clima, incluyendo un calentamiento en los próximos cinco años.

 

No hay día en que la prensa de todo el mundo no alerte de inminentes catástrofes climáticas. Sigue instalada en las sociedades occidentales la idea de que la acción humana es la causante principal de los cambios en el clima, pero empiezan a ser muchos los que tienen dudas y los que están convencidos de que la mano del hombre no tiene tanto que ver, incluyendo miles de científicos y especialistas. El año pasado entró en erupción el volcán Hunga Tonga, afectando de modo muy significativo al clima de la Tierra. Y lo mismo ha sucedido con otros volcanes en los últimos siglos

 

En enero de 2022 erupcionó el volcán submarino Hunga Tonga (situado en mitad del Pacífico, en la Polinesia), vertiendo a la atmósfera cantidades inimaginables de materiales, polvo y gases. Tras haber investigado sus efectos, los especialistas concluyeron que ha sido la mayor erupción en el planeta en los últimos siglos y una de las más grandes explosiones de que se tiene noticia. De hecho, sus efectos se notarán durante años. Envió escombros sólidos hasta casi 50 kilómetros de altura junto a dióxidos de azufre y carbono, cenizas y unos 150.000 millones de litros (150 millones de toneladas) de vapor de agua, lo cual potencia el efecto invernadero, ya que el vapor estará ahí durante años. Como consecuencia de la erupción del Hunga Tonga, según los investigadores de Nature y National Geografic, el clima de todo el planeta experimentará un calentamiento significativo (con temperaturas inusualmente elevadas) durante los próximos cinco años, al menos. Asimismo, la capa de ozono sufrirá una notable disminución.

 

Realmente los volcanes emiten en muy poco tiempo muchos más gases contaminantes que las actividades humanas en años. Se tienen noticias precisas de otras erupciones catastróficas sucedidas en los últimos siglos. Por ejemplo la del volcán indonesio Tambora en 1815. Se ha estimado que la explosión de este monstruo liberó tanta energía como la equivalente a un millón de bombas atómicas como la de Hiroshima; murieron como consecuencia directa casi cien mil personas; el cielo quedó cubierto por miles de millones de toneladas de polvo, cenizas y gas, hasta oscurecer el sol en gran parte del planeta; la temperatura en todo el hemisferio norte descendió unos cinco grados, perdiéndose las cosechas y provocando hambrunas en todo el mundo; hubo nevadas de metros durante el verano siguiente desde París hasta las llanuras centrales de Norteamérica. Por ello, el año 1816 es conocido como el año sin verano.

 

La del Krakatoa (que hasta su erupción era una montaña, no un volcán) es otra de las erupciones recientes (1883) que pueden considerarse catastróficas. Provocó olas de hasta treinta metros de altura que arrasaron todas las costas que tocaron. Vertió a la atmósfera 18.000 metros cúbicos de materiales, y sus cenizas cubrieron una extensión de casi un millón de kilómetros cuadrados (el doble que España). Murieron casi en el acto unas 35.000 personas, y la nube que se formó cubrió casi la totalidad del planeta, con lo que alteró de forma más que notable el clima global.

 

También ha quedado noticia de la ola de calor que asoló Europa Central durante el año 1132; baste señalar que el río Rin se secó completamente. Por el contrario, en el invierno de 1709 hizo tanto frío que se helaron los canales de Venecia; y se sabe que el Nilo se congeló completamente al menos dos veces en los últimos milenios, en 829 y en 1010. 

 

En fin, la explosión del Hunga Tonga (según especialistas y climatólogos) alterará el clima de todo el planeta y lo calentará durante los próximos años, e igualmente perjudicará notablemente a la capa de ozono.

 

Por mucho que la actividad humana perjudique al medio ambiente, la propia Naturaleza se encarga de explicar, de vez en cuando, que el hombre es nada comparado con lo que ocurre cuando esa Naturaleza explota.

 

CARLOS DEL RIEGO

 

lunes, 4 de diciembre de 2023

MUERE SHANE MCGOWAN, DE THE POGUES: ENTRE LA AMARGA CANCIÓN NAVIDEÑA Y LA FIESTA ETÍLICA

 


 Shane McGowan cantando y bebiendo

Shane McGowan, el cantante y compositor de The Pogues que consiguió fundir el folk irlandés y el punk, acaba de retirarse de escena definitivamente. Gran bebedor, con voz arenosa y dientes como teclas de piano (blanco-negro), deja música de esa que siempre es bienvenida, composiciones que te ponen en marcha y de buen humor. Entre sus muchos temas hay dos que muestran su pensar y su sentir: ‘Fairtale of New York’ y ‘Fiesta’    

 

La fantástica ‘Fairytale of New York’ (1987) es una canción de navidad, pero no un villancico, puesto que a pesar de la deliciosa y contagiosa melodía, la letra transmite amargura, desencanto y dolor. Cuenta la historia de un inmigrante irlandés que, en Nochebuena, termina encerrado en una celda para borrachos en Nueva York. Otro viejo borracho dice “no veré otra”, lo que hace pensar y recordar al protagonista: su encuentro con su chica durante un concierto, los besuqueos, el momento inolvidable…, y luego los reproches y los insultos (puta, borracho) para, tal vez, una insinuada reconciliación. La escribieron McGowan y Jem Finer (banjo) y para la voz femenina se pensó en la bajista Cait O'Riordan, quien abandonó el grupo antes. Luego pensaron en la cantante de folk y pop Kirsty MColl (muerta trágicamente en 2000), que fue quien le dio réplica a McGowan en ese diálogo arrebatador.

 

Cuentan que fue el manager del grupo, Frank Murray, quien les dijo que sería buena idea hacer una canción navideña, e incluso sugirió una de The Band, ‘Christmas must be tonight’, que no les gustaba demasiado, pero sí les gustó la idea de hacer algo que combinara su música festiva y un asunto religioso (tan tradicional en Irlanda). El productor, Elvis Costello, apostó por escribir un tema nuevo que tuviera referencias a la navidad. El grupo se puso a ello. Y salió un argumento donde aparece la marginación y la inmigración, borrachos y yonquis, recuerdos y amargura. Las variaciones de ritmo e intensidad y el juego de llamada-respuesta atrapan irremisiblemente al espectador.

 

No falta la polémica, puesto que el tema ha sido incluso censurado (la BBC), ya que él y ella se lanzan insultos machistas y homosexfóbicos. Claro que resulta más bien tonto pensar que en una celda de borrachos los inquilinos hablen con léxico exquisito y siguiendo las reglas de la corrección política… El tema llegó al número dos en Inglaterra y uno en Irlanda, durante más de veinte años ha alcanzado el top 20 y no hay navidad en que no vuelva a sonar y contagiar a los oyentes.

 

Por el contrario, el tema ‘Fiesta’ (1988, también de McGowan y Finer) es eso, diversión como único objetivo. Aparecida en el mismo Lp que la anterior, es una especie de mezcla entre pasodoble torero y ska. Dicen que la letra y la ambientación tuvieron su origen en el desordenado jolgorio que escucharon cuando se sumergieron en una feria en Almería. A lo largo del texto McGowan suelta todas las palabras en español que se le ocurrieron: “I´m Francisco Vázquez García. Sin gas y con leche. We have fiesta y feria. El veinticinco de agosto. Abrió sus ojos Jaime Fearnley (acordeonista). Para el bebé cincuante (sic) cincampari. Y se tendió para cerrarlos. No romperé mis colliones (sic). Los gritos fuera de las casas”. Un delirio etílico-festivo sin control, eso que tanto gusta a los británicos cuando se vienen para soltarse como no se sueltan allí.

 

Shane McGowan vivió entre la parranda y el alcohol, la música tradicional irlandesa (que se escuchaba en su casa a todas horas) y el punk de primera generación, entre los versos más callejeros y destructivos y las más luminosas melodías. Sin duda ha sido uno de los autores más importantes de su generación y, como buen irlandés (el nombre original del grupo estaba en gaélico), difundió y popularizo en todo el mundo la música, los valores y las miserias de Eire, incluyendo la navidad y las ganas de juerga.

 

CARLOS DEL RIEGO