domingo, 8 de septiembre de 2013

YELLOW MAGIC ORCHESTRA, LA GRAN REFERENCIA DEL POP JAPONÉS Después del batacazo que se han llevado Madrid y Estambul, hay que volver la vista a Japón, donde también se ha hecho buen rock, pop y otros géneros a pesar de que la mayoría de los grupos nipones son perfectos desconocidos fuera de sus islas. Históricamente el que más ha sonado en occidente es Yellow Magic Orchestra

Yellow Magic Orchestra siempre manifestó verdadera pasión pr Kraftwerk, como demuestra esta imagen
Tokio en particular y Japón en general fueron el centro del mundo cuando hace apenas unas horas resultaron elegidos por el COI S.A. para organizar los Juegos Olímpicos 2020. El país del sol naciente está sólidamente arraigado en la tradición, pero también muestran los japoneses una inusitada pasión por la tecnología, y en ese contexto es cuando surge el grupo nipón más importante, Yellow Magic Orchestra. De todos modos, hay otros grupos japoneses que merece la pena conocer, como L´Arc en Ciel, Luna Sea, X Japan, Dir en Grey o Pizzicato Five; se trata de bandas de rock en sus más diversas variantes, con mucha energía e ideas innovadoras, perfectamente a la altura de algunas occidentales de renombre. Además también hay que mencionar a otros precursores de la electrónica, como el legendario Tomita.



Formado a finales de los años setenta, la Orquesta de la Magia Amarilla fue auténtica pionera de la música electrónica, del tecno-pop, del synth-pop o como quiera denominarse la combinación de melodía y computadora. Y aunque han desaparecido y reaparecido hasta el presente, lo cierto es que sus años de triunfo y máxima inspiración van de 1978 a 1983, es decir, sus cinco primeros álbumes.



Cierto que hasta que no escuchan a Kraftwerk no tenían claro el que sería su estilo (así lo ha afirmado muchas veces Ryuichi Sakamoto), por también es verdad que supieron dar su toque al recién ‘inventado’ tecno. Así, YMO aprovechan como pocos las innovaciones tecnológicas, sobre todo a la hora de construir sólidas bases rítmicas, siendo tal vez éste el aspecto que más imitaron de los mencionados Kraftwerk; pero a partir de ahí todo es muy particular, ya que aportan sonidos, tonalidades, secuencias melódicas y texturas cien por cien niponas, y a ello añaden su potente formación clásica, de modo que no es extraño que pianos acústicos se cuelen entre la amalgama de instrumentos electrónicos. El resultado es cautivador, sobre todo en su primer álbum, homónimo del trío, y el tercero, ‘X oo Multiplies’; las cadencias ágiles y descaradas se engarzan a la perfección con los ambientes orientales (japoneses, pero también chinos e incluso indios), mientras las melodías resultan hechizantes, fáciles, muy asimilables tanto para oídos orientales como occidentales. Los mejores ejemplos son títulos como ‘Computer game’ o ‘La femme chinoise’, dos piezas excelentes cargadas de ingenio y creatividad.   

Aparte del trabajo para YMO, sus integrantes, Sakamoto, Takahashi y Hosono, han compuesto infinidad de bandas sonoras para el cine (sobre todo el primero), sintonías para a spots publicitarios, músicas para vídeojuegos e infinidad de colaboraciones con músicos de todo el mundo.

Seguro que Ryuichi Sakamoto escribe la partitura que se escuchará en la ceremonia de inauguración de los juegos de 2020.


CARLOS DEL RIEGO