viernes, 20 de diciembre de 2024

1954, EL AÑO CLAVE EN LA GESTACIÓN DEL ROCK & ROLL

 


Aquel día de julio de 1954 Elvis, Scotty y Bill entraron en el estudio de grabación y cambiaron la historia de la cultura

 

Como casi todo, es difícil determinar el momento exacto en que nace el rock & roll, es decir, cuándo se empieza a usar el término, cuándo se grabó la primera canción, cuándo se lanzaron los soportes (el single 45rpm) y herramientas imprescindibles del nuevo género musical (la Stratocaster), ese que trae de cabeza a millones de personas en todo el mundo desde hace siete décadas

 

Sí, el rock & roll es ya septuagenario, puesto que fue a mediados de 1954 cuando se grabó el primer tema que contiene todos los ingredientes que se pueden exigir a una composición musical para considerarla rock & roll, el ‘Rock around the clock’. Pero aquel año hubo muchas otras novedades que ayudaron a la creación y primeros balbuceos de este estilo musical,

 

Se tiene por hecho cierto que fue el presentador, disc jockey y promotor musical Alan Freed quien empezó a utilizar el término rock & roll a comienzos de la década de los 50. Pero fue en 1954 cuando se asoció definitivamente el vocablo al nuevo género musical: Alan Free organizó un concierto en el St. Nicholas Arena de de Nueva York en abril de este año en cuyo título se incluía la fórmula rock ’n’ roll.

 

El nuevo ritmo exigía nuevos sonidos, nuevas técnicas; Johnny ‘Guitar’ Watson grabó a comienzos de año el tema ‘Space guitar’ con una nueva técnica de reverberación y retroalimentación en la guitarra, técnica utilizada hasta el infinito desde aquel momento.

 

Hablando de guitarras, se empieza a fabricar y se lanza en California nada menos que la Fender Stratocaster. Era abril de 1954 y han sido ‘algunos’ los guitarristas que se han hecho famosos colgándose este instrumento ya septuagenario.

 

En julio Elvis Presley lleva a cabo su primera sesión de grabación profesional  en los legendarios ‘Sun Studios’ de Memphis, Tennessee. Grabó el ‘That's all right (mama)’ y ‘Blue moon of Kentucky’. El disco original se lanza como Elvis Presley, Scotty y Bill. Y tres meses después el nuevo cantante, Elvis, suena por vez primera en la radio en un programa para el estado de Louisiana.

 

La versión que Bill Haley & His Comets hicieron del ‘Shake, rattle & roll’ (original de Big Joe Turner) suena en muchas emisoras de radio de todo el mundo, convirtiéndose así en el primer tema rock & roll que se escuchó por las ondas fuera de EEUU. Seguro que supuso un gran impacto para muchos.

 

Las discográficas se deciden definitivamente por publicar y distribuir (tanto en las emisoras como en las tiendas) singles a 45 rpm (de 7 pulgadas), empezando a quedar en desuso los discos de 78 rpm. Los singles serán el soporte perfecto para la difusión radiofónica del r&r y para su venta al público.

 

Y claro, la aparición de la primera composición que aúna todos los requisitos, recursos, sonido, ritmo e incluso algunos tópicos del rock & roll que nunca faltarán desde ese momento hasta la actualidad, salió ese año. Es el iniciático ‘Rock around the clock’ (claro) que Bill Haley & His Comets grabaron el 12 de abril de 1954. Dicen los historiadores que la canción fue escrita a finales del 52 por Freedman y Myers (éste bajo el seudónimo de Jimmy de Knight) basándose en un instrumental popular, aunque también tiene un aire a una del gran Hank Williams (‘Move it on over’, de 1947). La canción se ofreció al grupo de Haley, que la tocó en algún directo e incluso se dice que llegaron a grabarla en una maqueta, pero el productor (Dave Miller) dijo que no, que había que editar algo más parecido al anterior éxito de los Comets, el ‘Crazy man crazy’. Al poco cambiaron de discográfica, y así llegaron al estudio de grabación (Pythian Temple, de Nueva York) hace justo setenta años. La primera toma no fue buena, y la segunda se hizo deprisa y a última hora, pues Sammy Davis Jr. esperaba turno a la puerta; se cuenta que la primera edición del single contenía una combinación de una y otra toma. La pieza apareció como cara b del single ‘Thirteen woman’. El rock & roll en su más estricto sentido hacía su aparición en escena… pero nadie se dio cuenta, pues las dos piezas del single, aparecido en mayo de 1954, pasaron totalmente desapercibidas (hasta que formaron parte de una película). Paradójicamente el rock  había nacido casi en silencio, premonitoriamente casi en la clandestinidad.

 

Hace siete décadas convergieron las fuerzas de la naturaleza para construir un género, un sonido, un ritmo, un estilo de vida llamado rock & roll.

 

CARLOS DEL RIEGO

 

jueves, 12 de diciembre de 2024

CIEN AÑOS DE LA MUERTE DE LENIN, UNO DE LOS MAYORES ASESINOS DE LA HISTORIA Y COINVENTOR DEL FASCISMO

 


Mujeres ejecutadas por la cheka de Jarkov, Ucrania.  Aún vivas, los chekistas les cortaron los pechos y les metieron carbón ardiente por la vagina



Piel humana arrancada a tiras en la cheka de Jarkov, Ucrania

 

Cierto que fue Mussolini quien acuñó el término (procedente del latín ‘fasces’, haz), pero la realidad es que años antes Vladimir Ilich Ulianov, Lenin, ya había puesto en práctica todos los resortes y herramientas propios de tal modo de pensar y actuar que, básicamente, pueden resumirse en la persecución a muerte de todo el que disienta o sea sospechoso de ello. En todo caso, se encargó de llevar a la muerte a millones de personas

 

Lenin murió (muchos aseguran que por causas derivadas de la sífilis que sufrió durante gran parte de su vida), en enero de 1924, a los 53 años. A veces se ha dicho que Lenin era el bueno y Stalin el malo, sin embargo, sus palabras y sus actos señalan que no tenía absolutamente nada bueno, sino que lo definen como uno de los mayores, más sanguinarios y crueles personajes que han pisado la Tierra. Jamás asumió críticas u opiniones contrarias sin encolerizarse hasta enrojecer, vertió toneladas de veneno contra sus enemigos (reales o supuestos), nunca fue coherente con cualquier compromiso que adquiriera, fue dogmático hasta el fanatismo más ciego, odiaba la libertad y ni una sola vez admitió errores propios o experimentó sentimiento de culpa (en estas características coinciden todos los expertos, historiadores y biógrafos independientes, como Stéphane Courtois, Nicolas Werth, Jean-Louis Panné, Andrzej Paczkowski, Jean-Louis Margolin, Karel Bartosek).

  

En unos seis años, de 1917 hasta unos meses antes de su muerte, nunca dejó de ordenar masacres, ejecuciones y torturas. Durante ese tiempo fue el responsable directo del asesinato de cerca de un millón de personas por motivos políticos, ideológicos o religiosos; cerca de medio millón de cosacos, otros tantos campesinos y trabajadores que se atrevieron a hacer huelga o protestar, decenas de miles de prisioneros de guerra, víctimas de represión ciega…, además de entre cuatro y ocho millones de muertos por hambre entre rusos, tártaros, kazajos…

 

En 1917 instauró la ‘Chrezvycháinaya Komíssiya’, la terrorífica Cheka, que en dos años contaba con más de 280.000 agentes de la represión y la muerte (la ‘Ojrana’, la policía secreta del zar nunca tuvo más de 15.000). Y en 1919 se encargó de crear un sistema de campos de concentración, el temible Gulag, calcado de las prisiones zaristas (katorga) para ‘albergar’, torturar y ejecutar sin piedad a todo el que pareciera disidente.

 

Según el historiador ruso Alexander Nikolaevich Yakovlev y los Archivos Estatales de la Federación Rusa, los métodos utilizados por las chekas de Lenin (quien siempre aconsejaba no tener piedad y asegurarse de que todos se enteraran) fueron: lapidaciones, estrangulamientos y ahogamiento en aguas heladas, achicharrar a los reos con brea hirviente, meterles plomo fundido por la garganta o meterlos en agua hirviendo, arrancarles la piel, enterrarlos vivos, empalarlos, castrarlos, arrancarles el cuero cabelludo, crucificar a los curas…, la lista es aterradora (el novelista Georges Orwell reflejó en su novela ‘1984’ el método de la rata usado por la cheka).

 

Miles de iglesias, conventos y monasterios, sinagogas y mezquitas fueron saqueadas y destruidas y muchos cientos de miles de personas ejecutadas por motivo religioso gracias al odio salvaje y fanático de Lenin. Según el mencionado Yakovlev, sólo en 1918 fueron torturados y ejecutados tres mil curas y monjas: a golpes, ensartados por las bayonetas, desmembrados en vivo, decapitados…, en Voronezh arrojaron vivas a siete monjas a un gran contenedor de alquitrán ardiente. En mayo de 1920 Lenin ordenó personalmente la ejecución de todos los curas que no abrazaran el comunismo, con el resultado de entre 14.000 y 20.000 asesinatos. En el verano de 1918 Lenin ordenó ahorcar a “no menos de cien campesinos (kulaks) de Ucrania y el Cáucaso para que sirvieran de escarmiento. Hay que implantar el terror de masas (…), fusilar, ejecutar (…) no hay un minuto que perder”, escribió. En 1919 y 1920 ordenó ejecutar a todos los desertores (más de un millón), y si no se entregaban, “matar a una persona de cada familia para que salieran de los bosques”.

 

En 1920 se declararon en huelga muchos obreros de la región de los Urales;  Lenin telegrafió a Vladimir Smirnov para que los ejecutara sin miramientos: “Me sorprende que usted tome el asunto con tanta ligereza y no ejecute inmediatamente a un gran número de huelguistas por el delito de sabotaje”. Sólo en esa región, cientos de miles de obreros y campesinos fueron ejecutados entre 1918 y 1922 ‘gracias’ a las órdenes de Lenin.

 

En su libro ‘Estado y revolución’ dejó escrito: “Es necesaria la destrucción del parlamentarismo burgués (…)  por la dictadura revolucionaria del proletariado (…) ¿Creéis realmente que podemos salir victoriosos sin utilizar el terror más despiadado?". Escribió al Politburó el 19 de marzo de 1922: "Ahora y solo ahora, cuando las personas se consumen en áreas afectadas por el hambre y cientos, si no miles, de cadáveres yacen en las carreteras, podemos (y por lo tanto debemos) perseguir la eliminación de eclesiásticos y propiedades de la iglesia con la energía más frenética y despiadada, y no dudéis en aplastar la menor oposición”. De hecho, mucho antes ya mostraba sus intenciones: en 1891 había escrito: “El hambre tiene numerosas consecuencias positivas, pues destruye no solamente la fe en el Zar, también en Dios”.

 

Resulta asombroso, espantoso, que aun existan criaturas que nieguen la evidencia y defiendan a esta fiera sedienta de violencia. Su obsesión era el comunismo ciego y borreguil que, en realidad, fue una forma de fascismo llevado al más sangriento extremo.

 

CARLOS DEL RIEGO

 

jueves, 5 de diciembre de 2024

LOS ÚLTIMOS DÍAS DE THE BEATLES SEGÚN SUS PROPIAS PALABRAS

 


 Una de las últimas fotos de Beatles como banda, ya con el cuerpo extraño de Yoko por el medio

Aunque nunca hubo una declaración formal, oficial y definitiva de la separación de los Beatles, ésta se produjo el 10 de abril de 1970, un día después de que Paul McCartney hiciera pública una declaración en la que decía que no echaba de menos a la banda y que no tenía planes de grabar con John Lennon, George Harrison y Ringo Starr

 

Se tiene a The Beatles como la banda de música pop y rock más importante e influyente, además de uno de los iconos culturales del siglo XX; incluso se ha llegado a afirmar que su aparición influyó de modo importantísimo en la civilización occidental. Hace 55 años el grupo musical (del que alguien dijo que no fueron un grupo musical sino un milagro) dejó de existir y de ellos ‘sólo’ quedó su música, su arte. Sus últimos días pueden resumirse en unas pocas frases que ellos mismos pronunciaron.

 

Paul McCartney dijo el 2 de enero de 1969: "No entiendo por qué alguno de vosotros, si no estaba verdaderamente interesado, se metió en esto. ¿Para qué? No puede ser por dinero. ¿Por qué estáis aquí?". Estas potentes palabras fueron entendidas no como un intento de alentar a sus amigos, sino que fueron tomadas como otro intento de comportamiento dictatorial de Paul.

 

El 10 de enero de ese año George Harrison les dijo: "Me voy de aquí. Poned un anuncio y coged a otro. Nos vemos por ahí en las barras de los bares". Harrison se convirtió en el segundo miembro en hablar de abandonar la banda, después de que Ringo lo hiciera durante la grabación del llamado ‘Álbum blanco’ el año anterior. A medida que su talento iba evolucionando y mostrándose más y más creativo, George iba siendo más consciente de que su posición seguía siendo menor en cuanto a la composición de las canciones. Incluso había llegado a la dolorosa conclusión de que Yoko Ono tenía tanto o más peso que él en la banda, y eso le fue imposible de aceptar.

 

Dos días después, el 12 de enero de 1969, Ringo sentenció: "Ella, Yoko, no es un Beatle, John, y nunca lo será". Se habían reunido en su casa para hablar del futuro del grupo, pero Ono apareció con Lennon como si fuera uno más.  Y cuando ella comenzó a hablar en nombre de John, Harrison se largó de nuevo, lo que llevó a Lennon a tratar de explicar: "Yoko sólo quiere ser aceptada". Fue entonces cuando el batería le dijo que nunca podría formar parte de la banda, a lo que Lennon respondió: "Yoko es parte de mí ahora. Somos John y Yoko, estamos juntos". Paul dijo luego a un periódico: "John está enamorado de Yoko y, por tanto, ya no está enamorado de nosotros tres ni de los Beatles".

 

Aun en enero de 1969, el día 22, Paul señaló: "Ya es bastante duro con cuatro". Tras unos días de calma, los cuatro se reunieron en el sótano de la sede de Apple para seguir trabajando en ‘Let It be’ (que entonces aún se pensaba titular ‘Get back’). George llevó al teclista Billy Preston, cuya influencia fue tan positiva que John propuso añadirlo oficialmente a la banda, algo que ya había aceptado que no pasaría con Yoko. La tajante respuesta de Paul McCartney parece indicar una auténtica guerra. Sin embargo, a pesar de todo, del aparente mal rollo y de la lucha de egos, la música los mantenía juntos.

 

En abril de 1969 Paul le espetó a John: "Mira John, yo tengo razón", a lo que Lennon respondió: “¿La tienes?, sí, tú siempre tienes razón, ¿no?". Uno de los contables les dijo que el caos financiero de la empresa era insostenible; McCartney sintió que tenía que intervenir y trató de advertir a Lennon de que se estaba sacando demasiado dinero del negocio, lo que condujo a la discusión. Al darse cuenta de que la situación no podía continuar, acordaron nombrar una nueva dirección financiera; pero McCartney quería a Lee y John Eastman, padre y hermano de su nueva esposa Linda, mientras que los demás querían al dudoso (luego se confirmó que era un estafador) Allen Klein. El 9 de mayo, Lennon, Harrison y Starr firmaron con Klein, mientras que McCartney, que sabía de lo sucio de este personaje, se negó a añadir su firma.

 

John le dijo a Yoko el 20 de septiembre de 1969: "No iba a decírtelo, pero voy a disolver el grupo. Me siento bien. Es como un divorcio".  Después de la última sesión de grabación de 'Abbey Road', y tras una actuación exitosa en Canadá con la Plastic Ono Band cinco días antes, Lennon parecía haber decidido que había llegado la hora de tomar la decisión; al parecer empezó a pensar en la disolución de la banda cuando dejaron el directo (como es sabido dejaron de tocar en vivo porque el griterío no les permitía escucharse a sí mismos y, lógicamente, no podían hacerlo bien). Yoko dijo después: “entonces me di cuenta de que en adelante tendría que soportarlo yo sola, sin los otros tres”.

 

Ya era marzo de 1970 cuando John declaró: "Somos los dos quienes lo hemos aceptado". Paul finalmente llamó a Lennon para decirle que él también estaba listo para renunciar, lo que llevó a éste a aceptar lo inevitable.

 

Finalmente, Paul McCartney proclamó el 9 de abril de 1970: “¿Extrañas a los Beatles? No. ¿Estás planeando un nuevo disco con los Beatles? No". Esas palabras se incluyeron en un comunicado de prensa. Cuando la noticia resonó en todo el mundo, un periodista estadounidense la calificó como "un hito en la decadencia del Imperio Británico”.

 

Unas horas después, The Beatles, el gran icono de la cultura popular del siglo XX, pasó a ser historia. Y leyenda. Y referencia eterna.

 

CARLOS DEL RIEGO

 

viernes, 29 de noviembre de 2024

CUANDO RAMIRO II DE LEÓN DERROTÓ AL CALIFA DE CÓRDOBA ABDERRAMÁN III EN LA BATALLA DE SIMANCAS, AÑO 939

 


Mapa de Hispania pocos años antes de la batalla de Simancas.

Hace nada menos que 1085 años. Unos tres cuartos de la Península Ibérica estaban dominados por el Califato de Córdoba, mientras que el cuarto restante era, casi todo, el Reino de León. Era el año 939, el Califa Abderramán III se sentía insultado e irritado por las victorias que Ramiro II de León lograba sobre los musulmanes. Le llamaba tirano y puerco y para acabar con él organizó un gigantesco ejército con el que demostrar quién mandaba en la península

 

Abd al-Rahman ibn Muhammad (891-961), que ha pasado a la Historia como Abderramán III, se había proclamado califa independiente de Bagdag diez años antes, en 929, cuando fundó el Califato de Córdoba, un reino poderoso y admirado en todo occidente, y ello a pesar de las rencillas y disputas internas a las tuvo que enfrentarse y al constante incordio de los reyes de León, siempre empeñados en empujar la frontera hacia el sur. Ramiro II de León (898-951) era un tipo de armas tomar (cuando atrapó a los traidores que querían usurparle el reino no dudó en sacarles los ojos, incluyendo a su hermano Alfonso); en los veinte años de su reinado no dejó pasar alguno sin campaña contra los sarracenos; “no sabía descansar” dice de él la Historia Silense.

 

El Rey de León había conquistado Osma (además de otras muchas acciones bélicas exitosas) y tomado la fortaleza de Margerit (Madrid). Al orgulloso Abderramán (cuya madre era vascona) los triunfos de ese “diablo, perro, puerco, tirano Ramiro” (calificativos con que lo ‘adornan’ las crónicas musulmanas) le parecieron inadmisibles, de modo que organizó un gigantesco ejército, llamando a la yihad para castigar al ‘enemigo de Dios’. Soldados propios, mercenarios e infinidad de voluntarios de todos los territorios dominados por los musulmanes conformaron un ejército de un tamaño jamás visto en la península: entre ochenta mil y cien mil hombres para emprender la ‘Campaña del supremo poder’. Tan convencido estaba de su triunfo que ordenó oraciones a Alá en todas las mezquitas para agradecer la próxima y segura victoria. Ramiro contó con su ejército y con tropas castellanas, navarras y de otras regiones cercanas al Duero.

 

Julio de 939, los dos ejércitos estaban casi frente a frente cerca de Simancas (Valladolid), preparándose para la batalla. Consta que hacía el 20 de julio se produjo un eclipse de sol (del que hay datos de cronistas de uno y otro bando y que también fue visto en Alemana e Italia), con lo que todo el mundo se quedó a la espera. Kitab Al Raud cuenta: “hubo un espantoso eclipse de sol (…) que llenó de terror a los nuestros y a los infieles (…) Dos días pasaron sin que unos y otros hicieran movimiento alguno”. Pasado el susto, a principios de agosto se desataron las hostilidades. Las bajas fueron abundantes en ambos bandos, pero la segunda parte de la batalla fue terrible para los caldeos (también llamados amorreos, bárbaros…). Al parecer, el ejército califal había sido reclutado demasiado deprisa; el cronista Ibn Hayyan habla de incompetencia de los mandos militares, e incluso enfrentamientos y recelos entre unos y otros generales que desembocaron en vergonzosas retiradas (muchos fueron ejecutados al llegar a Córdoba).

 

Ante el empuje del ejército cristiano los musulmanes huyeron hacia un paraje llamado La Alhóndega (ya en Soria), donde se toparon con tremendos precipicios. Escribió el cronista Al Muqtabis: “… y en la retirada el enemigo los empujó hacia un profundo barranco (…) del que no pudieron escapar, despeñándose muchos y pisoteándose de puro hacinamiento”. El propio Abderramán se vio obligado a huir a toda prisa y herido (“semivivus evasit”), ni siquiera tuvo tiempo de desmontar su lujosa tienda, ni de llevarse el valioso Corán que le habían traído de Oriente, ni su famosa cota de malla tejida con hilo de oro, ni las mujeres que conformaban su harén personal (que, despavoridas, corrían diseminadas por los campos)…, todo cayó en manos de Ramiro, que con gran botín y muchos cautivos regresó triunfante a León.

 

Además de los errores de reclutamiento y organización del ejército de Abderramán, los historiadores musulmanes hablan de la caballería pesada leonesa como factor determinante en la batalla. Serían unos trescientos o cuatrocientos jinetes con pesadas armaduras de hierro que, según la estrategia de Ramiro, debían esperar el momento oportuno para entrar en acción; entonces, tras horas de combate, los caballeros leoneses reciben la orden de ataque: no cabalgan, no corren, sino que avanzan despacio, apenas al trote, todos juntos, como una máquina enorme y pesada que se lleva por delante todo lo que encuentra a su paso sin sufrir bajas. Lógicamente, al ver ‘aquello’ y escuchar cómo retumbaba la tierra, el enemigo entrara en pánico y huyera en desbandada.

 

De tan grande enfrentamiento se supo en toda Europa, y existen varios textos de diversas procedencias que hablan de tan sonado triunfo cristiano (alguno de los cuales habla de ‘Radamiro, cristianísimo rey de Galicia”), del eclipse, de las incontables bajas en el ejército del califa…A raíz de la batalla, el territorio dominado por el Rey de León desplazó su frontera hacia el sur del río Duero, zona a la que se llamó ‘extrema Dorii’, Extremadura.

 

La victoria en Simancas está considerada como una de las más meritorias y trascendentes de toda la Edad Media europea y la primera gran victoria de la Reconquista. Como detalle final se puede añadir que Ramiro entabló posteriormente pactos con el califa y, como muestra de buena voluntad, dos años después le devolvió su preciado Corán (doce tomos), así como otros objetos de gran valor y algunas decenas de prisioneros. Este gesto fue muy valorado en Córdoba, que se lo agradeció enviando embajadores a León para dar gracias en nombre del Califa Abd al-Rahman ibn Muhammad al-Nāṣir li-dīn Allah.   

 

CARLOS DEL RIEGO

 

jueves, 21 de noviembre de 2024

TOPPER HEADON, THE CLASH, RECUERDA SUS ANÉCDOTAS Y BATALLITAS CON ALGUNAS ESTRELLAS DEL ROCK

 


Topper Headon, que fue despedido de The Clash por pasarse con las sustancias a pesar de ser un batería muy preciso y versátil

 

La música rock es terreno ideal para las situaciones más chocantes y divertidas y también para la tragedia; pero en ese pequeño universo se producen, sobre todo, batallitas y anécdotas divertidas que sus protagonistas cuentan cuando han pasado muchos años. Nick ‘Topper’ Headon fue batería de The Clash en sus mejores años, 1977-1982, y autor de algunas de sus canciones emblemáticas. Tiempo después contó algunas historietas y sucesos que vivió junto a otros grandes nombres del rock

 

Cuando un grupo de éxito está inmerso en la vorágine del rock & roll sus integrantes suelen vivir todo tipo de situaciones, desde cómicas a trágicas. Topper Headon siempre será recordado por haber sido el batería de The Clash en sus álbumes más recordados, además de autor de títulos emblemáticos. En los cinco años que estuvo con la banda se cruzó con otras grandes estrellas de rock y vivió junto a ellas sucesos de todo tipo…

 

Nada menos que con el gran Bo Diddley estuvieron de gira The Clash. El batería recuerda: “Nos entendimos muy bien y viajábamos juntos en autobús. Cuando yo tocaba bien siempre me hacía un gesto con la cabeza, y una vez me hizo un gran cumplido, pues me dijo que yo era el único batería blanco capaz de tocar y sentir los ritmos que él creaba. Recuerdo que al subirse al bus colocaba cuidadosamente su guitarra en su litera y él dormía en la butaca, de modo que, en caso de problema o accidente, la guitarra estaba a salvo. Era tan bueno que tocaba con una banda diferente en cada ciudad sin problemas”.

 

Headon vivió una temporada en Nueva York, de modo que no tardó en contactar con neoyorquinos tan aficionados al droguerío como él. Uno de estos fue Johnny Thunders, de los New York Dolls, de quien conserva un chocante recuerdo: “Un día estaba en un taxi con una chica con la que yo estaba saliendo, estábamos en la parte trasera de un edificio esperando a que Johnny bajara. Entonces ella me dijo ‘Mira, conozco a Johnny, y si yo fuera tú, iría ya a la puerta delantera del edificio’. Así que le pedí al taxista que diera una vuelta. Un tipo salía corriendo, ¿quién era? Johnny. Iba corriendo con mi equipo. Le grité, ¡Johnny!  Volvió la cabeza y sólo dijo ‘¡Ahhh!’ y simplemente volvió a subir al taxi. Si no hubiéramos dado la vuelta al edificio se habría ido calle abajo con mis cosas. Así era Johnny. Luego se comportó como si nada hubiera pasado”.

 

Uno de los baterías al que Topper Headon admiraba fue Keith Moon, cuyo encuentro le resultó inolvidable: “Yo estaba en un bar cuando vi a Keith Moon, que era un héroe para mí desde pequeño. Alguien me lo presentó y fue muy amable. Era muy animado, a veces parecía fuera de sí, pero siempre era muy sociable, divertido y como zumbando alrededor de todos. A la mañana siguiente encendí la tele y dijeron que había muerto…, de repente la experiencia del día anterior me pareció surrealista y recordé que Keith me dijo que sí, que había oído hablar de The Clash”.

 

Como todo el que visitaba Nueva York, Topper Headon fue una noche a la discoteca Studio 54: “Allí vi a Charlie Watts en una esquina bebiendo tranquilamente una cerveza. Me acerqué y me presenté, y él me dijo ‘siéntate conmigo’; éramos baterías y empezamos a charlar sobre la batería, los Stones y The Clash. Entonces apareció Keith Richards con un par de guardias de seguridad que, en realidad, lo traían en volandas. Charlie le dijo ‘¡Oye Keith, Topper de The Clash está aquí’. Keith, borracho y muy colocao, caminó hacia nosotros tambaleándose, tropezó y se sujetó a mi hombro. Un fotógrafo sacó la foto, en la cual parece que Richards y yo somos dos amigos de toda la vida divirtiéndose juntos…, cuando la realidad era que no podía mantenerse en pie”.

 

Un verano The Clash estaba tocando en Noruega: “Era verano, cuando hay luz las 24 horas del día los siete días de la semana. Joe Strummer y yo nos quedamos despiertos toda la noche trasegando alcohol en su habitación, hasta que él se desmayó. Y como Joe era vegetariano le coloqué un par de lonchas de salami sobre los ojos, y luego cogí su pasaporte y dibujé un bigote y una barba en la foto con un rotulador verde. Al día siguiente volamos a Alemania Occidental; era la época del grupo terrorista Baader-Meinhof, así que la seguridad era muy estricta. Joe le entregó su pasaporte al funcionario, quien levantó la mirada furioso…, Joe no sabía por qué aquel tipo lo miraba así. Entonces el tronco le mostró el pasaporte y Joe supo inmediatamente quién le había gastado tal bromita. Nos reímos a carcajadas. Y cuando volvimos a pasar una aduana Joe se puso un bigote y una barba verdes, de modo que cuando el funcionario lo miró él estaba igual que la foto del pasaporte. Reímos durante horas”.

 

Y también compartió horas con Lemmy, de Motörhead: “Estuvimos juntos varias veces, aunque recuerdo poco. Él estaba siempre, siempre colocao. Una vez, en su casa, le pedí una raya y me la ofreció en la punta de un cuchillo…, un movimiento torpe y descontrolado y… sangre por todas partes saliendo de mi nariz. No me acuerdo de nada más, sólo de la sangre”.

 

CARLOS DEL RIEGO

 

miércoles, 13 de noviembre de 2024

LOS REGISTROS HISTÓRICOS DEMUESTRAN QUE LAS INUNDACIONES NO SON PRODUCTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO

 


La gran riada que sufrió Murcia en 1879, según el famoso ilustrador Gustavo Doré

 

Después de inundaciones, gotas frías, riadas y otras catástrofes por agua hay muchos que tienden a echar la culpa al cambio climático, que es el comodín o solución de talla única para todo. Sin embargo, los datos históricos señalan que todo el litoral mediterráneo español ha visto infinidad de calamidades como la que ha tenido lugar en la región valenciana en 2024

 

Hay noticias de desastres de este tipo mucho antes de que se empezara a hablar de cambio climático y, evidentemente, siglos e incluso milenios antes de que se iniciara cualquier actividad industrial y el consumo global de combustibles fósiles.

 

La cuenca del Turia-Júcar ha sufrido episodios de inundación de forma más o menos periódica, y de ello se tiene constancia desde épocas romana e islámica. La región de Valencia presenta inequívocos registros geo-arqueológicos de inundación, y están acreditados por cronistas e historiadores desde el siglo XIV. Se tiene crónica segura de gotas frías desde el año1328 en la cuenca Turia-Júcar, y se han registrado de modo recurrente desde entonces cientos de sucesos de este tipo que han causado grandes desastres en toda la zona. Se sabe que en 1473 se produjo una inundación que arrasó cientos de casas en torno a Alzina; otras posteriores marcan inundaciones que van desde 2.80 metros hasta casi 4 metros en Camino Real, Alzira, Carcagente … Hubo años en que apenas se produjeron riadas y desbordamientos importantes, mientras que otras épocas vieron varias catástrofes en un año.

 

En la cuenca del Segura se han registrado y acreditado alrededor de trescientos siniestros provocados por riadas, desbordamientos o lluvias torrenciales desde el siglo XIII. Los escritores, cronistas e historiadores señalan los tremendos aguaceros de la segunda mitad del año 1259; las aguas inundaron y destruyeron miles de hectáreas de la huerta, mientras que el barro y todos los materiales arrastrados por el agua cegaron todos los cauces de acequia hasta el punto que aquellas tierras no recibieron agua del río durante casi ochenta años. En 1416 se desbordaron los ríos Guadalentín y Segura, llegando la avalancha de agua a derruir parte de la muralla de Murcia y destruir más de seiscientas casas. En 1504-05 volvieron a desbordarse catastróficamente ambos ríos perdiéndose todos los sembrados e incluso inundando la ciudad de Murcia y toda su huerta… Durante los siglos siguientes se repitió una y otra vez la crecida e inundación, como demuestra la kilométrica relación de riadas y desastres por agua que ofrece la ‘Cronología de riadas de la cuenca del Segura’ en la página web de la cuenca hidrográfica del Segura.

 

En fin, por más que los políticos organicen reuniones y conferencias sobre el clima y sus cambios (a las que acuden en aviones privados), por más que ciertos científicos (enchufados y colocados a dedo en los diversos organismos y generosísimamente subvencionados), la realidad es que no está sucediendo nada que no hubiera sucedido en el pasado. Y por mucho que se reúnan, parloteen y dicten leyes y restricciones para las clases medias, donde hubo riada volverá a haberla, y será catastrófica si no se atiende a la realidad y sí a la ideología-religión del ecologismo y el cambio climático; de hecho los feligreses suelen decir ‘este cree y este no cree’ en el cambio climático, es decir, un asunto científico se ha convertido en dogma, en religión, con creyentes e infieles.

 

El negacionista es el que niega la evidencia, y hasta el momento ésta señala de modo irrefutable que no se ha cumplido ni una sola de las grandes calamidades que se vienen vaticinando desde hace más de medio siglo. Resulta sorprendente, por tanto, que nadie eche en cara a los profetas de la apocalipsis climática los fallos constantes de sus predicciones; por ejemplo Al Gore con su película ‘Una verdad incómoda’, quien en el año 2006 vaticinó que en diez años se fundirían los hielos polares, habría inundaciones de cientos de ciudades costeras, desaparición de miles de islas de Polinesia y Micronesia, extinción de especies animales… Se cumplió el plazo hace casi una década y nada de eso ha ocurrido. Y aun así hay muchos políticos y empresas que sacan copiosos réditos políticos y económicos negando la realidad y aprovechándose del miedo que han metido a la gente.

 

Se ha inculcado ese miedo a la población, que se ve asaltada por la propaganda catastrófico-climática desde todos los ángulos. Hasta el punto de que en las conferencias sobre el cambio climático se atribuye a éste cualquier desastre natural, como las riadas, lluvias torrenciales e inundaciones, a pesar de que la evidencia y los registros históricos señalan que son hechos naturales desde hace milenios.

 

CARLOS DEL RIEGO

 

miércoles, 6 de noviembre de 2024

EL ROCK SIEMPRE SE HA REBELADO CONTRA LOS POLÍTICOS

 


Los grupos de rock siempre han sido rebeldes y desafiantes con la autoridad

 

Una vez más (la enésima) la casta política se retrata: cobardes, escurre el bulto, aprovechados, embusteros, sembradores de cizaña… Ya sea en medio de un desastre o en momentos sin grandes noticias, los políticos no dejan pasar oportunidad para demostrar su bajeza moral; debe ser que esta actividad corrompe invariablemente (como dijo Galdós en el siglo XIX). El rock siempre ha sido rebelde e inconformista, por lo que no son pocas las canciones que han señalado a ‘esta gente’ 

 

El rock & roll siempre ha sido vehículo ideal para lanzar mensajes de todo tipo, de modo que aunque la mayor parte de las veces hable de las cosas que en realidad preocupan a los veintitantos, hay muchas ocasiones en que el autor escribe de otras cosas que exigen mayor compromiso. Siempre ha habido cantantes protesta, compositores con temáticas sociales y costumbristas, grupos que ofrecen textos airados y exaltados contra las clases altas y, por supuesto, también bandas y letristas que se han atrevido a lanzar discursos eminentemente políticos envueltos en guitarras distorsionadas.

 

Aunque no fuera exactamente rock & roll, el músico que antes escribió en contra de los poderosos fue Woody Gutrie, que en los años de la Gran Depresión en Estados Unidos clamó contra las injusticias perpetradas o facilitadas por los políticos. En épocas más cercanas, los grupos de rock no han dejado de apuntar y tirar contra esta casta de charlatanes. Así, letras de The Clash y casi todas de los Manic Street Preachers, algunas de U2 y de REM, de los Creedence y de Rage Against The Machine, e incluso Beatles y Rolling Stones también han dado un paseo por esos caminos. Asimismo los grupos de punk y sus variantes casi siempre están inmersos en tales temáticas, pero su calidad es generalmente muchísimo más baja, y sus canciones suelen ser toscas y maniqueas.

 

No es fácil crear rock con carga política sin caer en lo fácil y demagógico, y mucho menos si dicha carga ha de ser envuelta en una buena canción con melodía sencilla y fácil de asimilar. Aunque no sean lo que se dice superventas,  merecen ser mencionadas dos canciones que combinan un texto minado contra políticos con un rock sólido y atractivo (cada uno tendrá las suyas, lógicamente); se trata del ‘Solidarity’ de Angelic Upstairs y el ‘The deceiver’ de The Alarm, dos piezas arrebatadoras, pasionales y construidas sobre rotundas bases rock.

 

‘The deceiver’ viene a significar algo así como ‘el impostor’. Es un tema publicado por el grupo británico (galés) The Alarm para su álbum ‘Declaration’ (1984). El grupo de Mike Peters siempre hizo canciones muy ideologizadas y siempre prestando gran atención a las melodías. Además de ‘The deceiver’ también son de conocimiento imprescindible piezas como ‘Sixty eight guns’, ‘The bells of Rhymney o ‘The chant has just began’. ‘The deceiver’ posee una melodía excelsa, un ambiente denso y apasionado y unos cortes y cambios que transmiten inquietud. La letra no usa tacos ni dedos acusadores, pero se entiende todo, y entre sus versos destacan pensamientos como “eres el poder y la gloria, como el ascenso y caída del Imperio Británico”; no faltan palabras acusatorias como impostor o manipulador, o delatoras como “tu presunción me pone enfermo”, “eres la codicia y el engaño”, “tus promesas se van a la basura” o “muerdes las manos que te alimentan”. No se menciona directa o explícitamente, pero se deduce con facilidad de que ese impostor (‘deceiver’), ese manipulador mentiroso y codicioso no puede ser otro que el político.

 

Los ingleses Angelic Upstarts son asimismo paradigma de grupo de rock impregnado de ideología. Surgido en plena vorágine punk (en el 77), Angelic Upstarts (sobre todo su líder, ‘Mensi’) fue desde su comienzo antirracista y antifascista, pero paradójicamente su mejor canción, ‘Solidarity’ (1983), es una canto de hermanamiento con los obreros polacos del sindicato Solidaridad, dirigido por Lech Walesa, que entonces se rebelaban contra la dictadura comunista del general Wojciech Jaruzelsky, jefe del partido comunista polaco y de las fuerzas armadas, y autor de leyes represivas que desembocaron en muertes, desapariciones y encarcelamientos por causa política o racial. El grupo antifascista se revela también anticomunista. ‘Solidarity’ es un auténtico himno que comienza suave y poco a poco va subiendo de intensidad hasta llegar a un clímax irresistible gracias a un canto inspiradísimo, fácil de retener e imposible de olvidar; es una canción que agarra para siempre. La letra comienza dejando bien claro su simpatía con los obreros polacos y el mencionado sindicato; habla de unidad, de darse la mano contra el tirano para que aprenda la lección; “dales esperanza, dales fuerza, dales fe” repite varias veces, y otras tantas se vuelve poética e incluso romántica, “como una vela ardiendo en la noche oscura, estaréis en nuestras almas y en nuestras mentes”.

 

Podrían añadirse muchas otras, como el ‘Two tribes’ (1984) de Frankie Goes to Wolliwood, en el que con mucha sorna rechaza a los presidentes de Estados Unidos y la Unión Soviética. O el ‘Bonzo goes to Bitburg’ (1986) de Ramones, en el que claman contra Ronald Reagan y Helmut Kohl. O el ‘God save the Queen’ (1977) de Sex Pistols, que carga contra la corona y el ‘régimen fascista’ e Inglaterra…

 

Son ejemplos de que se puede hacer rock con intención ideológica, política y social sin que deje de ser estrictamente rock.

 

CARLOS DEL RIEGO

 

miércoles, 30 de octubre de 2024

EL GENOCIDIO DE AMÉRICA (CON SACRIFICIOS HUMANOS Y CANIBALISMO) TERMINÓ CUANDO LLEGARON LOS ESPAÑOLES

 



 Los sacrificios humanos y el canibalismo eran prácticas comunes en toda la América precolombina, en donde el pueblo dominante masacraba sin piedad a sus vecinos

Lo que los españoles se encontraron en América fue lo más parecido a una película de terror, de ‘gore’, de crueldad sin límites, sangre y violencia llevada a unos extremos inimaginables. Realmente el nuevo continente era escenario de aterradores genocidios casi a diario, con sacrificios humanos y canibalismo como factores comunes a todos los pueblos, y con diversas ‘particularidades’ propias de cada pueblo, tribu o cultura. Estos genocidios cotidianos terminaron cuando llegaron los españoles, que los prohibieron y combatieron, es decir, el genocidio no empezó sino que terminó al llegar las tres carabelas

 

De sobra conocidas eran las costumbres de los aztecas, que siempre, todo el año, estaban atacando a pueblos vecinos (tlascaltecas, totonacas, tarascos, zapotecas…) para hacerse con víctimas para el sacrificio (arrancándoles el corazón en vivo), para esclavitud o directamente como reses de carne; los brazos y los muslos eran lo más apreciado en la cocina azteca, y por eso se reservaban para capitanes y sacerdotes; el pueblo llano se debía conformar con el resto… Si era un día de gran celebración se llegaban a sacrificar mil personas en las diversas pirámides (los cu), extrayéndoles el corazón y ofreciéndoselo al dios Huitzilopotchli (que cada día tenía que vencer a las tinieblas y, para ello, necesitaba sangre y corazones a diario). A comienzos del año azteca  (el 2 de febrero), durante todo el mes se sacrificaban casi exclusivamente niños, que sabían perfectamente a dónde los llevaban y lo que les esperaba, por lo que todos iban llorando…, cosa que alegraba mucho a los sacerdotes porque las lágrimas de los niños (incluso de tres años) eran pronóstico de abundancia.  

 

También era costumbre a final del año azteca la fiesta del fuego, en la que arrojaban a las llamas a los esclavos vivos, pero antes de que dejaran de gritar los sacaban para extraerles el corazón y ofrecerlo al dios correspondiente. En el estreno de la gran pirámide de Tenochtitlán (en 1487, antes de la llegada de Colón) estuvieron cuatro días y cuatro noches sacrificando sin parar. Los sacerdotes jamás se lavaban, por lo que iban siempre totalmente cubiertos por unas costras de sangre seca y putrefacta.

 

Práctica común entre los incas (de todos los territorios andinos, en realidad) era reutilizar los cadáveres de los vencidos: con los huesos hacían flautas para tocar en las celebraciones, cráneos como vasos para beber en rituales importantes, cueros cabelludos como cascos o para hacer hondas, dientes usados como amuletos en las batallas…, y tambores de piel humana. Estos se llamaban ‘runatinya’ y para su fabricación se despellejaba a capitanes o grandes guerreros enemigos, con la barriga se hacía el ‘parche’ del tambor, al que iban unidos los brazos del desollado con percutores en los extremos, de modo que en los grandes desfiles, y con el movimiento, debía parecer que el ‘tambor’ se tocaba a sí mismo. Los guerreros iban adornados con ‘trozos’ de enemigos colgando.

 

En la zona suroriental de la actual Colombia vivía el pueblo de los paeces, que eran antropófagos, y para conseguir la ‘carne’ estaban siempre en guerra con todos los pueblos que estaban a su alcance. En 1540 se aliaron con sus enemigos los yalcones para luchar contra los españoles. Trazaron un plan de ataque, primero los yalcones y luego los paeces, pero cuando llegó su turno de ataque, los paeces se quedaron mirando, viendo tranquilamente cómo los españoles ponían en fuga a los yalcones, que sufrieron grandes pérdidas. Entonces, los paeces cayeron sobre sus ‘aliados’, a los que cazaron fácilmente y sin riesgo…, dándose luego un gran festín y guardando una buena provisión de ‘carne’.

 

Un marino alemán que naufragó en la costa de Brasil a finales del siglo XVI (Hans Staden) contempló las costumbres de los indios tupinamba. Los prisioneros eran arrastrados al centro de una plaza, donde los hombres se iban pasando la maza ritual e iban aplastando los cráneos de las víctimas, de modo que cuando los sesos salían disparados todos gritaban y bailaban; entonces las ancianas se acercaban a beber la sangre, mientras los niños se empapaban sus manos con los trozos de los cerebros y las madres con bebés se untaban los pezones de sangre para que sus hijos también ‘degustaran’ la fiesta. Luego el cuerpo era troceado y colocado en algo parecido a una parrilla, donde también se congregaban las ancianas para paladear la grasa que caía… 

 

Todo ello reconocido por los propios indios expertos en culturas precolombinas, que reconocen hoy sin ambages que “todos los sacrificados iban aterrorizados, muchas veces suplicando (…) y morían en un espantoso dolor”. Muchos se desmayaban y era arrastrados por el pelo hasta el lugar de sacrificio, donde eran despertados antes de…

 

La relación de atrocidades podría ser interminable. La América precolombina era escenario de aterradores genocidios, de modo que para la gran mayoría de sus habitantes la vida era un verdadero infierno, no un paraíso. Lejos de genocidas, los españoles fueron la liberación de los pueblos oprimidos de América, que eran casi todos.

     

(Si se quiere comprobar esta información, consúltese a autores como María Isolina Comas, Carlos Cuervo Márquez, José María Iraburu, José Vasconcelos, John Lynch, Marvin Harris, Díaz del Castillo… También hay abundantes pruebas arqueológicas).

 

CARLOS DEL RIEGO

 

miércoles, 23 de octubre de 2024

EL ASUNTO DEL DINERO EN LOS ROLLING STONES Y LAS DIFERENCIAS ENTRE UNOS Y OTROS, SEGÚN BILL WYMAN

 


Bill Wyman, que ya tiene 88 primaveras, confiesa que siempre vivió justo de pasta, a diferencia de Mick y Keith

Formar parte de un grupo de rock con éxito es (o ha sido) el sueño de muchos desde que el rock & roll se convirtió en fenómeno global. Sin embargo, no todo el mundo sabe que muchos de los que tocan junto a las grandes estrellas ganan mucho menos de lo que se supone. De hecho, quienes ganan pasta gansa son los autores de las canciones, mientras que el resto de los integrantes de la banda jamás ven grandes cifras en su cuenta. Un ejemplo es el que fuera bajista de los Rolling Stones, Bill Wyman, quien asegura que él, el batería Charlie Watts y Ron Wood siempre estaban muy justos de dinero 

 

Recientemente el que fuera bajista de los Rolling Stones desde el primer momento, Bill Wyman, contó en una revista especializada (Classic Rock) que debería haber dejado la banda mucho antes de 1993, cuando cesó toda relación profesional con Jagger y Richards. Y la causa es que tanto él como el guitarrista Ronnie Wood y el baterista Charlie Watts casi siempre tenían apuros económicos, deudas y descubiertos bancarios mientras los otros dos nadaban en la abundancia.

 

Wyman habló del asunto con contundencia: “Sin duda debería haberme largado mucho antes…, ya en la década de los ochenta. Recuerdo que hicimos la gira ‘Steel Wheels/Urban Jungle’ durante 1989-90 después de siete años de no hacer nada…, bueno pues aunque resulte difícil de creer terminé aquel año con un descubierto bancario de 200.000 libras. Ni Charlie, ni Ron ni yo estábamos ganando nada, apenas un sueldo mísero”.

 

Todo lo contrario que los que siempre firmaron las canciones propias de los Stones. Wyman habla con algo de resquemor: “Mick y Keith eran muy ricos, ganaban muchísimo, de modo que lo que ganáramos los otros no les importaba nada. Pero Charlie, Ronnie y yo apenas ingresábamos lo justo para sobrevivir. Mucha gente no sabe que Ronnie empezó a hacer y vender arte para alimentar a su familia, porque con lo de la banda no le llegaba”. El emblemático bajista recuerda con cierta amargura: “Por eso, cuando empezamos la gira ‘Steel Wheels/Urban Jungle’ de 1989 (tras siete años de no salir de casa) pensé que sólo serían un par de años, porque para entonces yo estaba ya haciendo muchas cosas al margen del grupo”.

 

Parece que el asunto del parné llegó a ser tan importante como la música (o casi). Wyman recuerda que a mediados de 1971 los miembros de Rolling Stones decidieron huir de la presión fiscal británica, fijando su residencia en paraísos fiscales. “No teníamos dinero”, explica el músico. "Allen Klein (turbio personaje que fue mánager de los Stones de 1968 a 1970) tenía y disponía de todo el dinero, y cuando lo necesitabas tenías que rogarle que te enviara algo de pasta”. Es más, según confiesa: “Yo tenía casi siempre números rojos en la cuenta bancaria; quiero decir que no estaba de fiesta y excesos todo el tiempo, sino que estaba preocupado por cómo hacer frente a gastos y facturas. Realmente fue una pesadilla”.

 

Los problemas económicos habían llegado antes. “A finales de los sesenta el  primer ministro Harold Wilson (1964-1970 y 1974-76) aumentó los impuestos a porcentajes abusivos, hasta el noventa y tres por ciento. Fue algo absurdo, de modo que decidimos irnos de Inglaterra. Nos fuimos porque debíamos tanto dinero a Hacienda que jamás llegaríamos a ganar lo suficiente para pagar. La marcha fue inevitable…, pero luego nos acusaron de ser unos multimillonarios caprichosos e insolidarios y que nos íbamos porque no queríamos pagar nuestras deudas; la realidad era muy distinta”.

 

Y aun va más atrás: “Cuando murió (1969), el pobre Brian Jones debía al banco más de treinta mil libras. Y cuando yo compré una casa en Suffolk apenas tenía mil libras en el banco, por lo que hice lo que cualquiera, recurrir a una hipoteca con la esperanza de seguir ingresando lo suficiente para pagar”.

 

Sorprende que, aun siendo ‘secundarios’ en The Rolling Stones, siempre estuvieran a dos velas: “Las cosas siempre estuvieron así de mal para nosotros tres. Mick y Keith eran ricos porque tenían los derechos de autor y los de publicación de canciones, pero Brian, Charlie y yo, y posteriormente Ronnie, no ganábamos ni la décima parte de lo que ellos recibían. Lo justo para ir tirando”.

 

En pocas palabras y como dice el refrán “no es oro todo lo que reluce” en el mundillo del rock & roll.

 

CARLOS DEL RIEGO

 

miércoles, 16 de octubre de 2024

EXIGEN A ESPAÑA ‘PAGAR’ POR LA CONQUISTA. ¿CUÁNTO COSTARON LAS UNIVERSIDADES Y HOSPITALES?

 


Parte del hospital que fundó en 1521 Hernán Cortés, el Hospital del Niño Jesús u Hospital de Jesús, que aun sigue funcionando

 

El Presidente de Venezuela, tan ignorante como malintencionado, utiliza la vieja estratagema de desviar la atención de los problemas de su país exigiendo disculpas y ‘pagos’ a los españoles por la conquista. Parece increíble que aun haya quien se trague tamaña bola, a un lado y otro del océano, a pesar de las evidencias históricas que resplandecen a poco que se busque

 

Libros de cronistas, obras de historiadores, ensayos y estudios de especialistas desmienten con total y absoluta certeza la creencia de una España depredadora en América. Cierto que hubo violencias y ladrones (exactamente igual que hoy), pero estaban fuera de la ley, pues todas las que se promulgaban prohibían explícitamente el maltrato a los indios, el engaño o el robo de sus propiedades. Así, si el tiranuelo venezolano (que se quedará en el poder por encima de las urnas hasta que no pueda más) exige que España “pague” por la conquista, bueno es recordarle las universidades y hospitales que España construyó en Venezuela y que tan incontables e importantes beneficios llevaron a este país (sin contar vías de comunicación, infraestructuras, colegios de primeras letras, de segunda enseñanza y de artesanos, iglesias y catedrales, plazas, bibliotecas…). 

 

Más de cuarenta universidades se fundaron en la América Española a lo largo de tres siglos, muchas de las cuales siguen funcionando y destacando con orgullo su año de fundación. La primera universidad fundada en toda América fue la de Santo Domingo en 1538, aunque existe la disputa con la de San Pablo de México y San Marcos de Perú, ambas constituidas en 1551, debido a discrepancias burocráticas de la época. Centrándose exclusivamente en las de Venezuela se pueden mencionar la Real Universidad de Santa Rosa, Caracas, fundada en 1721; la de San Buenaventura, Mérida, en 1810, que hoy sigue funcionando con el nombre de Universidad de los Andes. Y hay que tener en cuenta que la actual Venezuela formaba para del Virreinato de Nueva Granada junto a Colombia y Ecuador; en este virreinato se fundaron varias otras universidades, como la de Santo Tomás, Bogotá, Colombia, en 1580; la de San Fulgencio en Ecuador en 1586; la de San Gregorio, Quito, Ecuador, 1621… Lógicamente todas contaron con grandes maestros y profesores formados en España y que posteriormente fueron sustituidos por docentes autóctonos. ¿Cuánto costaron estas universidades?, ¿cuánto dotarlas y mantenerlas? ¿Debería España exigir el reembolso de todo aquello?

 

No hay más que echar un vistazo a la lista de hospitales erigidos por la Corona Española en Hispanoamérica para asombrarse: alrededor de un millar en los tres siglos de presencia española en aquellos territorios. Ya los Reyes Católicos habían dejado ordenado, en el capítulo 12 de sus Instrucciones: “… hacer en las poblaciones donde se viere que fuera más necesario casa para hospitales en que se acojan y curen los pobres, así de los cristianos como de los indios”. Posteriormente, con Carlos I (Leyes de Burgos, 1512, Leyes Nuevas 1542) y sus sucesores continuaron construyéndose hospitales por toda Tierra Firme e Islas. Había hospitales especializados en indios, en niñas y mujeres, en contagiosos, en negros y mulatos…, y acogían tanto a indios como a mestizos y españoles, a mulatos y negros, pobres y caciques…

 

El primero fue el Hospital de Jesús (fundado por Hernán Cortés) en México en 1521, y que en su acta fundacional se lee: “… para españoles, indios y castas”. También hay que remarcar el Hospital de los Naturales, fundado en 1549 en Lima, y destinado exclusivamente a los indios, como dice su lema “Indorum pauperem pater”. Concretamente en Venezuela, entre los siglos XVI y XVIII se fundaron 29 hospitales (en el Virreinato de Nueva Granada fueron cientos). El primer hospital erigido en la Historia de Venezuela fue el Hospital del Espíritu Santo, en Cartagena de Indias en el año 1562. Luego el Hospital de San Lázaro, en Barquisimeto, en 1565; el Hospital de los Reyes, Caracas, en 1590; el Hospital de San Pablo, Caracas, en 1597; el Hospital de San Juan de Dios, en Mérida, Venezuela, en 1630, y otro del mismo nombre en La Guaira en 1743… Casi una treintena de ‘casas de hospital’ para atender de cualquier dolencia a todo el que lo necesitara, fuera quien fuera.

 

Todo ello es muy fácil de comprobar por cualquiera. Así, ¿fue esto genocidio?, ¿imperialismo depredador a la inglesa, francesa u holandesa?  

 

CARLOS DEL RIEGO

 

jueves, 10 de octubre de 2024

ROGER WATERS Y DAVID GILMOUR, ENEMIGOS ÍNTIMOS CON PINK FLOYD DE FONDO

 


Roger Waters, enfadado con quien se atreve a llevarle la contraria

 

Recientemente se ha reavivado (si es que alguna vez se enfrió) el duro enfrentamiento entre los artífices de los grandes éxitos de Pink Floyd, Roger Waters y David Gilmour. Así, preguntado éste si existía la posibilidad de volver a verlos juntos sobre un escenario, el guitarrista sentenció tajantemente: “Absolutamente ninguna”. La enemistad, la inquina mutua de dos leyendas del rock vive nuevos episodios

 

No hay que olvidar que el año pasado las hostilidades entre ambos se volvieron abiertas, duras, acusatorias e insultantes. La esposa y colaboradora de Gilmour, Polly Samson, escribió en las redes que Waters era un “apologista de Putin, un megalómano mentiroso, ladrón e hipócrita, un evasor de impuestos, un misógino y enfermo de envidia que, además, hace playback”. Gilmour reenvió el mensaje y añadió que “Cada palabra es demostrablemente cierta”.

 

Y no hace mucho el guitarrista y cantante echó más leña a la hoguera: “Tiendo a alejarme de las personas que apoyan activamente a dictadores genocidas y autocráticos como son Putin y Maduro”. Por todo ello, sentencia Gilmour: “Nada, absolutamente nada me haría compartir escenario con alguien que apoya y aplaude el trato que esos y otros como esos dan a disidentes, a las mujeres, a los homosexuales. Con quien sí me encantaría volver al escenario es con Rick Wright (teclista de Pink Floyd fallecido en 2008), a quien Roger trató tan mal y que era una de las personas más amables y con mayor talento musical que he conocido". No se deja nada, no se corta nada el señor Gilmour .

 

Otro motivo de disputa, de guerra abierta, es el grupo que compartieron, pero esto parece haberse solucionado. Pink Floyd ha vendido no hace mucho su catálogo musical, su nombre y su imagen por 400 millones de dólares (no se incluyen los derechos de autor). El acuerdo, del que se venía hablando desde hacía tiempo, supuso un alivio para Gilmour, que había estado buscando distanciarse de su antigua banda y de quien se adueñó de ella: “Mi sueño era quitarme de encima la toma de decisiones y las discusiones que conlleva mantener la maquinaria en marcha. No me interesaba la venta desde un punto de vista financiero. Sólo me interesaba salir del baño de barro en el que he estado metido por culpa de alguien desde hace mucho tiempo”.

 

Waters siempre ha cargado contra todo aquel que le lleva la contraria, contra todo el que se atreve a tener ideas distintas a la suya (evidencia de mentalidad totalitaria y fascistoide de quien se cree comunista siendo millonario). Sus iras se han vuelto contra el cantante de U2, Bono. Se ha sabido que al comenzar la guerra de Israel contra Hamás e Hizbolá, en una  entrevista con el canal islamista Al Jazeera TV (un medio fiable y veraz, claro), Roger Waters insultó e incluso amenazó a Bono después de que éste se acordara en el escenario de las víctimas de los ataques terroristas de Hamás en Israel en octubre de 2023. El bajista echó sapos y culebras por la boca: “Cualquiera que conozca a Bono debería engancharlo por los tobillos y sacudirlo hasta que deje de ser un enorme trozo de mierda. Tenemos que empezar a hablar con esta gente y decirles que su opinión es repugnante y degradante”.

 

Nadie es un santo, nadie es perfecto, nadie tiene la razón absoluta. Pero es evidente que Roger Waters no es lo que se dice un modelo de demócrata que acepta opiniones diferentes a la suya. No puede extrañar que un ególatra de este calibre (dotado de gran talento) vaya sembrando insultos, odio, cizaña.

 

CARLOS DEL RIEGO