miércoles, 21 de marzo de 2012

COLONIZACIÓN ESPAÑOLA DE AMÉRICA

CRÁNEOS DE BÚFALOS EXTERMINADOS POR LOS AMERICANOS




Uno de los puntos básicos en que se apoya la funesta Leyenda Negra es la actuación de España en América, asunto que merece reflexión.
Para empezar, parece fuera de duda que tarde o temprano europeos o asiáticos iban a ‘descubrir’ América. Llegaron antes españoles y portugueses (es probable que antes fueran los nórdicos, pero no socializaron su hallazgo, no se lo dijeron a nadie, no lo aprovecharon, no volvieron) y a estos correspondió la colonización, que por muchos ha sido calificada de asesina como poco; sin embargo, cabría preguntarse ¿comparada con cuál otra colonización fue asesina la realizada por España? Se puede echar un vistazo a cómo colonizaron otros: los ingleses en la India o en Sudáfrica, los franceses en Argelia, belgas en el Congo, holandeses en Sudáfrica... y así se podría ir revisando la historia de todos los países colonizadores para encontrarse con actuaciones mucho más graves y nocivas para los colonizados. Por otro lado, a la lista se puede sumar la colonización de Norteamérica por parte de los estadounidenses de las trece colonias en su continua expansión hacia el oeste, que se basó en el exterminio sistemático, planificado, de los indígenas americanos, para lo cual se comenzó por agotar su principal fuente de sustento: el bisonte; existe una escalofriante foto de una inmensa montaña de huesos de bisontes muertos sin otro fin que arrebatárselos a los indígenas.


Los conquistadores españoles buscaban riqueza, oro, la gloria y la fortuna, pero no el exterminio sistemático para apropiarse de las tierras y quedarse. De hecho, se puede comparar el estado actual de las poblaciones indígenas de Norteamérica y de Sudamérica: queda patente que los indios del norte constituyen poblaciones residuales y marginadas, cuando no extinguidas, mientras que en el sur abundan en todo el continente; además, el grado de mestizaje es incomparablemente superior en Iberoamérica, lo que denota ausencia de prejuicios raciales, al contrario que en muchos estados norteamericanos, donde la discriminación racial fue ley hasta hace unas pocas décadas. Además, hay que recordar que Isabel la Católica promulgó una ley que subrayaba el hecho de que los habitantes de Nueva España eran tan españoles como los de la península.


Por otro lado, la llegada de los conquistadores fue vista como una liberación por muchos pueblos, que estaban sometidos a otros más fuertes. Los aztecas asaltaban con regularidad los territorios de Centroamérica con el fin de tomar prisioneros destinados a la esclavitud o a los sacrificios humanos (hay datos arqueológicos que hablan de orgías de sangre con el salosdelriegocrificio de 10.000 víctimas seguidas en las pirámides sagradas). Por eso, al llegar Cortés se le unieron muchos miles de enemigos de los aztecas (¿cómo se explicaría si no que unos cientos de soldados conquistasen un imperio de varios millones de habitantes?). Masacres, luchas por el poder, intrigas asesinas, guerras interminables..., fueron tan abundantes en América como en Europa antes del siglo XV. En fin que los imperios precolombinos no eran precisamente el paraíso.


Finalmente, hay quien está convencido de que los conquistadores debieron actuar según conceptos como Derechos Humanos, igualdad, justicia social..., que en aquellos tiempos eran tan conocidos como ordenadores, televisores o móviles. Es más, a quienes critican la conquista cabe preguntarles si piensan que, en caso de haber estado allí en aquel momento, hubieran actuado de modo distinto a como se actuó; la respuesta ha de ser no, porque no se pueden exigir Derechos Humanos antes de que se “inventen”.


carlosdelriego