Así quedó el taxi en el que murió Eddie Cochran, quien viajaba en el asiento trasero y salió despedido al chocar contra una farola
Eddie Cochran fue uno de los que
abrieron los caminos del rock & roll por los que, posteriormente,
transitaron prácticamente todas las estrellas que han brillado en este
universo. Pionero, impulsor, descubridor, Eddie Cochran dejó un estilo mil
veces imitado, un carisma único, unas canciones que aun hoy suenan con potencia
y magia irresistibles. Fue el 17 de abril de 1960 cuando se estrelló aquel taxi
en Inglaterra
Dotado de una creatividad desbordante,
Cochran se sentía músico desde que tuvo uso de razón. Vivió en aquellos años en
que se gestaba el rock & roll, por lo que cada cosa que se hacía (ya fuera
componiendo, escribiendo letras, moviéndose en escena, cantando, gritando,
bailando…) era total novedad, es decir, eran los momentos en los que el rock
& roll formaba su personalidad, esa que ha producido infinidad de discos,
estilos, grupos y nombres que forman parte de la vida de millones de terráqueos.
Curiosamente, Eddie Cochran había
grabado una canción que trataba de homenajear a aquellos otros tres pioneros
(Buddy Holly, Ritchie Valens, Big Bopper) que había muerto en aquel accidente
de avión que fue calificado como ‘El día que murió la música’; la canción era ‘Three
stars’ (‘Tres estrellas’)…, pero en una de esas burlas del destino, el propio
Cochran sufrió otro accidente mortal unos cuantos meses más tarde. Así es, un
accidente de coche privó a todo el mundo de un talento musical con inimaginables
posibilidades. Estaban de gira por Inglaterra Gene Vincent y Eddie Cochran, y
viajaban en taxi de un concierto a otro junto a la novia de Eddie, la compositora
Sharon Sheeley (quien escribió para Ricky Nelson y otros) y el manager; el resultando
del siniestro fue la muerte de Cochran, la destrucción de la ya machacada
pierna derecha de Vincent y las heridas de Sheeley, que sobrevivió sin graves
consecuencias.
Eddie tenía verdadera obsesión por la
música; se cuenta que sus padres hasta le tenían que esconder la guitarra, pues
su gran ilusión desde niño fue ser músico profesional. El blues y el country
eran los géneros en que más a gusto se encontraba, por lo que cuando irrumpe el
rock & roll él ya estaba preparado. Tenía 21 años (quienes lo vieron testimonian
que siempre fue un adolescente ilusionado) cuando la muerte lo pilló en aquel
taxi. Murió al día siguiente; sobrevivieron su novia, su manager y su colega
Gene Vincent, quien arrastró su pierna derecha hasta el fin de sus días, diez
años después. Autor sobresaliente, Cochran creó piezas fundamentales como los
eternos y mil veces versioneados ‘Summertime blues’, ‘Something else’ o ‘C´mon
everybody’, los cuales dieron un tremendo impulso al r & r, aportando
nuevas estructuras y mostrando distintos caminos y posibilidades; incluso en el
terreno del sonido y la técnica de grabación Eddie proporcionó ideas brillantes
y eficaces. Era un fantástico guitarrista, un precursor, un gran innovador
cuyos gestos han sido imitados una y otra vez: ¡cuántos han copiado sus
poderosos guitarrazos! Y también fue músico de sesión, arreglista y, en fin, un
artista capaz de tocar cualquier cosa que sonara. Sería difícil citar grupos y
autores del pop y el rock de las décadas posteriores que no estén fuertemente
influenciados por Eddie Cochran.
Aquel fatal 17 de abril de hace 66
años, una rueda del taxi en el que viajaban reventó, el conductor perdió el
control del vehículo y se estrelló contra una farola en Rowden Hill. Hoy hay
una placa que marca el lugar. Cochran, quien estaba sentado en el centro del
asiento trasero, se arrojó sobre su prometida, Sharon Sheeley, abrazándola para
protegerla. Posteriormente, se supo que salió despedido del auto cuando la
puerta se abrió de golpe. Entre los que se presentaron en el lugar del accidente
se encontraba un joven cadete de policía llamado Dave Harman; él fue quien recuperó
la guitarra ‘Gretsch’ de Cochran y, hasta que la familia de Eddie la reclamó, Dave
aprendió a tocarla por su cuenta. En 1966, como Dave Dee, se unió al exitoso grupo
Dave Dee, Dozy, Beaky, Mick and Tich, que consiguió diez éxitos en el Top 20
del Reino Unido en tan solo dos años.
Cuenta la leyenda que un chaval,
fascinado por el guitarrista, compositor y cantante estadounidense, iba a ir al
siguiente concierto de la gira inglesa de Cochran (el 3 de mayo en el Liverpool
Stadium, que se celebró sin Cochran), un chaval llamado George Harrison…, y
también cuentan que McCartney convenció a Lennon para entrar a formar parte del
nuevo grupo que estaba formando cuando le tocó una de Eddie Cochran.
También se dice que, más o menos a la
hora del accidente, salió en Estados Unidos su single ‘Three steps to Heaven’,
‘A tres pasos del cielo’…
CARLOS DEL RIEGO


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