OPINIÓN

HISTORIA

lunes, 19 de febrero de 2024

HALLADO EL BAJO-VIOLÍN ‘HÖFNER’ DE PAUL McCARTNEY PERDIDO EN 1972

 


 Paul con el emblemático bajo violín a principios de los sesenta, el cual fue recuperado después de más de 51 años

Una de las piezas más valiosas del rock (histórica y económicamente) es el bajo Höfner 500/1 de Paul McCartney, que desapareció hace 52 años y que ha sido hallado hace unas semanas. El señalado como “el bajo más importante de la historia” (de la del rock seguro) es el que Paul usó en algunos de los álbumes de los Beatles y también en vivo

 

McCartney compró el Höfner (con la icónica forma de violín) en Hamburgo en 1961, cuando el cuarteto ‘hacía la mili’ en Alemania. El propio Paul contaba no hace mucho: “Compré el bajo-violín por unas treinta libras. Me gustó porque como yo soy zurdo y era simétrico daba igual por dónde lo tocabas. Pero al poco de comprarlo, al poco de empezar a tocarlo me enamoré perdidamente”. Desde los primeros álbumes de los Beatles hasta las sesiones de ‘Let it be’ el bajo aparece en infinidad de fotos.

 

Pero a finales de 1972 alguien aprovechó la noche londinense para reventar una furgoneta con equipo y se llevó el inconfundible instrumento. El encargado del equipo de sonido de Wings, Ian Home, explicó: “Habíamos puesto un gran candado en las puertas de atrás de la furgoneta…, pero a la mañana siguiente vi el candado roto y tirado, miré en el furgón y rápidamente eché en falta el bajo…, además de una guitarra y dos amplificadores”.

 

Hace unos años se formó la asociación ‘Lost bass projet’ para rastrear las huellas del instrumentos perdido tanto tiempo. Tras mucho indagar, preguntar, investigar y contrastar respuestas durante años, llegaron a la conclusión de que el Höfner había sido vendido al propietario de un bar cercano al lugar del robo; siguieron esa pista y tras un artículo en el diario ‘Sunday Telegraph’ (en el que aportaban todo lo que sabían), alguien respondió. Un estudiante que vivía en el sur de Inglaterra contestó que tenía un bajo parecido, que había recibido en herencia, en el desván de su casa.  

 

En el momento en que los buscadores lo vieron supieron que la búsqueda había terminado. La pieza fue autentificada por el fabricante y por el propio Paul, quien dio las gracias a todos los que contribuyeron al hallazgo. Y una vez analizado, los expertos concluyeron que estaba en buenas condiciones y con su estuche original, de modo que apenas requiere una par de retoques para volver a conectarlo al ampli.

 

Según uno de los ejecutivos de la casa Höfner, “se trata de una pieza tan valiosa como un Van Gogh o un Picasso, es más que un simple instrumento, puesto que, dejando aparte el piano de Beethoven, no hay ningún instrumento tan valioso como el bajo violín Höfner 500/1 de 1961 de Paul McCartney. E históricamente es aun más valioso, ya que es el que tocó en Hamburgo, en el Cavern Club, en varios de los discos más importantes del siglo XX. Por todo ello era imprescindible recuperarlo”.

 

En cuanto a su valor económico, aseguran los expertos en ‘memorabilia’ del rock que, tirando por lo bajo, si saliera a subasta tendría un precio mínimo de diez millones de libras (más de doce millones de euros), aunque es más que probable que alcanzara un valor muy superior.

 

Más de medio siglo después de su desaparición se ha recuperado uno de los grandes iconos de la historia del rock. Sólo falta que vuelva a sonar en las manos de Paul McCartney en un escenario. Será un momento único.  

 

CARLOS DEL RIEGO

 

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