OPINIÓN

HISTORIA

domingo, 25 de junio de 2023

EL ROCK TAMBIÉN MIRA A LAS OTRAS FORMAS DE VIVIR LA SEXUALIDAD

 


Freddie Mercury es un gran icono para el movimiento gay, y eso a pesar de que él jamás permitió que nadie se metiera en su vida privada

No son pocos los autores, y músicos de rock en general, que han incluido mensajes a favor de la libertad sexual y de los derechos de los homosexuales y transexuales. Así, la canción que canta a favor del colectivo LGTBIQ (sería más fácil TMH, todo menos hétero) se centra en la independencia, en la liberación de restricciones y en la igualdad total, es decir, exige la libertad. Pero otras canciones que hablan de este asunto no se escribieron con esas intenciones, aunque con el tiempo se han convertido en himnos de ese colectivo y en símbolos de libertad y alegría 

Muchas canciones se han escrito sobre la liberación sexual, ya sea de modo explícito o mediante guiños y dobles sentidos. Cualquiera con un mínimo interés podría señalar títulos como el ‘I will survive’ de Gloria Gaynor, el ‘It´s raining men’ de The Weather Girls), el ‘Do you really want to hurt me’ de Culture Club, varias de las de Village People… Pero todas o casi todas son funk, disco, soul… El autor de rock también ha tenido esa inquietud desde el primer momento. 

El genial e imitado Little Richard estuvo a favor y en contra de su sexualidad a lo largo de su vida, y así se reflejó en sus canciones. A veces hablaba abiertamente sobre ser gay, mientras que otras su devoción religiosa lo empujaba a denunciarlo.  El primer gran éxito de Ricardito fue el eterno ‘Tutti frutti’ (1955), cuya primera versión incluía letras con referencias homosexuales explícitas: “ Tutti Frutti, buen trasero / Si no se ajusta, no lo fuerces / Puedes engrasarlo, hazlo fácil"; fue demasiado para su época y la letra fue modificada a fondo antes de que llegara al gran público. Sus divertidas, disparatadas y sorprendentes poses, grititos y actitudes en el escenario también fueron referencia para otros músicos, homosexuales o no. ¡Qué enorme artista!                

Uno de los grandes himnos del colectivo gay es el ‘Rebel rebel’ (1984) de David Bowie, todo un canto a la androginia: “Tienes a tu madre en un torbellino / Ella no está segura de si eres un niño o una niña". El emblemático e imitado tema salió unos años después de que Bowie se declarara públicamente bisexual, y aunque posteriormente se retractó, nunca rehuyó tratar abiertamente la fluidez sexual, sobre todo en sus escenificaciones en vivo. Como sugiere el ‘Rebel rebel’, la ropa que usas es una expresión de ti mismo: "¡Ardiente vagabundo, te amo tanto!". 

Sin que él se lo propusiera jamás, Freddie Mercury se convirtió en un icono de este movimiento. Y eso que nunca habló públicamente su sexualidad, era su vida privada y a él no le gustaba dar carnada al cotilleo, y cuando algún periodista le preguntaba por ello, Freddie solía contestar con un “¿a ti qué te importa, cariño?”; de todos modos los más cercanos eran perfectamente conscientes. ‘I Want to Break Free" (escrita por el bajista John Deacon específicamente para Freddie en1984) se canta desde la posición de alguien que no manifiesta sexo ni género pero se ha enamorado “de verdad”. El video muestra a los cuatro Reina vestidos de chica, con lo que se explicita lo que realmente trata la canción. También en ‘Don´t stop me now’ (1978) escribe Freddie “Quiero convertirme en mujer supersónica (…) quiero convertirme en hombre supersónico”. Icono, emblema o imagen de tantas cosas… 

El sugerente ‘Lola’ (1970) de The Kins habla de una persona transexual o simplemente de una persona travestida, no está claro. Su autor, Ray Davis, señalaba que en realidad poco importa eso, puesto que Lola se siente bien tal y como se siente. Dicen sus versos: “Las niñas serán niños y los niños serán niñas / Es un mundo confuso, confuso y estremecedor”. Mucho después, en 2020, Davis dijo: "Jamás pensé que la canción se adelantaría tanto a su tiempo, pero la realidad es que el tiempo lo ha demostrado”. 

Lou Reed siempre escribió sobre la gente que se sale de lo común, de los que optan por vivir en el lado salvaje. ‘Holly’ es el protagonista de su mayor éxito en las listas, ‘Walk on the wild side’ (1972); Reed escribió la letra basándose una persona real llamada Holly Woodlawn, una actriz transgénero que apareció en algunas películas de Andy Warhol; al parecer, a los 15 años Woodlawn se depiló de arriba abajo y huyó de casa camino de Nueva York, y entonces dijo “eh nena, date un paseo por el lado salvaje”. La otra prota de la canción es ‘Candy’, personaje también basado en otra persona transgénero, Candy Darling, que también había trabajado con Warhol y a la que ya había aludido en el ‘Candy says’ de la Velvet Underground. 

Abiertamente bisexual cuando la cosa no era tan fácil, en los setenta, Tom Robinson escribió grandes canciones sobre el tema de los prejuicios de parte de la sociedad y la alegría de ser lo que se es. La fantástica ‘2 4 6 8 motorway’ no iba del tema en cuestión, pero usó un lema de manifestaciones y pancartas que decía “2, 4, 6, 8, ser gay es el doble de bueno que ser hetero. 3, 5, 7, 9, las  lesbianas son agradables”. El elocuente ‘Glad to be gay’ (1978) celebró la homosexualidad mientras condenaba la violencia que muchos miembros de la comunidad sufrieron de los años 70 del siglo pasado. Tom Robinson reflexionaba: "Muchos heterosexuales no entienden que han crecido aprendiendo a odiar y temer a los homosexuales antes incluso de saber qué es lo que eres. Después de todo, la homosexualidad fue ilegal, un delito, en Inglaterra hasta 1967". 

El rock nunca mira a otro lado y escribe y reflexiona sobre todo lo humano. 

CARLOS DEL RIEGO

miércoles, 21 de junio de 2023

LOS NIÑOS QUE QUIEREN SER TRATADOS COMO GATOS Y SE ENFADAN SI LOS TRATAN COMO NIÑOS

 


 Típicos problemas de gente que no tiene verdaderos problemas y se los tiene que inventar aunque vayan contra la realidad

Cuentan los periódicos que en Inglaterra (y en otros lugares) aumentan los casos de niños y adolescentes que exigen ser tratados como animales… Así, se informa que muchos de ellos dicen ser gatos, y maúllan y se enfadan si no se refieren a ellos como felinos domésticos (¿erizarán el pelo, arquearán el lomo y bufarán?). Pero lo peor es el caso de una profesora que discutió e insultó a una niña en clase porque ésta trataba como niña a una compañera que decía sentirse gatita 

Esto está en la línea del pensamiento tan ¿progresista? de que cada uno es lo que quiere ser, no lo que es, es decir, lo que uno quiere ser se acepta y normaliza por encima de lo que la naturaleza, la ciencia y la evidencia muestran; y quien discuta que cualquiera es lo que quiere ser y no lo que empíricamente es, será tachado, de entrada, de fascista, y luego de todo el lote: homsexófobo, tránsfobo, machista, maltratador, racista, eco-terrorista, anti animalista… En realidad es lo mismo que los individuos que con unos atributos como el caballo de Santiago exigen ser tratados como mujeres y participar en competiciones deportivas de mujeres; y también es lo mismo que los que se dicen comunistas o socialistas pero exhiben todos los símbolos capitalistas (propiedades inmobiliarias, gruesas cuentas bancarias, acciones, bienes de consumo…). En parte de la sociedad actual se ha instalado la idea de que el individuo es lo que quiere ser, no lo que la naturaleza o la realidad han determinado que sea. Y pronto se verán personas de cuarenta o cincuenta que se ‘sienten’ niños y exigirán  privilegios y obligaciones de niño, o alguien que atraca un banco y cuando lo pillan dice que no se ‘siente’ ladrón, sino que sólo retiró dinero sin tener cuenta corriente en este banco. 

Una maestra en un colegio de Inglaterra (siguiendo órdenes de la dirección) defendió el derecho de una alumna a ser tratada como gata, y para ello no dudó en insultar a otra alumna que (asistida por la verdad y la lógica) dijo que no, que la niña es una niña y no una gata. Y al parecer no se trata de un caso aislado de desequilibrio, sino que son cada día más los chavales que se creen y exigen ser tratados como animalitos, hasta el punto de enfadarse si son tratados como personas. Bueno, siguiéndoles la corriente, deberían ser alimentados con comida de gato en un plato en el suelo, deberían hacer sus necesidades en un arenero de gatos, deberían darles una bola de lana en lugar de móvil, deberían ir desnudos por la vida, subirse a un árbol al ver un perro, caminar a cuatro patas, dejar de hablar… y no volver a la escuela porque los animales no van a clase. Lo de la maestra es peor, pues está enseñando mentiras a sus alumnos, a los que dice que si uno se cree el Niño Jesús hay que adorarlo con devoción, o que si otro dice que los molinos son gigantes…   

Lo malo será cuando uno de estos niños y adolescentes que no van a permitir que la realidad se imponga a su voluntad de ser lo que quieren ser se crean pájaros y traten de volar…, o peces y traten de respirar bajo el agua. Es una especie de demencia consciente y, además, consentida e incluso estimulada por los guardianes de la única verdad aceptable, la cual no tiene que coincidir con la verdad científica, y si chocan. rechazan la realidad.           

 CARLOS DEL RIEGO

domingo, 18 de junio de 2023

1983 EN ESPAÑA, CANCIONES AUN HOY PRESENTES

 


 Golpes Bajos lanzó en 1983 sus dos temas emblemáticos, 'Malos tiempos para la lírica' y 'No mires a los ojos de la gente'

La década de los ochenta del siglo pasado fue, al menos en el territorio de la música joven, una locura. Casi cada día uno se topaba con una potente, divertida, irreverente o sorprendente canción novísima de un grupo recién aparecido. Y valía todo siempre que hubiera originalidad e imaginación. Había grupos de todos los géneros y subgéneros del rock y el pop, por lo que la lista de las canciones que tuvieron éxito hace cuarenta años es muy larga 

En aquel 1983 en España se seguían aprobando estatutos de autonomía; el asunto Rumasa (que tantos episodios chuscos y risibles produjo) estuvo en primera página por una u otra razón todo el año; en diciembre se produjo la histórica goleada por 13-1 a Malta…, y a todo esto la nueva ola española, la movida o como quiera recordarse sonaba fresca, vigorosa, vehemente por toda España, en la calle y la disco, en la radio, en la tienda, en casa. ¡Cuantas canciones memorables quedan de aquel 1983! Con total seguridad, los que estuvieron allí entonces las recordarán todas. 

Sí, la nueva ola-movida compartía luces con cantantes ‘ligeros’ (los hubo, los hay y los habrá), folclóricos y flamencos y con grupos heavy (Barón Rojo, Obús). Eran tiempos de Mecano y Olé Olé, La Orquesta Mondragón, Ramoncín, Barricada, Azul y Negro…, pero además de los nombres, lo que finalmente perdura son las canciones, aquellas que todos los jóvenes de entonces cantaban, bailaban, interpretaban con pasión. Estas canciones tienen, en fin, una gran capacidad evocadora. 

Inolvidable es la imagen de Tino Casal cantando ‘Embrujada’, cuya melodía se metía hasta los huesos. Nacha Pop, en su máximo de creatividad y popularidad, volvieron a llamar la atención con la exquisita ‘Una décima de segundo’. Alaska se negaba a perder protagonismo y de Los Pegamoides pasó a Dinarama (con el gran Carlos G. Berlanga), con los que lanzó dos auténticos himnos, la pegadiza ‘Perlas ensangrentadas’ y la potente ‘Rey del glam’. 

Nadie esperaba que en 1983, con la ‘apertura’, el ‘destape’ y todo aquello, se produjera el escándalo que saltó con la actuación de Las Vulpes en Televisión Española con su ‘Me gusta ser una zorra’ (versión del ‘I wanna be your dog’ de Iggy Pop); rodaron cabezas y se suspendió temporalmente el programa (Caja de ritmos), pero las chicas de Las Vulpes lograron una repercusión que jamás habían soñado. Por su parte, el veterano Miguel Ríos volvía a un primerísimo plano con ‘El rock de una noche de verano’. Y de aquel año quedará para siempre la torerísima ‘Sangre española’ de Gabinete Caligari, una de las abundantes canciones que Urrutia y su gabinete dedicaron a lo español. 

Tal vez un poco olvidados, pero muy fáciles de revivir sean títulos como el ‘Ataque preventivo de la URSS’ (hoy parece profética) de Polanski y El Ardor; ‘Ella es demoledora’, con su irresistible estribillo, de Farmacia de Guardia; ‘El pistolero’ de Los Pistones sonó muchísimo y aparece en las antologías; igual que Elegantes y su ‘La calle del ritmo’; o Aviador Dro con su ‘Selector de frecuencias’, tecno primitivo muy cantable y bailable.   

Fuera de Madrid, que era más capital que nunca, hubo muchas otras ‘movidas’, es decir, diversas ciudades españolas sintieron el impulso de las nuevas olas que se iban sucediendo. En Vigo estaba Siniestro Total como punta de lanza, pues en el 83 aun no eran lo que luego fueron; su canción de aquel año fue la irreverente ‘Me pica un huevo’ (“no sé que voy a hacer si es que me pica un… (…) cien millones de espectadores y yo sin poder rascarme los…”), y ya estaban en marcha Golpes Bajos y sus memorables ‘Malos tiempos para la lírica’ y ‘No mires a los ojos de la gente’. Desde las principales ciudades andaluzas llegaban propuestas emocionantes y diferentes; así, los granadinos Danza Invisible irrumpían con su primer disco y el elegante ‘Al amanecer’. Barcelona tenía su propio capítulo con nombres y bandas que competían con los de la capital, empezando por Loquillo y ‘El ritmo del garage’, que tanto sonó y sigue sonando. No había ciudad sin su banda ‘nueva ola’; en León estaba Cardiacos, uno de los grupos más originales e imaginativos del momento en España, como demostraron el año anterior al lanzar el primer disco independiente del país, ‘El expreso de Bengala’, del cual sonaba en el 83 la fantástica ‘Pepi Pop’. 

¡Qué buenos recuerdos evocan esas canciones! Seguro que todos las recordarán, todos serían capaces de tararearlas y, seguro,  añorarán aquellos felices momentos. Buena banda sonora para una fiesta. 

CARLOS DEL RIEGO

jueves, 15 de junio de 2023

CHE GUEVARA SE DEFINIÓ A SÍ MISMO A TRAVÉS DE SUS PROPIAS PALABRAS


 En una ceremonia de premios en Los Ángeles en 2005 Santana (que siempre habla de paz y amor) exhibió una camiseta con la imagen de este siniestro personaje

 Si Ernesto ‘Che’ Guevara estuviera vivo cumpliría estos días 95 años (nació el 14-VI-28). Su icónica foto (tomada por Alberto Díaz, alias Korda) es una de las imágenes del siglo XX. El personaje sigue teniendo gran tirón entre los que, desde la esclavitud ideológica, se sienten tan comunistas o socialistas como él se sentía. Sin embargo, sus propias palabras dejan perfectamente claro qué tipo de persona era 

Dicen que el ser humano se define por sus obras, por sus actos hacia los demás. En el devenir político de Che Guevara hay acciones verdaderamente asquerosas, criminales, puro fascismo (matar al disidente), pero es que también dejó por escrito cuál era su forma de pensar. Cartas, declaraciones, memorias e incluso grabaciones (como el famoso discurso ante la Onu: “Hemos fusilado, seguimos fusilando y continuaremos fusilando”) definen a la perfección el tipo de hombre que fue: un totalitario fascistoide convencido de estar legitimado para eliminar a cualquiera que se le opusiera, e incluso a quien fuera sospechoso. Sus propias palabras dicen quién era. 

‘El carnicero de la Cabaña’ disparaba cobardemente contra sus soldados u oficiales, ordenándoselo a sus fanáticos o apretando el gatillo personalmente. Se encargó de encarcelar y ‘reeducar’ a los homosexuales, ordenó ejecutar a todo disidente (o a quien lo pareciera) al estilo Stalin, reprimió con dureza hitleriana a la prensa que no le era afín (hasta eliminarla), prohibió el rock & roll y nunca escondió su evidente racismo. Sorprende que a pesar de todo haya quien exhiba una camiseta con su efigie. 

Pero lo que queda es lo escrito, el papel, el documento. Por ejemplo, respecto a la guerra fría dijo: “Nunca debemos establecer la coexistencia pacífica. En esta lucha a muerte entre dos sistemas tenemos que llegar a la victoria final incluso si cuesta millones de víctimas”. Tal le dijo al periodista Sam Rusell, del periódico socialista ‘Daily worker’ en 1962. Dicho de otro modo, que murieran millones para satisfacer su idea se la traía al pairo. 

Enemigo declarado de la libertad, gritó cual energúmeno sin cerebro: “Hay que acabar con todos los periódicos. Una revolución no se puede lograr con la libertad de prensa”. Evidente e incontestable argumento fascista-comunista. 

Racista convencido y orgulloso, escribió en sus diarios de viaje: “El negro es indolente y soñador, se gasta sus pesitos en cualquier frivolidad o en ‘pegar unos palos’ [o sea, emborracharse]. (…) Los negros, esos magníficos ejemplares de la raza africana que han mantenido su pureza racial gracias al poco apego que le tienen al baño, han visto invadidos sus reales por un nuevo ejemplar de esclavo: el portugués”. ¡Qué le habrían hecho los portugueses, todos los portugueses! 

El odio era su motor: “Para enviar hombres al pelotón de fusilamiento la prueba judicial es innecesaria. Estos procedimientos son un detalle burgués arcaico. Un revolucionario debe convertirse en una fría máquina de matar motivado por odio puro. (…) El odio es el elemento central de nuestra lucha. El odio tan violento que impulsa al ser humano más allá de sus limitaciones naturales, convirtiéndolo en una máquina de matar violenta y de sangre fría. Nuestros soldados tienen que ser así”. Muchos siguen venerando, a pesar de todo, su “divina presencia”, como le cantó el cubano Carlos Puebla. 

El tirón del Che entre la juventud que se cree de izquierdas es aún muy potente. Sin embargo, Che dijo: “Los jóvenes deben abstenerse de cuestionamientos ingratos de los  mandatos gubernamentales, y deben aprender a pensar y actuar como una masa. Es criminal pensar como individuo”. Perfecta descripción del comunismo. 

En febrero de 1957 ejecutó personalmente al campesino Eutimio Guerra, ya que sus compañeros se negaban. En su diario de Sierra Maestra dejó escrito: “Al proceder a requisarle sus pertenencias no podía sacarle el reloj amarrado con una cadena al cinturón. Él me dijo 'Arráncala, chico, total…’ Eso hice y sus pertenencias pasaron a mi poder. Acabé el problema dándole en la sien derecha un tiro de pistola 32 (calibre), con orificio de salida en el temporal izquierdo. Boqueó un rato y quedó muerto”. En una carta a su padre escribió al respecto: “Tengo que confesarte, papá, que en ese momento descubrí que realmente me gusta matar.” 

Todo está escrito de su puño y letra, así lo pensaba y así lo anotó. Falta total de humanidad, una mente fanatizada y ocupada por el odio, una persona esclavizada por la ideología fascista-comunista y dispuesta a liquidar a todo el que lo mirara mal. Ese era el comandante Che Guevara, cuya efigie muchos exhiben como si hubiera sido un defensor de la libertad, el amor y la justicia. 

CARLOS DEL RIEGO

domingo, 11 de junio de 2023

SEGÚN UNA PSICÓLOGA, QUIENES ESCUCHAN HEAVY PIENSAN MEJOR Y SE ESTRESAN MENOS

  

Escuchar música heavy metal es bueno para la salud, dicen

El heavy metal tiende a disminuir las emociones negativas y reducir el estrés, ha concluido una doctora estadounidense. Dicho de otro modo, según ella explica, “la música heavy metal puede hacer maravillas en el cerebro de quien lo escucha”, siempre que al interesado le guste ese estilo de rock & roll, podría añadirse. Sea como sea, una sección de ritmo desbocada, un par de guitarras distorsionadas y una voz lacerante tiene sus beneficios, más allá del ‘guitar air’   

Quienes llevan años subiéndose a esa especie de locomotora de sonido que es el rock duro lo entenderán a la primera. Claro que quienes prefieran algo menos brusco, más meloso y liviano no acabarán de descifrar qué es lo que tiene esa música que lleva a sus amantes al clímax. El caso es que una psicóloga clínica, terapeuta, investigadora y doctora en Filosofía de Nueva York (Nicole Andreoli), afirma que escuchar heavy metal no sólo conduce a la relajación, sino que también lleva a pensar de un modo más lógico.   

Escuchar música habitualmente, cualquier tipo de música, puede resultar muy beneficioso, terapéutico, y en no pocas ocasiones puede llegar a permitir una especie de liberación emocional. El heavy metal no sólo no es una excepción, sino que, según la susodicha, produce más satisfacción, más elevación espiritual que otros géneros. Podría pensarse que es una contradicción que un estilo musical tan ruidoso y con letras generalmente rabiosas pueda conducir a la ‘paz total’, pero (dice la doctora neoyorquina) “las letras de las canciones heavy metal tienden a centrarse en la ira, sí, pero se ha descubierto que escuchar heavy metal es una forma positiva de procesar y canalizar la ira”. Y seguro que es así, puesto que ya sea gritando la canción, haciendo solos imaginarios, agitando la melena o dejándose llevar por la energía de todo rock duro es, en fin, una manera muy segura de sacarse el mal rollo del cuerpo. Además, en contra de lo que muchos biempensantes creían, el heavy no conduce a la violencia.  

Por último, concluye la ‘metalera’ señora: “Se ha confirmado que la música  heavy metal disminuye las emociones negativas, puesto que reduce los niveles de cortisol, lo que ayuda a disminuir el estrés. Las investigaciones han encontrado que las personas que escuchan heavy metal tienden a pensar de forma más lógica e incluso en términos más complejos que quienes no lo escuchan. Se ha descubierto, en fin, que el heavy metal ayuda a enfocar correctamente problemas, situaciones, dilemas…". Lo dice una científica. 

Hace un año unos investigadores de una universidad alemana llegaron a la conclusión de que los cirujanos trabajaban mejor escuchando AC DC. Ahora otra científica vuelve a destacar las virtudes del heavy… 

Está claro, ¡larga vida al rock & roll! 

CARLOS DEL RIEGO

miércoles, 7 de junio de 2023

LA HIPOCRESÍA DEL FUTBOL Y LOS FUTBOLISTAS CON EL RACISMO, MACHISMO Y HOMOSEXFOBIA


Ejecuciones públicas en Arabia Saudí, donde se pisotean los Derechos Humanos que los futbolistas y estamentos deportivos defienden aquí pero olvidan al recibir el dinero de allí

Casi a diario se suceden campañas y acciones en el ámbito del deporte contra del racismo, el machismo y la homosexfobia. Recientemente la liga de fútbol española estuvo en la diana de medio mundo porque unos aficionados insultaron a un futbolista. Desde todos los estamentos deportivos y políticos se lanzan mensajes contra esas tres posturas que violan los Derechos Humanos. Sin embargo, futbolistas e instituciones se venden sin escrúpulos a los países árabes, donde no existen Derechos Humanos  

En todas las ligas de fútbol (también de otros deportes) de todo el mundo occidental se ven infinidad de actos e iniciativas en contra de esas tres perversiones antinaturales y contrarias a los Derechos Humanos: racismo, machismo y homosexfobia. Individualmente y colectivamente los futbolistas y los directivos se posicionan contra tales evidencias del fascismo más retrógrado. Pero cuando al futbolista o al directivo le ponen los millones encima de la mesa se le diluyen sus elevadas ideas y aceptan servir a los más racistas, machistas y homosexófobos. 

El caso del ex futbolista del Real Madrid Karim Benzema es un perfecto ejemplo. El delantero francés se cansó de clamar contra el racismo, contra los insultos que recibía su compañero y, en general, contra los aficionados que se pasan el partido llamando mono a los jugadores de piel oscura (a los negros, vamos);  y lo mismo hubiera dicho (como tantos otros de sus colegas) contra las injurias y ultrajes a las árbitras; e igualmente ocurrirá cuando empezaran a tomarla con los homosexuales. Sin embargo, por contradictorio que parezca, Benzema no ha encontrado conflicto moral ni antimachismo suficiente para irse a jugar al país más racista del planeta, donde a los emigrantes africanos y asiáticos se los trata peor que a los caballos. Es decir, tanto hablar, tanto clamar contra el racismo y el tipo se va a servir a los intereses de los más racistas…, eso sí, a cambio de un montón de millones. En pocas palabras, su anti racismo tiene un precio, alto, pero lo tiene. 

Benzema es sólo el último, pero la realidad es que los países árabes productores de petróleo llevan años comprando a las personas (sobre todo futbolistas, que son los que más tirón mediático tienen), organismos y competiciones deportivas con los que ir blanqueando y desviando la atención de sus carencias en cuanto a Derechos Humanos se refiere. Por eso, Benzema, Cristiano Ronaldo y demás figurones del fútbol, sin darse cuenta o siendo conscientes de ello, están contribuyendo a la perpetuación de esas atrocidades contrarias a cualquier tipo de moralidad y humanidad. 

Idéntica hipocresía han evidenciado los organismos deportivos, la Uefa, la Fifa, las ligas españolas y otras europeas, o el Comité Olímpico Internacional, que han trasladado a esos países sus principales competiciones a pesar de ser conscientes de que los Derechos Humanos tienen allí menos valor que medio litro de gasolina. Y ello a pesar de las sonoras, ostentosas y aparatosas campañas contra el racismo y el machismo que emprenden. Pura hipocresía. Tanto el futbolista como el directivo que se lucra con ese dinero demuestra ser un falsario, un mentiroso mezquino y despreciable cuando participa en una iniciativa contra el racismo, machismo u homosexfobia y poco después se pone a los pies de los más racistas y liberticidas. 

Cada vez que un africano o asiático muera o pierda un brazo por trabajar en condiciones de esclavitud, cada vez que una mujer sea lapidada hasta la muerte por adúltera, cada vez que un homosexual sea colgado de una grúa, cada vez que un disidente sea decapitado, Benzema, Cristiano y el resto de futbolistas que juegan allí serán cómplices de esas muertes; e igualmente serán cómplices de tales atrocidades la Uefa, el Comité Olímpico Internacional o la Federación Española de Fútbol, que llevan allí sus competiciones a cambio de muchos millones (gran parte de los cuales se los quedan los que deciden que el dinero a recibir es más importante que los Derechos Humanos que se pisotean en esos países). Luego, esos organismos deportivos llevarán a cabo vistosas, pomposas y tópicas campañas contra el racismo, el machismo y la homosexfobia, pero en el fondo, tanto al directivo como al futbolista le preocupan mucho más los dineros a ingresar que las víctimas de esas perversiones contrarias a Derechos Humanos, entre otras cosas porque como ellos no lo sufren y ni siquiera lo ven (no hay peor ciego…).  

Tanta grandilocuencia y aparato, tantos partidos, pancartas y declaraciones con que denunciar insultos machistas o racistas para luego renunciar a esos principios ante los países más machistas y racistas del Sistema Solar. 

CARLOS DEL RIEGO

domingo, 4 de junio de 2023

LAS CANCIONES DEL VERANO DE 1983

 


Stray Cats, un huracán en directo, lograron su último gran éxito en 1983

Un tópico que ya se ha convertido en imprescindible es el de la canción del verano, aunque mejor sería decir las canciones del verano. El de 1983 dejó para el recuerdo grandes temas de new wave, pop, metal rock, blues, soul, rock 'n' roll… Eran momentos de imparable ebullición, y el éxito podía llegar de cualquier estilo, todo estaba permitido. Muchos de estos títulos siguen escuchándose y casi todos los que estaban allí los recordarán

Los discos de vinilo eran los reyes, aunque en aquel 1983 se empezó a vender en EEUU música en formato CD (en Japón llevaban meses). En todo caso, en single a 45 rpm salieron las canciones que alcanzaron los puestos de privilegio en las listas de éxitos de todo el mundo. Más comerciales o más atrevidos, todos estos temas siguen siendo disfrutables y recordables.   

Los escoceses Big Country tocaron momentáneamente la cima del éxito con su tema ‘In a big Country’, una canción con un contagioso tono épico, casi un himno. Su éxito internacional se debió, también, a su continua aparición en la novísima cadena Mtv. Big Country nunca volverían a subir tanto, pero durante aquel verano fueron la réplica escocesa a U2. 

Una de las canciones del verano del 83 y que sigue y sigue sonando es el ‘Every breath you take’, de Police. Su autor, Sting, contó que en principio iba a ser un tema romántico, pero que le afectaron sus problemas sentimentales e inconscientemente la letra se tornó más oscura, más amarga. Entonces casi nadie se dio cuenta y el tema fue número uno en medio mundo, e incluso se hizo común en las bodas; sin embargo, “es una canción muy siniestra, fea, y el público la malinterpretó siempre al entenderla como canción de amor, cuando es todo lo contrario: es una canción que habla de acoso”, explicó Sting. 

‘China girl’ la escribieron a medias Iggy Pop y David Bowie para el disco que aquel sacó en 1977. Pero no se convirtió en éxito hasta que la lanzó Bowie en 1983. Al parecer Iggy pensaba en una mujer real cuando la escribió, pero  Bowie la vio y la interpretó de otro modo. Así, el productor Nile Rogders insistió en que Bowie pensaba en drogas: “China se refiere a la china blanca, la heroína y, a la vez, a la chica blanca, la cocaína; por eso siempre la entendí como una referencia a esas drogas. Bowie era muy propenso a ironías como esta: hacer algo tan pop sobre un tema tabú”. 

Un grupo bastante olvidado e injustamente infravalorado es Talking Heads. A pesar de su originalidad, atrevimiento e ingenio, el grupo de David Byrne sólo tuvo un top 10 en su carrera, precisamente el ‘Burning down the house’ que salió en 1983.Cuando se desee escuchar algo rompedor, absolutamente único y sorprendente, nadie como los Talikng Heads. 

Aquel verano del 83 vio cómo The Cure comenzaba a ser no sólo un grupo de culto y con aire inquietante, sino también un grupo vendedor y multitudinario. Y ello gracias al tema ‘The walk, que escaló en las listas inglesas y estadounidenses hasta llegar casi a la cima en las listas de música ‘dance’. Cuatro décadas después el ritmo, la voz y la atmósfera Cure mantienen su personalidad y encanto. 

Ni Joy Division (su antecedente directo) ni New Order fueron nunca grupos comerciales, aunque sí consiguieron éxitos significativos (sobre todo con el paso del tiempo). En 1983 New Order consiguió su gran éxito con ‘Blue Monday, y durante el verano volvieron con ‘Confusion. Los ‘sintes’, los ambientes alucinados, voces inesperadas, coros poco convencionales… Aun contraria a lo convencional fue un éxito (relativo), al menos en UK. 

También hubo rock & roll y rockabilly ‘a la clásica’ en los primeros ochenta del siglo pasado, e incluso vivió unos pocos años de auge. Los Stray Cats fueron los grandes artífices del  trasplante del r&r de los 50 a los 80. El irresistible combinado de rockabilly con matices punk de los Cats les proporcionó varios sonoros éxitos (en vivo eran una auténtica locura). El 'Sexy & seventeen’ del 83 fue su último gran single de éxito. Su autor, Brian Setzer, hablaba de “una pequeña reina del rock-roll” que “actúa de modo un poco obsceno”, aunque lo principal es su ritmo tan ‘cincuentero’. 

De hace cuarenta veranos son también piezas tan recordadas como ‘Total eclipse of the heart’ de Bonnie Tyler, que alcanzó el número uno en ocho países, incluido EE. UU; la escribió Jim Steinman, quien compuso para muchos, desde Meat Loaf a Sisters of Mercy. Los ‘nuevos románticos’ Duran Duran seguían gozando de la compañía del éxito gracias a ‘Hungry like the wolf’, que llegó al número 3 en EE UU en junio del 83. También sigue escuchándose la versión que publicó Quiet Riot del tema de Slade ‘Cum on feel the noize’. Igual que el ‘Everything counts’ de Depeche Mode. Lo mismo que el ‘Moonlight shadow’ de Mike Oldfield… 

Era el verano de 1983 y todo era muy distinto, no había ni móviles ni redes sociales, ni cultura de cancelación ni corrección política, se podían utilizar palabras como ‘negro’ o ‘gordo, los ordenadores eran enormes, lentos y con muy poquita memoria, el rock & roll aun era mayoritariamente analógico, en vinilo y casete… Seguro que los que entonces estaban en la veintena recordarán (y añorarán) aquel tiempo y las canciones de aquel verano. 

CARLOS DEL RIEGO